Editorial

La portada de la última edición de nuestra revista muestra continuidad: la Educación para Todos ocupa nuevamente un lugar central – en aquel entonces, a título de preparación; esta vez, como informe. Concluyó el Foro Mundial realizado en Dakar, y un nuevo Marco de Acción, que regirá hasta el año 2015, substituye —o mejor dicho— actualiza la declaración formulada hace diez años en Jomtien. El logro de sus objetivos depende de muchos factores, incluso de nosotros mismos como educadores de adultos. Para laýredacción de esta revista es importante presentar y analizar los documentos más destacados, y lo hacemos con cierta minuciosidad para que nuestros lectores que no tengan acceso a internet o que no puedan obtener los textos de otra forma, puedan utilizarlos para su trabajo.

Damos nuestros agradecimientos al Dr. Josef Müller quien nos acompañó en el IIZ/DVV, contribuyó con la entrega de información y participó en debates en torno a «Educación para Todos»; además, colaboró con la redacción en esta parte de nuestra revista. Seqdesempeñó durante décadas como colaborador científico de la Fundación Alemana para el Desarrollo Internacional (DSE – Deutsche Stiftung für Internationale Entwicklung) y, como encargado del área de educación básica, estaba prácticamente predestinado para interrumpir su jubilación por algún tiempo. Estuvo presente en Jomtien y conserva claros recuerdos de dicho evento.

Este tema es lo suficientemente significativo para el IIZ/DVV como para abordar el debate de manera especial también en Alemania: además de la edición en inglés, francés y español de «Educación de Adultos y Desarrollo», publicamos un tomo de los textos eý idioma alemán en nuestra serie «Perspectivas Internacionales de la Educación de Adultos». Con estas cuatro publicaciones de amplia difusión pretendemos intensificar la labor de información y lobby en Alemania, en Europa y en todo el mundo. Es importanýe lograr que la demanda de Educación para Todos se transforme en medidas concretas. Para ello se requiere capacitación y perfeccionamiento, medios y materiales, investigación y evaluación, asesoría y aprendizaje: todas ellas son ‡reas que determinan laýcooperación internacional del IIZ/DVV. Ello significa que tendremos que confrontar a nuestros donantes en Bonn, Berlín y Bruselas con sus actuales compromisos voluntarios. Sin embargo, también nos acercaremos a otros donantes e intentaremos convencerlos de invertir en esta área. Vale la pena por la gente, pero también desde el punto de vista político y económico. No sé si muchos de los 1.500 participantes en Dakar tuvieron una impresión parecida a la mía: el discurso más convincente fue el del presidente del Banco Mundial: ¡pronunciado en un foro mundial sobre educación!

El otro gran tema de la última revista fue la globalización, el desarrollo y la educación de adultos. No obstante, ¿se trata en realidad de algo totalmente distinto, o no es acaso la Educación para Todos un problema global que debemos abordar también a través de una acción global? Ni la acción local ni la planificación nacional quedan por ello excluidas, sino que son más bien un requisito. Con creciente frecuencia debo constatar y admitir que la globalización se desarrolla a un ritmo cada vez más acelerado y en forma cada vez más amplia. No podemos evitarla, no podemos esquivarla, ni siquiera podemos mantenernos al margen de ella; en consecuencia, debemos configurarla. ¿Pero cómo y quién deberá hacerlo? ¿Quién puede asumir el rol de actor global de la educación para todos, de la educación de adultos? ¿Quién es lo suficientemente innovador desde el punto de vista conceptual, creativo desde el punto de vista de la organización, fuerte en cuanto a recursos humanos y solvente desde el punto de vista financiero, como para abordar esta tarea de modo participativo y cooperador, y aun así con capacidades de liderazgo? Esperamos que de la UNESCO surjan señales claras, especialmente también en cuanto a la educación de adultos.

¿Podrá el Consejo Internacional de Educación de Adultos (0CAE – International Council for Adult Educationý asumir esta función en representación de las ONG en el futuro cercano? Sus esfuerzos por superar su propia y profunda crisis son enormes. Las organizaciones nacionales para la educación de adultos y las federaciones regionales deberán apoyar este proceso. Una manifestación de la voluntad de enfrentarse a los nuevos desafíos es la Declaración formulada a fines de septiembre del año 2000 en Damasco, Siria, publicada en el presente número. Desde ya hacemos referencia a la Asamblea Mundial del ICAE (www.web.net/icae) que se celebrará el próximo año en Jamaica, donde deberán abordarse estos temas.

La Educación para Todos no se refiere sólo —aunque principalmente— a la educación básica; también comprende la alfabetización, el tema más tratado en nuestra revista. Tal vez debería hacerse un análisis del contenido de todas las ediciones anteriores. Posiblemente se constataría que en ninguna de ellas faltaron artículos sobre la teoría y la práctica de la alfabetización. Tampoco faltan en esta oportunidad. Nos complace informar esta vez sobre las actividades pertinentes en la República de Guinea, un paýs que hasta ahora había recibido escasa atención. Para hacer esta afirmación ni siquiera necesito un análisis de contenido. Quizás los colegas de otros países hasta ahora poco atendidos lo vean como un estímulo para enriquecer a su vez nuestra revista y, por consiguiente, a nuestros lectores con sus experiencias.

Finalmente, me referiré a otro tema de esta revista, que a primera vista parece estar muy alejado del tema de la educación básica, pero que de hecho no lo está. ¿Quién debería encargarse de la capacitación y el perfeccionamiento de aquellos que se desempeñan en el área de la educación básica como planificadores, organizadores, administradores y profesores? ¿Quién puede contribuir con sus habilidades y conocimientos a la investigación y a la evaluación? ¿Acaso los colegas en las universidades no forman parte de la comunidad de intelectuales que, junto con los encargados de las políticas educacionales y los científicos, pueden lograr que se establezcan, en el ámbito de la política educacional y en el ámbito legal y financiero, las condiciones marco dentro de las cuales podemos comenzar a actuar? A ello se deben nuestros renovados esfuerzos por impulsar el debate en torno a la función de las universidades en la educación de adultos e, indirectamente, en la implementación de la Educación para Todos en el futuro.

En la planificación de la próxima edición se prevé seguir tratando este tema, considerando también los aportes de la conferencia de octubre en Sudáfrica sobre los problemas del aprendizaje de por vida, la educación superior y la ciudadanía activa. Talvez el documento preparatorio «Transformando la Universidad de Western Cape en una institución de aprendizaje de por vida» sea importante en el largo plazo. Al margen de la conferencia, se reunirán colegas de una serie de universidades africanas con las que el IIZ/DVV mantiene vínculos a través de un programa de becas. Allí se debatirá el modo de configurar las amplias recomendaciones (véase Paul Fordham en la edición 51/1998 de esta revista) acerca del desarrollo posterior del proyecto de capacitación y perfeccionamiento de educadores de adultos en çfrica mediante un mejor aprovechamiento de la comunicación electrónica para la elaboración de materiales, estudios permanentes y otros temas.

Otra información de interés interno: con esta edición superamos por primera vez los 22.000 ejemplares. Otra noticia: ofrecemos algunas secciones de la revista a través de internet www.iiz-dvv.de como parte de la información acerca de la labor de nuestro instituto. Sin saber aún con exactitud lo que nos deparará el futuro, creemos que la revista seguirá apareciendo por mucho tiempo en forma impresa a fin de llegar a nuestros numerosos lectores que no tienen computador.

Heribert Hinzen