Hans Pollinger

En Bolivia existe una alta demanda de capacitación de profesores y profesoras que se desempeñan en el área de la educación de adultos. En los años ochenta y noventa se reconoció la doble necesidad de que esta capacitación no se limite sólo al ámbito de la enseñanza escolar formal y, que comprenda también las nuevas experiencias de capacitación en las áreas de la educación alternativa. Hans Pollinger, quien se desempeñó durante años como jefe de proyectos en la oficina correspondiente del IIZ/DVV en La Paz y como colaborador del Servicio Alemán para el Desarrollo (DED – Deutscher Entwicklungsdienstû, informa sobre el programa FEJAD, existente desde 1998 y realizado con su apoyo, que ofrece carreras a distancia para la capacitación de educadores de jóvenes y adultos. Especialmente interesante resulta que se trata de una cooperación con una universidad española que, en el último tiempo, también permite la obtención de un grado académico.

Educadores de adultos a través de estudios universitarios a distancia: una experiencia boliviana

Durante este siglo, la capacitación tradicional de profesores en Bolivia era tarea de las instituciones llamadas «normales» (centros de capacitación de profesores) y de algunas universidades. No obstante, la capacitación se limitaba sólo al área escolar formal (enseñanza básica, primaria superior y secundaria) y nunca trascendía la sala de clases.

En la primera mitad de este siglo, prácticamente había un solo caso conocido y reconocido de capacitación autónoma y alternativa para profesores en zonas rurales. Algunas personalidades previsoras y revolucionarias (Avelino Siñani y Elizardo Pérez) crearon en Warisata, entre 1931 y 1940, la primera escuela rural de la que luego surgió la Normal Indígena Warisata, un primer intento de capacitar a aimaraes como profesores de su propio pueblo («... para que gente india sea maestra de su propia gente», Anita Pérez, Presencia, 14.11.1996), con contenidos pedagógicos que, en aquel entonces, se consideraban revolucionarios y que hoy vuelven a ser tema de debate (por ejemplo, la educación bilingüe, orientada a la vida real, la combinación de trabajo intelectual y manual, autogestión democrática).

Recién en los años ochenta surgieron algunas modestas experiencias de capacitación en las áreas que hoy en día se denominan Educación Alternativa:

  • Centro Avelino Siñani, capacitación de educadores en zonas rurales, Qurpa 1986
  • Programa de Capacitación de Educadores Populares (PROCEP)
  • Centro de Promoción de Técnicas de Arte y Cultura (CENPROTAC)
  • PROCESO

Todas estas experiencias surgieron de la iniciativa de grupos particulares y/o de la Iglesia católica.

Educación Alternativa

En Bolivia existen cerca de 350 centros de educación de adultos que dependen de Ministerio de Educación, con algo más de 3.000 profesores y profesoras, además de numerosos centros e institutos que trabajan con personas limitadas, niños de la calle, jóvenes y adultos, que también pertenecen al sector de la capacitación no formal.

Hasta hace poco, todos estos profesores y profesoras no contaban con una capacitación adecuada. La gran mayoría son profesores de escuela; muchos otros no tienen ninguna capacitación, a la vez que los profesores del área técnica no poseen conocimientos pedagógicos. Por ello, sigue habiendo una gran demanda de cursos de capacitación en el área de la Educación Alternativa.

En sus recomendaciones, el Congreso Nacional de Educación celebrado en 1992 abordó este tema y propuso prestar mayor atención a la capacitación y perfeccionamiento de educadores en las áreas de educación de adultos, de personas limitadas y de la educación permanente con sus múltiples exigencias, lo que hoy en día en Bolivia se denomina Educación Alternativa.

En el contexto de la reforma educacional que se inició en el año 1994 —la que no se pronuncia mayormente acerca de este tema— en los últimos años surgieron algunos nuevos enfoques en el área de la capacitación de profesores y educadores para la Educación Alternativa:

  • El Programa F3 (Formación de Facilitadores de la Red Nacional de FERIA), convenio firmado en 1997 entre la Comisión Episcopal de Educación y la Universidad Católica de Bolivia, que ofrece a los profesores y profesoras que trabajan en centros rurales de educación de adultos la posibilidad de obtener un título reconocido.
  • La creación del «Instituto Normal Superior de Educación Alternativa Franz Tamayo» (INSEA), Villa Serrano, Chuquisaca, 1997, perteneciente al Viceministerio de Educación Alternativa. Este es el primer instituto de capacitación para aquellos que finalizaron la enseñanza escolar y que desean trabajar como profesores y profesoras en el área de la Educación Alternativa.
  • El «Instituto Nacional de Formación en Educación Alternativa Pacífico Feletti» (INFE), La Paz/El Alto, creado en marzo de 1998 por la Conferencia Católica Episcopal, que ofrece un programa de capacitación a distancia para profesores y profesoras que trabajan con niños y jóvenes limitados.
  • Y, el programa FEJAD, al que nos referiremos con mayor detención en el presente artículo.

El programa FEJAD (Formación de Educadores de Jóvenes y Adultos a Distancia)

A comienzos de los años noventa se reflexionó sobre la posibilidad de desarrollar programas de perfeccionamiento o formación para los más de 3.000 profesores y profesoras dedicados a la educación de adultos. Aquí mencionaremos sucintamente las dos ideas más importantes:

  1. La antigua Dirección Nacional para la Educación de Adultos y Educación No Formal (DNEAYENF), junto con el Instituto de la Cooperación Internacional de la Asociación Alemana para la Educación de Adultos (IIZ/DVV), crearon el Centro de Capacitación de Educadores de Adultos (CCEA), que obtuvo la autorización ministerial necesaria, pero que aun así quedó olvidado en las carpetas del Ministerio de Educación por falta de voluntad política.
  2. Al mismo tiempo, tres organizaciones no gubernamentales (ONG), a saber, FERIA, PROCEP y CENPROTAC, debatían sobre el mismo tema y elaboraron una propuesta para la capacitación de educadores de adultos para su área de trabajo, sobre la base de un estudio a distancia, con el objeto de que también pudieran participar aquellas personas que trabajan en zonas rurales.

Dado que —en realidad— ambos grupos perseguían el mismo objetivo, vale decir, buscaban una capacitación sistemática y académicamente reconocida de educadores de adultos, comenzaron a reunirse en el año 1996, lográndose una coordinación permanente entre las siguientes instituciones:

Subsecretaría de Educación Alternativa (hoy: Viceministerio de Educación Alternativa)
FERIA
PROCEP
CENPROTAC
IIZ/DVV

En 1997 comenzaron a integrarse a este grupo el Sistema de Educación Boliviana a Distancia (SEBAD) y el Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB).

En atención al posible grupo meta, al que estaría dirigido este programa (profesores y profesoras ya dedicados a la enseñanza), y en consideración de la situación geográfica específica de Bolivia, las instituciones participantes acordaron la modalidad dû estudio a distancia, dirigido, en particular, a los profesores y profesoras que trabajan en regiones rurales y que prácticamente no tienen acceso a estudios superiores de capacitación; también se pretendía apartarse de los horarios rígidos de estudio, dado que este círculo de personas realiza todos los trabajos posibles para mejorar un poco sus ingresos.

En la búsqueda de una universidad que reconociera el grado académico de licenciatura, se estudiaron algunas posibilidades dentro del país, por ejemplo, la universidad privada NUR en Santa Cruz, el Instituto Superior de Educación Rural (ISER) en Tarija, y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en La Paz, lo que no prosperó. Finalmente, se logró que la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid se interesara en el programa. De esta manera se creó el programa FEJAD, con la firma de dos convenios internacionales importantes:

  • un primer convenio que se firmó entre el Ministerio de Educación de Bolivia, la universidad española UNED y el CEUB y que garantiza el marco institucional y académico, y
  • un segundo convenio que se firmó entre el Ministerio de Educación de Bolivia, el Viceministerio de Educación Alternativa y el IIZ/DVV, que garantizó el financiamiento inicial del programa y constituye una especie de consejo supervisor.

El programa FEJAD comenzó con sus actividades académicas en marzo de 1998, con algo más de 400 alumnos inscritos y con los siguientes objetivos:

Objetivo principal
Calificación de recursos humanos para la educación de jóvenes y adultos, conducente al grado de licenciatura, con el objeto de mejorar la práctica profesional de los profesores y profesoras que trabajan en esta área, y de perfeccionar el contenido de los programas ofrecidos por los centros de educación de adultos.

Objetivos secundarios
Creación de un programa para la capacitación de profesores y profesoras conducente al grado de Licenciatura en Pedagogía, mención Educación de Jóvenes y Adultos.

Desarrollo de un modelo para la capacitación profesional de educadores de jóvenes y adultos que ya trabajan en esta área, sobre la base de un estudio a distancia.

Desarrollo y elaboración de métodos que permitan mejorar cualitativamente los procesos pedagógicos en la educación de jóvenes y adultos.

Ampliación y perfeccionamiento de la teoría y práctica pedagógicas de los estudiantes que participan en este programa.

Producción de un paquete de materiales alternativos con base teórica para el área de la educación de jóvenes y adultos, que correspondan a la modalidad de un estudio a distancia.

Descripción del programa

Tal como se mencionó anteriormente, se trata de un estudio a distancia acompañado por diez tutores que tienen sus sedes y oficinas en los nueve departamentos de Bolivia, lo que permite asistir y guiar al estudiante en forma individual, en combinación con sesiones grupales, intercambios de estudiantes, asesoría vía telefónica, consultas por correo, etc. Cada tutor cuenta con una pequeña biblioteca especializada que está a disposición de los estudiantes.

El plan de estudios se basa en 12 módulos, cada uno con sus unidades didácticas, tiene una duración de cuatro semestres (=2 años) y comprende aproximadamente 1.200 horas.

Los 12 módulos llevan los siguientes títulos:

  1. Técnicas de estudio y autoaprendizaje
  2. Realidad nacional y educacional
  3. Fundamentos de la educación de jóvenes y adultos
  4. Comunicación y educación
  5. Educación de jóvenes y adultos de acuerdo con su base
  6. Desarrollo comunitario
  7. Aspectos sociológicos y profesionales de la educación de jóvenes y adultos
  8. Renovaciones pedagógicas
  9. Investigación y realización de la tesis
  10. Diagnósticos pedagógicos, planificación y plan de estudios
  11. Administración y proyectos educacionales
  12. Monitoreo, evaluación y sistematización en los procesos educacionales

Estos 12 módulos contienen guías didácticas, ejercicios prácticos, preguntas de examen y datos bibliográficos. Según el grado de dificultad, se examinan dos a cuatro módulos por semestre. Los exámenes son escritos; a cada módulo corresponden 10 preguntasñde desarrollo y 12 preguntas de respuesta estructurada que prepara la UNED y que deben responderse en una fecha determinada y a la misma hora. En caso de que un alumno no aprobare un módulo, podrá repetirlo en la fecha del próximo examen.

Durante el segundo año de la carrera, los tutores preparan a los alumnos para la elaboración de su tesis —elección del tema, estructuración de la materia, trabajos de investigación, bibliografía, etc.— la que deberá ser aceptada por los profesores de la UNED antes de que sea presentada definitivamente. En forma previa a la presentación de la tesis, los alumnos deberán haber aprobado los 12 módulos. La presentación de la tesis, sobre la que también deberá rendirse un examen oral, es requisito para la obtención del grado académico.

El título conferido por la UNED es el de «Especialista Universitario en Educación de Jóvenes y Adultos» y es reconocido por el CEUB en Bolivia, en virtud del convenio con la UNED, como «Licenciatura en Pedagogía, mención Educación de Jóvenes y Adultos». Ello ofrece la ventaja de que los alumnos obtienen simultáneamente dos títulos, uno reconocido en Europa y el otro, en Bolivia.

Esta carrera de posgrado de dos años de duración tiene un costo total de 720,– dólares estadounidenses (que se pagan en cuotas mensuales de 30,– dólares), incluidos los 12 módulos que recibe cada alumno. En comparación con otras carreras que también otorgan el grado de licenciatura, este monto es muy conveniente. Aun así, para muchos profesores y profesoras, en particular para aquellos que trabajan en zonas rurales y que generalmente no perciben un ingreso adicional, esta suma implica un gran esfuerzo financiero. Un profesor en Bolivia gana en promedio entre 150,– y 300,– marcos alemanes mensuales. Por ello es que el 10% del ingreso total del programa se destina al financiamiento de becas, sobre la base de ciertos criterios, para favorecer especialmente a los alumnos con dificultades financieras.

El IIZ/DVV aseguró el financiamiento inicial, especialmente la preparación, la elaboración y la impresión de los módulos. Las remuneraciones del equipo nacional y de los 10 tutores son financiadas por el Ministerio de Educación. Los viajes y la remuneración de los profesores españoles que viajan al país a fin de tomar exámenes implican altos costos. Para reducirlos, se está pensando en la posibilidad de que una universidad boliviana asuma la responsabilidad del programa y del nivel académico.

En julio de 1999, el Viceministerio de Educación Alternativa asumió la responsabilidad del programa, el que actualmente funciona en forma independiente y autónoma, sin financiamiento externo. Una especie de Consejo Interinstitucional (véase estructura orgánica) tiene la tarea de acompañar y de prestar asesoría para el programa, además de ciertas funciones supervisoras.

En junio de 1999 se ofreció un segundo curso, el que actualmente cuenta con algo más de 300 alumnos. El último examen del primer curso se rendirá en junio del año 2000, y se espera que los primeros alumnos que presenten su tesis obtendrán su título a fines del presente año. En vista de la gran demanda, se proyecta ofrecer un o dos cursos más, pero antes deberá llegarse a un acuerdo con la UNED y una universidad boliviana.

En Bolivia existen unos 350 centros de educación de adultos del Ministerio de Educación, además de una serie de centros privados, con aproximadamente 4.000 profesores y profesoras, en que todos ellos imparten clases sin tener la formación correspondiente. Ello significa que la demanda sigue siendo alta.

El Ministro de Educación ofreció un aumento de salario para quienes finalizan este programa, aumento previsto en el marco de la reforma educacional para todos aquellos que poseen un título universitario. No obstante, dado que este incentivo financiero es bastante modesto incluso para condiciones bolivianas —se trata de un salario mensual de 500,– marcos alemanes (1.500,– bolivianos) —ya surgieron, y seguramente persistirán en el futuro, fuertes discusiones entre los sindicatos de profesores y el Ministerio de Educación. Toda la reforma educacional se verá amenazada si los más de 80.000 profesores y profesoras bolivianos no reciben un salario medianamente digno en los próximos años.

Incorporación del FEJAD al trabajo de proyecto del IIZ/DVV

La colaboración del IIZ/DVV en Bolivia comenzó en octubre de 1986, y desde esa fecha también existe una oficina propia de asesoría en La Paz.

El objetivo principal del proyecto es ofrecer a los jóvenes y adultos de Bolivia que, por las razones conocidas, no pudieron realizar o no pudieron finalizar una educación escolar, la oportunidad de adquirir una formación general, profesional y social en el marco de un ofrecimiento público (estatal), para que se sientan plenamente partícipes de la comunidad y de la sociedad y puedan participar en la vida social, económica y cultural con identidad, autonomía y plena conciencia de sus derechos y deberes.

Transformación de la educación de adultos (Proyecto de Transformación Curricular – PTC)

Entre 1986 y 1999, se fomentó, apoyó y asesoró a más de 80 centros de educación de adultos del Ministerio de Educación, tanto en áreas urbanas como rurales. Se equiparon talleres con herramientas, máquinas y materiales de trabajo; se ofreció capacitación y perfeccionamiento técnico, pedagógico y metodológico al profesorado; se elaboraron materiales de enseñanza y aprendizaje propios y se distribuyeron los existentes. Se apoyó la edición de revistas informativas; se financiaron becas para personas individuales o grupos, especialmente en el área del perfeccionamiento técnico.

Asimismo, se apoyó a más de 50 organizaciones no gubernamentales, instituciones eclesiásticas y grupos base que realizan proyectos ejemplares e interesantes relativos a la educación de adultos y que representan un buen complemento del trabajo con la contraparte estatal.

En el área del perfeccionamiento del profesorado, se fomentaron aproximadamente 700 seminarios, talleres y eventos locales, regionales y nacionales, con más de 24.000 participantes, que tenían como objetivo ofrecer perfeccionamiento a los profesores en las áreas temáticas más diversas como, por ejemplo, pedagogía, andragogía, didáctica, metodología, elaboración de planes de estudio; dar una base filosófica y teórica al modelo de los «centros integrados de educación de adultos», y elaborar disposiciones individuales concretas en el área de la administración y organización.

El Ministerio de Educación pudo aumentar la planilla de profesores para estos centros y, con el apoyo de los fondos de ayuda social, de las comunidades, con la participación activa de las comunidades rurales, grupos vecinales y del IIZ/DVV, pudieron construirse en varios centros nuevas salas de clases, especialmente para las instrucción técnica.

En cuanto a la elaboración y la producción de materiales de enseñanza y aprendizaje, durante los primeros años se colaboró especialmente con algunas organizaciones no gubernamentales, que —en este campo— tenían más experiencia y contaban con más personal calificado (por ejemplo, Radio San Gabriel, FERIA, Acción Un Maestro Más). Desde 1992, también se están elaborando materiales en conjunto con los centros estatales de educación de adultos.

Desde 1995 se trabaja intensivamente con 15 centros experimentales seleccionados (7 centros rurales y 8 urbanos), y se obtuvieron los siguientes resultados:

  • Desarrollo de las guías metodológicas para la elaboración de módulos, programas modulares, planes de estudio y para lograr las calificaciones finales deseadas.
  • Creación de más de 100 módulos, tanto para las asignaturas técnicas como las humanísticas, los que ya están siendo aplicados en la práctica.
  • Elaboración de un patrón provisorio de exámenes para el plan de estudios integral modularizado destinado a los centros experimentales.
  • Redacción de un manual para consultas de procedimiento y descripciones de funciones para los centros experimentales.
  • Elaboración de un plan básico de estudio pensado para ser empleado a futuro por todos los centros integrados de educación de adultos, con el objeto de garantizar una educación y capacitación comparables a nivel nacional y lograr la compatibilidad de los títulos profesionales.
  • Oferta de cursos de perfeccionamiento a unos 200 profesores y directores de los centros experimentales, con el objeto de responder a las exigencias que les impone el nuevo plan de estudios.

El equipamiento de estos centros con máquinas, herramientas y material didáctico se realizó en forma consecuente; a la vez pudieron llevarse a cabo algunas mejorías infraestructurales.

Para la Educación Primaria de Adultos (EPA) se elaboraron otros 9 módulos más, que comprenden desde la alfabetización hasta una especie de finalización de estudios primarios.

A contar de 1999, el trabajo se extendió a 25 nuevos centros de educación de adultos, de modo que en este proceso participan actualmente 40 centros de educación de adultos en total. La mitad de estos nuevos centros fueron equipados con máquinas y herramientas, y se ofrecieron cursos de perfeccionamiento a los directores y profesores para poder aplicar los nuevos planes de estudio a contar del año 2000 e iniciar el proceso de transformación.

En cuanto a la reforma educacional y en concordancia con sus metas, estos 40 centros forman la vanguardia en la transformación de todo el subsistema estatal de educación de adultos que en los próximos años será reestructurado y mejorado sucesivamente sobre la base de estas experiencias.

Observación final

En todas las medidas de perfeccionamiento que se ofrecieron y realizaron con los profesores y profesoras en el marco del PTC quedó una y otra vez de manifiesto que todos estos cursos, seminarios, talleres, etc., sólo lograban compensar, en una parte muy pequeña, la falta de capacitación para educadores de adultos. Las estructuras mentales de las personas, la mala e insuficiente capacitación de los profesores —si es que la tienen— y también, naturalmente, los bajos salarios hacen que este círculo de pernonas se muestre muy poco dispuesto a aceptar métodos nuevos, a abandonar su rutina y a abrirse a algo nuevo.

Por ello, el programa FEJAD así como la mayoría de los demás experimentos antes mencionados relativos a la capacitación y al perfeccionamiento de educadores de adultos, sólo responden en parte a uno de los problemas básicos de la educación de adultos en Bolivia.

La gran esperanza de la Educación Alternativa en Bolivia radica en que en los próximos años habrá varios ofrecimientos a nivel nacional para los jóvenes que hayan finalizado la educación escolar, comparable con el INSEA (véase explicación anterior), que permitirán a los jóvenes obtener un título reconocido en el área de la Educación Alternativa. Existen algunos indicios de que ello será posible.

En Bolivia existe un dicho muy popular:
«Lo último que se pierde es la esperanza».