Henner Hildebrand

En el marco del diálogo del IIZ/DVV con aquellos socios africanos que ofrecen formación académica para profesionales de la educación de adultos, en el año 2000 nuestro instituto puso especial énfasis en los siguientes aspectos: ¿Cuál es el desarrollo de la formación que ofrecen las instituciones terciarias? ¿Fomentan éstas la educación de adultos como una disciplina y un campo laboral que aportan a la lucha contra la pobreza y la autoayuda? ¿Debemos perfeccionar nuestros instrumentos para el fomento de la formación de educadores de adultos? El desarrollo de planes de estudio, la duración de los estudios, la función y la forma de los períodos de práctica y de trabajos de investigación, el aprendizaje extramuros y la debida consideración de las transformaciones que se observan en los campos de trabajo de los educadores de adultos han sido temas permanentes de este diálogo y también de un seminario realizado en enero del 2001 en Gabarone. En esta ocasión se analizaron especialmente desde la perspectiva de un mayor intercambio de información y de la elaboración conjunta de materiales. En el siguiente artículo, el lector encontrará el discurso de apertura pronunciado por nuestro colaborador, Henner Hildebrand, así como un resumen de los resultados de dicho seminario.

Aspectos pasados y futuros del proyecto del IIZ/DVV «Capacitación inicial y durante el servicio de educadores de adultos en África»

Introducción al taller y sus objetivos

La capacitación de los educadores de adultos caracterizó el enfoque inicial del IIZ/DVV respecto del desarrollo del sector de la educación de adultos en África y es también hoy en día un elemento central de su estrategia de apoyo. Este apoyo se enmarca dentro del compromiso de nuestro instituto con la lucha contra la pobreza y el fomento de la autoayuda de los sectores postergados.

Nuestro compromiso se remonta a 1969 y nació en Alemania. En 1974, iniciamos nuestra labor en Camerún y luego la expandimos a los países de habla inglesa. La intención fue siempre apoyar la capacitación de los profesionales que trabajan en terreno a fin de perfeccionar la práctica de la educación para adultos orientada al desarrollo. Para ello, se otorgaron becas, generalmente para cursar estudios conducentes a la obtención de un certificado o diploma, y se apoyó el trabajo en terreno con la finalidad de establecer una vinculación entre la teoría y la práctica.

ýa necesidad de una mayor cooperación entre los diseñadores de los cursos y los oferentes, necesidad que se hizo evidente ya en una fase temprana, no fue atendida directamente por el IIZ/DVV, tal vez porque el instituto apoyaba la red regional de universidades, la African Association for Literacy and Adult Education, AALAE (Asociación Africana para la Alfabetización y la Educación de Adultos), la cual supuestamente debía cubrir esta necesidad.

A comienzos de los años noventa, el IIZ/DVV colaboró, en el marco de su programa de becas, con departamentos e institutos de educación de adultos de Sierra Leona, Ghana, Nigeria, Tanzania, Zimbabue, Zambia, Botsuana, Suazilandia y Lesotho. En lo que se refiere a Uganda, nuestra cooperación con el Instituto de Educación de Adultos y Educación Continua de la Universidad de Makerere fue parte de nuestro programa relativo al país en su totalidad.

La administración de los fondos para las becas estaba a cargo de nuestros socios universitarios. El IIZ/DVV tenía escasa información sobre la práctica de selección de los becarios, quienes generalmente desconocían el IIZ/DVV. Por ello, no llegó a estable>erse una relación entre nuestro instituto y dichos becarios.

Al interior del IIZ/DVV surgieron interrogantes respecto del otorgamiento de becas a estudiantes patrocinados por los respectivos gobiernos, de la inclusión o exclusión de los colaboradores de las ONG, de la transformación de la educación de adultos en u§a carrera universitaria y de su relevancia para el desarrollo. En Sierra Leona, Lesotho y Zimbabue se consideraron y se realizaron investigaciones correspondientes.

A mediados de los años noventa, el IIZ/DVV encomendó a tres equipos de expertos la tarea de evaluar y revisar el apoyo prestado por él al sector terciario. Estos equipos visitaron a todos los socios universitarios africanos y redactaron recomendaciones relativas a la administración de los programas de becas y a la promoción de la educación de adultos como disciplina.

En su informe final, el Prof. Paul Fordham («La capacitación de educadores de adultos en universidades africanas», publicado en el N0 51 de nuestra revista, pág. 199) concluye que el programa es excepcional, que tiene un impacto muy positivo y beneficioso y que un sinnúmero de cursos existen exclusivamente gracias al apoyo de nuestro instituto. El informe pone énfasis en la necesidad de vincular los estudios a la práctica local. Dado que las universidades tienden a descuidar el elemento práctico —también por razones de costos—, los fondos otorgados por el IIZ/DVV desempeñarían una función decisiva en cuanto a evitar este desarrollo nefasto.

Para el caso de África Oriental, el informe destaca, por ejemplo:

  • Que el monitoreo del programa por parte del instituto fue insuficiente. Se recomienda un monitoreo que también incluya la reflexión sobre los conceptos y los principios de la educación de adultos así como el debate sobre las finalidades y las modalidades de la capacitación, según los cambios producidos en la sociedad.
  • Que la mayoría de las instituciones acusan un déficit en cuanto a desarrollo y formación de equipos de trabajo.
  • Que falta material didáctico.
  • Que la investigación orientada hacia la práctica debería desempeñar una función más importante en la capacitación.
  • Que el desarrollo de los planes de estudio revisados (eventualmente, a través de talleres nacionales y regionales) debería considerar en mayor medida las necesidades de empleadores potenciales así como la relevancia para los grupos meta.

En general, se recomendó diseñar en conjunto con los socios correspondientes, un sistema de monitoreo y evaluación que incluyera principios para la promoción del sector y pautas para la selección de los becarios. Un monitoreo regular requiere al menos dos elementos: incorporación de coordinadores locales y un contacto anual con un equipo del IIZ/DVV, ya sea de Bonn o de alguna oficina de proyectos, o bien, a través de asesores en visitas breves.

El Prof. Fordham propuso que el IIZ/DVV iniciase una nueva fase con un enfoque más selectivo, puntual y variado, haciendo hincapié en el aspecto de las cooperaciones.

Algunos problemas sociales y técnicos surgidos en la evaluación y relativos a la administración del programa de becas, fueron posteriormente abordados por el IIZ/DVV.

En los casos de Tanzania y Suazilandia, donde aparentemente se cuestionó la calidad y el impacto de la capacitación así como la relación de los estudios con el sector de la educación de adultos en dichos países, se sugirió la suspensión de la cooperación. El IIZ/DVV acogió esta sugerencia.

Varios aspectos de nuestra cooperación precisaban una revisión y un diálogo regular. Ello se refiere a los criterios de selección de los becarios, a la investigación en terreno de los estudiantes y a las recomendaciones en cuanto a una mayor colaboración entre los oferentes de cursos de educación para adultos. A pesar del compromiso personal del IIZ/DVV con estos objetivos, le fue imposible dedicarles el tiempo necesario, también debido a su personal reducido desde 1997.

En noviembre de 1999, el Prof. Frank Youngman nos envió un artículo titulado «Capacitación del educador de adultos post-CONFINTEA» (N0 54 de nuestra revista, pág. 285), en el cual plantea la necesidad de llevar a cabo un proyecto para el desarrollo de material didáctico idóneo para el África y para la creación de una red de Internet de instituciones regionales africanas responsables de la capacitación de educadores de adultos.

Por aquellos días, presenté un informe para el debate con mis colegas en Bonn, en el cual sugería una revisión de los objetivos y de los instrumentos del proyecto llamado «Capacitación inicial y posterior de educadores de adultos», cuyo componente central era el programa de becas:

«En mi opinión, el fomento del intercambio subregional y regional, en el futuro también suprarregional, entre las instituciones terciarias para la capacitación de educadores de adultos podría concentrarse, en un comienzo, en los asuntos relativos a los planes de estudio, a la duración y organización de los estudios, a la función y las modalidades del trabajo en terreno y a la evaluación de los cambiantes campos de trabajo de los educadores de adultos».

Debido a las fuertes presiones que afectaron a nuestro instituto a causa de una evaluación transversal y de recortes presupuestarios, tan sólo a mediados del 2000 estuvimos en condiciones de reanudar el debate. Sin embargo, entonces los acontecimientos se sucedieron en forma rápida. El Dr. Hanno Schindele informó a todos nuestros socios sobre nuestra intención de revisar y reorientar nuestro esquema de apoyo. En este contexto, se mencionaron las cooperaciones regionales, la coordinación, el intercambio y también el desarrollo de material didáctico orientado a la práctica y a las necesidades locales.

Las respuestas que recibimos indicaron claramente los intereses y las necesidades de nuestros socios, entre los cuales cabe señalar la elaboración de material estructurado para el estudio a distancia; la elaboración de textos para estudios de profundización de bachiller y magíster, así como el intercambio entre los equipos y la capacitación de éstos.

En septiembre del 2000, acordamos con el Prof. Frank Youngman celebrar un primer taller conjunto con todos los socios. La organización estuvo a cargo del Departamento de Educación de Adultos de Botsuana, Gabarone. Al celebrarse la Conferencia Internacional sobre Aprendizaje Permanente, Educación Superior y Ciudadanía Activa de la Universidad de Western Cape, Ciudad del Cabo, en octubre del 2000, tuvimos la ocasión de dialogar con algunos delegados y debatir sobre los contenidos y el programa de dicho taller.

ýuestra intención era invitar a todos nuestros socios a este primer encuentro, también a aquellos que reciben apoyo no vinculado a los fondos del programa de becas, como por ejemplo Etiopía y Uganda. Bienvenida fue también la participación de representantes de la Asociación Panafricana para la Alfabetización y la Educación de Adultos (Pan-African Association for Literacy and Adult Education, PAALAE), que proyecta realizar un curso de educación para adultos en Senegal. El hecho de invitar a esta organización refleja el gran interés del IIZ/DVV en fomentar las oportunidades de capacitación para los educadores de adultos en los países de habla francesa.

Nos reunimos durante tres días para debatir sobre dos posibles nuevas orientaciones:

  • la cooperación, la coordinación y el intercambio regional entre los institutos y departamentos con los cuales colabora el IIZ/DVV en África sobre la base de una red electrónica, y,
  • el desarrollo conjunto de material didáctico. A la vez, se destaca la necesidad de mejorar la disponibilidad de materiales para la capacitación de educadores de adultos, especialmente a través de un intercambio más eficaz del material existente y mediante la producción conjunta de nuevos materiales. Se espera que la red propuesta desempeñará una función importante en este sentido.

Nuestros debates serviran básicamente para un amplio intercambio de información y de experiencias sobre:

  • los nuevos desarrollos de la educación de adultos como disciplina;
  • la desaparición de las agendas universitarias de cursos conducentes a un certificado;
  • la demanda de estudios conducentes a un grado académico;
  • la transición de estudios de jornada completa a jornada parcial;
  • la función de la educación a distancia;
  • las tendencias de los programas de extensión;
  • el aprendizaje a través del trabajo en terreno de los estudiantes;
  • la necesidad de una mayor investigación sobre la práctica de la educación de adultos; y
  • la importancia del desarrollo de políticas para la educación de adultos.

En general, la finalidad de este encuentro sera elaborar un concepto para crear una red electrónica de trabajo y desarrollar conjuntamente cursos y materiales. Otro objetivo era concertar un plan de acción para los años 2001 y 2002.

Resultados del encuentro

Finalmente, nos reunimos entre el 30 de enero y el 1 de febrero pasados. El Departamento de Educación de Adultos de la Universidad de Botsuana en Gabarone fue el anfitrión de un seminario en que participaron nuestros socios de Senegal, Sierra Leona, Etiopía, Kenia, Uganda, Zambia, Zimbabue, Botsuana, Namibia y Sudáfrica. Además del acostumbrado diálogo informal altamente valioso, de la alegría del reencuentro y del placer de conocer a nuevos colegas, las altas temperaturas de casi 40 grados C fuera de la sala de reunión impulsaron nuestra labor creativa. Durante las sesiones recopilamos y analizamos las diversas expectativas, necesidades e intereses relacionados con el futuro intercambio de información y materiales y con la elaboración conjunta de materiales.

Se llegó a dos acuerdos fundamentales:

Para la primera mitad del 2001, se proyectó la creación de una página web para facilitar el intercambio de información, de material y de los resultados de las investigaciones. La dirección podrá obtenerse a través de Wolfgang Leumer (iiz-dvv@iafrica.com) o a través de nosotros (www.iiz-dvv.de). No pretendemos limitar la página web a los socios del IIZ/DVV. Por el contrario, nuestra intención es que ofrezca un foro para la capacitación de educadores de adultos en África.

El debate sobre las finalidades y modalidades del desarrollo y la elaboración conjunta de material didáctico se guió por el reconocimiento de que el 95% de los textos empleados en la actualidad no guardan relación alguna con los contextos africanos. Todos concordaron en la necesidad de corregir este déficit a través de la publicación de la primera serie de textos africanos para la capacitación de educadores de adultos. Se destacó que tal acción conjunta no debería ir en desmedro del fomento ni del fortalecimiento de la elaboración local de materiales, con la cual se captan las necesidades locales y se emplean y fortalecen las lenguas vernáculas. Por el contrario, se espera que la publicación de textos africanos de base para la educación de adultos inspirará el debate local y nacional. En cuanto a nivel, los textos deberán responder a las necesidades del personal docente y servir a la vez como material de lectura para los estudiantes de las carreras conducentes a un diploma u otro grado académico. El orden de prioridades para el desarrollo de los textos se basará en el nuevo canon de asignaturas proyectado para la capacitación de educadores de adultos de la Universidad de Botsuana. Una Junta de Redacción integrada por seis miembros y presidida por el Prof. Frank Youngman, se encargará de todos los aspectos relativos al contenido y a la organización (youngman@mopipi.ub.bw).

Perspectivas del proyecto

Desde la evaluación realizada por el Prof. Fordham, en el diálogo del IIZ/DVV con sus socios se manifestó que la atención del IIZ/DVV—concentrada hasta la fecha en el fomento del sector de la capacitación universitaria mediante el otorgamiento de becas y el suministro de literatura especializada para las bibliotecas de los socios— implica el peligro de desatender las demás posibilidades de consolidación del sector. Con las dos tareas acordadas en Gabarone, se fomentarán otros enfoques para el desarrollo del sector, tales como la elaboración conjunta de planes de estudio y de materiales, el intercambio de información y de experiencias así como el desarrollo del personal. Desde otra perspectiva cabe analizar lo que significa, para la educación de adultos como disciplina y como campo laboral, el desplazamiento de la formación universitaria de educadores de adultos hacia estudios de grado y, al mismo tiempo, el desarrollo de ofertas de instituciones no universitarias (como puede observarse en Uganda y Namibia, por ejemplo) conducentes a un certificado y diploma.