Kobina Asiedu

En 1962, el Instituto de Educación de Adultos de la Universidad de Ghana abrió sus oficinas en Bolgatanga, la capital regional del Alto Este. Desde entonces, el centro se dedica a ofrecer programas de educación formal y no formal. El tema central de este artículo es el Programa de Desarrollo Rural Integrado, elaborado e implementado por el Instituto y que cuenta con el auspicio de la Canadian Organisation for Development through Education (CODE – Organización Canadiense para el Desarrollo mediante la Educación) en la región del Alto Este. Su primera etapa consistió en un programa de investigación de dos años que comenzó en septiembre de 1989 y finalizó en agosto de 1991. La segunda etapa se llevó oficialmente a cabo entre 1992 y 1994. En consecuencia, el proyecto comprendía cinco aspectos para materializar estos objetivos: enseñanza, fomento de la pequeña empresa y del pequeño grupo cooperativo, elaboración de un periódico, educación para la vida familiar y el mejoramiento comunitario. Actualmente, las comunidades se encargan de la organización y dirección del proyecto. CODE sigue publicando el periódico de la comunidad para mantener a los participantes interesados en el proyecto. Kobina Asiedu es el director del Instituto de Educación de Adultos en la Universidad de Ghana, Legon, Accra.

Educación con base universitaria para adultos: perspectivas prácticas en la alfabetización funcional en Ghana

Objetivos del proyecto

A partir de los resultados de los estudios de base, se establecieron los siguientes objetivos para el proyecto de desarrollo rural integrado:

  1. fomentar la alfabetización para permitir a los participantes manejar adecuadamente sus propios asuntos;
  2. organizar a pequeños empresarios y agricultores con el fin de mejorar la calidad de sus productos y aumentar su capital;
  3. impulsar a las comunidades para que valoren y emprendan actividades destinadas al mejoramiento de la comunidad;
  4. publicar un periódico de la comunidad para fomentar la alfabetización en el área;
  5. lograr que los participantes presten mayor atención a una mejor vida familiar y mejores relaciones humanas.

El Instituto inicia el trabajo

Para entender mejor a la gente, lograr con ella una buena comunicación y conocer sus necesidades, el equipo del proyecto, conformado por personal del Instituto de Educación de Adultos y algunos líderes de las comunidades, llevó a cabo algunos estudios de base a fin de elaborar —junto con las personas que los implementarían— el tipo adecuado de educación y de programas.

Luego de realizar los estudios de base, el Instituto se dedicó a trabajar en terreno con la gente, con el objeto de mejorar sus niveles y condiciones de vida. La participación del Instituto —un departamento universitario— en trabajos prácticos de desarrollo comunitario refuta el comentario de LaidLaw (1961:34), en que habla de la universidad como de «una institución apartada de la realidad». Como departamento de extensión de la universidad, el Instituto procuraba distanciarse de la tradición universitaria según la cual la enseñanza interna constituye una función primordial.

La primera de las estrategias innovadoras que aplicó el Instituto fue la organización de talleres, disertaciones y foros abiertos. Con el objeto de acercarse a la gente y hacerla participar en la selección de las personas idóneas para estos programas, se establecieron previamente contactos con jefes, líderes de opinión locales, líderes de grupos de mujeres, asociaciones de jóvenes y profesores. Estas instituciones locales han demostrado ser muy eficaces para movilizar a las comunidades, despertar el interés por el proyecto y prestar el necesario apoyo al equipo a cargo del mismo durante su tiempo de implementación.

El primer taller consistió en un programa de una semana de duración destinado a capacitar a cuarenta líderes provenientes de las cuatro zonas idiomáticas del área abarcada. Este taller se realizó entre el 30 de septiembre y el 6 de octubre de 1989.

Al otorgar —como primera cosa— capacitación para poder ejercer un liderazgo local eficiente y eficaz, se dio un muy positivo inicio al proyecto. Los líderes condujeron el proyecto en la dirección correcta, motivaron a los participantes y lograron mantener su interés.

Se hizo un serio intento de capacitar a igual número de personas de ambos sexos en este taller, de modo que pudiera brindarse una atención igualitaria a hombres y mujeres en el contexto del programa.

Con los participantes se abordaron temas como tipos de liderazgo, comunicación humana, relaciones humanas, instrucción de adultos y técnicas de aprendizaje para adultos. También se presentó y debatió la propuesta del proyecto de desarrollo rural integrado a fin de familiarizarlos con el alcance del proyecto y señalarles la función que debían asumir los líderes y las diversas comunidades para lograr materializar los objetivos del programa. El equipo del proyecto dio gran importancia a este taller inaugural.

Los participantes compartieron sus experiencias en cuanto a trabajo, vida y habilidades como líderes. Aprendieron técnicas de movilización y estrategias necesarias para mantener vivo el interés de sus grupos con el objeto de asegurar el éxito del program—. Con las cualidades de liderazgo adecuadas y una clara comprensión de la propuesta del proyecto, se lograrían posteriormente los mejores resultados.

Luego se planificó una serie de talleres para los organizadores de diversos grupos integrantes del proyecto. Esta serie incluyó talleres para facilitadores de alfabetización, miembros de diversos grupos seleccionados al azar, personas encargadas de la elaboración del material de alfabetización y pequeños empresarios. También se organizaron series de disertaciones y debates en conjunto con los habitantes de la localidad. Una medida más fueron las visitas regulares a los grupos cuyos líderes habían participado en los talleres iniciales.

Los miembros de las comunidades de centros de proyecto fueron reunidos, a modo de familia, para que conocieran el proyecto, tomaran conciencia de sus necesidades, aprendieran técnicas de trabajo conjunto, planificaran y aplicaran estrategias para el autozesarrollo y para mejorar el medio ambiente. Se logró crear conciencia de estas metas y dar un inicio eficaz al proyecto.

Los participantes de las 40 clases de alfabetización dictadas en el marco del proyecto aprendieron que podían mejorar su forma de vida si trabajaban arduamente y adoptaban nuevas maneras de hacer cosas. Debatieron sobre las limitaciones sociales, económicas y políticas que impiden su progreso.

La mayoría estaba feliz de poder escribir tanto su nombre como oraciones simples. Podían darle sentido a sus propias vidas, porque comprendían el entorno y las estructuras que gobiernan las comunidades.

Algunas personas manifestaron sus ansias de saber más de sí mismas, y se las transmitieron también a otras. Desarrollaron el deseo de saber y de emprender numerosas y variadas actividades para el desarrollo.

A través de distintas actividades de motivación se intentó mantener despierto el interés de la gente en las clases, algunas de las cuales incluían debates. Uno de los temas más tratados fue: «La ruptura matrimonial se debe a la actitud de las mujeres». En los diversos centros, este debate se desarrolló entre hombres y mujeres y fue muy intenso y altamente educativo. Finalmente, descubrieron las razones principales de las rupturas matrimoniales y que la responsabilidad recae tanto en hombres como mujeres.

Los programas de educación liberal atrajeron hacia los centros incluso a personas que no formaban parte de un curso y dieron popularidad a las clases. Otras actividades destinadas a evitar el aburrimiento en clases y a mantener vivo el interés de los educandos fueron la narración de cuentos, el intercambio de experiencias, reuniones con fines de entretención, juegos, celebraciones del día de la alfabetización y trabajos en proyectos comunales, como, por ejemplo, aseo de la ciudad, organización de mercados y labores agrícolas.

Desarrollo de la comunidad

En este contexto, el desarrollo de la comunidad se refiere a todos los esfuerzos desplegados para proteger el medio ambiente y construir instalaciones destinadas a mejorar la situación de la gente en las comunidades. Con estos esfuerzos se logró construir y mantener mercados y cultivar árboles.

Conversamos con ellos sobre la teoría homeoestática de la motivación a fin de explicar que para que las comunidades puedan disfrutar la vida en plenitud, deben satisfacerse sus necesidades básicas. Se determinó que algunas de estas carencias eran la falta de centros que permitieran el acceso a la educación y al empleo. Juntos fijaron metas para satisfacer estas necesidades. Una vez establecidos estos objetivos, se incentivó a la gente a actuar en pos de los mismos. Tomaron igualmente conciencia de que debía mejorarse el medio ambiente.

A raíz de ello, muchos decidieron participar en las actividades comunales con el objeto de contar con centros de los que pudieran hacer uso. Admitieron que antes se habían negado a participar en labores comunales, porque esperaban que el gobierno nacional y las juntas de distrito les proporcionaran estos servicios. No obstante, en las conversaciones sostenidas en las clases de alfabetización, comprendieron que las juntas no podían encargarse solas del desarrollo local. La gente tiene que enfrentarse con valentía al desafío de desarrollar los servicios locales. Así, hoy participan enérgicamente en las actividades de mejoramiento comunal.

Uno de los problemas principales que enfrenta la zona norte de Ghana es el deterioro ambiental. Ello se debe a varios factores, entre los que se incluye la quema de pastizales, cuyo objetivo es la caza, el pastoreo y el cultivo agrícola. También se practica la tala indiscriminada de árboles para obtener leña. En vista de ello, se organizó a la gente para plantar árboles. Cada centro de clases seleccionó y preparó un área de muestra destinada a la conservación del bosque, y cada alumno plantó como mínimo tres árboles en el patio trasero de su hogar.

Otra labor en la que el equipo tuvo éxito, fue aquella cuyo objetivo era movilizar a las comunidades para construir salas de clases y talleres. Cabe aquí preguntarse por qué un departamento universitario para la educación de adultos debe movilizar a la comunidad para emprender trabajos de construcción.

Ello fue necesario porque en muchas de las comunidades del norte no existían espacios adecuados para actividades académicas ni talleres para recibir a los interesados. Las edificaciones locales carecen de fundamentos lo suficientemente sólidos y de ventaýas grandes para ventilar las salas. Con estos proyectos experimentales de construcción se enseñó a la gente que es necesario construir fundamentos firmes para sus casas, ventanas para la ventilación, salas de clases para los estudiantes y centros artesanales para los numerosos artesanos y artesanas diseminados en la comunidad.

Como resultado de los programas educacionales, el equipo logró que las comunidades emprendieran la construcción de los siguientes establecimientos:

Doninga: centros de clases
Logre: centro artesanal y de clases
Paga: centro de clases y de atención diurna
Nangodi: centro de clases y de reuniones
Sandema: centro artesanal y de clases
Zaare: centro artesanal y de clases

Estos establecimientos se convirtieron en el centro de todas las actividades de la comunidad y de la educación de adultos en las comunidades respectivas. Por ejemplo, en el centro ubicado en Zaare se reúnen nada menos que 120 adultos provenientes de lasýdiversas comunidades, con el fin de desarrollar los programas; el 90 % de ellos corresponde a mujeres. Sin embargo, cada vez que se ofrece un taller o un curso de un día, se reúne un número mucho mayor de participantes provenientes de una amplia zona geográfica. Los participantes aprenden a hacer sombreros y canastos de rafia y participan en las clases de alfabetización que se ofrecen en los respectivos centros.

Un aporte significativo de todos los centros es que han logrado atraer también a otros organismos hacia la comunidad. Así por ejemplo, una decisión que dio origen al proyecto de utilización de aguas de la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado de Ghana fue aquella que llevó a los grupos a formar cooperativas para mantener los pozos en la región. Con el proyecto se les brindó asistencia (los pozos abastecen a la mayoría de las comunidades de Ghana del norte).

También se logró que el Programa de Asistencia de Salud Primaria (PHC), la Comisión Nacional para la Infancia, el Movimiento de Mujeres 31 de Diciembre y la Oficina de Desarrollo y Auxilio Adventista se interesaran por ofrecer sus servicios a gente que ya estaba bien organizada gracias al trabajo realizado por el Instituto. Estos centros, que cuentan con un amplio apoyo, tienen el potencial para convertirse en poderosos motores del desarrollo comunal. Por ejemplo, el taller «Sandema Blacksmiths’ Workshop» se ha convertido en el centro de capacitación para herreros en el distrito de Builsa. También los artesanos de este centro se vieron beneficiados por un programa de capacitación de líderes.

Como parte de las actividades para el desarrollo de la comunidad, el equipo y los líderes de la comunidad organizaban periódicamente campañas de trabajos comunales y aseo. Se aseaban regularmente las áreas residenciales y de oficinas, mercados y lugares de reunión en todos los centros.

Cada grupo se reunía en días determinados no sólo para debatir acerca de su trabajo, sino también para realizar algún trabajo práctico guiado por artesanos maestros a fin de mejorar sus habilidades y capacitar a aprendices. También se organizaban clases de alfabetización funcional para aprender a leer y escribir más sobre las herramientas y los materiales con que trabajan. Se convocó a los aprendices para ofrecerles capacitación. Asimismo, los miembros nuevos y antiguos se reúnen regularmente con participantes de la comunidad. En consecuencia, el programa del Instituto parecía ser el instrumento de enlace para las diversas actividades y los grupos económicos con la comunidad.

Por ejemplo, el Grupo de Tejedores de Zaare está compuesto principalmente de mujeres que utilizan la rafia para confeccionar sombreros y esterillas, que son artesanías tradicionales de la región; algunos de los miembros ya han adquirido gran habilidad en la elaboración de novedosos diseños. El objetivo de reunirlos es permitir que aquellos que aún no dominan cabalmente la técnica necesaria, la aprendan de los más experimentados; también, capacitarlos para trabajar en cooperativas, de modo que puedan comercializar sus productos mejor y con mayores beneficios. Otro objetivo es facultar al grupo para crear líneas de crédito. Estas metas fueron logradas. Los artesanos maestros también aprendieron a mejorar la calidad de sus productos.

A la cabeza del Grupo de Artesanos de Calabash, de Wiaga, se encuentra la profesional Melanie Akanchalabey. Ella sostiene que la habilidad es un don de familia y que sólo su linaje posee esta dote natural. Como educadores de adultos, los miembros del equipo estaban convencidos de que podía capacitarse a otras personas para que adquirieran esta habilidad. Luego de los debates sostenidos con el equipo, Melanie estuvo de acuerdo en capacitar a personas que no formaban parte de su familia. Desde entonces, la artesanía calabash dejó de ser un monopolio de la familia Akanchalabey. Se demostró que otros también pueden llegar a dominar el oficio si se les enseña.

Actividades de desarrollo de la pequeña agricultura

Un problema siempre presente en los talleres y que se identificó en los estudios de base es la pobreza. En relación con ella, se plantearon problemas como el desempleo, los altos costos de vida y el hambre, y la consiguiente migración rural-urbana, el embarazo adolescente, la drogadicción y el hurto. El equipo y los participantes estuvieron de acuerdo en reactivar o respaldar algunos de los programas para artesanos y agricultores, especialmente entre los jóvenes, con el objeto de reducir las altas tasas de estas lacras sociales. Esta fue una razón por la cual se construyeron los citados centros de artesanos.

Los habitantes de la Región del Alto Este son principalmente agricultores que practican métodos agrícolas tradicionales. Por ello, organizamos a todos nuestros grupos con el fin de cultivar granjas comunitarias de tipo experimental. Se familiarizó a los miembros con métodos agrícolas modernos.

Todos los entrevistados afirmaron que habían aprendido a agruparse de manera más eficiente para realizar sus labores agrícolas. Ahora, son capaces de emprender una tarea con un objetivo común, aunqué algunos aún luchan por sobresalir. Trabajaron eficientümente con métodos modernos de manejo agrícola, controlando sus gastos y sus ingresos. Aprendieron a plantar en hileras para facilitar las labores agrícolas y la cosecha. Aprendieron a evitar la quema de arbustos que destruye los nutrientes para los cultivos. Aprendieron a emplear estiércol como abono, dado que los animales abundan en el norte. Aprendieron a plantar y a cosechar a tiempo gracias a las lecciones aprendidas en los cursos de un día y en las clases de alfabetización. Asimismo, aprendieron a conservar sus productos para minimizar las pérdidas posteriores a la cosecha.

Otros grupos, como los de Gumyoko, Kuloko, Zaare, Pungu y Mirigu, crearon granjas comunales.

Los cuatro grupos de mujeres del área electoral de Vonania, en el distrito de Kasena Nankana, cultivaron 8 acres de arroz y cosecharon 64 sacos de arroz con cáscara. En una serie de talleres sobre manejo agrícola aprendieron todas las etapas de la producción de arroz, desde la adquisición de terrenos hasta su almacenamiento y comercialización. Utilizaron las ganancias de la venta de arroz para contribuir al proyecto de construcción de escuela. Actualmente, muchas de ellas se dedican al cultivo de arroz, debido a los enormes beneficios derivados del experimento.

Los grupos de Gumyoko, Zaare, Mirigu y Kulogo fueron entusiasmados a intentar la crianza de ganado porcino y caprino. El objeto era enseñar a la gente a mantener a los animales en condiciones higiénicas. También se organizaron, en conjunto con el Departamento de Nutrición del Ministerio de Salud, programas sobre la necesidad de consumir proteína animal. (En estas regiones muy rara vez se matan animales con el fin de utilizarlos como alimento. Se mantienen principalmente como símbolos de riqueza y status).

Los centros de artesanos

Se construyeron centros de artesanos con el objeto de fomentar las actividades generadoras de ingresos y la formación de cooperativas entre los artesanos. El Departamento de Cooperativas, Industrias Rurales y Caseras, y el Centro de Cultura Nacional participaron muy activamente en nuestro trabajo con la gente en este ámbito. Como resultado del programa y de los talleres de capacitación del Instituto, se creó una conciencia generalizada en la región en cuanto a la importancia de promover el artesanado. Los agricultores de Sandema, los alfareros y cesteros de Zaare, los alfareros de Sirigu y los artesanos de calabash en Wiaga fueron respectivamente agrupados. Cada grupo formó su propia cooperativa y creó su propia junta directiva para ayudar a resolver problemas de relaciones humanas, estudiar injerencias políticas u oficiales, hacer pedidos de materiales al por mayor y prestar asesoría en la adquisición de terrenos para su trabajo. Ahora, los miembros del grupo pueden producir lo suficiente como para vender. Estos grupos se inscribieron en el Departamento de Cooperativas con el fin de obtener de él los máximos beneficios.

Educación para la vida familiar

Esta labor tuvo lugar en el marco de talleres y cursos de sólo un día para que los participantes, en su mayoría analfabetos, también aprendieran a cuidar su dieta y a educar a sus hijos. Numerosos trabajadores sociales y del área de la salud fueron invitados a participar en los debates que se celebraban en las escuelas. Algunos de estos invitados eran expertos, como los doctores A. Aquage, Takubu y Ganda del Ministerio de Salud, Bolga; el Sr. S.S. Saaka, coordinador regional de ADRA; la señorita Yahaya, de la Comisión Nacional de la Infancia; el Sr. J.B. Ibrahim, del Departamento Forestal, y el Sr. Adabuga, del Centro de la Comisión Nacional de Cultura. La colaboración de estas personas fue en extremo beneficiosa, dado que nosotros mismos no teníamos la experiencia suficiente para abordar estos temas de manera adecuada.

Algunos de los temas tratados fueron la salud materno-infantil, el cuidado de la familia, la producción de alimentos locales para menores luego del período de lactancia, la preparación de una dieta balanceada para la familia, la planificación familiar y seis enfermedades mortales. Los debates sobre estos temas se llevaron a cabo en todos los centros de clases con los expertos antes mencionados, quienes acompañaban al equipo. Los educandos asistían a los debates en forma indiferente de la fecha y el lugaà en que se celebraban. El equipo logró aumentar efectivamente la conciencia general de la gente acerca de problemas comunes y acerca del valor de la unidad y de la libre interacción con miembros de otras tribus de la zona.

Los grupos estaban bien organizados, disfrutaban de las entretenciones, aprendían juntos y se alimentaban mejor. Se ofrecieron variadas actividades para el desarrollo de la persona adulta, como aceptar las responsabilidades civiles y sociales, vivir con el cónyuge, criar a los hijos, emprender actividades económicas para mantener un determinado estándar de vida y ayudar a los niños a ser adultos responsables y felices.

Las respuestas a la entrevista revelaron que la mayoría de los puntos planteados tuvieron muy buena acogida. Las familias comienzan a dar carne y huevos a los niños; ahora, las embarazadas consumen huevos. Los padres intensifican la educación de sus hijos en cuanto al embarazo adolescente, la alfabetización y la drogadicción. No obstante, también se demostró que queda mucho por hacer en el área de educación de vida familiar entre la gente que aún permite que los tabúes controlen en gran medida sus vidas.

Publicación de periódicos locales

El Programa de Desarrollo Rural Integrado organizado por el Instituto de Educación de Adultos es básicamente educacional. Para apoyar el proyecto, se publica el periódico local Kasem-Gurune Labaare, y dos boletines, el Kasem Tola y el Buli Wapala Gban. El Kasem-Gurune Labaare cubre los distritos de Kasena-Nankana, Bongo y Bolgatanga, dado que en éstos se concentran los proyectos del Instituto. El Kasem Tola cubre el área de Paga, donde el programa reúne a un gran número de agricultores, y el Buli Wapala Gban se publica para el distrito de Builsa, donde existen escuelas de pastores.

Los participantes se sienten felices cuando se publican sus artículos en el periódico. Se sienten aún más felices al ver sus propias fotografías y al leer sus propias noticias y las de sus vecinos. Aunque el periódico aparece de manera irregular y no muy seguido, es útil, porque brinda entretención, información y educación a la gente.

Observaciones y conclusión

Muchas ideas surgieron a raíz de los temas que hemos abordado en este artículo. Hemos señalado la exitosa movilización popular por parte de una organización universitaria para la educación de adultos en Ghana para llevar a cabo las actividades de desarrollo personal y comunitario. Se han dado a conocer las estrategias que las diversas organizaciones para la educación de adultos han adoptado a fin de lograr sus metas.

El Instituto para la Educación de Adultos constató que el analfabetismo y el subdesarrollo de la comunidad son dos problemas centrales en la región del Alto Este. Para despertar el interés de la gente en los diversos proyectos de desarrollo, el Instituto se valió de muchas técnicas de motivación.

Con la finalidad de fomentar el desarrollo se ha hecho el mayor uso posible de las instituciones tradicionales y modernas. Las asociaciones de jóvenes, jefes de grupo y los grupos locales fueron de gran utilidad para el experimento de Ghana. Este enfoque fue muy efectivo, dado que estas organizaciones podían difundir fácil y rápidamente las ideas. También se hicieron esfuerzos cooperativos con el objeto de incorporar a instituciones modernas de desarrollo, como el Departamento de Industrias Rurales y Caseras, el Ministerio de Salud, el Centro de Cultura Nacional y las juntas de distrito. Al aunar los recursos, fue mucho lo que se logró. El interactuar con organizaciones que tienen una orientación similar se evidenció como muy beneficioso.

El uso de periódicos locales en los programas comunitarios y de alfabetización tuvo un gran éxito y permitió un muy buen acercamiento a la gente. El experimento permitió constatar que el uso de periódicos rurales es muy útil en todo trabajo comunitario y que debe ser fomentado. Los participantes se sintieron muy orgullosos de haber contribuido con su propio esfuerzo a crear centros de clases y talleres, y de utilizarlos al máximo.

Las clases de alfabetización tuvieron un gran impacto en la gente. Muchos creían que saber leer y escribir era privilegio de un grupo selecto de personas. Sin embargo, ahora se dan cuenta de que todos pueden participar y aprovechar las oportunidades y los beneficios de la alfabetización. Pudieron comprender los roles que debían asumir con más intensidad en la comunidad. Los artesanos comprendieron la importancia de su función en la sociedad y se esforzaron al máximo para inundar el mercado con sus productos, cuya calidad había mejorado considerablemente.

A través de los programas de educación de vida familiar, se creó una familia de personas que tenían objetivos similares. Aprendieron acerca de las causas de las lacras sociales que abundan en la sociedad y la forma de combatirlas. Aprendieron a cuidar a los hijos, cónyuges y parientes, a llevar una vida decente y a alimentarse de manera equilibrada y saludable. Aprendieron a convivir y a relacionarse, a trabajar juntos en las labores agrícolas y en la comunidad, y a divertirse juntos. El proyecto fue una fuerza unificadora para todos.