Manoj Kumar Rai

Para el futuro, los hindúes desean —en primer lugar— paz, educación, seguridad social y económica, autorresponsabilidad en la sociedad y participación en la administración comunal autónoma. Éste es el resultado de un estudio realizado por PRIA sobre «Civil Society in the New Millenium» (Sociedad Civil en el Nuevo Milenio). El presente documento representa el intento de captar los contornos de las relaciones existentes entre la sociedad civil y las instituciones de autogobierno local en la India. Es un intento de compartir algunas de las ricas y variadas experiencias que ha recogido la PRIA en relación con las instituciones de autogobierno local en general, y en particular con las interacciones de estas instituciones con las organizaciones de la sociedad civil. Manoj Kumar Rai es colaborador del Centre for Local Self-Governance (Centro de Administración Local Autónoma) de PRIA.

Democracia de aldea y sociedad civil

Experiencias de las intervenciones programáticas de la Sociedad para la Investigación Participativa en Asia (PRIA)

1. Introducción

India es un país de una diversidad caleidoscópica. Su antigua y rica civilización ha sido el resultado de diversas combinaciones de fuerzas geopolíticas, económicas, sociales y demográficas que produjeron una rica variedad de instituciones, movimientos sociales, tradiciones, y sistemas de creencias y prácticas. Esta república democrática secular soberana y socialista, que tiene mil millones de personas en 25 Estados y 7 territorios de la Unión, está gobernada de acuerdo con una Constitución que es federal en su estructura pero con rasgos unitarios. Las normas sociales tradicionales coexisten con las instituciones democráticas liberales en una relación ambigua y contradictoria que no resulta nada fácil. Una de las mayores limitaciones de la democracia parlamentaria india ha sido su naturaleza centralizada. La democracia centralizada ha fracasado en la India y el péndulo se ha desplazado hacia un gobierno participativo y presto al diálogo. La investigación de la Sociedad para la Investigación Participativa en Asia (Society for Participatory Research in Asia, PRIA) sobre la Sociedad Civil en el Nuevo Milenio ha percibido un sueño compartido por los ciudadanos/as de la India. Los indios/as quieren paz, educación y seguridad socioeconómica. Quieren actuar, y actuar responsablemente, buscando conformar una sociedad y un gobierno con esas características.

Cerca del 75 % de la población de la India vive en ciudades de más de medio millón de habitantes. Las comunidades de aldea y sus organizaciones han existido en la India a lo largo de siglos. En tiempos antiguos, los panchayats fueron instituciones funcionales que existían en casi cada aldea y cuya forma de gobierno salía de las bases. El panchayat o consejo electivo de la aldea tenía grandes poderes, tanto en el plano ejecutivo como en el judicial. Sin embargo, la autonomía de los panchayats fue desapareciendo gradualmente debido a muchas razones. Pero la reciente Carta Constitucional de 1992 (Enmienda 73), que entró en vigencia el 24 de abril de 1993, se propuso otorgar validez constitucional a los panchayats y establecer una «democracia en el nivel de bases» igual a la que se da en el nivel estatal o nacional. Con excepción de tres Estados del Nordeste (que tienen consejos tribales) y dos uniones territoriales urbanas, todos los Estados y uniones territoriales que se encuentran bajo la jurisdicción de dicha Carta han reformado sus Cartas de panchayats en conformidad con la Carta central. Se ha concebido al Gram Sabha o asamblea de aldea como el fundamento del sistema de Panchayati Raj. Hay tres niveles de panchayat, el de aldea (Gram Panchayat – GP), el intermedio (Panchayat Samiti – PS) y el distrital (Zilla Parishad ZP). Los Estados cuya población no sobrepasa los 2 millones no han constituido el panchayathen el nivel intermedio. El resultado es que actualmente hay cerca de 3,4 millones de representantes de panchayats+en todos los niveles, cifra que comprende 3198554 en el nivel de aldea, 15112 en el nivel intermedio y 15935 en el nivel de distrito. Estos miembros representan a 227.698 Gram Panchayats, cerca de 6.000 Panchayat Samitis y cerca de 500 Zilla Parishads. Todos los escaños de un panchayat en cualquiera de los niveles, son asignados a través de elecciones en las respectivas circunscripciones. Por lo menos un tercio del total de escaños que se tiene que cubrir, como también de los cargos en la directiva de cada nivel, están reservados a mujeres. Se ha previsto también en los panchayats de todos los niveles, y guardando proporción con su población, la reserva de puestos para las castas y tribus más débiles (SC, ST y en último lugar los dalits). Para supervisar, dirigir y controlar las elecciones a los panchayats,vde manera regular y sin problemas, en cada Estado y unión territorial se ha constituido un Comité Electoral Estatal (State Election Commission). La Carta ha garantizado la constitución de una Comisión Financiera Estatal (State Finance Commission) en cada Estado y unión territorial, con una duración de cinco años, que debe proponer medidas para reforzar las posibilidades financieras de los PRI (Panchayati Raj Institutions). Con el fin de promover una planificación de abajo arriba, se le ha concedido estatus constitucional al Comité de Planificación Distrital (District Planning Committee – DPC) de cada distrito. En el apéndice número 11 se ha presentado una lista indicativa de 29 ítemes. Se espera que los panchayats jueguen un papel efectivo en la planificación y puesta en práctica de las tareas relacionadas con esos 29 ítemes. El espíritu de la Constitución conceptúa a los panchayats como instituciones de autogobierno. Sin embargo, prestándole la debida consideración a la estructura federal de nuestra forma de gobierno, la mayor parte de las facultades y autoridades financieras que debían ser adscritas a los panchayats se han dejado a discreción del respectivo parlamento estatal. En consecuencia las facultades y funciones que confieren los PRI varían de Estado a Estado.

Las instituciones constitucionalmente descentralizadas han adquirido consistencia. Pero no pueden ser una solución para todos y cada uno de los males de la gobernabilidad. La realidad es muy dura. En la India la distribución de poderes y propiedades en el área rural se encuentra gravemente sesgada: el 39 % inferior de las familias rurales (que pertenecen a las castas más bajas) sólo poseen el 5 % del total de propiedades, mientras que el 5 % superior posee el 46 %. El nivel de alfabetismo entre SC/ST y entre las mujeres es decididamente bajo. Las rígidas estructuras patriarcales inhiben la participación de las mujeres en los asuntos públicos. Por otra parte, la mayoría de los/as representantes elegidos/as son novatos con poco o ningún conocimiento previo del funcionamiento de los PRI. La mayor parte de las mujeres que son miembros de los PRI son analfabetas y tienen que acatar tabúes sociales y valores patriarcales. De ellas se «espera» que sean tímidas y sometidas, lo que deriva en una débil capacidad de articulación. De esta manera no resulta fácil que los sectores rurales más bien débiles participen activamente en procesos de desarrollo. También en niveles locales el poder que ejercen determinados individuos siempre y tradicionalmente ha sobrepasado los límites autorizados por las instituciones sociales. Si el pueblo y sus instituciones no actuán, entonces el Estado y sus instituciones, ya sea de forma centralizada o descentralizada, se ven forzados a asumir la conducción del pueblo. En tales condiciones, la capacidad del pueblo para aprovechar sus opciones en el contexto de las interacciones de la sociedad civil y al interior de las jerarquías sociales, resulta ser a menudo una condición previa para que el gobierno local sea responsable y confiable.

2. PRIA, panchayats y sociedad civil

La PRIA es un centro internacional para el aprendizaje y la promoción de la participación y de las formas democráticas de gobierno. Fomenta el desarrollo de iniciativas centradas en la población en la perspectiva de la investigación participativa. La PRIA promueve una comprensión más profunda del mosaico de actores que conforman la sociedad civil a la vez que refuerza su contribución a una sociedad con formas de gobierno democráticas. Contribuye también a hacer que el Panchayati Raj y las corporaciones municipales sean instituciones eficaces de autogobierno. A lo largo de los últimos cinco años, la PRIA, la Red de Organizaciones de Apoyo a la Colaboración (Regional Network of Collaborating Regional Support Organisations – NCRSO) y otros socios de la PRIA han emprendido una intervención estratégica para fortalecer los PRI en 12 Estados. Estos Estados son Andhra Pradesh, Bihar, Gujarat, Haryana, Himachal Pradesh, Kerala, Madhya Pradesh, Maharashtra, Orissa, Rajasthan, Tamil Nadu y Uttar Pradesh, lo que representa dos tercios de la población rural de la India. La razón de esta intervención es el incremento del potencial de responsabilidad y participación comunitaria en su propio desarrollo, es decir, el desarrollo que la PRIA siempre ha promovido: centrado en la población y controlado por la población. Las previsiones constitucionales proporcionan nuevas oportunidades y posibilidades de construir liderazgos a partir de las mujeres y los dalits (SC/ST). Los PRI pueden convertirse también en el fundamento de una ulterior cooperación y de un fortalecimiento de la sociedad civil en el país. Se desarrolló un amplio marco de intervención estratégica sobre la base de los siguientes principios:

  1. Se tiene que considerar a los PRI como instituciones de autogobierno local, no como meros ejecutores de programas de desarrollo que han sido determinados de manera centralizada. La planificación de abajo arriba, basada en ejercicios de microplanificación, tiene que ser el fundamento del autogobierno. No se debería permitir que los PRI se conviertan en el tercer nivel de administración del desarrollo.
  2. Se tiene que hacer énfasis en la participación activa de las mujeres (y de otros sectores débiles) en la toma de decisiones, apuntando al incremento de su rol, su estatus y su liderazgo dentro del autogobierno.
  3. Las intervenciones que apuntan al fortalecimiento de los PRI deberían centrarse en la construcción, promoción y fortalecimiento de la capacidad de autodeterminación del nuevo liderazgo de las mujeres, SC/ST y dalits.
  4. Los PRI deberían hacer valer ante el Estado y el gobierno nacional su acceso a, y su control sobre, los recursos naturales y humanos, como también de otros recursos que sirvan para el desarrollo.
  5. El fortalecimiento de los PRI dejará de manifiesto cuáles son sus roles, sus sistemas de gobierno, su responsabilidad, su transparencia y sus vínculos interinstitucionales.

La mencionada intervención es multisectorial. La PRIA cree que en el nivel local sólo un gobierno fuerte, participativo, responsable y confiable puede satisfacer las aspiraciones de la población y sus necesidades. Se tiene que apoyar a los PRI con acciones decididamente voluntarias. Las corporaciones populares como los Gran Sabhas deben ser potenciadas. Debería haber una saludable cooperación entre las organizaciones comunitarias y los panchayats. Finalmente, las políticas gubernamentales deberían crear un entorno favorable para que los PRI actúen como vibrantes y florecientes instituciones de autogobierno local.

(a) Fortalecimiento de las acciones voluntarias y de los PRI

Una de las estrategias primordiales del trabajo de la PRIA se refiere a la formación de capacidades. Directamente se pretende fortalecer las capacidades de los ciudadanos/as, de las organizaciones ciudadanas, de las organizaciones de voluntarios/as para el desarrollo, de las organizaciones de ayuda, y de las redes y coaliciones de dichas organizaciones. Para democratizar la democracia en el nivel local, una variedad de organizaciones de la sociedad civil local se han involucrado en el fortalecimiento de los PRI. En muchas áreas, gracias a los esfuerzos de activistas y organizaciones de voluntariado, se ha logrado ya una concientización exitosa, así como la formación de grupos y la promoción de liderazgos locales entre los sectores marginales. El resultado es que estos/as activistas y agencias de voluntariado se han motivado y han estado en condiciones de jugar un papel más directo en la promoción y fortalecimiento de los PRI. Por consiguiente, formar capacidades y estimular la participación de los/as mencionados/as activistas y agencias de voluntariado es una importante intervención estratégica.

A mediados de 1995, la PRIA inició en 9 Estados del país un programa de fortalecimiento de las instituciones del Panchayati Raj (PRI) en colaboración con sus socios agrupados en la Red de Organizaciones para el Apoyo a la Colaboración Regional (NCRSO). La primera fase duró dos años y se basó en el trabajo de sondeo inicial que emprendió la PRIA en observancia de la Enmienda Constitucional 73, según la cual las instituciones del Panchayati Raj son corporaciones de autogobierno local. En septiembre de 1997 se lanzó la segunda fase del programa, después de una evaluación de la primera fase. Este programa combinado de la segunda fase se caracterizó por estrategias nuevas, por una ruptura más profunda y una asociación más amplia. Abarcó 12 Estados, aproximadamente 1.500 gram panchayats, más de 15.000 representantes elegidos, y trabajó con seis organizaciones de apoyo regional y otros socios clave.

La Evaluación Estratégica de la PRIA recomendó un compromiso de largo plazo con el fortalecimiento del autogobierno local. Durante junio-agosto de 1999 se llevó a cabo una evaluación programática para identificar los siguientes pasos a dar en la elaboración del programa de fortalecimiento del autogobierno local. Desde entonces se ha realizado debates sobre los hallazgos y recomendaciones de la evaluación de la institución del Panchayati Raj, a cargo de la PRIA y la NCRSO.

La evaluación estableció la relevancia que tenía la combinación de estrategias de intervención que se llevó a cabo en el programa durante los dos últimos años. El desarrollo desigual de las instituciones del Panchayati Raj en distintos Estados (que en gran medida tienen su raíz en el entorno sociopolítico y en los diferentes niveles de compromiso de la sociedad civil) requiere una combinación más inteligente y sinérgica de estas diversas intervenciones. La cadena de posibles intervenciones para el fortalecimiento de las instituciones del Panchayati Raj como instituciones de autogobierno local requiere una aplicación diferente en los distintos contextos y fases del desarrollo de las instituciones del Panchayati Raj.

Se ha diseñado cuatro amplias categorías de intervenciones para responder a las prioridades y estrategias programáticas encaminadas al fortalecimiento de los PRI. Estas categoría son: 1. Promoción de la propiedad pública (difusión de información, educación pública, vinculación de la sociedad civil y responsabilidad); 2. Formación de capacidades (Gram Sabha, representantes elegidos, nuevos liderazgos, funcionamiento estructural, capacidad de negociación con la administración y trabajo en redes); 3. Desarrollo local (microplanificación, uso de recursos, fondos compensatorios y servicios de gestión); y 4. Investigación y apoyo (estrategias de monitoreo, retroalimentación en línea, puesta en práctica de políticas, reforma política, creación de un entorno favorable y construcción de conocimientos). En las páginas que siguen discutiremos algunas de nuestras experiencias en relación con los PRI.

(b) Fortalecimiento de la participación popular

En cada aldea hay una corporación popular llamada Gram Sabha. El Gram Sabha es una corporación que consta de personas registradas en las nóminas electorales relativas a una aldea, lo que comprende el área del panchayat en el nivel local. Es el único foro que ofrece oportunidades a todos los aldeanos adultos para que participen directamente y planteen lo que se puede y se tiene que hacer en beneficio de su respectiva aldea. Sólo un Gram Sabha fuerte puede asegurar la adquisición de capacidades por parte de muchas de las autoridades previstas por ley. Si no se los hace responsables ante la comunidad, los gram panchayats tienen la tendencia a convertirse en sarpanch panchayats (dirigentes del GP). El Gram Sabha sirve para conservar la confiabilidad del Gram Panchayat.

Los Gram panchayats que existen a lo largo y ancho de los Estados tienen el mandato constitucional de asegurar que las reuniones del Gram Sabha se celebren por lo menos dos veces al año. Pero en la práctica, en la mayor parte de los lugares, las reuniones del Gram Sabha se celebran solamente sobre el papel. La mayoría de los miembros del GS no tienen conciencia de los derechos y responsabilidades que les asisten en cuanto miembros del GS. Muchos de ellos no están en condiciones de distinguir entre el GS y el GP de la aldea. Aun cuando estén informadas, las mujeres no participan en razón de las costumbres sociales. También la falta de un lugar comunitario para las reuniones (más la distancia que hay que recorrer para llegar a las mismas) allá donde el GS es demasiado grande, constituye una barrera para la participación de la gente en reuniones del GS.

Comités de desarrollo a nivel de aldea, una agencia local de Voluntariado Local y el Gram Panchayat de Kehar
Kehar es un Gram Panchayat en el distrito de Mandi, de Himachal Pradesh. La PRIA inició en este Gram Panchayat un proceso de microplanificación con la ayuda de la RTDC, una agencia local de voluntariado. Al ser activa en el área, la RTDC tiene vínculos estrechos con la comunidad y con organizaciones comunitarias de Kehar. Estas vinculaciones facilitaron todo el proceso e hicieron que discurriera sin asperezas. Aseguraron también que el proceso incluyera a todas las secciones del Gram Sabha de Kehar.

Con la ayuda de la RTDC se constituyeron los comités de desarrollo a nivel de aldea (Village Development Committees – VDC) del Gram Panchayat. Estos comités constaban de 15 a 20 miembros pertenecientes a diferentes grupos del Gram Sabha. La PRIA, la RTDC, los comités de desarrollo y el Gram Panchayat colaboraron en la tarea de influir sobre el gobierno distrital. El gobierno proporcionó los recursos y el plan está en marcha. Durante todo el proceso, el GP, al igual que los CSO, actuaron en estrecha afinidad para fortalecerse mutuamente.

La difusión de información hacia la población, el proceso de planificación de abajo arriba, o microplanificación, son algunas de las vías más eficaces para el fortalecimiento de la participación de la población en su propio desarrollo. Las organizaciones de la sociedad civil local juegan un papel vital en el fortalecimiento de la participación de la gente (en la forma de gobierno local) a través de los procesos mencionados. Ello ayuda también a que las sociedades civiles tengan una voz más fuerte en un desarrollo del pueblo basado en el propio pueblo.

Como lo establece el Artículo 243-G, los panchayats tienen el mandato constitucional de preparar planes de desarrollo económico y justicia social. De esta manera, cada panchayat tiene que preparar un plan teniendo en cuenta las necesidades y las circunstancias locales. El proceso en su conjunto genera un marco de concertación al interior del Gram Sabha acerca de las prioridades del desarrollo. Los habitantes de la aldea se sientan juntos para priorizar los problemas de la comunidad, confeccionan una lista de los recursos disponibles y solicitan al Gram Panchayat que ponga en práctica el plan. A partir del momento en que el plan está en ejecución alrededor de un año, proporciona un marco más riguroso para que el panchayat responda ante el Gram Sabha. Un plan así, facilitado por organizaciones locales y grupos comunitarios locales como pueden ser grupos juveniles y de mujeres, permite que los habitantes de la aldea analicen y juzguen el desempeño de su GP. Estas organizaciones y el Gram Sabha juegan un papel constructivo en el incremento de los recursos del panchayat al capacitar a los panchayats para que movilicen recursos internos a la vez que negocian de manera efectiva con el gobierno la provisión de recursos para la puesta en práctica de los planes de la aldea.

(c) La colaboración con grupos comunitarios

En cada aldea hay un buen número de grupos funcionales como los grupos de auto ayuda (Self Help Group – SHG ), las Comunidades de Base (Community Base Organisation – CBO) o los ya mencionados comités de desarrollo a nivel de aldea. La interacción de estos grupos con las corporaciones locales, su cooperación y sus conflictos con las mismas, constituye un área de frecuente debate en la India. Al lado de corporaciones legalmente constituidas como los GP y los GS, en casi todas las aldeas hay numerosos grupos participativos que no tienen constitución legal. Estos grupos pueden ser de dos tipos. Unos emergen de la propia iniciativa y las propias necesidades de la comunidad, es decir son grupos con orientación com(nitaria como los grupos juveniles, los mahila mandals (grupos de mujeres) e incluso la casta panchayat. Otro tipo de grupos está constituido por aquellos que son creados por agencias/programas/proyectos externos, por lo general con un período de existencia específico. Estos grupos poseen pericias especializadas y tienen un estrecho vínculo con sus creadores (agencias externas). Por ejemplo, el Programa Distrital de Educación Primaria (District Primary Education Programme – DPEP), un proyecto del gobierno de la India, creó un Comité de Educación en el nivel de aldea (Village Education Committee – VEC).

Para lograr una colaboración efectiva de las organizaciones comunitarias y los PRI, el GS debería tener una conciencia activa y fuerte. En cada Gram Panchayat existen comités sectoriales específicos como el Comité de Salud, el Comité de Educación, el Comité de Justicia Social, etc. Cada comité está encabezado por un sarpanch o miembro del GP. Se puede desarrollar un mecanismo para que estas organizaciones especializadas mantengan una estrecha interacción con los comités especializados erigidos en los GP. Desde este punto de vista, se debería reforzar a los comités basados en proyectos para que sean más eficaces, autónomos y participativos. Los grupos de la sociedad civil, como los CBO y ONG, pueden jugar un rol muy efectivo en la facilitación de la colaboración entre grupos comunitarios y PRI. Sin embargo, nuestra experiencia en 9 Estados revela que no existen mecanismos institucionales estructurados para construir una relación entre estos dos tipos de corporaciones. Al respecto se requiere algunos cambios en las políticas.

Vínculos entre el GP y el comité de educación en el nivel de aldea, basados en proyectos:
Kaliram es una aldea que queda en el bloque Kaithl de Haryana. El sarpanch de este GP, un hombre cultivado, es miembro de un comité de educación a nivel de aldea. Tanto el director de la escuela primaria de la aldea como el sarpanch tomaron la iniciativa de incrementar la inscripción de niños/as en la escuela. El sarpanch organizó un concurso para niños/as que asisten a la escuela, y auspició también al grupo Ma-Beti Mela (buenas relaciones madre-hija) que se organizó en la escuela.

Ambos eventos tuvieron éxito en el intento de incrementar la participación comunitaria en la educación de la aldea. El sarpanch hace un seguimiento de la asistencia de los maestros/as, y los maestros/as no se resienten por ello. Sienten más bien que en todas las escuelas se debería adoptar ese seguimiento.

Sin embargo, en Khandalva, una aldea del mismo bloque, no existen vínculos entre el GP y el Comité de Educación. La escuela se encuentra en condiciones muy pobres, a la vez que la indiferencia del GP inhibe la participación de la aldea en los asuntos escolares.

(d) Apoyo activo para la conformación de un entorno favorable

El entorno público y oficial es inadecuado, cuando no directamente hostil, para la participación de la población en la forma de gobierno. Se requiere el apoyo positivo de los gobiernos estatales y de la Unión para una devolución funcional y genuina a los PRIýde los recursos financieros y del ejercicio de la autoridad. Se requieren inmensos esfuerzos de apoyo activo para influir en los cambios políticos en los niveles de la Unión y de los estados. Una defensa en términos de políticas supone influir en las políticas desde el punto de vista estratégico de hacer posibles la participación y la autodeterminación de los marginados. Comprende un seguimiento sistemático y permanente de las políticas vigentes, de su ejecución y de sus reajustes. La PRIA promueve una defensa ejercida por los ciudadanos/as, no precisamente una defensa profesional.

Para abogar por cambios en las políticas gubernamentales han venido a resultar imperativas, además de la presión pública, las «pruebas reales sobre el terreno». Así es como la PRIA y las NCRSOs se hallan comprometidas en la documentación sistemática de diferentes procesos. Se emprende de manera regular investigaciones participativas que apuntan a la formación de capacidades de la población y de las organizaciones de la sociedad civil. Simultáneamente se difunde ampliamente los hallazgos de estas investlgaciones para crear presiones (desde diferentes trincheras) para los cambios de políticas que se requiere.

El reciente estudio sobre el estado financiero y funcional de las instituciones del Panchayati Raj en la India ha sensibilizado a ciudadanos/as, a medios de comunicación, a burócratas, ministros y partidos políticos acerca de la situación más bien débil que atraviesan las finanzas de los PRI. Diferentes gobiernos emprendieron una serie de iniciativas en favor de los panchayatsü Incluso la Comisión de Planificación de la India, como lo admitió su diputado presidente en una carta a la PRIA, se vio motivado por este estudio a crear un equipo de trabajo especial en la comisión con el fin de revisar los esquemas de desarrollo rural que tiene el gobierno. La PRIA, en su papel de instancia señalada de un equipo especializado con amplias facultades (subgrupo) constituido por el gobierno de la India, ha hecho algunas recomendaciones concretas para el fortalecimiento del Gram Sabha. Si el gobierno acepta estas recomendaciones, van a recorrer un largo camino en el fortalecimiento del autogobierno local y por consiguiente de la sociedad civil de la India.

3. Lecciones aprendidas

La India es la democracia más grande del mundo. Esto significa, entre otras cosas, las aspiraciones de nuestro pueblo y la visión de nuestros líderes. Una verdadera democracia enfatiza la descentralización de las formas de gobierno. Se debe fortalecer las instituciones del autogobierno local para que sean participativas, ágiles en la respuesta, transparentes y responsables. Para esto se tiene que educar a los ciudadanos/as y se tiene que fortalecer las instituciones populares como los Gram Sabhas para que actúen como guardianes de la democracia de bases. Se debería incrementar las capacidades de los miembros de los PRI mediante talleres y cursos de capacitación. El modelo de abajo arriba hizo caer en cuenta a los funcionarios de gobierno de que necesitan sensibilizarse respecto de las nuevas realidades del autogobierno local.

A las instituciones del Panchayati Raj se les debería entregar el control, la responsabilidad y la potestad sobre todos los recursos que yacen en sus jurisdicciones geográficas. Se les debería exigir que respondieran sobre los asuntos locales ante sus electores del Gram Sabha. Se tiene que garantizar que las mujeres y los dalits participen activa y efectivamente en el autogobierno local. Los comités de proyectos dirigidos por el Estado, al igual que otros tipos de comités, deberían colaborar (en lugar de ser alentados como si fueran competidores) con los PRI, y los PRI deberían proporcionar espacios para estas organizaciones comunitarias.

Las ONG han jugado un papel muy efectivo en hacer que la población sea más y más consciente de sus roles y derechos. A través de procesos como los de microplanificación, de un énfasis especial en los sectores más débiles, de estudios de investigación participativa y de actividades de defensa o abogacía, se ha incrementado en gran medida la participación de la población en las áreas de «intervención». Sin embargo, se requieren intervenciones sostenidas y más agresivas para intensificar el autogobierno local democrático, tomando como punto de referencia a los estados. Se tiene que promover la investigación y el fomento de políticas, sobre una base extensiva y sostenida, con el fin de perfeccionar diferentes aspectos del autogobierno local. Se necesita incrementar proporcionalmente el conjunto de la intervención. Y se requiere un incremento proporcional de individuos creativos y de esfuerzos conjuntos de la sociedad civil y del gobierno para fortalecer el autogobierno local.