Declaración Final del Congreso de VENRO

Educación XXI – aprendizaje para un desarrollo equitativo y sostenible

Diez años después del Congreso de Colonia «El conflicto Norte-Sur: tarea educativa para el futuro», celebramos que se haya hecho exitosamente frente a uno de los desafíos fundamentales de la «Declaración Final de Colonia»: la colaboración y la creación de estructuras de trabajo comunes entre el Estado y la sociedad civil han mejorado notoriamente. El grupo de entidades que gestó mancomunadamente este congreso es la expresión de esta nueva calidad de la cooperación, la cual debe ser consolidada y ampliada.

Sólo a través de la educación y la participación, la globalización desde «arriba» podrá ser contrarrestada por una globalización desde «abajo». El aprendizaje global para un desarrollo sostenible debe capacitar a las fuerzas democráticas para manejar y controlar estos procesos. En este sentido, celebramos el acuerdo unánime sobre «Educación para un desarrollo sostenible» adoptado por el Parlamento alemán el 29 de junio de 2000. Por consiguiente, el medio ambiente y el desarrollo constituyen los principales desafíos para el presente y el futuro.

Debido a la fuerte presión de la globalización, que se asemeja a un fundamentalismo económico, se han deteriorado notoriamente las condiciones de referencia para un desarrollo sostenible. La AGENDA 21 —el acuerdo adoptado por los jefes de estado y de gobierno con miras a una asociación global en pro de un desarrollo sostenible— está en peligro de ser inmolada en aras de la competencia económica global. En su declaración gubernamental y en el Tratado de Amsterdam, el Gobierno Federal y la Unión Europea, respectivamente, se han comprometido a encabezar las iniciativas para un desarrollo sostenible, el que seguirá siendo inalcanzable si no existe coherencia entre los diversos ámbitos políticos. Las medidas políticas prácticas aún van muy a la zaga de estos razonamientos políticos y ponen en peligro la credibilidad democrática. Ello contribuye a incrementar la apatía política, la inseguridad, la falta de perspectivas y la sensación de impotencia, que son el caldo de cultivo para la intolerancia, el racismo y la violencia. Si no se impide el desarrollo de este proceso, la democracia se verá amenazada.

Condenamos toda forma de violencia y racismo, que a menudo se inicia en el lenguaje, que atenta contra la dignidad humana y, por ende, impide el desarrollo de una sociedad tolerante y abierta al mundo.

Celebramos:

  • El cambio de tendencia que se observa desde hace dos años en la entrega por parte del Gobierno Federal de medios destinados a la labor educativa orientada al desarrollo. Se brinda un sólido respaldo al aumento aún mayor en la contribución que se ha anunciado y que es absolutamente necesario. Servirá de orientación la exigencia de las Naciones Unidas en cuanto a destinar el 2% de los fondos públicos con los que cuenta la cooperación para el desarrollo a la labor educativa en el ámbito de la política de desarrollo. (Actualmente, en Alemania asciende aproximadamente al 0,1% del presupuesto del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo).
  • El hecho de que el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo y los respectivos ministerios de los estados federados estén dispuestos a fomentar la creación de oficinas de servicio a fin de fortalecer la labor educativa orientada al desarrollo y la colaboración Norte-Sur a nivel comunal.
  • La intención de actualizar la Recomendación de la Conferencia Permanente de los Ministros de Educación y Cultura de los Estados Federados de 1997 denominada «Un Mundo/el Tercer Mundo en las escuelas y en las salas de clases», que hace hincapié en la importancia del aprendizaje global para lograr un desarrollo sostenible.
  • La decisión anunciada por el Gobierno Federal sobre la incorporación de Alemania como miembro del Centro Norte-Sur del Consejo Europeo. Esta decisión responde a las exigencias que desde hace años viene formulando la sociedad civil. Confiamos en que el ingreso largamente esperado de Alemania contribuirá a fortalecer a nivel europeo la labor educativa orientada al desarrollo.
  • La sugerencia de realizar un congreso europeo sobre el aprendizaje global en el contexto de «Río+10».

La globalización como desafío pedagógico

Las seis cumbres mundiales de las Naciones Unidades celebradas en la década de 1990 pusieron de manifiesto que las perspectivas de desarrollo en todas las regiones del mundo se ven perjudicadas por problemas globales que sólo pueden superarse mediante esfuerzos conjuntos de la comunidad de estados. En este sentido, asegurar las bases naturales de nuestra existencia y luchar de manera eficaz y tenaz contra la pobreza mundial y sus causas son las principales tareas con que se enfrenta la sociedad mundial en los albores del siglo 21.

En la AGENDA 21, los países ricos se comprometieron a conciliar su política y su modelo económico con las exigencias de un desarrollo sostenible, a fin de que nuestro mundo tenga futuro. La sociedad alemana también se enfrenta con la tarea de emprender rumbo hacia un desarrollo sostenible. Deben cuestionarse los modelos económicos y de consumo imperantes y desarrollarse nuevos estilos de vida y de producción que respondan a las exigencias de equidad social y compatibilidad con el medio ambiente. Las decisiones correspondientes sólo podrán ser eficaces si se basan en el conocimiento y en la participación comprometida de una opinión pública informada. Por ello, las naciones reunidas en la Cumbre de la Tierra celebrada en Río en 1992 hicieron hincapié en que «la educación es un requisito indispensable para fomentar un desarrollo sostenible». El compromiso de la AGENDA 21 es hacer de la educación para un desarrollo sostenible una tarea que abarque todo el sistema educacional.

Por consiguiente, se asigna a todas las áreas del trabajo pedagógico la tarea de apoyar e incentivar a las personas para que participen —con espíritu de compromiso, con conocimiento de causa y guiadas por el espíritu de solidaridad a nivel mundial— en la estructuración orientada al futuro de la sociedad mundial en formación. Los esfuerzos realizados hasta la fecha en el área de la política de educación, de la práctica escolar y de la educación extraescolar, a fin de introducir el aprendizaje global para lograr un desarrollo sostenible y equitativo, son alentadores, pero están lejos de ser suficientes si consideramos las tareas pendientes. Los enfoques orientados a una internacionalización de la educación, que sólo se limitan a fortalecer la competitividad internacional de nuestro sistema educacional y de Alemania como centro económico, no responden a los actuales desafíos mundiales.

Las iniciativas de las organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil han demostrado ser las principales fuerzas impulsoras del aprendizaje global. Los modelos de un aprendizaje global, intercultural y orientado al desarrollo —de eficacia comprobada— deben ser expandidos e incorporados a la práctica regular de la educación escolar y extraescolar.

El aprendizaje global para un desarrollo sostenible debe cumplir, ante todo, con los siguientes principios:

  • Se debe informar sobre las estructuras y los procesos de desarrollo de la sociedad mundial, y no sobre los problemas de un supuestamente lejano «Tercer Mundo».
  • No se puede lograr un desarrollo sostenible sin igualdad de derechos entre los géneros.
  • La base del aprendizaje debe ser el reconocimiento de que la propia visión de mundo está culturalmente condicionada. Ello fortalece la disposición a acercarse, con respeto y curiosidad, a otras formas de ver las cosas. Los temas tratados deben analizarse a la luz de diferentes intereses y abordarse desde una perspectiva múltiple. El aprendizaje global tiene la misión muy especial de prestar oídos a los afectados por la globalización.
  • Ninguna medida educacional debe limitarse a sólo explicar la cooperación para el desarrollo. La idea es apartarse de los patrones paternalistas de ayuda y de las visiones eurocéntricas. Siempre deben señalarse los múltiples aportes que realizan los socios al proceso de desarrollo en los estados de África, Asia, Centroamérica y Sudamérica. Estas exigencias ya se formularon en el Congreso de Educación celebrado en Colonia, pero aún están muy lejos de cumplirse.
  • Se debe evitar usar el concepto «ayuda para el desarrollo». A los ojos de la opinión pública, los países que son considerados ex­clusiva o principalmente con un criterio centrado en la ayuda, no pueden ser socios interesantes desde el punto de vista político, económico, ecológico o cultural. Además, este término sugiere que sólo el Sur debe desarrollarse. Sin embargo, el camino del desarrollo de los países industrializados no puede utilizarse como modelo, porque no es sostenible a futuro. Los países industrializados y los países en desarrollo deben buscar y elaborar en conjunto las estrategias de solución.
  • El aprendizaje global para un desarrollo sostenible debe poner de manifiesto la interrelación entre los problemas globales y locales del desarrollo y, en lo que respecta a la educación para un desarrollo sostenible, vincularse a otros campos de trabajo pedagógico, como la educación para la paz y los derechos humanos, la educación ambiental, el aprendizaje intercultural, etc.

Esperamos:

1. Que mejoren las condiciones para el aprendizaje global

  • Se deben asignar los recursos humanos y financieros necesarios para hacer posible el aprendizaje global en todas las áreas de la educación. Debe garantizarse el trabajo de las organizaciones no gubernamentales a nivel nacional. Para ello, la VENRO sometió a debate el modelo concreto de una fundación. Este debate debe continuar.
  • Se deben fomentar —desde el punto de vista estructural— nuevos métodos para el aprendizaje global. Se deben flexibilizar las estructuras escolares y apoyar formas innovadoras de aprendizaje y de educación escolar.
  • Se debe apurar la creación y expansión de oficinas de asesoría escolar para el aprendizaje global.
  • Se debe fomentar el acceso igualitario a tecnologías modernas de comunicación en el Norte y en el Sur, como requisito importante para el aprendizaje global. Se debe impedir que la brecha entre el Norte y el Sur aumente. Para el uso y aprovechamiento de los nuevos medios, el desarrollo de una capacitación crítica en esta área tiene una importancia esencial.

2. Que se adopten las siguientes medidas de política educacional

  • La Recomendación de la Conferencia Permanente de los Ministros de Educación y Cultura de los Estados Federados «Un Mundo/el Tercer Mundo en la escuela y en las salas de clases», de 1997, debe ser actualizada en concordancia con las recomendaciones y los informes temáticamente afines acerca de la educación sobre derechos humanos, la educación intercultural y ambiental. En este proceso deben participar los actores de la sociedad civil.
  • Se insta a los estados federados a organizar congresos ulteriores sobre «Educación XXI – aprendizaje para un desarrollo equitativo y sostenible» en colaboración con organizaciones no gubernamentales, y a materializar los objetivos de la presente declaración.
  • Cada una de las áreas de la educación debe adoptar una actitud más abierta frente a las demás a fin de hacer posible colaboraciones en los sectores de la educación escolar y extraescolar. Dentro de todo el ámbito educacional debe crearse un espacio para las múltiples experiencias positivas de la vasta gama de campañas, en su calidad de escenarios de aprendizaje global.
  • El aprendizaje global debe convertirse en un elemento permanente de la capacitación y del perfeccionamiento de profesores y educadores en todas las áreas de la enseñanza, especialmente en escuelas y establecimientos de educación superior. Los reglamentos de exámenes deben ser modificados para cumplir con esta finalidad.
  • Nunca es demasiado temprano para comenzar con el aprendizaje global. Debe darse mayor cabida a la educación para la solidaridad y el entendimiento intercultural ya en la etapa preescolar y escolar básica.
  • Se debe fortalecer y ampliar la cooperación europea y extraeuropea en todos los niveles del sistema educacional.
  • Se deben internacionalizar los programas de estudio. Debe incorporarse, en forma general, el aprendizaje global como tarea multisectorial de la educación permanente en todas las áreas de la educación.
  • Para fomentar la cooperación internacional en el área de la utilidad pública, debe aprobarse en Alemania y en Europa una ley que regule los asuntos concernientes a permisos de residencia, seguro social, etc., en relación con el trabajo voluntario.
  • Se debe impulsar la cooperación en materia de educación e investigación entre el Norte y el Sur, a fin de que ambas partes aprovechen el respectivo potencial de aprendizaje e innovación. Al respecto, se deben mejorar sustancialmente las condiciones legales y sociales de los estudiantes extranjeros.
  • Se debe intensificar notoriamente la cooperación Norte-Sur en todos los niveles, especialmente entre los establecimientos de educación superior y las comunas, dentro del marco de la Agenda Local 21.

3. Que se revise el trabajo propio

  • Debemos estar dispuestos a analizar las propias actividades de manera reiterada y con autocrítica, a permitir su revisión sobre la base de criterios evidentes, y a garantizar la transparencia a la luz de los propios actos.
  • Además, para garantizar la propia credibilidad es absolutamente necesario que exista igualdad entre los géneros en toda labor educativa, y concebirla como factor habilitador para la labor educativa.
  • La credibilidad del trabajo propio también exige exponer la riqueza cultural del Sur y hacer visibles los progresos. El Sur es un socio en el aprendizaje, no un objeto del aprendizaje global. Ello implica necesariamente incorporar los recursos que aportan estudiantes, científicos y pedagogos extranjeros, al igual que otros inmigrantes que viven en Alemania.
  • Para reforzar la credibilidad de los propios actos es igualmente necesario orientarse por la idea básica de un desarrollo sostenible.
  • Toda medida educativa debe basarse en los intereses de los educandos y en las condiciones en que viven. Se exhorta a todos quienes participan activamente en la labor educativa a explorar nuevas vías de acceso a un aprendizaje orientado al desarrollo, en especial para los jóvenes.
  • A fin de que exista concordancia con la temática de «un mundo», el aprendizaje global exige superar la limitación temática a las relaciones Norte-Sur.
  • La sociedad civil debe apoyar el cabildeo a nivel de Estado y de los medios de comunicación, a fin de lograr coherencia entre todos los ámbitos de acción de la sociedad y el ideal supremo de un desarrollo equitativo y sostenible.