Editorial

Gracias al trabajo de proyectos de nuestro Instituto sabemos del gran interés de nuestros socios por informarse sobre la educación de adultos en otras regiones del mundo. Suponemos que la mayoría de nuestros lectores comparte este interés, que no es primordialmente de naturaleza comparativa. Se suele suponer que los demás anfrontan menos dificultades, que su labor es más fácil y que reciben mayor ­apoyo. De ello nace el deseo de conocer las realidades de otros continentes y países y de aprovechar estos conocimientos en beneficio del trabajo propio.

Cada cinco años, la Asociación Alemana para Educación de Adultos (Deutscher Volkshochschul-Verband – DVV) celebra el Congreso ­Alemán de las Universidades Populares. En el año en curso, por undécima vez. Se trata, en primer lugar, de una exhibición de las actividades y los logros, de un intercambio de información sobre el trabajo de las universidades populares, sobre la educación de adultos y el aprendizaje permanente en Alemania. Sin embargo, nunca ha faltado la dimensión internacional, la cual, quizás debido al acelerado proceso de globalización, esta vez es especialmente acentuada. Los participantes extranjeros y los temas internacionales ocupan un destacado lugar. En general, los participantes, tanto nacionales como extranjeros, podrán informarse en más de un centenar de eventos sobre los más distintos aspectos del trabajo de las universidades populares e ­intercambiar experiencias con más de mil colegas. En el presente ­número de esta revista, nuestros lectores podrán encontrar algunas colaboraciones relacionadas con este Congreso, que se refieren tanto al pasado como a la actualidad.

Somos, igualmente, conscientes de que muchos de nuestros socios del Sur esperan que nosotros, los del Norte, intercedamos en favor de la implantación de condiciones ecológicas y laborales que propicien un desarrollo sostenible. En aras de tal desarrollo se deben conjugar la ecología y la economía, áreas consideradas frecuentemente como polos opuestos. El aprendizaje global, uno de cuyos precursores es la educación orientada hacia el desarrollo, sirve a esta finalidad. Dentro del marco de este aprendizaje, que no sólo en las naciones industrializadas está cobrando creciente importancia, el objetivo es sobre todo aprender mutuamente y vincular las actividades. Para ello, sin embargo, es preciso que sepamos más los unos de los otros. Actualmente, en Alemania se debaten y se estudian diversos enfoques, tanto prácticos como teóricos, que se espera representen un valioso aporte al respecto.

En los últimos números de nuestra publicación hemos dedicado un considerable espacio al debate sobre una mejor educación básica como factor determinante de la Educación para Todos. Como el carácter declaratorio de las opiniones era bastante omnipresente, las recomendaciones y los resultados de las más recientes conferencias internacionales sobre la materia debían ser publicados y divulgados a fin de que se transformaran, en aún mayor medida, en exigencias y compromisos con nosotros mismos. Ahora nuevamente es tiempo de dar prioridad a las necesidades concretas y a la experiencia práctica. Nos agradaría poder hacerlo ya en nuestra próxima publicación, para lo cual esperamos poder contar con las colaboraciones de nuestros lectores.

En la última parte presentamos distintos artículos que o bien están ­relacionados con anteriores temas centrales (por ejemplo, los nuevos medios de comunicación o las semanas del educando adulto), o bien abordan nuevas problemáticas potenciales (¿cuál es la razón de que la disposición de los adultos a participar en medidas educativas sea tan disímil?). Al respecto también invitamos a nuestros lectores a ­contribuir con sus ideas y proposiciones a fin de dar mayor cabida a estos problemas en nuestra publicación.

Heribert Hinzen