Julia Betts

En diciembre de 2000 se celebró en Katmandú una conferencia organizada por el Departamento para el Desarrollo Internacional, entidad perteneciente al Reino Unido, conjuntamente con asesores en materia de educación, de desarrollo social y de aptitudes de subsistencia de Asia y con colaboradores del Banco Mundial y de UNSIDA. Dentro del marco de esta conferencia se analizó, entre otros temas, la manera en que la alfabetización puede y debe contribuir a la lucha contra la pobreza y en favor de un mejoramiento de las condiciones de vida en la era de la globalización. La Dra. Betts es colaboradora del Grupo de Educación de la DFID, con sede en Nueva Delhi, India.

Alfabetización y sustento: la conferencia del DFID1 en Katmandú

En un mundo cada vez más globalizado resulta ventajoso para cualquiera el tener acceso a la información y saber utilizarla, el mantener un compromiso crítico con los asuntos e instituciones que son relevantes para la propia vida y el contar con el espacio y la confianza necesarias para hacer escuchar la propia voz. Al tener como objetivo el fortalecimiento de este tipo de capacidades y prácticas, la alfabetización ha mostrado ser un aspecto poderoso de la respuesta del desarrollo a la pobreza, la vulnerabilidad y el aislamiento.

Pero pese a que se realiza implícitamente mucho trabajo de alfabetización dentro de diferentes «sectores» del desarrollo -las microfinanzas, por ejemplo, o las tareas de extensión agrícola- la «provisión de alfabetización» ha sido en gran medida confinada a los sectores educativos de las agencias financieras. Y tales programas de alfabetización han sido criticados en el pasado por su impacto limitado debido a las altas tasas de deserción, las bajas tasas de matriculación y de culminación, y consiguientemente las bajas tasas de retorno.

Si la alfabetización de adultos ha de tener la capacidad de incrementar la calidad de vida de aquéllos que viven en circunstancias difíciles a lo largo y ancho del mundo, entonces es evidente que constituye un componente clave de la agenda del desarrollo. Con los recientes avances en la teoría de la alfabetización (los estudios sobre Nueva Alfabetización, Street 1993, 2000) con creciente énfasis se está planteando cuestiones en torno a las políticas y a la práctica de la alfabetización. ¿Cómo su provisión puede responder realmente a las necesidades ­cotidianas de los pobres, a sus necesidades y prácticas, a sus esperanzas y aspiraciones? ¿Cómo puede evitar la estigmatización de aquellas personas que no tuvieron la oportunidad de aprender a leer y escribir? ¿Cómo la alfabetización puede llegar a ser más relevante, accesible y equitativa, extendiéndose a los que son más difíciles de ­alcanzar?

La conferencia del DFID en Katmandú

El reconocimiento de la necesidad de desenmarañar estas cuestiones condujo a la conferencia trans-sectorial de Katmandú, organizada por el DFID de Nepal en diciembre del 2000. El encuentro contó con la participación de consultores en educación, salud, desarrollo social y subsistencia, de diferentes lugares de Asia, así como representantes de instituciones como el Banco Mundial y UNAIDS. En un rico debate trans-sectorial la conferencia reflexionó sobre la experiencia pasada (en especial la experiencia de la DFID en Asia, pero sin limitarse a ella) y exploró algunas de las lecciones aprendidas. Se apuntó al tratamiento de temas específicos de conceptualización, diseño, ejecución y evaluación, y a la búsqueda de nuevos y más amplios acuerdos para enfocar y conceptualizar la alfabetización.

La mayor parte de los argumentos vertidos en la conferencia de Katmandú acerca de las «limitadas tasas de retorno» de las iniciativas de alfabetización sostenían que con demasiada frecuencia los programas están «descontextualizados de la vida de la gente». En la búsqueda de vías para revertir este hecho, los participantes hicieron notar que muchas de las lecciones aprendidas de las mejores prácticas de programas y proyectos de alfabetización coinciden con los principios que subyacen en el enfoque del desarrollo entendido como sustento sostenible. El enfoque del sustento sostenible considera a la población como un sujeto que tiene acceso a ciertas ventajas, o factores reductores de pobreza, que adquieren importancia mediante la prevalencia del ­entorno social, institucional y organizativo. Este entorno influye también en las estrategias de sobrevivencia las vías para aprovechar y combinar las ventajas- que están abiertas a la gente en la medida en que ésta persigue los objetivos de sustento definidos por ella misma. Los seis principios más importantes del enfoque sostenible de sustento holista, dinámico, sostenible, centrado en la población, basado en las propias fuerzas, generador de lazos entre los niveles macro y micro- están vinculados con un marco que proporciona un instrumento conceptual para la comprensión del contexto en el que vive la gente.

Dichos vínculos tienen implicaciones para las políticas de alfabetización y para su práctica en los niveles local, nacional e internacional. La conferencia de Katmandú registró algunas de las vías en las que las lecciones de la experiencia, relacionadas con los principios del sustento sostenible, potencialmente podrían favorecer el futuro trabajo de alfabetización:

  • Escuchar las voces: Una amplia colección de evidencias indica que las necesidades y aspiraciones de alfabetización y comunicación, definidas por la propia población, están estrechamente ligadas con las estrategias y oportunidades de sustento que ella misma ha visualizado, ya sea que se trate de oportunidades de mercado, de acceso a la información o de «voz». Consiguientemente el conjunto de investigaciones y evaluaciones que se ha realizado en los últimos años sobre el trabajo de alfabetización ha mostrado que las iniciativas de alfabetización se desempeñan por lo general mucho mejor cuando forman parte de un enfoque holístico del desarrollo en lugar de limitarse a enfoques aislados. Se podría evitar la dosificación de la «alfabetización» si estuviéramos en condiciones de escapar a los errores del pasado. Esto no necesariamente equivale a sostener que «la alfabetización viene en segundo lugar», sino que más bien es una visión de la alfabetización como mecanismo para ayudar a que la gente alcance sus objetivos y aspiraciones tal como han sido articuladas por ella misma.
  • Construir sobre los esfuerzos realizados. El número de personas que carecen totalmente de habilidades de lectura y escritura es relativamente reducido en comparación con el número de las que han obtenido algunos logros ya sea por la vía escolar o por la vía de su propio aprendizaje privado. La creciente colección de estudios etnográficos sobre prácticas de alfabetización y comunicación ha mostrado hasta qué punto aquellas personas clasificadas en términos oficiales como «analfabetas» en los hechos tienen sus propias y complejas prácticas sociales de alfabetización y sus propias redes de apoyo (Fingerte 1983; Barton y Hamilton 1998; Street 1993, 2000). Por tanto el principal punto de partida para el trabajo de alfabetización debería ser lo que la gente realmente necesita, sabe y hace, en lugar de suponer que esas personas son «ignorantes» ­pizarras en blanco.
  • El contexto y las vidas son dinámicos. Las personas no existen dentro de cajones estáticos; la vida y el sustento son complejos, cambiantes y fluidos. Por consiguiente la alfabetización y el acceso a la información necesitan estar cambiando constantemente. El trabajo de alfabetización por tanto tiene que ser flexible y sensible, y estar situado dentro de otros programas de sustento, para reflejar así esas cambiantes necesidades y aspiraciones dentro de un mundo crecientemente globalizado.
  • Responder a la demanda. Si se pretende optimizar la tasa de retorno, la clave está en responder adecuadamente a aquello que la gente quiere aprender y a la forma como quiere hacerlo. Esto puede incluir elementos tan diversos como leer la Biblia, firmar el pago de cheques o ganar un mayor «poder» con la propia voz. El trabajo de «alfabetización inicial» tiene pues un primer papel que jugar bajo el principio del desarrollo «guiado por la demanda»; de todas maneras la experiencia ha demostrado que si en este tipo de iniciativas se ha de evitar un elevado desgaste para obtener pobres resultados, entonces se requiere de respuestas creativas, flexibles y a menudo innovadoras.
  • Sostenibilidad. Todas las campañas diseñadas «de golpe» y para una medida única han fracasado en gran medida en su cometido. Se requiere compromisos de largo plazo, lo que significa asumir una visión más encarnada de los programas y proyectos, más ubicada en las características locales.

Por consiguiente la alfabetización pasa a ser no solamente una cuestión de educación -factor clave en el mundo de las agencias financieras y en sus tradicionales enfoques sectoriales del desarrollo- sino más bien un tema transversal que puede reforzar otros planes y programas de desarrollo.

Si se dan sinergias entre la investigación de la alfabetización y los principios de un sustento sostenible, ¿cuál es entonces el valor añadido que puede derivarse de asumir un punto de vista del trabajo de alfabetización explícitamente relacionado con el sustento? La respuesta puede estar en la conceptualización: por la vía de ligar las experiencias y los hallazgos de la investigación sobre alfabetización con los principios del enfoque, las agencias financieras como DFID pueden encontrar una oportunidad para la cohesión y la sistematización en sus políticas y en su práctica. De esta manera el trabajo de alfabetización puede cimentarse de manera mucho más profunda en las percepciones y prácticas de los pobres, en sus diversas necesidades y concepciones, en sus motivaciones y en sus capacidades existentes.

Tensiones y restricciones

Además la conferencia advirtió contra la tentación de concluir que todo el trabajo de alfabetización debiera diseñarse de manera nítida sobre estos principios o asentarse confortablemente en este marco. Los principios del sustento sostenible no deberían verse como un nuevo «dogma» para la alfabetización. Más bien pueden proporcionar un recurso útil para darles forma a nuestras concepciones más amplias y para contextualizar la alfabetización dentro de las ventajas, las estrategias y el contexto de los pobres en términos del sustento. Los participantes observaron que la consonancia de estos principios con los estudios sobre Nueva Alfabetización (Street 1993, 2000) se encuentra parcialmente en la fluidez del enfoque aplicado a diferentes situaciones; un análisis de sustento puede revelar diferentes realidades y por tanto diferentes formas de pensar acerca de cómo la alfabetización y la comunicación son parte integral de la vida de la gente. El enfoque es un instrumento que ayuda a dar forma a las ideas y a reconocer su complejidad -incluyendo el papel que juegan temas como las restricciones de género y el HIV/SIDA- más que dibujar un mapa definitivo de los espacios en que la alfabetización siempre «encaja».

Más allá de todo ello, inevitablemente existen tensiones respecto del desarrollo de estrategias y políticas, dentro de los equipos y expertos que trazan políticas, y entre unos grupos y otros. Las concepciones tanto de lo que es «alfabetización» como de lo que es «sustento» con frecuencia se encuentran limitadas a concepciones estrechas y tecnicistas; por ejemplo el término «sustento» es visto a menudo como sinónimo de «generación de ingresos». Existen tensiones entre paradigmas de «alfabetización» vinculados con el desarrollo económico -reforzados por el ímpetu político para que las agencias financieras produzcan «resultados» demostrables y cuantificados en relación con la reducción de la pobreza y enfoques que están en condiciones de reconocer la diversidad de las necesidades y aspiraciones de la gente en términos de sustento y alfabetización, y que tienen la capacidad de ser genuinamente sensibles a aquéllas. Como ilustración de lo dicho, el título original de la conferencia de Katmandú era «alfabetización para el sustento», pero el debate y discusión ulterior encontró necesario cambiarlo por «alfabetización y sustento», toda vez que una consulta dentro del DFID y fuera del mismo reveló el riesgo de volver al viejo estilo de la visión «funcional» de una alfabetización «orientada al trabajo». El debate sigue abierto: Poner un título a un enfoque estratégico ¿entraña el riesgo de crear ya también otro «sello» omnipresente para la alfabetización?

Diferentes enfoques

La conferencia de Katmandú sugirió que para las agencias financieras como DFID el asumir un enfoque más holista, flexible y sensible para el trabajo de alfabetización implicará una mayor comunicación y cooperación que corran transversales a los «sectores» en desarrollo, así como una mayor flexibilidad del diseño y el enfoque, y unos procedimientos de seguimiento y evaluación innovadores y más adaptables. Esto requerirá un mayor énfasis en todo lo que es escuchar y ­preguntar; significa evitar las directivas centrales y por el contrario incorporar en la elaboración de políticas las ricas y variadas experiencias procedentes de los diferentes países, aprendiendo desde la base, suponiendo las menos cosas posibles y manteniendo la voluntad de establecer un compromiso de largo plazo con la vida de la gente.

Más información:

www.livelihoods.org - para información sobre enfoques y prácticas de sustento sostenible. Hay un informe de la conferencia de Katmandú que incluye los documentos que circularon y un área de discusión sobre alfabetización dirigida por el Consejo de Seguimiento de la Alfabetización (Literacy Post-It Board).

Puede solicitarse el informe de la conferencia de Katmandú en las oficinas de educación del DFID en Asia, o mediante contacto con Julia Betts < j-betts@dfid.gov.uk >

Referencias

Barton, D y Hamilton, M. (1998) Local Literacies: Reading and Writing in One Community [Alfabetización local: leer y escribir en una comunidad], Londres y Nueva York: ­Routledge.

Fingeret, A. (1983) «Social Networks: A New Perspective on Independence and Illiterate Adults» [Redes sociales: una nueva perspectiva para la independencia y los adultos analfabetos] en: Adult Education Quarterly, Vol. 33, Nr 3, pp. 133-146.

Street, B. (Ed.) (1993) Cross-Cultural Approaches to Literacy [Enfoques transculturales de alfabetización], Cambridge: Cambridge University Press.

Street, B. (Ed.) (2000) Literacy and Development: Etnographic Perspectives [Alfabetización y desarrollo: perspectivas etnográficas]. Londres: Routledge.

Notas

1 Departamento para el Desarollo Internacional (Department for International Development)