Akanisi Kedrayate

La sociedad fiyiana se encuentra expuesta a grandes cambios de tipo socioeconómico, cultural y político. A fin de afrontar exitosamente estos nuevos desafíos se deberá reforzar el papel que desempeña la educación no formal, ya sea como elemento compensatorio del sistema escolar formal o como instrumento de la formación intercultural, de la educación permanente y de la lucha contra la pobreza. La autora de la siguiente contribución es directora del Departamento de Educación y Psicología de la Escuela Humanística de la Universidad del Pacífico Sur.

Educación para la construcción de una nación: la contribución de la educación no formal en Fiji

Introducción

La educación es un proceso infinito que no conoce barreras de edad, credo, color y raza. Para cualquier sociedad, sea simple o compleja, la transmisión de conocimientos, aptitudes y actitudes a los jóvenes constituye una actividad importante para la sostenibilidad de la vida en comunidad. Los miembros adultos de la sociedad también continúan aprendiendo, y este proceso tiene lugar mediante una diversidad de rituales, ceremonias y actividades. Esta educación se puede impartir de manera informal, no formal o formal. Concebida en términos generales, la educación no formal (ENF) no es un concepto nuevo sino un fenómeno educativo incorporado integralmente incluso en sociedades que aún son analfabetas. Existen cada vez más pruebas para respaldar la afirmación de que la educación no formal es un concepto antiguo con un nuevo nombre.

La educación no formal en un contexto tradicional

La educación no formal se impartía en Fiji antes del advenimiento de la escolarización. Los jóvenes adquirían los conocimientos y las aptitudes para la supervivencia económica y social con un alto grado de organización, y miembros adultos de la comunidad reconocidos y experimentados desempeñaban la función de maestros. El aprendizaje se basaba en la comunidad y se realizaba mediante la observación, la imitación y la experiencia en el empleo. Los adultos también continuaron con el proceso de aprendizaje participando y compartiendo en actividades y ceremonias comunitarias. Si bien el contenido, el método y la orientación de los contenidos aprendidos eran limitados y restringidos, resultaban pertinentes para su modo de vida, los recursos disponibles y su capacidad para satisfacer una gama más amplia de necesidades familiares y comunitarias. El aprendizaje se basaba en la comunidad y constituía un proceso importante, por cuanto aseguraba la continuidad y la sostenibilidad de la vida en comunidad.

En los albores de la cristianización se desarrolló también una intensa labor de educación no formal en áreas como alfabetización, agricultura, economía doméstica e higiene. Cuando dichas clases fueron reemplazadas por la educación formal se dejó de resaltar y valorar esas formas tradicionales de aprendizaje organizado y estructurado, pese a que siguen influyendo en la vida cultural y social de las comunidades rurales. La educación formal fue más apreciada y considerada como prestigiosa ya que preparaba el terreno para conseguir «empleos de oficina», principalmente en los sectores modernos de la sociedad.

Tenemos que admitir que la educación formal ha contribuido a preparar recursos humanos instruidos y educados para la economía moderna y seguirá cumpliendo una importante función en esta área. Sin embargo, también debemos aceptar la realidad de que existe una discrepancia entre las aspiraciones de quienes egresan de las escuelas y las oportunidades de empleos remunerados. Una considerable cantidad de jóvenes son excluidos de la educación formal o del sector formal de empleo.

Fundamentos de la educación no formal

En la década de 1970 la ENF fue percibida en un principio como una actividad que cumplía dos funciones. Primero, como una «segunda oportunidad de educación» para aquellos que han desertado del sistema escolar. El Gobierno elaboró programas de formación en varios oficios a fin de permitir que los desertores escolares fueran capacitados y adquirieran aptitudes que pudieran utilizar independientemente para generar su sustento. Aun cuando en algunos casos se obtuvieron buenos resultados, los programas fueron en gran medida infructuosos ya que los padres consideraban que el programa era una actividad de segundo orden. Preferían que sus hijos recibieran una formación académica en el sector formal con miras a conseguir empleos «de oficina».

Fuera de las necesidades de los alumnos que egresaban de las escuelas, los cambios técnicos y las rápidas transformaciones sociales requerían contar con educación permanente y reconversión profesional en diversos tipos de conocimientos y aptitudes tanto para aquellos que trabajan en ámbitos donde se emplean tecnologías más modernas como para quienes laboran en la comunidad rural.

Aunque los recursos para la educación se han concentrado generalmente en la instrucción formal, el reconocimiento de que las personas que ya no están en la escuela necesitan tener acceso a aptitudes y conocimientos nuevos ha llevado al Gobierno y a organizaciones no gubernamentales a crear una serie de programas de formación y capacitación para adultos.

Hoy en día existe un mayor grado de conciencia y de reconocimiento de la necesidad de contar con educación no formal en Fiji y en otras naciones insulares del Pacífico y de la función que le cabe en el proceso de construir la nación.

Según el Informe de la Comisión de Educación (Gobierno de Fiji, 2000) una cantidad estimada en 14.000 jóvenes ingresa en el mercado laboral cada año, de los cuales, sin embargo, sólo cerca de 8.000 encuentra un empleo o puede recibir capacitación adicional. Muchos jóvenes tanto de áreas urbanas como rurales necesitan oportunidades para desarrollar aptitudes que les permitan ganarse la vida.

Objetivos de la educación no formal

La ENF puede cumplir una amplia gama de objetivos educativos. Uno de esos propósitos se relaciona con el sistema de educación formal. Debido a las insuficiencias del sistema formal en la tarea de transmitir aptitudes, conocimientos y actitudes a un costo aceptable, la ENF es considerada como un medio que ofrece una alternativa más barata para entregar a las personas las aptitudes que requiere el sistema económico en todos los casos en que el sistema formal no ha logrado ese cometido. Los problemas asociados relativos al desempleo que afecta a quienes egresan de las escuelas han dado lugar a una extensión del alcance de los programas de capacitación de la ENF. Con todo, el objetivo de la educación no formal no se limita al desarrollo de aptitudes para el empleo, ya que su esfera de acción es más amplia y su cobertura es más extensa.

La educación no formal también ha sido utilizada para fines correctivos allí donde el sistema formal ha sido incapaz de educar satisfactoriamente a todos sus ciudadanos, por lo que el analfabetismo constituye un problema. Por ejemplo, en la región Asia-Pacífico la ENF se emplea para respaldar la universalización de la educación primaria (UEP) y los programas de alfabetización, y se ha recurrido a ella para ayudar a los niños a completar su educación primaria.

Ahora bien, por grave que pueda ser el problema del analfabetismo en muchos países de la región, la ENF no se limita a formar una población alfabetizada o a mantener un nivel de alfabetización. La necesidad de garantizar que las personas recién alfabetizadas no recaigan en el analfabetismo ha dado lugar a que la educación no formal utilizada para la alfabetización funcional fomente las aptitudes y la competencia en actividades relacionadas con el empleo.

Asimismo, la educación no formal es percibida como una actividad que satisface las necesidades de habitantes de zonas rurales. La ENF puede ofrecer la oportunidad de adquirir aptitudes productivas, y es una manera de participar eficazmente en el desarrollo de las sociedades. Cuando se combina con otras aportaciones, la ENF rural constituye un poderoso factor que acelera el desarrollo económico y social de las áreas rurales.

Otro objetivo de la ENF es proporcionar un medio para alcanzar el objetivo de la educación para toda la vida. El concepto de educación para toda la vida se percibe con mayor claridad mediante la ENF, ya que ésta ofrece mejores oportunidades que la educación formal cuando se trata de satisfacer las necesidades de la gente.

La ENF permite que todos seamos considerados como personas con una oportunidad para aprender con un propósito determinado y así nos mantengamos al día de los cambios técnicos, sociales, culturales, económicos y políticos, y no nos limitemos a cumplir nuestro papel en la sociedad sino que además procuremos realizarnos y desarrollarnos como personas a lo largo de toda nuestra vida.

El que la finalidad de la ENF sea «mantener un orden social» o «provocar un cambio social» depende de los objetivos y las estrategias de la educación no formal y de la manera en que los instructores y los alumnos se perciban a sí mismos, ya sea como miembros activos de una sociedad en proceso de cambio, ya sea como «productos desvalidos» de un sistema establecido. Se sostiene que la educación no formal no puede ser neutral y que, en lo que respecta a su propósito, se emplea para mantener un sistema social o para modificarlo.

La labor de impartir educación no formal en Fiji

Tanto el Gobierno como organizaciones no gubernamentales imparten programas de educación no formal en sectores rurales y urbanos. Existen 16 ministerios gubernamentales que ofrecen programas de ENF, los cuales incluyen extensión agrícola, microfinanzas, creación de pequeñas empresas, educación de los trabajadores, educación cooperativa y programas destinados a los jóvenes. Algunos programas -a saber los de salud y seguridad ocupacionales, educación del consumidor, actividades de extensión policial comunitaria, educación en salud pública y apoyo comunitario a las escuelas-, tienen por objeto crear conciencia en la gente.

Organizaciones no gubernamentales (ONG) como YMCA y YWCA, archiconocidas, FCOSS (Fiji Council of Social Services - Consejo de Fiji para los Servicios Sociales), así como organizaciones eclesiásticas y otras participan en una multiplicidad de programas entre los que se incluye el desarrollo comunitario, la educación ambiental, la educación profesional, los derechos humanos, los problemas de la mujer, la salud pública, las aptitudes empresariales, las nociones sobre el manejo de computadoras, etc.

Estos programas tienen una diversidad de finalidades y objetivos. Algunos pretenden generar una educación comunitaria como una manera de que la información llegue a los sectores rurales; otros procuran fomentar la autosuficiencia mediante la creación de empresas rentables, o mejorar el grado de bienestar humano al propiciar el desarrollo de la personalidad y la satisfacción en la vida. Los propósitos específicos de algunos programas se originaron en una preocupación por las comunidades de las aldeas, y en particular por los jóvenes, para ayudarlos a encontrar empleo utilizando los recursos y las aptitudes disponibles. Como puede comprobarse a partir de la información existente, ya están en marcha programas y proyectos en los que se tienen en cuenta las diversas necesidades de aprendizaje de nuestra sociedad.

Política de la educación no formal

Si bien en la década de 1990 la ENF fue reconocida oficialmente como una importante prioridad educacional y una estrategia nacional de desarrollo, no existía una política oficial sobre la materia. En 1996 se designó un Comité Nacional de Iniciativas, el cual sin embargo se reunió rara vez. Con la asistencia del Programa Regional de ENF del PNUD, se organizaron talleres a fines de 1999 y en abril de 2000 a fin de formular un plan sobre políticas de educación no formal (Gobierno de Fiji, 2000). El punto de interés de la nueva política es «la educación para el desarrollo», y su objetivo global consiste en ofrecer programas que:

a) Contribuirán eficazmente a aliviar la pobreza aumentando el grado de bienestar de la población.

b) Propiciarán el surgimiento de un futuro sostenible, especialmente para aquellos que tal vez no sean capaces de encontrar un empleo en el sector formal.

c) Fomentarán en todos los ciudadanos el respeto por la justicia social, la equidad de los géneros y la igualdad para todos.

d) Promoverán estilos de vida saludables en la población por medio de cursos sobre salud y educación física.

e) Fortalecerán las raíces culturales de la sociedad ofreciendo programas de música local, danza, otras formas de arte y deportes.

f) Promoverán el desarrollo de una perspectiva positiva y un mayor grado de comprensión de los problemas nacionales, regionales, mundiales e internacionales por parte de los habitantes. (Informe del Panel de la Comisión de Educación de las Islas Fiji, 2000).

Aun cuando la política todavía no ha sido ratificada por el nuevo gobierno, el Ministerio de la Juventud, las Oportunidades de Empleo y Deportes (el cual dio los primeros pasos) está poniendo en práctica algunas de las iniciativas propuestas.

La ENF en Fiji, una nación multirracial

En Fiji, al igual que en muchas naciones del Pacífico, las relaciones culturales, económicas, políticas y sociales han experimentado una amplia transformación. Fiji es una sociedad multirracial que consta de varios grupos étnicos, cada uno con sus valores, actitudes y motivaciones que es preciso comprender y considerar en la planificación del programa de educación no formal, para así trabajar con estos diferentes grupos y con la nación en su conjunto.

Incluso al interior de diversos grupos existen diferencias. Por ejemplo, dentro del grupo aborigen fijiano se observan diferencias de credo tales como adventistas del séptimo día y metodistas, las que es preciso considerar en los programas de ENF. La sensibilidad cultural es importante, en especial cuando se está trabajando en una sociedad multicultural como Fiji.

Si se pretende que los programas de educación no formal sean aplicables a los diversos grupos culturales resulta fundamental que las actividades sean congruentes con el modo de vida de los participantes. No menos importante es la necesidad de que exista una comprensión general de la estructura y del modo de vida de las diversas etnias para propiciar un mayor grado de entendimiento recíproco en cuanto a cultura y valores. Los golpes de estado de 1987 y 2000 habían fomentado un clima de recelo, odio e intolerancia entre los habitantes, particularmente entre la población nativa fijiana e indofijiana. La percepción del nacionalismo, la etnicidad y la supremacía religiosa ha generado tensiones y atizado conflictos y divisiones. Resulta, en consecuencia, importante que en los programas de educación no formal se atienda a los efectos de los golpes de estado y a los problemas que son causa de tensión, y se adopten medidas que permitan facilitar la realización de actividades que promuevan un mayor grado de entendimiento y tolerancia cultural y multicultural. La escuela podría utilizarse como un centro al interior de la comunidad donde se incentive y se facilite la realización de actividades culturales y educativas no sólo para niños sino también para adultos. Se pueden organizar programas de ENF no sólo orientados a los dos principales grupos étnicos sino además con un carácter intergrupal.

Los recientes cambios observados en la política y en la estrategia económica de Fiji hacen necesaria la capacitación para desarrollar diversas aptitudes. Es tanto en las áreas urbanas como en las rurales, en las cuales vive la mayoría de la gente, donde se precisa desarrollar aptitudes. La necesidad de actividades tendientes a desarrollar aptitudes que sean aplicables a estas comunidades exige contar con una base de operaciones que sea accesible y posea instalaciones y recursos. A este respecto la escuela no sólo ofrece el potencial en cuanto a instalaciones y recursos sino que además puede facilitar la realización de actividades y coordinar las iniciativas entre diversas entidades y la comunidad en lo concerniente a plazos, recursos y necesidades. Las políticas decididas en un nivel más general afectan la vida de las personas en el nivel más específico. En los programas de educación no formal se considera esencial comprender los problemas, al igual que los valores, las actitudes, las motivaciones y las aspiraciones de los diversos grupos raciales.

Fiji está experimentando cambios socioeconómicos, culturales y políticos. El sistema educativo necesita abordar esos cambios para la nación en su conjunto y para los grupos dentro de su contexto multirracial. A la ENF le corresponde cumplir una función en la realización de estos cambios.

Conclusión

Si bien en la actualidad están en marcha programas y actividades de ENF en Fiji, resulta evidente que el actual sistema para impartirlos no es el adecuado cuando se trata de satisfacer las necesidades de aprendizaje de todos los habitantes del país. Se han formulado recomendaciones en cuanto a la adopción de políticas, cuya ratificación por parte el Gobierno aún está pendiente. Es de esperar que el Gobierno las ratifique y suministre los recursos apropiados para ponerlas en práctica. Será posible seguir difundiendo y aplicando el evangelio de la educación no formal si se cuenta con personas inspiradas y comprometidas que estén preparadas para responder a las necesidades de la comunidad y de la nación.

A los educadores les cabe una importante función en la tarea de transformar a Fiji en una mejor nación, respondiendo a las necesidades de aprendizaje no sólo de los niños sino además de los adultos mediante la educación no formal.