Terrence R. Redding

Gracias a Internet disponemos hoy en día de modalidades de aprendizaje totalmente nuevas. Desde 1998 se celebra anualmente el Día del Aprendizaje Global, un acontecimiento difundido por Internet en forma ininterrumpida durante todo un día y que comprende todas las naciones del mundo; una celebración de la educación a distancia y de la tecnología, que cada año cuenta con más participantes. Terrence R. Redding, presidente de CEO y fundador de OnLineTraining Inc., con sede en Florida, expone a continuación los detalles de este Día. Su dirrección electronica es: redding@oltraining.com

El Día del Aprendizaje Global: celebrando la tecnología y la educación a distancia durante todo un día

El Día del Aprendizaje Global

DAG (Global Learn Day - GLD) es una iniciativa de difusión por Internet ininterrumpida, interactiva y en directo, que se extiende a lo largo de todo un día, es decir, durante exactamente 24 horas. En parte es una conferencia, pero en parte también un experimento y una investigación. La finalidad del Día del Aprendizaje Global es ofrecer una oportunidad para conocer y celebrar a los pioneros en el uso de las nuevas tecnologías a fin de mejorar la vida de las personas en todo el mundo. Este Día es organizado por un grupo de voluntarios muy comprometidos que durante todo el año ofrecen respuestas y ayuda cuando los obstáculos parecen insalvables.

Cómo

El Día del Aprendizaje Global se vale de la red, del streaming audio y de salas de chat para ofrecer a personas de todo el mundo la posibilidad de compartir con otros en forma interactiva sus proyectos e ideas. El DAG comienza en el Pacífico Sur con el despuntar del nuevo día. Luego de descorchar el champán en Tonga, Fiji, Nueva Zelanda y Guam, nuestra nave, la Franklin, transporta a sus pasajeros hacia el Oeste, pasando de un país a otro, incansablemente, hasta llegar finalmente a Hawai.

En cada escala, el capitán de puerto dirige el debate sobre los problemas y las oportunidades del acceso electrónico a la educación desde cualquier lugar del mundo. Durante el DAG, los participantes pueden beneficiarse de las sugerencias y opiniones de destacados educadores que trabajan en favor de una educación accesible a todas las personas. Más aún, tienen la posibilidad única de dialogar con ellos. En esta conferencia realmente instructiva y dinámica pueden participar todos los que se interesan en la educación a distancia, compartiendo ideas y formulando preguntas. Es una excelente oportunidad para tomar contacto y entablar amistad con personas afines. Son muchos quienes nos han hecho saber que estas 24 horas de conversación han enriquecido notablemente su vida.

El contenido total del DAG es estructurado y archivado una vez al año. Ello significa que la conferencia está a toda hora a disposición de cualquier persona que busque acceso.

Historia

Fueron 78 los países que participaron en el primer Día del Aprendizaje Global. El DAG II consistió en una serie de intentos más bien ­modestos destinados a experimentar con distintas modalidades, tecnologías y temas. El DAG III contó ya con la participación de más de cien países y sobre 170.000 personas interesadas.

El presente año

En el presente año han sido 138 los países participantes. El DAG V comprendió programas de radio en directo de emisoras estatales y educativas del Pacífico Sur, Europa y Sudamérica. Una emisión televisiva en India con una audiencia estimada en por lo menos 4 y hasta 40 millones de espectadores, fracasó lamentablemente por razones técnicas.

El próximo año

Se espera que el próximo año unos 140 países y aproximadamente 200.000 educadores participen en el DAG VI. Se estima que la cantidad de radioyentes a nivel mundial y de telespectadores tan sólo de la India de programas vinculados al DAG VI ascienda a algo más de 400.000 y algo más de 100 millones, respectivamente (Instituto Franklin, 2001).

La experiencia

El Día del Aprendizaje Global les ofrece a las personas interesadas en la educación a distancia por medio de Internet la oportunidad de compartir sus conocimientos y experiencias con personas afines de todo el mundo. Durante la conferencia del DAG usted puede escuchar claramente las intervenciones de otros gracias al streaming audio o bien flujo de sonido; al RealAudio, media player u otras formas del streaming audio; puede apreciar diapositivas de presentación en el programa power point o visitar páginas web directamente desde su hogar; puede departir con otros participantes en la sala de chat en lenguaje java. Por intermedio del moderador incluso puede formular preguntas al conferenciante y luego escuchar junto con centenares de otros participantes las respuestas que llegarán a usted por medio del straming audio. A veces, incluso, podrá ver al presentador mediante streaming video o bien flujo de vídeo.

A lo largo de los últimos cinco años el autor ha llegado a apreciar más la modalidad de la conferencia en línea que la de las clases presenciales. El participante generalmente se encuentra cómodamente sentado, puede oír o leer mejor los contenidos y, en definitiva, tener un mayor grado de acceso al conferenciante y a los demás participantes. Quizás eche de menos la interacción física y el contacto social con otros compañeros, pero, por otra parte, está a salvo de las posibles distracciones que ello conlleva. Durante las 24 horas del DAG el participante puede viajar por el globo y asistir a las charlas y conferencias de algunos de los mejores educadores de adultos del mundo: todo ello desde su hogar: sólo necesita una computadora con una simple conexión por línea conmutada a Internet. Si bien la tecnología de ­Internet aún no es capaz de transmitir impresiones sensoriales, en muchos otros aspectos ofrece más beneficios que la modalidad tradicional de la educación presencial.

Implicaciones

La educación a distancia por medio de Internet ofrece muchas más posibilidades que el mero acceso a conferencias y charlas. La empresa para la cual trabajo, OnLine Training, Inc. (OLT), ofrece educación a distancia a personas que deseen recuperar estudios escolares o adquirir determinadas habilidades profesionales, valiéndose para ello exclusivamente de la tecnología de Internet. Los estudiantes frecuentemente no se encuentran dentro de los grupos de edad, del nivel educacional o profesional que cabría esperar. Así por ejemplo, OLT ha desarrollado y llevado a la práctica un programa de educación básica de adultos que cumple con los requisitos del General Educational Development - GED (Desarrollo Educacional General). Los alumnos que se han inscrito en este programa son, casi en la misma proporción, estudiantes estadounidenses que aspiran a obtener el GED, alumnos extranjeros que precisan el GED para matricularse en una universidad de los Estados Unidos, y estudiantes más jóvenes que o bien tienen dificultades para estudiar o son superdotados. Para algunos esta es la única modalidad de estudios que aprovechan, en tanto que otros asisten en forma paralela a una escuela pública o privada. Uno de nuestros alumnos, por ejemplo, tiene dificultades para hablar, ya que entre una oración y otra hace pausas muy prolongadas. En una sala de clases tradicional podría afrontar considerables dificultades debido a su extremadamente lenta interacción con los demás compañeros. Nuestra modalidad le ofrece la posibilidad de tomarse todo el tiempo que necesita para expresarse por escrito.

Para numerosos grupos y tipos de estudiantes la educación en línea impone menos barreras y ofrece un grado de acceso mayor que la escuela tradicional. Estudiantes que en un ambiente educacional convencional requieren un apoyo especial (y que por lo tanto se encuentran en desventaja) pueden vivir experiencias muy positivas mediante la educación por Internet. Independientemente de la desventaja -ya sea en cuanto a edad, vista, altura, movilidad, habla o audición, en el sistema en línea ésta generalmente carece de importancia. Por ejemplo, las personas demasiado jóvenes o mayores para conducir o para salvar de alguna forma la distancia entre el hogar y el centro de estudios, pueden cómodamente estudiar en casa. Una persona con problemas de la vista puede ampliar la pantalla (screen magnification) hasta ajustarla a sus necesidades, función que incluyen las computadoras de la marca Apple y que además es una opción de Windows. Y quienes no oyen bien pueden recurrir al software para transformar texto en voz, también incluido en la computadora Apple como función y en Windows como opción, a fin de satisfacer sus necesidades educativas. Si bien una estatura excesiva o insuficiente puede parecer un mal menor y no representar -a los ojos de los otros- una barrera, para la persona afectada sí puede constituir un obstáculo y dificultarle su participación en el sistema de estudio tradicional. Pero en la educación a distancia por medio de Internet, esta anomalía no tiene importancia alguna. En otras palabras, los problemas relacionados con la movilidad, el habla y la audición del estudiante que ansía educarse encuentran todos una solución en la educación en línea.

Repercusión

Con ocasión de un congreso sobre educación celebrado hace once años, un científico de la NASA describió el proceso de creación de la silla de ruedas especial de Stephen Hawkins, físico que a raíz de una grave enfermedad perdió la capacidad de hablar y de caminar. Esta silla le ofrece a Hawkins acceso a Internet y la posibilidad de redactar manuscritos y comunicarse con una voz artificial. El año pasado asistí a un discurso pronunciado por Hawkins, para el cual se valió del habla artifical generada por el sintetizador de una computadora portátil adherida a la silla de ruedas. Describió cómo, por medio de Internet, tiene acceso a diferentes telescopios del mundo. Luego habló de los más recientes descubrimientos hechos gracias al telescopio Hubble Space y de sus consecuencias para la astrofísica teórica y para la comprensión del universo por parte del hombre.

Hace once años sólo muy pocas personas anticiparon la importancia que adquiriría Internet como instrumento de la educación a distancia. Yo no me encontraba entre ellas. No obstante, gracias a la silla de ruedas de Hawkins una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo puede acceder al conocimiento y compartir sus reflexiones con millones o quizás miles de millones de personas. Imposible ignorar esta contribución de la tecnología y el potencial que representa. El cableado de la silla de ruedas de una persona nos permite vislumbrar un futuro en el que millones de mentes humanas se comunicarán por Internet. La tecnología que le permite a una persona beneficiarse de los adelantos de la ciencia y compartir sus conocimientos con otros, encierra la capacidad de ofrecer esa posibilidad a miles de millones de otras mentes. Si hoy en día la educación a distancia por Internet es frecuentemente considerada por las facultades tradicionales y por la opinión pública como una educación de segunda clase y una mala alternativa frente a las clases presenciales, en un futuro quizás no tan lejano los estudios que no consideren el elemento de la educación a distancia serán vistos como deficientes y obsoletos.

Recuerdo la propaganda de la United Negro College Fund (Fundación de Escuelas Unificadas para Personas de Raza Negra) que decía: «Una mente es lo último que se debe desaprovechar». ¿Cuántas mentes se podrían desarrollar por medio de la educación a distancia, las cuales de otra manera jamás tendrían una posibilidad de desarrollo? ¿Cuál será la contribución de estas mentes al desarrollo de la humanidad? Actualmente, la mayoría de la población mundial no recibe «educación». El acceso a ella, el costo de su entrega y el traslado de los estudiantes a los centros donde se imparte esta educación son problemas fundamentales que afrontan tanto los individuos como los paí­ses. Sin embargo, los fundamentos mismos de la educación formal se verán afectados por el hecho de que Internet facilita el acceso a los contenidos educacionales y aumenta la velocidad de las comunicaciones. Somos testigos de un cambio radical en los paradigmas. Los costos básicos de la distribución de información han sido transferidos de las instituciones educativas a los consumidores de la «educación». Hoy en día estos «consumidores», gracias a Internet, tienen cada vez más posibilidades de buscar y comprar los conocimientos que precisan o les interesan. En consecuencia, la mantención de la calidad académica será un aspecto de creciente importancia.

Conclusión

La educación formal necesita un fundamento sólido: un marco de referencia, una teoría, un concepto y una estructura. Como si fuera poco, ninguno de estos elementos es estático. Los requerimientos de la educación formal cambian con el correr del tiempo, al mismo tiempo que estos cambios tienen lugar a un ritmo cada vez más acelerado. Internet ofrece los medios para debatir y comprender a nivel mundial estos avances.

En sus obras «El shock del futuro», 1970, y «La tercera ola», 1980, Toffler analiza las implicaciones del desarrollo tecnológico para la humanidad. En «El shock del futuro» estudia a personas y sectores de la población que se ven agobiados por los cambios, en tanto que en «La tercera ola» ofrece esperanzas al describir a personas que se benefician y que sacan provecho de los cambios. La primera ola de cambios estuvo vinculada a la agricultura y la segunda, a la industria. La tercera y actual ola se refiere a la tecnología y, para deslizarse exitosamente sobre ella, las personas deben saber usar Internet. La posibilidad de enviar por Internet contenidos educativos de un lugar del mundo a otro, representa un cambio fundamental en el campo de las comunicaciones. La posibilidad de acceder a gran cantidad de información y a fuentes profesionales y actuales está cambiando la manera en que se lleva a cabo la indagación y la investigación. La educación se libera de las limitaciones de una biblioteca universitaria, por ejemplo, o de las restricciones físicas de una sala de clases.

Nadie puede predecir adónde nos llevará Internet como medio de la educación a distancia y tampoco la capacidad mental que permitirá desarrollar. Es probable que en definitiva tenga repercusiones mayores que las que en su tiempo tuvo la imprenta. Nuestra tarea como educadores consiste en velar por que el mayor número posible de per­sonas tenga acceso a Internet y a su poder de abrir y desarrollar las mentes.

Consideraciones futuras

No se me ocurre una manera mejor de celebrar la ininterrumpida conquista de conocimientos por parte de la humanidad que participando en la interconexión del planeta durante el Día del Aprendizaje Global. El DAG nos ofrece una visión de la manera en que Internet podrá ampliar nuestra mente y servir como medio de la educación a distancia. El DAG se celebra el fin de semana siguiente al día del descubrimiento de América (Columbus Day) y comienza con el despuntar del alba en Guam, para extenderse durante casi 28 horas y terminar con la ­puesta del sol en Hawai.

Ya sea que usted esté interesado en la educación a distancia para sí mismo o para una organización, lo invitamos a conocer el DAG. Es una celebración que todo educador, diseñador de cursos o de actividades de capacitación, profesor, instructor y usuario de Internet debería conocer.

Vivimos en una época en que los cambios tienen lugar a un ritmo muy acelerado. Actualmente, las personas que tienen acceso a Internet aprovechan este recurso como medio para recopilar grandes cantidades de información sobre los temas de interés y ello en forma muy expedita. Los educadores y estudiantes lo usan cada vez más para enriquecer sus experiencias en materia de aprendizaje. La cantidad de instituciones que ofrecen educación a distancia en línea aumenta, la oferta se encuentra en constante expansión y la calidad es cada vez mayor.

El Día del Aprendizaje Global se presta para la exhibición y la experimentación. A la vez que revela las múltiples posibilidades que ofrece el sector de la educación a distancia en línea, permite participar en una experiencia educacional global de alcance mundial. El DAG se vale de la más avanzada tecnología para hacer llegar esta celebración a toda persona que disponga de un navegador, de una computadora normal y de un módem de 14.400 bps. Contamos con una capacidad que permite que 100.000 personas participen simultánea e interactivamente. Hasta la fecha no ha habido ninguna conferencia por medio de Internet de una magnitud similar. ¿Quién puede predecir el alcance y la influencia que tendrá en las personas y en la humanidad este mayor grado de acceso?

En el DAG V, celebrado este año, incorporamos mediante un sistema de transmisión de radioaficionado y una conexión telefónica a científicos que se encuentran trabajando en el Polo Sur; igualmente, por PEACE Sat, a miembros de la Universidad del Pacífico Sur; sostuvimos un diálogo sobre la globalización con profesores universitarios de Afganistán; hablamos sobre la prevención y solución de conflictos con colaboradores de la Fundación Bosch, con sede en Stuttgart, Alemania, y conversamos sobre educación a distancia con educadores a distancia de Ghana, África, que utilizan un sistema de comunicación alimentado por energía solar: todo ello dentro del marco de una conferencia que duró 24 horas, que unió al planeta, y cuya finalidad era celebrar la educación. Fue también la primera vez que una estación de radio irlandesa, situada en Dublin, dialogó en directo con personal académico estadounidense sobre la importancia y los efectos de la educación a lo largo de toda la vida y de la educación permanente de adultos, temas bastante desconocidos en Irlanda.

Cada año será mayor el número de personas que participen en el DAG. Le sugerimos que se sume a ellas.

Si desea mayor información sobre el DAG, visite la página web del Benjamin Franklin Institute of Global Education (Instituto Benjamin Franklin para la Educación Global): www.bfranklin.edu .

Referencias

Benjamin Franklin Institute (2001). Statistics released following Global Learn Day V, October 2001.

Hibbs, J. (1998). Public address to the Rotary Club of Houston. Houston, Texas. Broadcast over the Internet by Broadcast.com. Retrieved August 10, 1998 from

the World Wide Web: www.audionet.com/edujbfranklin/global/ .

Toffler, Alvin (1970). Future shock. New York: Bantam Books. 43rd printing.

Toffler, Alvin (1980). The third wave. New York: Bantam Books. 7th printing