Heribert Hintzen

Foro para la información y el intercambio:
impresiones del Congreso «El Futuro necesita Aprendizaje - El Aprendizaje necesita Futuro»

¡Lo hemos logrado! Fue seguramente lo primero que pensaron muchos colegas cuando el XI Congreso Alemán sobre Educación de Adultos, celebrado entre el 7 y el 9 de noviembre de 2001 en Hamburgo, llegó a su término. Preparar y organizar una conferencia de tal magnitud, con más de 1000 participantes, en forma paralela al trabajo regular, es indudablemente una ardua labor. Por ello deseo agradecer a todos los colaboradores que con su esfuerzo y compromiso contribuyeron al éxito de dicho encuentro.

También después de este acontecimientos todos, obviamente, supieron qué debería haberse hecho de otra manera y, sobre todo, mejor. Pero quizás sólo olvidamos que las condiciones de referencia en un momento nos obligaron a adoptar ciertas decisiones. Por ejemplo: si al comienzo de la fase de planificación, hace algo más de un año, hubiésemos contado con mayor información al menos sobre dos aspectos, a saber los recursos de los cuales dispondríamos y el número de personas que participarían, el trabajo hubiera sido bastante más fácil. Pero este no fue el caso. Tan sólo a posteriori tuvimos certeza sobre estos dos aspectos, luego de que las personas con las cuales contábamos (especialmente las que pagaban) asistieron y los dineros prometidos llegaron a su destino.

La evaluación de este Congreso tomará aún bastante tiempo, especialmente en lo que se refiere a la forma de aprovechar los nuevos medios de comunicación para organizar y llevar a cabo encuentros de este tipo. Después de todo, más de 1000 participantes querían asistir a las más de 100 ofertas -conferencias, talleres, debates, etc.-, las que en parte tenían lugar en forma paralela. A la vez contábamos con una Feria de la Educación dentro de cuyo marco se realizaron presentaciones y exhibiciones de libros y de software. Fueron días plenos y agotadores. Debido al alto grado de interés despertado y a las grandes expectativas originadas por la reputación de los ponentes y responsables, los participantes se apresuraban a ir de una oferta a otra. No fueron pocos los que lamentaron no haber podido estar en todas partes a la vez. A todo lo anterior se sumaron los numerosos encuentros informales con colegas y conocidos.

Cada 5 años...

Han sido once los congresos sobre educación de adultos que se han celebrado hasta la fecha con una periodicidad de uno cada cinco años. Su finalidad fue invariablemente promover la educación de adultos en Alemania y presentar los logros y adelantos. En tanto que las primeras conferencias fueron más modestas, actualmente se celebran en grandes localidades como centros de ferias o de congresos. Siempre se trataron -aunque desde distintas perspectivas- temas de naturaleza técnica, organizativa y, sobre todo, político-educativa. Para los representantes políticos, estas conferencias se prestan para dialogar y recabar información. En sus alocuciones, los respectivos presidentes federales se refirieron -con distintos grados de énfasis- a los aspectos fundamentales de la educación de adultos, así como también el actual presidente, Johannes Rau, quien en su discurso -que también incluimos en este número de la revista- situó el aprendizaje permanente dentro del marco de la sociedad de la información y del conocimiento.

Tanto el Congreso de 1966 -donde por primera vez se analizaron las finalidades en cuanto a políticas de fomento del desarrollo de la asistencia en educación- como el de 1991 -en el que dominaron los temas relativos a la apertura de Europa y el Mundo Único- fueron hitos de los cuales emanaron claras señales en cuanto a la necesidad de que la educación de adultos alemana, al mismo tiempo que se preocupe de los problemas locales, tome conciencia de la educación en su dimensión de fenómeno mundial que traspasa las fronteras, y la lleve a la práctica. Se reconocieron los beneficios del aprendizaje mutuo, es decir, del hecho de aprender también de los educadores de otras culturas.

No obstante, en el reciente congreso todo adquirió una nueva dimensión, como lo manifestó en su ponencia -publicada también en esta revista- Viviane Reding, miembro de la Comisión Europea a cargo de la educación. En un memorando correspondiente, la Unión Europea, fundada hace menos de una década, expresa un llamamiento en favor del aprendizaje permanente. En este documento se formulan directrices pedagógicas y político-educativas que en el futuro tendrán gran importancia práctica. Según tengo entendido, nunca antes un documento sobre educación tuvo un proceso de gestación tan amplio y minucioso, en el cual influyeron más de 10.000 observaciones y sugerencias de instituciones gubernamentales, universitarias y de la sociedad civil, pero también de particulares tanto de los países miembros de la Unión como de países próximos a integrarse en ella, como también de China y los Estados Unidos. Durante el último congreso, este fenómeno fue abordado como algo absolutamente natural desde distintos puntos de vistas y perspectivas regionales.

¿... y esta vez?

El lema del último congreso fue «El Futuro necesita Aprendizaje - El Aprendizaje necesita Futuro». Esta afirmación, que es a la vez una realidad y una visión, fue abordada a partir de seis distintos campos temáticos, a saber:

  • Las universidades populares como organizaciones de aprendizaje
  • El aprendizaje en la cooperación internacional
  • El aprendizaje en el trabajo regional coordinado
  • El aprendizaje en la sociedad de la información y la actividad
  • El aprendizaje con sentido y con todos nuestros sentidos
  • El aprendizaje como un derecho fundamental: la responsabilidad pública de la educación permanente

Las ofertas abarcaron un sinnúmero de temas, como por ejemplo los relativos al género, a la educación sanitaria, a la administración de las universidades populares por medio de sistemas de computación, a la educación de adultos en museos o al control sistemático de la calidad.

Entre las demás actividades se pueden nombrar el otorgamiento de premios a las mejores aportaciones en materia de «Internet para principiantes», una bolsa de la «mejor práctica» y una feria de la educación continua en la que participaron oferentes de las universidades populares así como empresas nacionales y extranjeras del sector de la educación. En los paneles de discusión se analizaron los problemas de índole económica y política relacionados con la educación de adultos y las eventuales soluciones para ellos. Una noche, hasta muy tarde, los participantes y otros invitados celebraron con música y baile, risas y conversaciones.

Aprender en la cooperación internacional

Este fue lejos el congreso con el mayor número de participantes extranjeros, al mismo tiempo que nunca antes las ponencias, los grupos de trabajo y las exposiciones habían abordado con tal profundidad los temas y problemas relacionados con

  • el aprendizaje intercultural y global
  • las cooperaciones y los proyectos transnacionales
  • las colaboraciones y los conceptos europeos e internacionales

Nosotros, los colaboradores del Instituto de la Cooperación Internacional de la Asociación Alemana para la Educación de Adultos (IIZ/DVV), consideramos positivo y necesario este progreso. La fórmula hoy en día tan usual que reza «en tiempos de la globalización...» es seguramente una explicación acertada, pero no le hace del todo justicia.

El término «globalización» se transformó en un vocablo omnipresente, ya que fue empleado en variados contextos y con distintas connotaciones y nunca dejó de tener un efecto electrizante: desde el eslogan «local, global, da igual» (lokal, global, total egal) hasta la pregunta formulada con temor: «¿Se margina el Sur?». En su conferencia, que despertó gran atención -y que reproducimos en esta revista también por su relación con el «aprendizaje global», uno de los temas prioritarios de este número- el Prof. Nuscheler abordó esta pregunta con gran agudeza. Si pensamos en la tarea histórica definida grandilocuentemente con las palabras «configurar la globalización», resulta del todo acertado que reflexionemos sobre los contenidos y las formas de la cooperación internacional y que intercambiemos experiencias sobre la «sociedad pública y privada».

Unas 25 ofertas fueron concebidas para satisfacer la necesidad de información y de intercambio de los participantes. La diversidad en cuanto a temas, de los cuales a continuación sólo mencionaremos algunos, era inmensa:

  • Agenda 21: ocho pasos hacia el objetivo de lograr que la comuna sea capaz de hacer frente al futuro.
  • ¿Estabilidad mediante educación de adultos? Proyectos y socios en Europa Sudoriental.
  • Aprendizaje: ¿permanente y global?
  • La educación de adultos y la expansión de la Unión Europea hacia el Este.
  • Colaboración internacional y nuevas cooperaciones.
  • Observaciones europeas respecto del Memorando de la UE sobre Educación Permanente.
  • La práctica de las universidades populares dentro del contexto de la globalización.
  • Educación para todos y aprendizaje permanente.

Para dar una idea más cabal de la gran diversidad de aspectos internacionales tratados durante la conferencia se deben mencionar también los numerosos talleres sobre la educación intercultural y transnacional de adultos y sobre la enseñanza de idiomas y su certificación en el contexto del Año Europeo de los Idiomas; este último tema ha sido abordado obviamente en relación con los efectos de una política de integración más adecuada y las modificaciones en materia de nacionalidades. Posiblemente este congreso haya realzado aún más la internacionalización de la educación de adultos, la que hay que desarrollar y profundizar en el futuro.

En los debates sobre la política para el desarrollo tampoco faltaron los grandes temas educativos relacionados con ella. ¿Cómo se pueden vincular la educación para todos y el aprendizaje permanente? Al respecto no sólo se trata de la dramática dimensión cuantitativa: mil millones de personas, de las cuales 900 millones son adultos analfabetos y 100 millones niños marginados del sistema escolar. También la calidad es un aspecto importante: ¿qué es la educación básica? ¿Qué se entiende por las nuevas calificaciones clave? ¿Qué se ha de considerar en la enseñanza de estas calificaciones para que se transformen en elementos relevantes del aprendizaje permanente? ¿Cómo se ha de proceder en el trabajo de alfabetización? ¿Primero la alfabetización y luego las habilidades prácticas relevantes? En este último punto resultaron de gran utilidad los resultados del estudio encomendado por el Banco Mundial al IIZ/DVV (también en esta revista), en el cual se describe el proceso como un «mejoramiento de la calidad de vida por medio de la alfabetización». ¿Cómo se puede contribuir a la prevención del VIH/SIDA y al cuidado de los enfermos mediante la educación sanitaria?

Se debe seguir observando con ojos críticos la tendencia a polarizar la problemática división entre educación básica para las sociedades del Sur y aprendizaje permanente para las del Norte. Quedó de manifiesto que se deben crear nuevas modalidades de cooperaciones en el contexto de la educación de adultos internacional a fin de afrontar con éxito tareas cada vez más numerosas y complejas. Fuera de las entidades oficiales, en la planificación y puesta en práctica los sectores de la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales deben participar en forma más activa. Al respecto es importante señalar que se puede observar un mayor grado de reflexión sobre este punto entre los representantes de las naciones industrializadas (véase el artículo de los profesores Boucouvalas y Henschke).

Crear y aprovechar oportunidades

La ocasión de este congreso también se aprovechó para profundizar y consolidar distintas formas de cooperación. Como ejemplo podemos señalar que el Instituto de Educación de la UNESCO, con sede en Hamburgo, y la Fundación Alemana para el Desarrollo invitaron conjuntamente a numerosos expertos de diversos países y de todos los continentes a un seminario paralelo, titulado «The Making of Literate Societies Revisited» (Revisión del Proceso de Creación de Sociedades Alfabetizadas). Con una agenda propia, dialogaron sobre la pregunta fundamental acerca de cómo surgen las culturas escritas, como también sobre el estado de la investigación, de la práctica y de la política educacional. Muchos participantes en uno u otro encuentro aprovecharon indistintantemente las ofertas más interesantes de ambos.

La Asociación Europea para la Educación de Adultos (AEEA) celebró su Asamblea General correspondiente a 2001 inmediatamente después, de manera que los delegados pudieron asistir previamente al Congreso. Por otra parte, dicha asociación y sus miembros informaron ampliamente sobre sus proyectos tanto dentro del marco de la Feria sobre Educación como mediante un catálogo especial (el formulario de solicitud se incluye en esta revista). Durante el primer día de la asamblea de la AEEA, que estuvo abierta al público, se presentaron y analizaron los mejores proyectos y se debatió sobre la posibilidad de expandirlos.

El Pacto de Estabilidad para los Balcanes y la expansión de la UE hacia el Este son dos grandes desafíos para la educación de adultos. Acudieron expertos de todos los países de Europa Central y del Este a fin de intercambiar experiencias con colegas de las universidades populares y del área de la educación de adultos, en muchos casos animados por la esperanza de obtener apoyo concreto y encontrar perspectivas futuras comunes. Gracias a la presencia de tantos representantes de los ex estados socialistas, llamados hoy países en proceso de transformación, se pudo celebrar una reunión especial con la finalidad de detectar y describir los aspectos comunes y las diferencias en materia de política educacional y legislación.

Para nosotros, que como colaboradores del instituto internacional de las universidades populares estamos familiarizados con el quehacer diario que implica la cooperación con socios de todo el mundo, la presencia de estos socios en el Congreso significó también la posibilidad de utilizarlo como bolsa de intercambio y escenario para presentar el trabajo propio. Siempre volvemos a comprobar que muchos de nuestros socios actuales y también los potenciales tienen sólo un escaso conocimiento de la labor de las universidades populares y que la imagen que tienen de éstas no corresponde a la realidad y debe ser mejorada. Con el objeto de ponerlos en contacto con nuestro trabajo y con nuestros socios, invitamos muy especialmente también a los proveedores de fondos: al Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo, al Ministerio de Relaciones Exteriores, a la Unión Europea, al Banco Mundial así como a eventuales nuevos donantes, es decir, a quienes le asignan al aprendizaje global y a la cooperación internacional para un desarrollo sostenible la importancia que tiene y que en general se le debería atribuir a fin de que todos nosotros tengamos un futuro.