Godfrey Sentumbwe

Diferencias étnicas en el enfoque aplicado en la alfabetización de adultos: experiencias derivadas de los cursos de alfabetización impartidos a nivel nacional

Etnicidad en Uganda

Uganda es un país multiétnico, que comprende más de 40 agrupaciones étnicas claramente distinguibles. Las principales divisiones se establecen entre los grupos nilóticos en el norte y los grupos bantúes del sur. Los cuatro principales grupos étnicos por tipo y nombre son: el bantú, el nilótico, el nilo-hamítico y el sudánico. En cada uno de dichos grupos étnicos, al igual que en el bantú, se distinguen grandes agrupaciones idiomáticas (como la de los hablantes del ganda) y otras muy pequeñas (como la del baruli). ¡Incluso en una agrupación idiomática las lenguas hablada y escrita no son automáticamente homogéneas! En cada agrupación existen diferentes dialectos.

Cursos de alfabetización para adultos: un caso problemático:
En la actualidad, el que la alfabetización o las alfabetizaciones tienen muchos significados distintos es una idea ampliamente aceptada, la cual, sin embargo, ha generado un alto grado de confusión entre quienes se dedican a la alfabetización de adultos, especialmente entre los monitores de capacitación y los instructores. Con bastante frecuencia la alfabetización de adultos ha sido considerada una alfabetización funcional de adultos o una alfabetización con miras a la concientización y al otorgamiento de mayor autonomía. Estos conceptos son interpretados de diversas maneras por personas distintas. En manos de personas ingenuas, la ideología y la así llamada toma de conciencia han prevalecido abrumadoramente sobre la pedagogía y la adquisición de aptitudes, respectivamente, lo cual plantea un problema de verdad muy grave.

El segundo problema crítico se refiere a la duración de la capacitación impartida a alfabetizadores con niveles de formación académica muy limitados. Existen algunos grupos étnicos que carecen de materiales impresos estandarizados sobre ortografía y lectura. Durante un corto período de menos de una semana no se puede proporcionar a los alfabetizadores el nivel de competencia necesario para atender las diferentes necesidades de sus alumnos.

Un tercer problema de importancia que es preciso analizar tiene que ver con la exigencia formulada por los alumnos de comenzar los cursos de alfabetización en inglés, ¡aun cuando sean completamente analfabetos en su idioma materno!

LABE y los cursos de alfabetización de adultos en Uganda:
La alfabetización de adultos ha sido una de las actividades fundamentales de Alfabetización y Educación Básica de Adultos (Literacy and Adult Basic Education – LABE), desde que comenzó a funcionar como una pequeña organización hace más de 10 años. La LABE funciona mediante asociaciones con: el gobierno central (especialmente con el Ministerio de Género, Trabajo y Desarrollo Social para prestar servicios estratégicos de alfabetización), gobiernos locales, ONG de distrito, organizaciones basadas en la comunidad (Community Based Organizations – CBO: para capacitar a alfabetizadores, elaborar materiales de alfabetización, crear centros de referencia comunitarios especializados en alfabetización y poner a prueba enfoques innovadores), ONG internacionales (mediante la capacitación conjunta de los alfabetizadores) e instituciones de formación superior de adultos (al proporcionar puestos de trabajo sobre el terreno a alumnos aprendices).

Hemos trabajado en distritos con las siguientes características esenciales: aquellos con la tasa de alfabetismo más baja (por ejemplo, Kotido y Moroto, donde ésta no supera el 15%); aquellos con diversos idiomas étnicos entre los cuales no existe una relación estrecha (por ejemplo, Arua y Adjumani); aquellos distritos urbanizados como Jinja, donde los idiomas autóctonos pueden no resultar fundamentales para la labor de alfabetización; y aquellos distritos con una población numerosa que a pesar de hablar una sola lengua sigue luchando arduamente por estandarizar su ortografía (como en Kamuli, Iganga, Jinja, Bugiri y Mayuge). Estas marcadas características que se observan en los distritos nos han transformado en una organización con una actitud de aprendizaje, dispuesta a adaptar y adoptar ideas de capacitación innovadoras y a adquirir un alto grado de especialización en esta materia.

Cuáles son los organismos que imparten alfabetización de adultos en Uganda y qué enfoques aplican:
La alfabetización fue introducida por primera vez en Uganda hacia fines del siglo 19 por misioneros islámicos y cristianos. Durante muchos años fueron sólo los misioneros quienes impartieron los cursos de alfabetización. El gobierno colonial se sumó gradualmente a esta tarea, en especial después de la Segunda Guerra Mundial, con el objeto de mantener ocupados en algo útil a los soldados desmovilizados de la nación. Se creó una dependencia llamada «Departamento de Bienestar Público», antecesor del Departamento de Desarrollo Comunitario, que en la actualidad está a cargo de la educación de adultos.

En 1964, la Uganda independiente puso en marcha la campaña nacional de alfabetización masiva, aplicando el enfoque general tradicional en la enseñanza de la lectura, de la escritura y de aptitudes aritméticas básicas, independiente de la función o del contexto. La campaña se realizó en 22 idiomas, con una cartilla de alfabetización y un libro de lectura complementario editados en cada una de las lenguas. En 1996, gracias a la influencia de la UNESCO, se introdujo la idea de la alfabetización funcional. Se trató de un intento por enriquecer el enfoque tradicional utilizado en la campaña masiva, aunque con éxito limitado. La campaña perdió su fuerza hasta 1971, cuando Idi Amin volvió a impulsarla transitoriamente. Con todo, cuando éste fue derrocado en 1979, el ofrecimiento de programas de alfabetización por parte del Gobierno fue muy limitado, situación que se prolongó hasta comienzos de la década de 1990, cuando se lanzó un nuevo Programa de Alfabetización Funcional de Adultos (Functional Adult Literacy – FAL). Esta campaña permitió que algunas personas adquirieran la capacidad rudimentaria para leer y escribir su nombre, pero también estuvo plagada de problemas: fue diseñada inadecuadamente, careció de currículos armonizados y planes de aplicación, sus materiales de lectura fueron mal preparados y se emplearon instructores no capacitados para alfabetizar adultos, y en ocasiones incluso niños alumnos de escuelas.

Fuera del Gobierno y de la LABE, otras ONG, tanto locales como internacionales, han prestado servicios de alfabetización. En la lista se incluyen ONG internacionales (como Action Aid, Save the Children Fund, ACNUR), al igual que ONG nacionales y regionales (como SOCADIDO en Soroki, CEFORD en el Nilo Occidental y varias otras). A comienzos de 1993 Action Aid creó un enfoque para la educación con alfabetización denominado REFLECT. En este enfoque se procuró suprimir la cartilla de alfabetización y otros materiales impresos previamente. Aún es demasiado temprano para afirmar si dicho enfoque se presenta como una solución alternativa frente al enfoque tradicionalmente aplicado en la instrucción elemental.

Idioma y alfabetización de adultos

Idioma para aprender a leer y escribir: ¿Lengua materna? ¿Idioma local? ¿Idioma oficial?: Uno de los problemas que aún inquieta a aquellos que nos interesamos por la alfabetización en un país como Uganda —donde hay muchos grupos étnicos— consiste en saber en qué idioma debería impartirse la alfabetización. ¿Debería ser en inglés? ¿Existe algún idioma local hablado por la mayoría de los habitantes que habría que utilizar? ¿O sería preciso que la alfabetización se concentrara en los numerosos dialectos e idiomas locales? Esa elección, en el contexto ugandés, no está exenta de dificultades. Nos hemos encontrado con idiomas para los cuales se dispone de escaso material escrito, pero que sí funcionan eficazmente en el nivel de la comunicación oral.

Existe cada vez mayor conciencia de que no hay una forma de alfabetización aplicable universalmente, sino distintas alfabetizaciones y prácticas de alfabetización para diferentes grupos, y para diversos contextos sociales. En los cursos y en los programas de capacitación para la alfabetización de adultos se procuraría ayudar a los participantes recurriéndo a tipos muy específicos de lectura y escritura. Las inquietudes relativas al idioma (lengua materna o idiomas estandarizados) se reflejan habitualmente en los debates sobre la alfabetización de adultos. Los problemas en torno a las lenguas minoritarias y el derecho de los distintos grupos a usarlas, las relaciones de poder que entraña el idioma, son características que también afectan los programas de alfabetización de adultos en Uganda.

¿Quién usa qué tipo de alfabetización, y con qué fin?: Uno de los postulados de la psicología del aprendizaje de adultos es que estos aprenden con un objetivo. No obstante, siempre existe un conflicto entre las instituciones donde se ofrecen cursos de alfabetización y sus alumnos en cuanto al idioma de aprendizaje. Mientras quienes imparten las clases están convencidos de que el aprendizaje debería iniciarse en la lengua materna de los alumnos, estos suelen preferir la alfabetización en el idioma oficial (inglés). Las exigencias de estos participantes difieren de un lugar a otro. Si bien la creación de materiales de lectura en diversos idiomas es una necesidad urgente en muchos programas de alfabetización de Uganda, también se puede argumentar que muchos alumnos vacilan ante la alternativa de aprender a leer y escribir en su propio idioma cuando son conscientes de que no pueden usar esas aptitudes para producir algún cambio fructífero en su propia vida.

Cómo afrontar los desafíos de la alfabetización de adultos en Uganda

Las preguntas pendientes en el área de la alfabetización de adultos: ¿Cómo puede una organización pequeña con una dotación limitada —tanto en lo referente a cantidad como a composición étnica— afrontar el desafío de la etnicidad y de la alfabetización? ¿Cómo podemos encarar el problema de los materiales de lectura al interior de grupos donde las obras impresas son escasas? ¿En qué dialecto habría que editar estos materiales? ¿Debería aplicarse un enfoque estandarizado en la alfabetización de adultos para todos estos grupos étnicos? ¿Se limitan la adquisición de la capacidad de leer y escribir y la aplicación de estas aptitudes únicamente a unos pocos grupos étnicos? ¿Acaso los factores socioeconómicos reducen los desafíos que las diferencias étnicas plantean a la alfabetización de adultos?

La labor de alfabetización de adultos de la LABE: el sistema de cascada:
Con el fin de extender su labor de capacitación para la alfabetización de adultos orientada a diferentes grupos étnicos hasta transformarla en una actividad en gran escala, la LABE capacita a monitores de alfabetización (tutores), los que a su vez capacitan a alfabetizadores (maestros) en sus propias localidades. El idioma utilizado para capacitar a los monitores es el inglés, mientras que la lengua que estos emplean en sus localidades es el idioma materno o lengua local de la comunidad. Este sistema de cascada resulta eficaz para instituciones de capacitación a nivel nacional como la LABE, pero puede no funcionar con la misma eficacia en organizaciones que transmiten directamente en la clase de alfabetización conocimientos y aptitudes para aprender a leer y escribir.

Materiales de alfabetización: ¿qué formatos, en qué idioma y de dónde?:
El aspecto más visible de un programa de alfabetización es el paquete de materiales de enseñanza y aprendizaje utilizados. Los formatos en que se elaboran estos materiales no abundan uniformemente en todos los grupos étnicos. Existen grupos «afortunados», como los hablantes del luganda, del acholi y del nyoro/tooro, que cuentan con una buena cantidad de materiales disponibles en su idioma, ya sean libros editados, impresos sin estructura de libros, o producciones en formato audiovisual o electrónico. Los grupos étnicos marginados como los Kakwa o los Samia tienen acceso a muy pocos de estos materiales, los que, en caso de estar disponibles, se limitan a unos pocos libros, como la Biblia. En esas comunidades la LABE capacita a los alfabetizadores y a sus alumnos para que elaboren materiales generados por los estudiantes en su propio idioma, los cuales pueden transcribirse en superficies tales como bolsas de polietileno («kavera») utilizando rotuladores. Se procura entregar una capacitación adicional para traducir textos reales y existentes del inglés a las lenguas locales. Los alumnos y sus instructores han sido capacitados para multiplicar materiales de lectura en su propio idioma, aun cuando la ortografía todavía no ha sido estandarizada.

El paquete de alfabetización para los monitores: ¿estandarizado o diversificado?: En los enfoques modernos aplicados en la alfabetización de adultos se señala que existen muchos tipos de alfabetización distintos para diversos grupos, sean étnicos, profesionales o religiosos. Como resultado de estas diferencias, la aplicación de un paquete estandarizado de capacitación destinado a alfabetizadores no sería el mejor enfoque para todos estos grupos. Con todo, algunos organismos ugandeses dedicados a la alfabetización a nivel nacional no han logrado afrontar exitosamente este problema. El Programa FAL cuenta con un manual nacional de capacitación para la alfabetización. Hasta una época muy reciente, Action Aid estaba utilizando el llamado Manual «Madre» de REFLECT. La LABE ha optado por un LITKIT para monitores, una especie de conjunto de herramientas de alfabetización que los instructores provenientes de distintos ámbitos pueden adaptar para emplearlos en su propia labor de capacitación; nosotros lo hemos sometido a un extenso período de ensayo previo en diferentes grupos con los que trabajamos. Si bien aún se encuentra en forma de proyecto, se espera que sea lanzado en enero de 2002. Se trata de una modalidad de paquete de capacitación diversificado que los monitores pueden modificar para que se adapte a sus ámbitos locales.

Cursos de alfabetización: ¿deben impartirse en idiomas locales o en inglés?:
Hemos instado a diversos grupos a considerar la posibilidad de impartir la alfabetización en su lengua materna o en idiomas locales antes de pasar a la alfabetización en inglés, especialmente en las comunidades situadas en sectores rurales. En las comunidades multiétnicas, al igual que en los centros urbanos, ofrecemos apoyo en materia de capacitación a grupos que imparten la alfabetización en inglés. Pese a lo anterior, ha surgido el problema de la incapacidad de distinguir entre el hecho de aprender a leer y escribir en inglés y aprender el idioma inglés. Se trata de un problema complejo que se les plantea a los alfabetizadores cuya capacitación especial en esta área es escasa o nula.

Conclusión

El uso del idioma materno o del idioma oficial (inglés) para impartir la educación de adultos sigue siendo un tema que suscita permanentes debates. Nuestra experiencia con los alumnos de cursos de alfabetización de adultos provenientes de diversos grupos étnicos ha demostrado que si se pretende que continúen asistiendo a cursos de alfabetización después del ciclo inicial, entonces debería intentarse transitar desde la instrucción en el idioma local o materno hacia la enseñanza en inglés. Lo anterior obedece a criterios relativos al poder y al prestigio con que se asocia a algunos idiomas, y en el contexto de Uganda el inglés posee al parecer ambos atributos.