Oscar Corvalán V.

El objeto de este informe consiste en revelar el desafío que representa la educación de adultos y la importancia del empleo y la capacitación en las pequeñas y medianas empresas, PYMES, en Chile, a partir de una experiencia en un determinado nicho económico en una región del país. Chile ha hecho cuantiosas inversiones en educación a partir de la década de los años 1990. Pero los trabajadores adultos de hoy deben tener nuevas oportunidades de formación, que no pudieron tener durante su vida escolar por la baja inversión en educación que caracterizó al gobierno militar de los años 1973–1989. Tanto las Pymes como las llamadas microempresas, que están formadas por menos de 5 trabajadores y sus ventas no superan los 50 mil dólares americanos al año, constituyen la mayor fuente de empleo en los países en desarrollo. No obstante la baja productividad del trabajo de estas empresas, los ocupados en ellas tienen escasas oportunidades de educación y capacitación. Junto con revisar el desafío que representa la educación de adultos en el país, este artículo da cuenta de una experiencia de capacitación de micro y pequeñas empresas en la Región de la Araucanía de Chile, que se caracteriza por concentrar el mayor porcentaje de población indígena y presentar los más altos índices de pobreza, no obstante la riqueza de sus recursos naturales y culturales. Se trata de empresas relacionadas con actividades características del turismo, que se presenta como un sector en desarrollo, frente a la dismunución del empleo agrícola. La metodología aplicada puso el énfasis en las dimensiones de formación para la gestión y en transmisión de conocimientos relevantes. Oscar Corvalán V. es el Director de ITUR ( Instituto Eurochileno de Turismo), Universidad de La Frontera, Pucón, Chile.

Educación de adultos y capacitación para la pequeña y mediana empresa del sector turismo en una región de Chile

1. Breve caracterización de la educación de adultos en Chile

La educación de personas jóvenes y adultas tiene la compleja tarea de responder a las necesidades de una población heterogénea. Por lo tanto procura generar propuestas pedagógicas que se hagan cargo de esa diversidad. La demanda es potencialmente muy amplia. Según el Censo de 1992, 4.527.148 personas de 15 años y más tienen ocho o menos años de escolaridad, y 1.995.578 tienen entre 9 y 11 años de estudios aprobados. Es decir, el 70% de la población de 15 años y más no había completado sus estudios de enseñanza básica o media.

Sin embargo, la demanda efectiva de Educación de Adultos (EDA) es baja, ya que en 1998 alcanzaba a 155.930 alumnos— y estaba constituida en su mayoría por menores de 25 años. La información disponible indica que el 77% de la matrícula de esta modalidad corresponde a jóvenes de entre 15 y 24 años, quienes buscan herramientas que los apoyen en su proceso de inserción social y productiva. De hecho, 64.500 personas de 14 a 17 años abandonan el sistema escolar regular anualmente, el 72% de las cuales pertenece al quintil más pobre de la sociedad chilena.

Actualmente, la Educación de Adultos en Chile ofrece diversas alternativas para iniciar y/o completar la formación escolar. Es una nueva oportunidad para aquellas personas jóvenes y adultas que por diversos motivos no pudieron terminar su educación formal. La educación de adultos brinda la posibilidad de adquirir y fortalecer aquellos conocimientos y habilidades que permiten responder mejor a los requerimientos del mundo de hoy, tanto en el trabajo como en la vida cotidiana. A ella pueden acceder todas las personas de cualquier edad, a partir de los 15 años.

Los establecimientos que imparten educación de adultos pertenecen en su mayoría a las municipalidades y son gratuitos. En el país existen cerca de 1200 establecimientos que imparten este tipo de educación. Ochenta de ellos, llamados Centros de Educación Integrada de Adultos (CEIAs), ofrecen clases sólo para personas jóvenes y adultas, en tres jornadas: mañana, tarde y noche. Los demás son escuelas y liceos regulares que cuentan con terceras jornadas, en horario vespertino, para personas jóvenes y adultas. Además de la oferta tradicional en educación de adultos, se han desarrollado recientemente programas especiales, más flexibles.

educación básica y media científico humanista

educación básica y media orientada a la formación para el trabajo

programas especiales de nivelación básica y media para personas jóvenes y adultas

La educación básica para personas jóvenes y adultas tiene una duración de tres años y contempla tres niveles:

•Primer Nivel – 1º a 4º
•Segundo Nivel – 5º y 6º
•Tercer Nivel – 7º y 8º Básico Básico Básico

En Educación Media para personas jóvenes y adultas, existen dos modalidades, una de cuatro años de duración y otra de dos años.

La Educación Fundamental de Adultos (EFA) y la Educación Técnica Elemental de Adultos (ETEA) permiten completar estudios, hasta 2º año medio, y realizar al mismo tiempo cursos de formación para el trabajo.El plan de estudios tiene tres áreas de aprendizaje: área común o de formación general, área técnica o de capacitación (cursos de mecánica, carpintería, sastrería, entre otros) y área de actividades complementarias o desarrollo personal (talleres de artesanía, teatro, gimnasia aeróbica, folklore y otros). La Educación Media de Adultos en la modalidad Técnico Profesional permite completar los dos ciclos de educación media de adultos y obtener al mismo tiempo un título técnico profesional de nivel medio (por ejemplo, en secretariado ejecutivo o contabilidad)

El Programa Especial de Nivelación Básica y Media está destinado a personas jóvenes y adultas que trabajan y desean completar sus estudios básicos o medios en un sistema flexible, sin exigencia de horarios y con contenidos cercanos a sus necesidades educativas. El Programa de Nivelación de Competencias Laborales (PNCL), implementado en conjunto por el Ministerio de Educación, el Ministerio del Trabajo y el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), ofrece la posibilidad de completar la educación básica y media a personas de entre 18 y 40 años que se encuentran desempleadas

La educación básica en Chile tiene una duración de 8 años. La sigue la educación media con una duración de 4 años, de los cuales los dos primeros años son comunes y luego se divide en media científico humanista y media técnico profesional. Las personas jóvenes y adultas pueden completar estudios básicos y/o medios; o bien, acceder a programas especiales de educación básica y media para personas jóvenes y adultas.

En concordancia con la Reforma Educacional puesta en marcha durante la década de los años 1990, recientemente la educación de adultos ha iniciado un proceso de renovación curricular. La Reforma en EDA busca generar un curriculo que proporcione una sólida formación básica a las personas adultas, la que debe sustentar la adquisición de conocimientos específicos y de competencias, que permitan responder a los requerimientos de un contexto de vida cada vez más complejo y globalizado.

Este año 2002 el Gobierno de Chile ha inicado el Programa de Educación y Capacitación Permanente «Chile Aprende Más», cuyo propósito es ofrecer oportunidades de nivelación de estudios y optimización en competencias laborales de los trabajadores de menores ingresos y de los jóvenes chilenos.1

El Programa «Chile Aprende Más» tiene como objetivo mejorar los actuales niveles de educación, capacitación y contratación de los chilenos. Como se señaló, en Chile cerca del 70% de las personas mayores de 15 años no ha concluido sus estudios básicos y medios, situación en la que está el 40% de la población económicamente activa.

De igual forma, el proyecto pretende contribuir al mejoramiento de la formación de técnicos de nivel medio y superior en el país, tema que está en la base del mejoramiento de los recursos humanos y del desarrollo productivo. Se trata de construir un Sistema de Educación y Capacitación Permanente, de carácter nacional, que responda a las necesidades sociales, culturales y económicas del país, en el marco de la globalización.

Para el año 2002 se han fijado las siguiente metas:

  • Nivelación de estudios de enseñanza básica o media para al menos 8.000 personas.

 

  • Proyectos demostrativos en las regiones V, VIII y Metropolitana, para la articulación de la capacitación laboral y la nivelación de estudios que permitirá a las personas nivelar estudios y al mismo tiempo recibir capacitación laboral.

 

  • Proyecto piloto de educación a distancia para desarrollar una nueva metodología, con el uso de las tecnologías de la información, en la nivelación de estudios: 1.000 personas serán atendidas en esta modalidad.

 

  • Cuatro proyectos demostrativos de articulación de la formación técnica con participación de liceos de enseñanza técnico-profesional, centros de formación técnica, institutos profesionales, universidades y el sector productivo, con una cobertura de 3.240 alumnos y en directa relación con el desarrollo productivo regional (regiones III, VIII, IX y X).

 

  • Experiencia piloto de certificación de competencias laborales para la contratación (900 personas) y en los sectores de turismo, gas y electricidad (1.600 trabajadores).

 

  • Un proyecto piloto, dirigido a 200 Organismos Técnicos de Capacitación, para mejorar las ofertas de capacitación basadas en competencias laborales.

 

  • Diseño de un sistema de información dirigido a la opinión pública, sobre mercado de trabajo y ofertas de formación y capacitación, e instalación del portal WEB del programa.

 

  • Acciones dirigidas a las medianas y pequeñas empresas para promover el uso de la franquicia tributaria, tanto en programas de capacitación laboral como en la nivelación de estudios de sus trabajadores.

Los grupos objetivo que se benefician de estas acciones son: a) Trabajadores de escasos recursos o personas en busca de empleo que requieran mejorar sus niveles de alfabetización, escolaridad y competencias laborales; b) Jóvenes que necesiten acceder al mercado laboral con una formación técnica adecuada; c) Trabajadores activos que desean mejorar su formación técnica.

2. Caracterización de las Pymes chilenas

Los principales indicadores utilizados en Chile para la definición de la pequeña y mediana empresa son: i) número de trabajadores, ii) monto de capital invertido, iii) ventas mensuales o anuales; así como indicadores relativos al nivel de relacionamiento con el resto de la economía, tales como: a) acceso al crédito formal o bancario, b) acceso a tecnologías de la gran empresa, y c) acceso a mercados fuera de la localidad y fuera del país.

Cuadro 1. Distribución del empleo (en miles de trabajadores) en Chile, según el tamaño de la empresa

 

Nº de Trabj.

En %

% Acumulado

Microempresa (1–4)

2.024

38,8

38,8

Pequeña empresa (5–49)

1.836

35,2

74,1

Mediana empresa
(50–199)

653

12,5

85,6

Gran empresa
(200 o más)

505

9,7

96,3

Sin información

194

3,7

100

Total

5.212

100,0

 

Fuente: CASEN 96

En función de los indicadores de desempeño de las Pymes se han construido diversas tipologías, prevaleciendo aquellas relativas al monto de las ventas, dado el estricto control existente en Chile por el Servicio de Impuestos Internos. La definición de la Corporación de Fomento de la Producción, CORFO, sostiene que son microempresas las que venden menos de US$50,000 al año, son pequeñas empresas las que venden entre esa cifra y US$250.000 al año, y serían empresas de tamaño mediano aquellas que llegan a vender hasta un millón de dólares al año.

Las microempresas junto con las pequeñas empresas ofrecen el 74 por ciento del total del empleo en Chile. De ahí la importancia de preocuparse por el nivel de educación y calificación de sus trabajadores. Ambas categorías ofrecen trabajo a casi 4 millones de trabajadores en todo el país, mientras la gran empresa ofrece empleo a algo más de un medio millón de trabajadores.

Las microempresas están fuertemente representadas en todas las ramas de actividad económica en el país, pero casi la mitad de ellas están concentradas en la actividad comercial como trabajadores independientes por cuenta propia, o como dos o tres trabajadores asociados que venden artículos de empresas mayoristas. En segundo lugar, se destacan las microempresas y pequeñas empresas del sector agrícola, y luego las del transporte y los servicios personales; mientras el grupo dedicado a restaurantes y similares viene inmediatamente después de la micro y pequeña empresa industrial.

El cuadro 3 presenta la distribución regional de las empresas, según tamaño. En el país existía hacia 1997 un total de 432,431 microempresas y 78,805 pequeñas empresas. De dicho total, en la IX región de la Araucanía, habían 24,723 microempresas y 3,545 pequeñas empresas, lo que representa aproximadamente un 5 por ciento del universo total del país. 

Cuadro 2:Número de empresas por sector economico y tamaño, Chile.1997

Sector

Micro

Pequeña

Mediana

PYME

Grande

Total

Producción agropecuaria

54.174

8.150

522

8.672

121

62.967

Servicios agrícolas y caza

1.444

430

49

479

18

1.941

Silvicultura

2.380

847

118

965

41

3.386

Pesca

1.223

338

89

427

74

1.724

Minas, petróleo y canteras

966

396

80

476

97

1.539

Industria manufacturera

26.605

9.650

1.927

11.577

1.211

39.393

Electricidad, gas, agua

530

88

28

116

72

718

Construcción

15.407

5.509

1.109

6.618

587

22.612

Comercio

179.320

28.125

4.337

32.462

1.765

213.547

Restaurantes y similares

22.355

3.184

296

3.480

62

25.897

Transporte

33.727

7.202

754

7.956

234

41.917

Servicios financieros

7.329

2.615

341

2.956

166

10.451

S. técnicos y profesionales

21.954

5.913

741

6.654

230

28.838

S. estatales sociales e institucionales

4.830

858

120

978

49

5.857

S. diversión y esparcimiento

3.640

568

83

651

26

4.317

S. personales y del hogar

33.407

3.457

169

3.626

41

37.074

Otras actividades

18.347

1.343

92

1.435

15

19.797

Sin información

4.793

132

15

147

5

4.945

Total

432.431

78.805

10.870

89.675

4.814

526.920

Fuente: CORFO

La importancia de las microempresas y pequeñas empresas en el país es tal que ningún programa de educación de adultos o educación para el trabajo puede ignorarlas, ya que son las competencias necesarias para desenvolverse en ellas las que se requieren en mayor proporción a los trabajadores. Asi mismo, cualquier estrategia de aumento de la competitividad del país, modernización de las relaciones laborales o de aumento de productividad de la fuerza de trabajo, hace necesario preocuparse de aumentar los niveles de educación de adultos y mejorar las competencias de los trabajadores de las pequeñas empresas.2 En la mayoría de los países en desarrollo, la gran y pequeña empresa son dos mundos que no se tocan, a pesar de los intereses que tienen en común. El éxito y el trabajo de los dueños de pequeñas empresas permite que una mayor cantidad de gente: i) ofrezca en los mercados locales productos y servicios, ii) compre e intercambie productos y servicios a nivel empresarial, iii) tenga una mejor educación y esté en condiciones de trabajar de forma más eficiente, iv) desarrolle empresas que proporcionan localmente productos y tecnologías, promoviendo la cooperación empresarial, v) asuma responsabilidades y llegue a poseer algo propio, y, vi) asegure con su trabajo un entorno política y socialmente más estable.3

Cuadro No. 3. Número de empresas por tamaño y región. Chile. 1997

Región

Micro

Pequeña

Mediana

PYME

Grande

Total

I de Tarapacá

14.776

1.834

213

2.047

67

16.890

II de Antofagasta

12.650

2.291

273

2.564

103

15.317

III de Atacama

7.619

1.142

108

1.250

33

8.902

IV de Coquimbo

17.647

2.373

236

2.609

70

20.326

V de Valparaíso

43.528

7.343

793

8.136

245

51.909

VI de O’Higgins

23.864

3.582

346

3.928

91

27.883

VII del Maule

35.250

3.996

376

4.372

116

39.738

VIII del Biobío

48.672

7.394

811

8.205

254

57.131

IX de la Araucanía

24.723

3.545

333

3.878

90

28.691

X de los Lagos

31.447

5.095

450

5.545

197

37.189

XI de Aysén

3.256

439

47

486

15

3.757

XII de Magallanes

5.014

1.032

130

1.162

28

6.204

Región Metropolitana

150.001

38.464

6.734

45.198

3.500

198.699

Sin información

13.984

275

20

295

5

14.284

Total

432.431

78.805

10.870

89.765

4.814

526.920

Fuente: CORFO

Con el objeto de promover el desarrollo de las pequeñas empresas, la Corporación de Fomento de la Producción, CORFO, y el Servicio de Cooperación Técnica, SERCOTEC, han venido desarrollando una serie de programas, que fueron reforzados durante los años 1990. La primera se concentró en la pequeña y mediana empresa, ofreciendo Proyectos de Fomento, PROFOS, para facilitar la capacidad de asociación y la capacitación de los pequeños y medianos empresarios. Mientras el SERCOTEC se ha concentrado en las microempresas, apoyándolas con acceso al crédito y nuevos mercados, así como con capacitación y desarrollo de estrategias de comercialización.

Junto con los programas de capacitación de pequeños empresarios y sus trabajadores, en Chile se han aplicado estrategias de: a) Asistencia Técnica y desarrollo de «clusters», según tipo de producto o servicio ofrecido, b) Crédito y acceso a redes de capital, c) Comercialización, e integración vertical para facilitar el acceso a mercados; y, d) Fomento de la capacidad emprendedora.

Si bien los datos incompletos de los cuales se dispone no permiten calcular el costo-efectividad de dichos programas, sí es posible sacar algunas lecciones útiles para la formación de políticas y las políticas de formación. Por un lado, se sabe que el problema de la capacidad de asociación de las pequeñas empresas es crucial para el acceso a nuevos clientes y posibilidades de crédito. Dado que ello requiere de un cambio cultural en el individualismo del pequeño empresario, la educación y capacitación son indispensables. Por el otro lado, se sabe que la educación y la capacitación destinadas a trabajadores actuales o futuros de las pequeñas empresas no se pueden hacer desligadas de otros programas de apoyo en asistencia técnica, crédito, comercialización y marketing. Además, las experiencias de programas de apoyo a las Pymes muestran claramente que se debe aplicar una nueva concepción de educación de adultos que enfatice la formación, capacitación y el desarrollo de competencias profesionales. En realidad, la variedad de las competencias requeridas en una pequeña empresa es mucho mayor que aquella requerida en una empresa grande o medianamente grande.

Por otra parte, las experiencias internacionales de apoyo a las pequeñas empresas, sea a través de la organización de los llamados «Distritos Industriales» en Dinamarca o Italia, sea a través de los Centros locales de apoyo en los USA, indican que debe producirse un verdadero cambio cultural en la capacidad de asociación entre los microempresarios, pequeños empresarios y sus trabajadores, el cual no podría producirse sin programas de educación de adultos y capacitación que especifiquen claramente las competencias que cada cual debe desarrollar.

Los procesos de globalización y cambios en estructura económica que están sufriendo los países de América Latina también requieren fuertes programas de educación y capacitación permanentes, sin los cuales las grandes mayorías de trabajadores quedarán al margen del cambio social y tecnológico y serán desplazados al subempleo y desempleo.

Los efectos de la integración internacional en las Pymes sugieren claramente que sus trabajadores no pueden quedar al margen de un fuerte proceso de puesta al día de sus competencias y de desarrollo de proyectos de vida laboral congruentes con las pocas oportunidades que la globalización les ofrece. La pequeña empresa que tradicionalmente producía para el mercado local, hoy se transforma en una oferente de artículos producidos a miles de kilómetros, como consecuencia de una nueva experiencias de cambios en los procesos de comercialización mundial y del nuevo rol que se exige por parte de las Pymes.
Las oportunidades y problemas de los procesos de subcontratación que les ofrecen algunas grandes empresas también requieren de un fuerte proceso de reconversión laboral y del aprendizaje de nuevas competencias laborales.

3. La pequeña empresa en las actividades características del turismo 

El caso de las pequeñas empresas relacionadas con el sector turismo presenta características tales que diferencia a estas Pymes del resto de sus congéneres. En efecto, si bien no se trata de ponerse a trabajar en cadena con una gran empresa o de exportar bienes con la calidad requerida por los exigentes mercados de los países industrializados, las normas de calidad del servicio que exige el turista internacional obliga a las pequeñas empresas de actividades del turismo a un fuerte proceso de educación y capacitación permanentes.

En efecto, el sistema turístico se constituye a partir de ofertas y demandas de consumidores por bienes y servicios turísticos que se dan en un espacio geográfico determinado, bajo la influencia de los operadores del mercado turístico que facilitan la interrelación entre oferta y demanda. Forman parte de este último las agencias de viajes y de transporte. Pero las actividades características del turismo incluyen también las microempresas y pequeñas empresas de alojamiento y alimentación (restaurantes), de ocio y recreación, de actividades culturales y deportivas, así como el comercio y las artesanías. Además, dondequiera que florezca la industria del turismo, también se dinamiza la industria de la construcción, ya que cada uno de los servicios turísticos requiere del soporte de edificios, infraestructura e instalaciones. Los diversos medios de transporte también requieren de servicios de reparación y mantención. A nivel local, los servicios de alojamiento constituyen el centro del servicio turístico, mediante hoteles, moteles, camping, resort, pensiones, cabañas, apartamentos en condominio y camping. En la base del conjunto de actividades turísticas se encuentran los recursos naturales, como atractivos de la naturaleza, y culturales elaborados por el ser humano.4

Las pequeñas empresas tienen una oportunidad de ingresar o desarrollarse dentro del sector turismo, a condición de que puedan ofrecer servicios de calidad. Las nuevas tendencias del turismo mundial permiten acceder a clientes de países lejanos interesados en los recursos naturales y culturales locales, convertidos en productos turísticos y destinos turísticos competitivos. El turismo de masas ha dado lugar al turismo aventura, al ecoturismo y al turismo de intereses especiales.

La evolución del turismo mundial se caracteriza por la mayor variedad de tipos de destinos y aumento de los viajes de aventuras que requieren la presencia de elementos tales como: un medio ambiente diferente, naturaleza intacta, ejercicio, animación y nuevos recursos naturales y culturales, en un ambiente seguro. En este contexto la calidad total es una herramienta de gestión a aprender.5

Frente a estos cambios, algunas universidades regionales, como la Universidad de La Frontera, situada en la Región de la Araucanía, a unos 800 kilómetros al sur de la capital del país, han iniciado en los últimos años una oferta de formación y perfeccionamiento a todo nivel en materias relacionadas con el desarrollo de la industria turística regional.

Como parte de dichos programas, se ha ofrecido un curso de gestión de empresas turísticas a una muestra de empresas de la zona de los lagos precordilleranos, la cual ha permitido un importante aprendizaje respecto de las posibilidades de desarrollo social, económico y personal de quienes están ligados al sector turismo.

Son muy variadas las empresas que participan en la atención a los turistas. Es así como al invitar a las agrupaciones de pequeñas empresas de las comunas de Pucón y Villarrica a participar en un programa de capacitación y perfeccionamiento destinado a empresas turísticas, concurrieron representantes de los siguientes rubros de la producción: agrícola productor de alimentos sin fertilizantes, reparación de equipos y medios de transportes, inmobiliarios, artesanías, comercio, hotelería, comunicación, construcción, tecnologías de la información, productos alimenticios, salud, servicios personales, restaurantes y transportes.

Todos ellos tenían en común la necesidad de situar su negocio a la luz de la decadencia que presenta la producción del sector agrícola y ganadero y en función de las perspectivas de crecimiento que presenta el sector turismo.

Los contenidos de un programa teórico-práctico de aproximadamente cien horas de duración fueron organizados en unidades temática que analizaron: a) el turismo como actividad económica, incluyendo el sistema turístico y el rol de los actores publico-privados del turismo, b) la gestión de la pequeña empresa y el ciclo administrativo, incluyendo la construcción de presupuestos y programas, c) el diseño y marketing de productos turísticos, incluyendo la determinación de precios y estrategias de marketing, d) las finanzas aplicadas a la microempresas, y e) la preparación y presentación de proyectos de desarrollo turístico local.

Cuadro No. 4: Muestra de las microempresas participantes en cursos de administración de empresas turísticas, 2002. Comunas de Pucón y Villarrica, Chile

Cuadro 4. Muestra de empresas

Participantes

Rubro de la empresa

Frecuencia

Sectores

Agencia de Turismo

4

Agrícola

Agrícola

3

 

Agro-camping

2

 

Arriendo Motos, Maquinaria

2

Reparación

Arriendo inmuebles,corretaje

3

Inmobiliario

Artesanía

5

Artesanías

Artesanía en plantas y flores

2

 

Automotriz, taller mecánico

5

Reparación

Bazar

6

Comercio

Cabañas

18

Hotelería

Hospedajes

2

 

Camping

6

 

Hotel

6

 

Centro de Belleza

1

Serv.personal

Centro de Llamados Telef.

3

Comunicación

Mueblería

4

Construcción

Colocación de Piedras

1

 

Contratista

3

 

Maderas

3

 

Electricista

1

 

Estructuras Metálicas

1

 

Fab. de puertas y ventanas

2

 

Computación

1

Tecnología Inf.

Fotógrafo

2

Comunicación

Diseño y Publicidad

2

 

Dist. de productos aliment.

12

Alimentación

Supermercado

2

 

Fabrica de chocolates

1

 

Homeopatía

1

Salud

Imprenta

1

Servicios

Lavaseco

1

 

Librería

1

 

Restaurante

7

Restauración

Taxis y transportes

5

Transportes

Total

119

 

Fuente: Itur,2002

Además de las competencias relacionadas con los diversos aspectos de la gestión de la pequeña empresa, los microempresarios tomaron conciencia de la necesidad de asociarse y organizarse para poder desarrollar nuevas ofertas de servicios turísticos y acceder a nuevos clientes o mercados.

Al mismo tiempo, fueron capaces de visualizar los escollos que representa al desarrollo del turismo local el crecimiento inorgánico y desordenado de las ciudades, como también la contaminación de las aguas y el uso indiscriminado de los bosques como fuente de energía calórica.

El tema de la coordinación entre las organizaciones del sector público y del sector privado apareció nítidamente en las discusiones y trabajos prácticos relacionados con el curso de capacitación recibido, teniendo como consecuencia la generación de nuevos diálogos entre las autoridades locales y regionales y los pequeños empresarios agrupados en cada comuna.

Conclusión

Desde hace años que la educación de adultos y la capacitación de los trabajadores ha dejado de ser un mero apéndice del sistema escolar para transformarse en un área del conocimiento y de prácticas educativas complejas, que requiere de estudios multidisciplinarios y de especialistas de la educación y del mundo del trabajo.

Existe la necesidad de definir las competencias requeridas para funcionar eficazmente en el complejo mundo de la producción y los servicios de la pequeña empresa, donde el microempresario está a cargo simultáneamente de los estudios de mercado, del diseño del producto, su comercialización, preparación de presupuestos, la búsqueda del financimiento, la interacción con las agencias municipales y estatales, así como la atención al cliente y el cuidado de la calidad de cada operación.

La mística existente en los microempresarios y pequeños empresarios los lleva a menudo a trabajar a pérdida. La falta de métodos y técnicas para calcular los costos de sus productos y servicios los lleva a veces a fijar el precio en función de la demanda u observando cuanto cobran los demás competidores. A menudo, el propio microempresario no está cubierto por las leyes de previsión social del país y, junto con sus empleados, tiene problemas de acceso a los servicios de salud como a los servicios de crédito que, sistemáticamente, representan un costo proporcional mayor para el pequeño empresario que para la gran empresa.

Por otro lado, la educación y capacitación requeridas precisas fijar itinerarios de movilidad laboral y educación permanente para los trabajadores de las pequeñas empresas. Los procesos de transformación que están experimentando como consecuencia de los procesos de globalización e integración a mercados internacionales de los países latinoamericanos, exigen que los gobiernos implementen sistemas nacionales de formación, con sus respectivos mecanismos de certificación y control de calidad de los aprendizajes.
Si bien se ha avanzado en definir las competencias técnicas y tecnológicas, se observa un considerable atraso en la definición y medición de competencias comunicacionales, culturales y de formación general, que constituyen la base para desarrollar competencias técnicas que están permanentemente cambiando.
La educación y capacitación permanente de los trabajadores actuales y futuros de la pequeña empresa, que constituyen casi las tres cuartas partes de los trabajadores del país, exige que los educadores trabajen en concomitancia con los cientistas sociales que están monitoreando la evolución de la economía y de las prácticas del mundo del trabajo.

Notas

1 El proyecto implica recursos por 150 millones de dólares, de los cuales 75 millones de dólares los aportará el Banco Mundial en calidad de préstamo. El resto será financiado con recursos fiscales y particulares.

2 Corvalán V., Oscar y Peluffo A., M.B. Formación profesional y sector informal urbano en el Cono Sur, en Manfred Wallenborn (ed.) Sistemas de Formación Profesional Mannheim. ZGB.1997

3 Brugger et al. Forjadores de Porvenir: la pequeña empresa en el desarrollo. 1994:26-7.

4 OMT-WTO. Introducción al Turismo. OMT. Madrid. 1998:50ff.

5 Ibid. P.387. 

Bibliografía

Amargós, Oscar. Formación para el trabajo, entrenamiento y capacitación con participación de empresas en la República Dominicana. CEPAL. Santiago. 1998.

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