Christian Fiebig

En Alemania el analfabetismo es un tabú, pese a que el número de analfabetos funcionales se calcula en cuatro millones. Únicamente 20.000 participantes asisten cada año a cursos de alfabetización en las universidades populares. Con APOLL (Alfa-Portal Literacy Learning – Alfabetización mediante el portal Alfa), un proyecto de cooperación entre la Asociación Alemana para la Educación de Adultos y la Asociación Federal para la Alfabetización, se está elaborando en estos momentos un portal de aprendizaje electrónico con el fin de ofrecer a los analfabetos funcionales un mundo de aprendizaje en el Internet, reforzar la alfabetización en Alemania e integrar en la educación básica los conocimientos mediáticos. Christian Fiebig es el encargado del proyecto Apoll.

Alfabetización electrónica: con el Internet hacia la escritura

Alemania transita nuevas vías en la alfabetización

A primera vista la idea lo mismo puede resultar irritante que fascinante. El Internet ofrece la posibilidad de adaptarse al estudiante en lo que se refiere al tiempo de aprendizaje y a la velocidad del aprendizaje, de establecer currícula individuales y de intercambiar ideas con otros estudiantes. Si adicionalmente a los cursos habituales se lograra alfabetizar con ayuda del Internet a analfabetos funcionales, se podría avanzar un poquito más hacia la meta de la década de la alfabetización, que es la reducción de la tasa de analfabetismo en un 50 por ciento.

Por otra parte se plantea la cuestión de cómo personas analfabetas pueden encontrar acceso a un medio que requiere el dominio de la escritura, de manera que se lo pueda aprovechar para el aprendizaje. Entre tanto estamos convencidos de que sí va a resultar.

Nuestra confianza se alimenta de dos fuentes: Por una parte la disponibilidad del Internet se incrementa a velocidades vertiginosas. Para una utilización equivalente, en términos de superficie cubierta, a la que hoy experimenta el Internet, la radio necesitó 30 años, y la televisión 14. Por tanto el Internet está en camino de convertirse en un medio masivo. Es solamente consecuente que el futuro trabajo de alfabetización se sirva de estas tecnologías.

Al mismo tiempo el manejo de la computadora ha pasado a ser hoy en día algo sobreentendido en los universos laborales de las modernas sociedades industriales. Ya no basta con saber leer, escribir y calcular, ni con dominar los elementos básicos de una lengua extranjera; para poder actuar comunicativamente en la vida laboral y también en la vida privada es igualmente necesario poder manejar la pantalla y el teclado, el monitor y el software de la comunicación. De ahí que la competencia en el manejo de los medios deba convertirse en un sólido componente de la educación básica.

Entretanto en Alemania el 55 por ciento de los hogares están conectados con la red. Al principio eran sobre todo las personas con mejor formación y mayores ingresos las que utilizaban la red. Hoy se encuentran en ella gentes de las más diversas condiciones y grupos etáreos: colegiales y decanos, varones y mujeres de todas las edades son usuarios regulares.

El equipamiento técnico de analfabetos funcionales

Sin embargo –tal era la cuestión que se planteaba al principio del proyecto- ¿cómo se comporta la dotación de medios y la afinidad con los medios en el grupo meta de “analfabetos funcionales”? Juntamente con las universidades populares, entre marzo y mayo del 2003 el proyecto APOLL ha encuestado a más de 1.000 participantes de ambos sexos en 29 universidades populares de 13 länder. Lo primero que muestra el estudio de situación vital y equipamiento técnico (Lebenssituation und Technik-Ausstattung – LuTA) de analfabetos funcionales son las tendencias existentes respecto de este complejo tema. El resultado es alentador: el 43 por ciento de los y las participantes entrevistados manifiestan tener una elevada o muy elevada disponibilidad a aprender con el PC; el 22 por ciento cuentan ya con un acceso privado al Internet.

Gráfico: Interés de aprender con la computadora
Gráfico: Formación escolar terminado
Gráfico: Cualificación profesional
Gráfico: Estado relación

Otros resultados de la encuesta muestran cuáles son las biografías educativas y las consecuencias sociales que están ligadas con el analfabetismo. El 61 por ciento de las personas encuestadas no terminaron su escolarización, el 71 por ciento no cuentan con formación profesional. En consecuencia el 41 por ciento de los analfabetos funcionales se encuentran desempleados, y con la creciente tecnificación del mundo laboral lo más normal será que tengan pocas oportunidades de encontrar un puesto de trabajo en el futuro. Otra peculiaridad del grupo meta, probablemente típica de los países industrializados, es que el 51 por ciento del total de personas entrevistadas viven solas. En el conjunto de la población el porcentaje de personas que viven solas no pasa del 15-18 por ciento. Estas cifras sugieren que en las sociedades industriales el analfabetismo funcional está socialmente proscrito y constituye un lastre, e incluso un obstáculo, para las relaciones de pareja. De esta manera empieza el círculo vicioso de la estigmatización y el aislamiento, que de bie ra ser roto, no en último término, por la alfabetización. Teniendo en cuenta las angustias que produce la estigmatización, cabe apreciar positivamente el aprendizaje mediante el Internet. El acceso es anónimo, una deserción no se presenta como necesidad inmediata, y el ritmo de aprendizaje puede ser determinado por cada participante.

La comunidad como factor de éxito

A pesar de lo dicho, la alfabetización electrónica únicamente puede utilizar la tecnología como instrumento. El factor esencial de éxito de la nueva oferta de aprendizaje electrónico será la construcción de una red de capacitadores. Sin la colaboración permanente con los y las guías de los cursos, que vienen de la práctica de la alfabetización, no se podría llevar a cabo una aplicación en la práctica. Por eso un objetivo esencial del APOLL es reforzar la comunicación dentro del equipo de capacitadores que con frecuencia trabajan de manera aislada.

Es por esta razón que el 12 de febrero de 2003 —el día en que Kofi Annan proclamara la década mundial de la alfabetización— se puso en marcha el portal de proyecto www.apoll-online.de. Este portal se dirige expresamente a las capacitadoras y capacitadores que están en el trabajo alemán de alfabetización. Aquí se publica noticias y conceptos de actualidad cotidiana sobre temas como alfabetización, problemas de la lectura y la escritura, aprendizaje, educación y aprendizaje electrónico. Un saber compartido está llamado a vincular el “Mundo Alfa” con Alemania y a favorecer su calidad. A ello deben contribuir también los numerosos servicios existentes en el campo del trabajo dirigido al público en general, al igual que un portal para capacitadores: en este ámbito, protegido por una clave, los y las guías de cursos tienen la posibilidad de plantear preguntas y asesorarse mutuamente, de intercambiar materiales de enseñanza elaborados por ellos mismos/as, de bajar gráficos para la elaboración de opúsculos informativos, de participar en encuestas y de chatear con expertos en alfabetización y políticas educativas.

En Alemania hay 271 universidades populares que con alrededor de 800 capacitadoras y capacitadores atienden a 20.000 estudiantes de ambos sexos en cursos de alfabetización. Ya al cabo de cuatro meses más de 200 guías de cursos se han registrado en el portal y mantienen un activo intercambio. Con ello se ha alcanzado una primera meta parcial. Los diferentes luchadores locales tienen la posibilidad de entrar en contacto unos con otros, de conocerse mutuamente, y de intercambiar ideas y experiencias. Con el portal para capacitadores es posible, en un breve lapso de tiempo, encontrar interlocutores en la región y en otras partes del país, discutir los problemas especiales de diferentes estudiantes, o pedir ayuda a colegas que tal vez se encuentran confrontados con problemas similares. Pero al mismo tiempo el portal también debe servir para temas privados, como recomendar lugares adecuados para pasar la vacación o acaso también buenas variedades de vinos, ya que una comunidad es un hecho social y si se la quiere aprovechar placenteramente no debería reducirse exclusivamente al tema profesional.

De la cocina de APOLL

Sin embargo la tarea principal de APOLL es el desarrollo de una plataforma de aprendizaje basada en el Internet. El portal deberá evitar cualquier parecido con la escuela clásica y deberá preparar el material de aprendizaje de acuerdo con los temas vitales del mundo. Así el estudiante puede p.ej. inscribir en su calendario de conexión con la red los siguientes objetivos semanales: comprar un pasaje, servir el cajero automático del banco, llenar un formulario, o leer noticias. El estudiante encontrará ejercicios individuales en su plan de aprendizaje, concebido para un tiempo diario de capacitación de una media hora, y dependiendo del tipo de apren dizaje y de sus conocimientos previos. El material de aprendizaje se elabora en base a secuencias de video, archivos de datos en audio, y una graficación sencilla que se explica a sí misma. Cada ejercicio que él lleva a cabo es evaluado en la red para verificar el progreso realizado en el aprendizaje y para informar sobre el mismo tanto al tutor como al estudiante.

No hay una única vía de aprendizaje previamente establecida; por el contrario, una y otra vez ésta deberá ser elaborada de nuevo para cada estudiante. De esta manera se va dando una adaptación óptima al nivel y al ritmo de aprendizaje de cada individuo.

El principio que está en primer plano es el de la experimentación activa. El sistema hace posible un aprendizaje paso por paso. Pero también se puede saltar escalones o ejercicios, o bien repetirlos tantas veces como el estudiante quiera. De esta manera los diferentes módulos de aprendizaje hacen posibles vías de aprendizaje individuales, y a su vez ellos mismos son reproducidos por las actividades individuales de aprendizaje. Se fomenta el placer del aprendizaje al mismo tiempo que su éxito. Por consiguiente la recompensa por la solución de un problema de escritura retrocae directamente sobre el estudiante. Para él, el aprendizaje debe convertirse en un acontecimiento de actuación interactiva y constructiva: un plus de libertad.