Kazi Rafiqul Alam

Kazi Rafiqui Alam, director ejecutivo de la Misión Ahsania de Dhaka, Bangladesh, una de las organizaciones no gubernamentales más activas en el campo de la educación formal y no formal tanto a nivel comunal como nacional e internacional, describe a continuación los compromisos, las finalidades y los criterios de trabajo de los centros comunitarios de educación. Estos centros se orientan hacia las necesidades humanas básicas, como son la alimentación, la salud, el entorno, etc., especialmente de la población más pobre. Por medio de estos centros la Misión Ahsania también promueve la educación permanente y, en forma muy especial, el refuerzo de conocimientos mediante programas de postalfabetización. La opinión de los participantes cumple un papel muy importante en la evaluación y planificación de la oferta. El artículo que publicamos a continuación fue una ponencia presentada en la «Reunión de Expertos a fin de Elaborar un Marco Conceptual para la Evaluación de Programas de Alfabetización» de la UNESCO, celebrada en París entre el 10 y el 12 de junio de 2003.

Definición operativa de alfabetización para fines de evaluación: la alfabetización destinada a satisfacer necesidades básicas de aprendizaje

Las necesidades básicas de aprendizaje incluyen los contenidos y herramientas de aprendizaje esenciales que las personas requieren para estar en condiciones de subsistir, desarrollar íntegramente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones funda mentadas y continuar aprendiendo.1 En el Marco de Acción de Dakar sobre EPT se fijaron una serie de metas a fin de velar por que sean atendidas las necesidades de aprendizaje de todos los jóvenes y adultos mediante un acceso equitativo a un aprendizaje adecuado y a programas en que se inculquen habilidades para la vida;2 y asimismo garantizar que todas las personas obtengan resultados de aprendizaje reconocidos y mensurables, especialmente en cuanto a lectura, escritura, aritmética y habilidades esenciales para la vida.3

Por tanto, en el contexto de las intervenciones de alfabetización (incluidas las de post-alfabetización) destinadas a adultos y adultos jóvenes es preciso apoyarlos para que actualicen continuamente sus conocimientos y su nivel de concienciación mediante el acceso a información precisa acerca de las necesidades estratégicas para mejorar su calidad de vida, y capacitarlos para transferir la información a situaciones de la vida práctica y adoptar decisiones que les permitan abandonar su situación de pobreza y transformarse en personas autosuficientes. Es posible mejorar la calidad de vida si se atiende a las necesidades individuales y de la comunidad en general. Sin un desarrollo comunitario integral, la promoción de la autonomía de las personas no rendirá muchos frutos, especialmente en lo que respecta a cambios sociopolíticos y culturales. Es en este aspecto donde radica la importancia de los cuatro pilares del aprendizaje: aprender a conocer, aprender a ser, aprender a vivir juntos y aprender a hacer.4 Las necesidades de aprendizaje típicas de la gente, en especial de los pobres, incluyen cuatro tipos de habilidades: a) habilidades de aprendizaje; b) habilidades relativas a la calidad de vida; c) habilidades de productividad; y d) habilidades relativas a la organización, la actitud y los valores.5 En la Figura 1 se ilustran las manifestaciones de la pobreza, y en la Figura 2 se presentan las necesidades de aprendizaje básicas de los analfabetos.

Figura 1: Pobreza, Figura 2: Necesidades

Teniendo en cuenta las necesidades de las personas en general, y de los pobres en particular, los objetivos del programa de alfabetización deben planificarse con miras a inculcar conocimientos, habilidades y actitudes de lectura, escritura y aritmética, sobre la base de las necesidades y los problemas.6 Es preciso incitar a los alumnos a tomar la iniciativa en lo referente a su desarrollo personal y de la sociedad. Los resultados esperados del programa de alfabetización y educación permanente deberían abarcar los siguientes aspectos:7

i) comunicarse con fluidez;
ii) leer materiales necesarios para mejorar la calidad de la vida cotidiana;
iii) expresar las ideas por escrito y ser capaz de compartirlas con otras personas;
iv) realizar cálculos numéricos sencillos;
v) demostrar una actitud positiva frente a la adquisición de conocimientos y habilidades adicionales;
vi) ser capaz de identificar los problemas que afrontan las personas y su comunidad;
vii) participar activamente en las actividades socioeconómicas y culturales de la sociedad.

Conjuntamente con las iniciativas de alfabetización deberían planificarse actividades de post-alfabetiación como un elemento integrado que abarque las necesidades multidimensionales de los seres humanos mediante un conjunto de servicios de apoyo educativo en diferentes medios. El objetivo final debería ser permitir un mayor grado de acceso a la información, de modo que todos los miembros de la sociedad puedan utilizarla para mejorar su calidad de vida, y crear oportunidades para desarrollar las habilidades profesionales y de gestión, para ejercer el liderazgo, etc., mediante la capacitación presencial o el autoaprendizaje.

En Dhaka Ahsania Mission (DAM),8 Bangladesh, las áreas de intervención del programa de alfabetización incluyen por lo general las siguientes actividades:

  • Alfabetizar a todos los iletrados, en particular a personas de escasos recursos que habitan en zonas rurales, remotas y de difícil acceso, elaborando programas concebidos para satisfacer las necesidades de las mujeres, de niños y jóvenes fuera del sistema escolar y/o de otros grupos específicos considerados como desfavorecidos. Los programas de alfabetización abarcan aspectos relativos a las necesidades humanas básicas, al mejoramiento de la calidad de vida, como la salud, la nutrición, la población, las técnicas agrícolas, el ambiente, la ciencia, la tecnología, la vida familiar (incluida la conciencia de la propia fertilidad), como también a otros problemas sociales.

  • Disponer medidas tendientes a fomentar la educación permanente y postescolar, a consolidar o perfeccionar las habilidades mediante programas estructurados de post-alfabetización, a fortalecer los vínculos entre la educación formal y no formal y entre los programas de alfabetización, diversos programas educacionales y agencias de desarrollo a fin de generar oportunidades para aplicar en la práctica los conocimientos adquiridos.

La intervención de DAM basada en la comunidad se efectúa por medio de centros organizadores de aprendizaje comunitario, conocidos como Ganokendras. En la figura 3 se explica la manera en que este enfoque atiende a las necesidades básicas de aprendizaje de los analfabetos de escasos recursos, teniendo en cuenta el contexto general.

El principal aspecto que se impulsa en las intervenciones de DAM es la adquisición y el fomento de habilidades esenciales para la vida. En la siguiente tabla se entrega una descripción de las intervenciones basadas en habilidades dentro del marco del programa de alfabetización de DAM en Bangladesh.

Figura 3: Enfoque de DAM basado en la comunidad para satisfacer necesidades básicas de aprendizaje

Figura 3: Habilidades para la vida

Niveles de habilidades de lectura y escritura

En las sesiones de alfabetización, los adultos aprenden de manera progresiva —desde los contenidos simples hasta los complejos— y avanzan gradualmente hacia los niveles conceptuales más profundos. Los niveles de competencia proyectados y esperados en cuanto a lectura, escritura y cálculo (conocimientos fundamentales) pueden variar en diferentes contextos según sean las necesidades de aprendizaje de las personas matriculadas. Aun así, el principio de aumento gradual de las competencias esperadas a lo largo del tiempo es un elemento común en todos los casos. En DAM, las competencias que se proyecta inculcar en las áreas de conocimientos fundamentales se dividen en 5 niveles. En la siguiente tabla se entregan ejemplos de competencias de lectura y escritura en distintos niveles del currículum de alfabetización.

Tabla 1: Intervenciones de alfabetización y educación permanente de DAM basadas en las habilidades

Habilidades para la vida Intervenciones
Habilidades de lectura y escritura
 
  • Realizar actividades prácticas de lectura, escritura y aritmética mediante libros adaptados a cada curso (adecuados al nivel de los alumnos), boletines, diarios, folletos, pósters, revistas murales, gráficos, juegos.
 
Habilidades funcionales  
  • Introducir cambios en las prácticas conductuales en materia de salud, saneamiento y asuntos ambientales mediante el debate interactivo, el suministro de materiales de comunicación para el cambio conductual (Behavior Change Communication – BCC) y la vinculación con servicios del gobierno local y no gubernamentales especializados en esta área.
 
Habilidades sociales  
  • Impartir capacitación en el área de la sensibilización sobre género, y desarrollar habilidades para la toma de decisiones.
  • Organizar actividades socioculturales y grupos de acción organizados según problemas específicos (por ejemplo, para prevenir los matrimonios prematuros con dote, etc.).
  • Suministrar materiales de información y comunicación sobre aspectos relativos a la promoción de la autonomía social.
 
Habilidades económicas  
  • Respaldar los estudios del mercado y la identificación de actividades económicas viables.
  • Organizar programas de capacitación basados en sectores de actividad económica, destinados a desarrollar habilidades y a fomentar iniciativas empresariales.
  • Establecer vínculos con servicios y organizaciones de carácter microfinanciero.
  • Prestar servicios de respaldo a la comercialización.
 

 

Tabla 2: Ejemplo de competencias de alfabetización en distintos niveles

Niveles Habilidad de lectura esperada (ejemplo) Habilidad de escritura esperada (ejemplo)
1 Capaz de leer y comprender oraciones de 8 palabras con un tamaño de fuente de 36 puntos. Capaz de escribir 5 oraciones sencillas de creación propia.
2 Capaz de leer y comprender pósters, tableros de anuncios, etc. con un tamaño de fuente de 18 ó más puntos. Capaz de expresarse por escrito sobre temas sencillos.
3 Capaz de leer y comprender relatos sencillos, y artículos principales de boletines elaborados especialmente para este fin. Capaz de responder preguntas por escrito.
4 Capaz de leer un texto aplicando de manera clara y correcta las reglas de puntuación. Capaz de llenar formularios sencillos.
5 Capaz de leer distintos libros, revistas y diarios, y de explicar el contenido a los demás. Capaz de escribir por lo menos una página sobre un tema específico expresando sus propias ideas.

Proceso de aprendizaje

Los programas de alfabetización permiten por lo general que las personas adquieran conocimientos y habilidades mediante una diversidad de actividades destinadas a promover el aprendizaje informal y a alentar a los alumnos a formular y poner en práctica sus propios planes educacionales. La preocupación principal del programa de alfabetización debería ser crear oportunidades que permitan aplicar las capacidades de lectura y escritura y adquirir habilidades para la vida, como asimismo facilitar el acceso a la información y organizar actividades de desarrollo comunitario con iniciativas locales.

Los participantes en el programa de alfabetización aprenden mediante la autolectura, la lectura orientada, los debates sobre determinados temas, y la capacitación. Los alumnos aprenden además a fuerza de práctica. Por ejemplo, en muchos centros de alfabetización de Bangladesh se organizan actividades socioculturales con el respaldo de la comunidad, tendientes a promover el progreso del género, la conservación de ambiente, la recreación, la inmunización, etc. Cada centro puede contar con su propio plan para organizar actividades sociales según lo decidan sus miembros. Como ejemplos de actividades se pueden citar la organización de reuniones en los patios y de mítines, el funcionamiento de centros de inmunización ambulantes, la celebración de días nacionales, al igual que la organización de obras de teatro, sesiones de música folclórica, eventos deportivos, etc. Es posible que en los centros se invite a especialistas locales, por ejemplo diseñadores de productos artesanales, para que oficien de monitores en reuniones de análisis o en programas de desarrollo de habilidades. En otros casos se puede recurrir a la asesoría de expertos externos, tales como funcionarios del servicio de salud gubernamental, para elaborar un programa de salud comunitaria.

Aspectos relativos a la evaluación

No se puede considerar el programa de alfabetización como un enfoque aislado de la educación. Funciona dentro del amplio marco de la educación como un todo con miras a promover la autonomía de la gente. Como tal, el margen para las intervenciones de alfabetización se ensancha tanto horizontalmente (abarcando áreas de aprendizaje funcionales multisectoriales) y verticalmente (abarcando diversos niveles de aprendizaje), atendiendo a necesidades de aprendizaje permanente de distintos segmentos de la población. En consecuencia, el proceso de evaluación de los progresos realizados en el área de la alfabetización debería formularse desde esa perspectiva.

La principal preocupación en la evaluación debería ser determinar: si se han identificado los contenidos sobre la base de las necesidades de aprendizaje individuales; hasta qué punto son interactivos los métodos de aprendizaje (utilizando múltiples modalidades de enseñanza y aprendizaje); si los materiales didácticos respaldan la práctica individual; y si el proceso de evaluación permite medir lo que se puede llevar a la práctica. Es menester incorporar el proceso de evaluación del aprendizaje en el proceso de aprendizaje, de tal manera que los propios estudiantes puedan estimar su grado de progreso y apreciar los cambios que han comenzado a producirse en su vida cotidiana. Con ello se facilitaría el proceso de aprendizaje ulterior, ya que los alumnos y la institución que imparte la alfabetización podrían basarse en el actual nivel de rendimiento cuando se requiera planificar los próximos ciclos de estudio.

En el siguiente ejemplo9 se entregan una serie de indicadores funcionales concebidos para un programa de alfabetización y destinados específicamente «a mejorar las habilidades de los alumnos en el área de la ordenación de aguas comunitarias». Los indicadores utilizados en ese proyecto son los siguientes:

  • Grado en el que los participantes adquieren las habilidades para manejar el problema de la ordenación de las aguas a nivel local.

  • Tipos de habilidades adquiridas.

  • ¿Son las habilidades transferibles y sostenibles?

  • ¿Existen posibilidades de mejorar aun más las habilidades?

  • ¿Se están empleando las habilidades?

  • Efectos derivados del desarrollo de las habilidades.

Conclusión

El principal objetivo del programa de alfabetización es mejorar las aptitudes de instrucción básicas de los alumnos, al igual que sus conocimientos y habilidades esenciales para la vida diaria. Puesto que la evaluación se refiere a la verificación del nivel de progreso de los alumnos con respecto a las habilidades exigidas, lo primero que hay que decidir es qué habilidades deben programarse para que sean adquiridas por los estudiantes. Para fines operativos de evaluación, en esta área tendrían que incluirse las aptitudes de instrucción básicas, lo mismo que los conocimientos y las habilidades funcionales basados en las necesidades. Precisamente, cualquier definición operativa de la alfabetización denota «la adquisición y la retención de aptitudes de instrucción elementales que incluyen la lectura, la escritura y el cálculo, como también las habilidades para la vida identificadas sobre la base de las actividades cotidianas de los alumnos participantes».

Son los propios alumnos quienes mejor podrían juzgar si se ha evaluado correctamente la adquisición de las habilidades exigidas al ponerlas en práctica en su vida diaria. Desde la perspectiva de los programas, existen otras modalidades de evaluación empleadas generalmente por asesores externos que emiten juicios de valor acerca del progreso alcanzado. Entre ellas se incluyen10 la evaluación individual y grupal por parte del supervisor y el profesor, la evaluación intergrupal e interpersonal a cargo de los alumnos, la evaluación realizada por los padres y la comunidad, y/o la evaluación efectuada por especialistas externos.

Las herramientas de evaluación pueden ser la observación estructurada y la pruebas basadas en cuestionarios, las listas de control, las fichas de evaluación de resultados, las escalas de calificación, la representación gráfica de datos, etc. Cualesquiera sean las herramientas y los procesos utilizados, en las intervenciones de alfabetización, la evaluación debe planificarse como un método informal (no amenazante) para medir los resultados del aprendizaje; asimismo tiene que consistir en un esfuerzo continuo y no en un ejercicio único e irrepetible, ya que en cualquier intervención de alfabetización la retención es más importante que la adquisición.

Notas

1  Art. 1, Declaración Mundial sobre Educación para Todos (1990).
2  Tercera meta en el Marco de Acción de Dakar (2002).
3  Sexta meta en el Marco de Acción de Dakar.
4  Informe Delors.
5  UNESCO (1998), Basic Education for Empowerment of the Poor, Bangkok.
6  UNESCO, Bangkok (1988), ATLP vol. 4.
7  Ibíd..
8  Dhaka Ahsania Mission es una ONG de nivel nacional que tiene calidad de entidad consultiva respecto del ECOSOC y mantiene relaciones operativas con la UNESCO. Visite la página www.ahsania.org para obtener mayores detalles.
9  Fuente: UNESCO, Bangkok (1999), Monitoring and Evaluation of Literacy and Continuing Education Programmes.
10  UNESCO, Dhaka, Training Manual on Competency Based Learning Assessment.