George Openjuru

¿Es el mero hecho de poder leer y de poder expresarse por escrito suficiente para tener un lugar de trabajo, gozar de bienestar y de libertad personal? Si bien la ecuación “letrado = acomodado” se ha difundido ampliamente, no por ello resulta acertada. Basándose en el desarrollo profesional de Kasule, un analfabeto de 24 años de edad, George Openjuru ilustra la importancia de integrar el proceso de alfabetización en el contexto vital de la persona. Este proceso sólo se verá coronado por el éxito en la medida en que responda a las necesidades reales de los individuos. Únicamente entonces contribuirá a mejorar las condiciones de vida en general, a reducir el desempleo y a fortalecer la autonomía. El autor es profesor universitario y jefe del Departamento de Educación de Adultos del Instituto de Educación de Adultos y Educación Permanente de la Universidad de Makerere, Uganda.

La alfabetización de adultos y su vínculo con el desarrollo: perspectiva basada en las prácticas de lectura y escritura de un analfabeto y en el ambiente en que vive y trabaja

Ambiente del analfabeto

El analfabeto que tomó parte en este estudio fue Kasule, un hombre de 24 años de edad que trabaja como jardinero, actividad conocida popularmente en Uganda como samba boy. Él proviene de un ambiente pobre, y sus padres, quienes no asistieron a la escuela, tampoco estuvieron en condiciones de enviarlo a estudiar. Afortunadamente, sus medio hermanas (hijas de la misma madre que él) pudieron beneficiarse de la política de Educación Primaria Universal (Universal Primary Education – UPE) y asistir a la escuela, de modo que saben leer y escribir. Por su labor como trabajador ocasional algunos de sus empleadores le pagan a Kasule un sueldo mensual, y otros le pagan por la tarea realizada cuando necesitan sus servicios. De esta manera él puede reunir algo de dinero para ayudar a su madre a mantener a la familia. Él no está casado, no tiene hijos y aún vive con su madre, quien encabeza un hogar monoparental.

Las prácticas de lectura y escritura de Kasule

Kasule depende de mediadores de lectura y escritura, que son o bien sus medio hermanas o bien cualquier otra persona que realice esas tareas por él. Kasule señala que la gente siempre está accesible y dispuesta a ayudarlo con sus necesidades de lectura y escritura. Asimismo, él rara vez participa en eventos en que la práctica de la lectura y la escritura sobrepasen sus aptitudes. De modo que evitará las circunstancias (los eventos) que no le den tiempo para consultar con su mediador de lectura y escritura.

Kasule posee conocimientos básicos de aritmética que le permiten contar su dinero y darse cuenta de cuánto dinero le han pagado por la labor realizada y de si se trata del monto acordado. Puede comprar cosas en el mercado o en las tiendas y obtener su cambio sin ayuda. Sus aptitudes aritméticas las adquirió informalmente sin participar en ningún programa de aprendizaje formal o no formal. Sólo tiene problemas si la transacción se torna demasiado complicada y supone la dispersión de una gran suma de dinero en muchas actividades. Sin embargo, él declaró que casi nunca se involucra en ese tipo de operaciones financieras complejas, pues su nivel de actividades no requiere negociaciones tan engorrosas. Según afirmó, en su vida cotidiana sólo maneja pequeñas cantidades de dinero con las que puede componérselas sin problemas. Así pues, por el momento no requiere esos niveles de complicación.

Las ventajas de la alfabetización según Kasule

Según Kasule, la alfabetización le ayuda a un individuo a desenvolverse independientemente, a leer sus propios documentos personales y a buscar empleo en las grandes oficinas sin intimidarse. Asimismo, le infunde la confianza suficiente para realizar muchas otras cosas en su vida. Cuando se le informó de que hay algunos graduados que se encuentran completamente desempleados y ni siquiera pueden recibir el monto de dinero que él está ganando, Kasule afirmó que incluso si un graduado estuviera sin trabajo, de todos modos tendría más oportunidades que él para conseguir un empleo en cualquier momento. Kasule piensa que la gente como él está «condenada a la pobreza» porque no puede hacer muchas cosas por su cuenta. Cuando le hice saber que hay personas muy ricas que ni siquiera son capaces de escribir su nombre, Kasule no podía creerlo, ya que para él resulta imposible que alguien llegue a ser rico si no sabe leer ni escribir. Dijo: «Esas personas son ladrones».

Cuando le pedí que me dijera qué cree que piensa la gente educada acerca de personas como él, me dijo: «La gente educada que sabe leer y escribir mira con desprecio a personas como yo. Nos ven como bayaye (vagabundos)». Por otra parte, él siente compasión por aquellos individuos que son como él, ya que comprende el tipo de problemas que están afrontando. Considera que las personas instruidas, quienes le inspiran mucha admiración y envidia, son muy superiores a él.

¿Qué le gustaría aprender a Kasule?

Cuando se le preguntó a Kasule qué le gustaría aprender si se le ofreciera la oportunidad, en lugar de la lectura y la escritura optó por recibir instrucción en mecánica de motores, en conducción de vehículos, o bien capacitarse en ambas áreas, ya que le permitirían recibir un mejor ingreso. Él prefería adquirir conocimientos mediante el aprendizaje práctico. Señaló que sólo carecía del dinero para emprender una iniciativa de ese tipo. Cuando se le informó de que el aprendizaje práctico bajo la tutela de un mecánico de motores tal vez no requeriría el pago de derechos de matrícula, él dijo que no había encontrado a nadie dispuesto a enseñarle gratuitamente.

Descartó la idea de asistir a un college formal, como por ejemplo una escuela de conductores o una escuela técnica, pues según él para ello se necesita mucho dinero y además saber leer y escribir. No tenía interés por participar en un programa de ese tipo porque estima que ya estaba demasiado viejo. Su visión del proceso de comenzar a aprender, especialmente a leer y escribir, es la de asistir a una escuela primaria, que está concebida para niños y no para gente adulta como él. Por otra parte, según él asistir a un college es sólo el privilegio de personas alfabetizadas. Esa opinión parece estar inspirada en la percepción popular de que aprender a leer y escribir es una actividad pedagógica destinada a los niños, y en su ignorancia personal de las oportunidades ofrecidas por programas de alfabetización de adultos.1

Análisis de la percepción de Kasule en función del debate en torno al vínculo entre alfabetización y desarrollo

Comenzaremos por revisar la definición de «alfabetización» y «desarrollo », conceptos ambos difíciles de describir. Se emplean dos perspectivas de la alfabetización (la perspectiva de los estudios sobre la nueva alfabetización y el modelo autónomo) para comprender la percepción que Kasule tiene de aquélla. Se procurará moldear esta visión en función del debate en torno al vínculo entre alfabetización y desarrollo.

La alfabetización según el modelo de los estudios sobre la nueva alfabetización (modelo ideológico)

La alfabetización se define por lo general como la capacidad para leer, para escribir y para realizar cálculos sencillos en forma comprensiva. De acuerdo con los estudios sobre la nueva alfabetización (New Literacy Studies – NLS), también conocidos como modelo ideológico, la alfabetización es un proceso continuo sin ninguna competencia única, simple e individual que pueda denominarse alfabetización. En este modelo la alfabetización es una práctica social en la que la gente participa utilizando estilos culturales propios y distintos. De acuerdo con esta definición, una persona puede clasificarse como alfabetizada siempre y cuando haya adquirido el dominio sobre un discurso secundario que no necesariamente incluye materiales impresos. Puede incluir la capacidad para leer y seguir instrucciones, realizar predicciones, explicar sucesos, e interactuar dentro de marcos sociales que involucren la comunicación no verbal, la cual abarca el lenguaje de signos, la escritura Braille y otros símbolos y señas. Se trata de una definición excesivamente extensa de alfabetización que puede resultar difícil de manejar.

La alfabetización según el modelo autónomo

Por otra parte, en el modelo «autónomo» se considera la alfabetización como una aptitud técnica única, que es la misma entre distintas culturas. En él se asocia la alfabetización con el progreso, la civilización, la libertad individual y la movilidad social. El resultado de la alfabetización es percibido en función del desarrollo económico y el fomento de aptitudes cognitivas. En este modelo los factores que más cuentan son la lectura, la escritura y el cálculo reales y no sólo cualquier relación con materiales escritos, signos y símbolos.

Definición de desarrollo

El desarrollo puede definirse como el mejoramiento general de las condiciones económicas, sociales y políticas de toda la sociedad en cuanto a la reducción o eliminación de la pobreza, la desigualdad, la injusticia, la inseguridad, el desequilibrio ecológico y el desempleo en el contexto de una economía en crecimiento. La distribución equitativa del Producto Nacional Bruto (PNB) es uno de los factores que pueden asegurar el desarrollo. Dentro del desarrollo se incluyen el desarrollo económico, que se mide por el incremento en el PNB de un país; el desarrollo social, que se mide de acuerdo con el bienestar social; y el desarrollo político, que se determina en función de prácticas democráticas adecuadas. El desarrollo también puede definirse según las necesidades: necesidades físicas y de autorrealización. El desarrollo es un modo de vida que puede apreciarse en el patrón de vida de toda la sociedad. A nivel individual el desarrollo puede analizarse desde el punto de vista de la satisfacción de las necesidades individuales básicas para mejorar las aptitudes personales y el ingreso, lo cual conduce a un mayor bienestar familiar y personal. Lo anterior también debería traducirse en libertad individual y en la capacidad de participar y pasar a formar parte de la sociedad en un contexto más amplio.

Análisis de los beneficios obtenidos por Kasule de la alfabetización

Kasule asocia la alfabetización con un mayor grado de bienestar personal que se traduce en mayores oportunidades laborales, y con la independencia personal en cuanto a libertad de movimiento e interacción con personas importantes que, por ejemplo, podrían darle un empleo o infundirle una sensación de mayor confianza y autovaloración. Conseguir un empleo era una de sus principales preocupaciones; él no está convencido de que incluso a personas que además de saber leer y escribir cuentan con una instrucción adecuada les resulta difícil conseguir un trabajo. La fe de Kasule en la posibilidad de obtener un empleo si sabe leer y escribir lo conducirá seguramente a la frustración. Wagner (1993, p. 4) aludió a esta situación cuando señaló que «aún existen muy pocas investigaciones empíricas como para sugerir en este momento que los programas de alfabetización de adultos están permitiendo a los desempleados conseguir nuevos trabajos o efectuar importantes cambios en su carrera». Lo anterior es cierto pues la economía ugandesa se caracteriza por tener un elevado índice de desempleo, incluso en el caso de personas con un alto nivel de educación. No hay oportunidades para Kasule en el mercado laboral ugandés, cualquiera sea el empleo; y un trabajo eventual no sería mejor que el que tiene actualmente.

Análisis del ambiente en que vive Kasule

Kasule proviene de un ambiente económico y social generalmente pobre. La mayoría de las personas que no saben leer ni escribir suelen proceder de un entorno similar. El hecho de ser hijo de padres de escasos recursos crea las condiciones para que un niño se críe como un ser ignorante que pasa a engrosar la enorme legión de iletrados. La pobreza es entonces la causa del analfabetismo, y éste a su vez es un síntoma de pobreza y no viceversa. Kasule es analfabeto porque sus padres eran pobres. Ahora él piensa que su analfabetismo es la causa de su pobreza, lo cual no es muy exacto porque en Uganda hay mucha gente que a pesar de haber completado la enseñanza secundaria es igualmente pobre, y por otra parte hay otras personas que no obstante su analfabetismo son empresarios muy ricos. De manera que el analfabetismo por sí solo no es motivo suficiente para explicar la pobreza.

Kasule es un trabajador manual, oficio que por su naturaleza misma requiere muy pocas aptitudes de lectura y escritura para lograr un buen desempeño. El tipo de labor que realiza incluye pocos eventos y prácticas que precisen un uso complejo de esas habilidades. Él reconoció personalmente que «rara vez emprende tareas o participa en actividades en que se emplee demasiado la lectura y la escritura». Lo anterior demuestra que su vida está estructurada en torno a círculos sociales y económicos en cuyas prácticas de lectura, escritura y cálculo él pueda participar con comodidad. Entre dichas prácticas se incluyen el uso del mediador de lectura y escritura —papel asumido por sus hermanas—, la participación en transacciones que involucren pequeñas sumas de dinero, la lectura o la interpretación de señales de tráfico cuando se desplaza fuera de su lugar de trabajo. No es posible determinar si el hecho de saber leer y escribir podría ayudarle a abandonar este nivel de interacción, pues se trata de su modo de vida de hoy, en el cual la alfabetización tiene muy escaso valor, de modo que sus actuales prácticas de lectura y escritura le resultan suficientes.

Análisis del interés de Kasule por aprender

Señalemos una vez más que Kasule está interesado en la capacitación laboral y no en la alfabetización. Aun cuando admite que ésta es muy importante, por razones obvias él prefiere la formación en el empleo a la adquisición de nuevas aptitudes que le permitirían participar en verdaderas actividades de lectura y escritura. Su decisión de aprender a conducir, de especializarse en mecánica de motores, o de capacitarse en ambas áreas, se basa en la sensación de confianza que ha forjado en torno a sus actuales prácticas de lectura y escritura o en el contacto que hoy en día tiene con el mundo escrito. Según él, puede aprender fácilmente a conducir porque este oficio no requiere una compleja labor de lectura y escritura en comparación con el trabajo de archivero o de asistente de registros en una oficina. Tal vez sea cierto que el hecho de transformarse en mecánico de motores o en conductor le permita mejorar sus condiciones de vida al mejorar su situación financiera. A su juicio, él es capaz de manejárselas con las prácticas de lectura y escritura requeridas para un conductor o un mecánico de motores. Kasule observó que tales ocupaciones no involucran una diversidad de complejas prácticas de esa naturaleza. Él podría continuar dependiendo de sus actuales prácticas y al mismo tiempo aumentar su nivel de bienestar. Para Kasule la alfabetización resulta, por el momento y en un futuro cercano, fuera de lugar como herramienta destinada a mejorar su bienestar personal.

Su elección del aprendizaje práctico fue un paso muy cuidadoso ya que en éste se prescinde de complicadas prácticas asociadas a la alfabetización que involucran la aplicación real de la lectura y la escritura en el aprendizaje. En el aprendizaje práctico sólo se necesita la capacidad para observar y practicar lo que se ha observado, y se depende en mayor grado del dominio del proceso que se está observando. En la mayoría de los casos se trata de un método de capacitación personalizada, el cual crea una relación más estrecha entre al alumno y el mentor/tutor, quien puede fácilmente actuar como mediador en las prácticas de lectura y escritura propias de su oficio. Con ello se puede evitar que el alumno adquiera habilidades de lectu ra y escritura sin sentido y que no sean aplicables a su trabajo. Nótese que en este caso el proceso de aprender a leer y escribir tendría un carácter informal, y se verificaría como parte del aprendizaje práctico y no de un programa especial. De este modo él puede adquirir las prácticas de alfabetización asociadas a la conducción de vehículos, tales como leer las reglas de conducción, interpretar las señales de tráfico, realizar los trámites para obtener los documentos del vehículo, renovar el premiso de circulación y la licencia de conducir, etc., situaciones en las que él puede desenvolverse fácilmente sin necesidad de comprometerse técnicamente en actividades de lectura y escritura. También puede efectuar las tareas anteriores recurriendo a un mediador de lectura y escritura.

Gracias a la experiencia adquirida al circular por la ciudad, él ya ha llegado a dominar la interpretación de señales y reglas de tráfico en un grado suficiente para permitirle trabajar como conductor. Kasule confía en su capacidad para desempeñar esa labor o para asimilar rápidamente las tareas de lectura y escritura asociadas a ella. En realidad no necesita ser una persona técnicamente apta en cuanto a habilidades efectivas de lectura o escritura para estar en condiciones de demostrar su utilidad económica como conductor, como mecánico de motores, o como ambos. En la situación anterior se hace hincapié en el argumento de que la alfabetización no es muy pertinente cuando se trata de mejorar el bienestar económico.

Análisis de las prácticas de lectura y escritura de Kasule

Cuando se trata de manejar situaciones que requieren habilidades de lectura y escritura, él depende de sus hermanestras como mediadoras. Ahora bien, ésta no es una práctica muy inusual ya que la mayoría de las personas que no saben leer ni escribir actúan de manera similar. Sin embargo, la circunstancia anterior le plantea a un analfabeto un problema de independencia personal o de privacidad, el cual podría explicar por qué el más importante de todos los beneficios de la alfabetización es la independencia. Por ejemplo, a Kasule le gustaría ser capaz de leer su expediente médico2 sin tener que consultar con otra persona, y de desplazarse con libertad sin tener que solicitar ayuda de otra gente. Esta independencia también le podría ayudar a conseguir un empleo. Sus mayores inquietudes son la libertad y el bienestar económico personal. También podría ocurrir que en su elección de la capacitación laboral haya influido su actual situación de pobreza. En tales circunstancias, la necesidad de supervivencia resulta más esencial que la necesidad de educación. Grindle (1986, en Stromquist, 2001, p. 11) señaló que «para los pobres que habitan en las zonas rurales, las principales estrategias de supervivencia son el trabajo asalariado, la migración laboral, y los proyectos rentables ». Estas perspectivas sólo pueden mejorarse con la adquisición de nuevas aptitudes laborales. La situación anterior fue analizada detalladamente en párrafos anteriores de este trabajo.

Análisis del ambiente en que Kasule vive y trabaja

Sería conveniente observar que la conversación reveló que este joven proviene de un entorno familiar y trabaja en un ambiente laboral en los cuales no se emplea una gran cantidad de materiales escritos. Asimismo, Kasule prefiere realizar el tipo de labor (conducción de vehículos y mecánica de motores) en que no se ocupe demasiado la escritura. Por último, él trabaja en un sistema económico caracterizado por el desempleo que afecta incluso a quienes poseen un título. En este tipo de ambiente, ¿qué posibilidades hay de que la alfabetización contribuya de manera apreciable a su bienestar y desarrollo personal? Ahora bien, considerando que él no proviene de un ambiente refinado (la mayoría de los miembros de su familia carecen de educación), sus actuales ocupaciones carecen de sofisticación (esto es, no entra en contacto con materiales impresos y su estilo de vida no fomenta el uso de éstos), por lo que en este caso la alfabetización sólo influirá muy levemente en su existencia. En efecto, Kasule rara vez experimenta frustración por el hecho de ser un analfabeto. Lo más probable es que no sea capaz de mantener ninguna aptitud de lectura o escritura ya que en su interior no parece haber ninguna energía contenida en espera de ser desencadenada y activada al ser alfabetizado. Él, personalmente, no tiene ninguna pretensión de esa naturaleza, lo cual queda demostrado por su falta de interés en la alfabetización. Esto es lo que ocurre con la mayoría de los participantes en algunos programas de alfabetización o con gente que abandona sus estudios escolares en una etapa temprana. Lo anterior permite comprobar que el ambiente para poner en práctica los conocimientos de lectura y escritura o las condiciones socioeconómicas en que se emplearán resultan más importantes que la propia alfabetización.

Análisis de las opiniones de Kasule respecto de las personas alfabetizadas, los analfabetos y la alfabetización

Kasule piensa que la gente instruida y que sabe leer y escribir desprecia a las personas que, como él, no saben leer y escribir. También sostiene que él será siempre inferior a un graduado, aun cuando éste se encuentre sin empleo. Kasule admira y envidia a la gente educada que sabe leer y escribir (ilustrada). Le inspiran lástima las personas que son como él. Considera que no saber leer ni escribir es una condición desventajosa e inferior. Lo más probable es que este modo de pensar derive de sus reflexiones sobre la manera en que la sociedad trata a la gente que no sabe leer ni escribir (analfabetos). Cuando este razonamiento se traslada al debate en torno a la alfabetización, puede situarse dentro del modelo autónomo de la alfabetización. Según la concepción al interior del modelo autónomo el progreso económico puede realizarse sólo en un determinado nivel de alfabetización en la sociedad. Lo anterior revela cuál es la percepción de la alfabetización que predomina hoy en día en Uganda. La evidencia de esta escuela de pensamiento en Uganda puede apreciarse en el enfoque escogido por el Gobierno para un programa de alfabetización que está poniendo en práctica el Ministerio de Género, Trabajo y Desarrollo Social. El enfoque funcional para abordar la alfabetización está siendo utilizado en la aplicación del proyecto de alfabetización del Gobierno.

Okech (1999, p. 9) expresó esta idea con claridad al señalar lo siguiente en su informe de evaluación: «El analfabetismo reduce cua lesquiera sean las pocas oportunidades que se tengan de conseguir empleo», e incluso llega más lejos al pintar un panorama todavía más sombrío para los analfabetos cuando afirma que: «este (el analfabetismo) torna la independencia laboral en una alternativa difícil ya que se requieren aptitudes de lectura, escritura y cálculo para administrar un negocio productivo». Se trata de una actitud muy típica del modelo autónomo de alfabetización, que percibe las consecuencias de ésta en función del desarrollo económico, lo cual da motivo para que los analfabetos se consideren seres inferiores y realmente desafortunados, necesitados de ayuda y no muy aptos ni útiles para la economía de su país.

Se trata de una percepción muy desafortunada del problema de la alfabetización, que está siendo perpetuada por el propio sistema cuyo objetivo es resolver el problema. Las personas que no saben leer ni escribir están siendo informadas todo el tiempo, por la sociedad en general y más específicamente por los programas destinados a «salvarlas de la condenación», de que no tienen ninguna salida salvo aprender a leer y escribir. Esta idea se expresó claramente durante la conversación cuando Kasule sostenía constantemente, a veces con declaraciones profundamente sentimentales, que aquellos que no saben leer ni escribir están condenados a la pobreza y que no existe ningún analfabeto que pueda volverse rico a menos que sea un ladrón. Se trata de otra expresión de la tristeza que siente en estas circunstancias, tanto por él como por todas las personas que se encuentran en su misma situación. Resulta increíblemente asombroso observar cómo un determinado esquema de pensamiento se extiende por toda una comunidad y permea todas las entidades que imparten los programas, en una suerte de intención autodestructiva. Existe la posibilidad de que los analfabetos decidan cruzarse de brazos en un acto de resignación y de autocondenación en nombre de la alfabetización. En esta percepción la alfabetización resulta contraproducente para el desarrollo, que es justamente lo que ella más pretende fomentar. Fuera de sostener que el desarrollo económico depende en gran medida de la alfabetización, esta escuela de pensamiento también considera inferiores las culturas basadas en prácticas de alfabetización que prescinden de la lectura y la escritura. Asimismo excluye a aquellos que no están físicamente capacitados para leer y escribir de la participación en actividades económicas de su nación.

Recomendaciones basadas en la alfabetización, el desarrollo y el ambiente socioeconómico desde la perspectiva del modelo ideológico de alfabetización

Para evitar este escenario, es menester en primer lugar infundir adecuadamente la alfabetización y las prácticas de lectura y escritura en los estilos de vida de de la comunidad antes de que se transforme en una herramienta aplicable al desarrollo de esa comunidad. De ambos factores, el de las prácticas de lectura y escritura es el más importante porque la mera alfabetización carece de toda utilidad para una persona y por ende para el desarrollo. De modo que en vez de preocuparse por la alfabetización convendría más fomentar la integración de las prácticas de lectura y escritura en la vida de la comunidad antes de poner en marcha cualquier programa en esta área. En otras palabras, crear un ambiente alfabetizado es más importante que crear personas alfabetizadas y lanzarlas a un entorno desierto donde no hay conocimientos prácticos. Por ejemplo, la alfabetización computacional sin la cultura del uso de las computadoras se atrofiará, con lo cual los conocimientos se volverán inaplicables a cualquier actividad humana.

Lo anterior significa que la alfabetización sólo puede adquirir sentido en una sociedad que haya incorporado completamente la lectura y la escritura en su cultura, especialmente en la vida rural. Esto es, la cultura adquiere el carácter de tal cuando se incorpora la alfabetización en su funcionamiento o en su operación. De este modo, una pequeña dosis de aptitudes de lectura y escritura se verá realzada con la participación de individuos recién alfabetizados en la vida cotidiana, lo cual supone un gran volumen de lectura y escritura. También estarán capacitados para participar en el perfeccionamiento de una comunidad. La alfabetización sólo será un catalizador o estimulante y no un generador de desarrollo como se la presenta en el modelo de alfabetización autónomo (autonomista).

Paralelamente a estos cambios deberían abordarse algunos de los problemas estructurales inherentes que afectan la productividad y la distribución de recursos al interior de la economía, y otros factores similares que generan desigualdades socioeconómicas y desempleo. En consecuencia, la alfabetización puede ser incorporada para facilitar una participación equitativa en la economía. Si no se los elimina, dichos factores entorpecerán los esfuerzos relacionados con programas de alfabetización.

Conclusión

Yo ahora puedo concluir terminantemente que no existe ninguna definición determinada para la alfabetización, por cuanto aquella varía según las diferencias culturales, y que incluso al interior de una misma cultura dicha definición continúa cambiando con el paso del tiempo a medida que la sociedad progresa culturalmente. Un aspecto que resulta sumamente intrigante es que, aun en una misma época y dentro de una misma cultura, la alfabetización puede ser definida de manera diferente por distintas entidades que imparten programas de alfabetización, dependiendo de la disponibilidad de recursos para ponerlos en práctica. Por ejemplo, puede consistir en algo tan sencillo como fomentar la creación de redes mediadoras de alfabetización, lo cual permitiría que una determinada comunidad tuviera acceso a información útil y la compartiera. Por último, tal parece que existe una relación o un vínculo muy lejanos entre alfabetización y desarrollo. Al comparar ambos factores, a mi juicio el desarrollo promueve la alfabetización, pero no viceversa. Para ayudar a personas como Kasule necesitamos hacer dos cosas: una es promover el desarrollo basado en prácticas de alfabetización acertadas, lo cual va a atraer a Kasule hacia la alfabetización y tal vez no sea preciso intimidarlo para que aprenda a leer y escribir.

Referencia

Okech, et. Al.(1999) an evaluation of the functional literacy program. Kampala, Ministry of gender labor and social development.  

Notas

1 Prácticamente no existen programas de educación de adultos destinados a los habitantes pobres de zonas rurales de Uganda.
2 Kasule no se ha percatado de que la mayor parte del material impreso de los hospitales resulta incomprensible para la mayoría de las personas que no pertenecen al ámbito médico.