F.E.O. Omoruyi / A. U. Osunde

La adquisición de competencias y la generación de ingresos son aspectos prioritarios de la labor gubernamental del gobierno de Nigeria. El Programa Nacional de Trabajo y Capacitación Juvenil fue puesto en marcha por el gobierno a fin de promover la autoestima y seguridad en sí mismos de una generación propensa al autoempleo. El presente estudio pretende evaluar la eficacia de dicho programa. La información fue recopilada mediante un cuestionario completado por 200 beneficiarios y 80 entrenadores del programa. Los autores, ambos colaboradores de la Facultad de Educación de la Universidad de Benin, Nigeria, presentan y analizan los resultados a continuación.

Evaluación de la eficiencia del Programa de Empleo Juvenil y Adquisición de Destrezas Profesionales en Nigeria Centro-Occidental

La no adquisición de destrezas básicas por parte de los individuos ha sido considerada como una deficiencia medular en la economía de muchas sociedades africanas, de manera particular en Nigeria. Esto es así porque, por ejemplo en Nigeria, el sistema educativo que el país puso en práctica después de la independencia hacía más énfasis en la excelencia académica que en la adquisición de aquellas destrezas profesionales que preparan al individuo para una existencia más útil y para una mejor realización en la vida en sociedad. En otras palabras, el sistema se concentraba y hacía hincapié en temas de artes y humanidades, a expensas de los temas que implican orientación profesional y que pueden facilitar la adquisición de destrezas, cosa que según la opinión generalizada es más relevante para el desarrollo de la nación. Durante muchos años se siguió impulsando ese mismo sistema, sin ninguna conciencia ni esfuerzo deliberado por adaptarlo a los valores culturales, sociales y éticos de nuestra sociedad. Es un hecho bien conocido que el sistema fracasó en el logro de los objetivos deseados y que se esperaba fueran resultado de la educación en este país. Puesto que se considera que la educación es el medio más efectivo para llevar a cabo un cambio total que asegure el crecimiento económico acelerado y el desarrollo del país, había la necesidad de diseñar un sistema educativo a la medida de la actual situación existencial de los nigerianos. Esta necesidad encontró su culminación en las nuevas políticas educacionales que fueron promulgadas en 1977 y recientemente revisadas en 1998.

Un cambio fundamental producido por las nuevas políticas nacionales en educación fue el reconocimiento de la importancia que tienen los cursos profesionales y su introducción en el currículo educativo. Por tanto dichas políticas marcaron un cambio deliberado en el énfasis de la educación y capacitación, que pasó de una orientación literaria a una orientación científica. Se consideró que esas políticas eran dignas de aplauso porque podían servir para promover la formación de destrezas apropiadas en los diferentes niveles de nuestro sistema educativo, lo que significaba promover la eficiencia tanto individual como nacional. Se esperaba también que el sistema ayudaría a dar jaque mate a la elevada tasa de desempleo y que llevaría a cabo una revolución económica y social en el país al producir ciudadanos autónomos con la sola condición de hacer un seguimiento de su reencuentro con la lectura y la escritura.

Desafortunadamente, la experiencia nigeriana se quedó corta en relación con las expectativas. El problema entonces fue la producción de una cantidad excesiva de personas con escasas o irrelevantes destrezas profesionales. La educación y la capacitación de la población nacional siguieron siendo desproporcionadas. La consecuencia negativa fue que la tasa de desempleo adquirió proporciones alarmantes. En su frenético esfuerzo por buscar una salida a ese problema, el 26 de marzo de 1986 el Gobierno Federal constituyó un comité, conocido como el comité chukwuma, cuya tarea sería explorar estrategias adecuadas para tratar el problema nacional del desempleo masivo, bajo la conducción del ministerio de trabajo, empleo y productividad. El informe evacuado por dicho comité condujo a la creación, en noviembre de 1986, del Directorio Nacional de Empleo, el cual a su vez instituyó el Programa Nacional de Empleo y de Desarrollo y Capacitación de Destrezas Profesionales. El modelo fue diseñado específicamente para promover la adquisición de destrezas profesionales y de esa manera facilitar el espíritu de creatividad, autonomía e independencia. Lo que pretende es inculcar en los destinatarios el conocimiento de destrezas profesionales con el fin de promover el autoempleo remunerado. Hasta el momento la capacitación y adquisición de destrezas profesionales ha ido recibiendo mayor atención. Actualmente son muchos los centros que se han establecido.

El programa ha seguido ganando impulso con la mirada puesta en la necesidad y el deseo expreso de proporcionar a los nigerianos/as destrezas vocacionales que los puedan hacer autónomos e independientes, y también capacitarlos para que puedan hacer frente a un mundo que se caracteriza por los rápidos cambios tecnológicos. En las dos últimas décadas el programa de desarrollo y capacitación de destrezas ha florecido, y su operación y desarrollo se han visto continuamente arrastrados por un entusiasmo desenfrenado.

A pesar de todo, no se puede afirmar con toda certeza que el programa haya promovido adecuadamente las deseadas destrezas a favor de la población nigeriana. Hay fuertes indicios, e incluso evidencias, que sugieren que el problema de la adquisición adecuada de destrezas, por parte de la población nigeriana, particularmente de la juventud, sigue sin resolver.

Además, el desarrollo y capacitación de destrezas requiere medios técnicos y recursos que deben ser puestos a disposición, en la cantidad apropiada, si se quiere asegurar el éxito. Parecería también que hay ciertos problemas que son inherentes al marco operativo o de ejecución del programa. En tales circunstancias fue necesario, por tanto, llevar a cabo un estudio para examinar las condiciones concretas de este tipo de programa, en el sentido de su ope ración. En términos objetivos el tema de dicho estudio debía el siguiente: ¿Ha sido efectivo el Programa de Empleo Juvenil y Adquisición de Destrezas Profesionales?

Las cuestiones de la investigación

Siguiendo el enfoque del estudio, se formuló las siguientes cuestiones como temas de la investigación:

1. ¿Cómo valoran los capacitadores/as y los/as estudiantes el estado de los medios técnicos con que se cuenta para la ejecución del programa?
2. ¿Hay diferencias significativas entre las percepciones de los capacitadotes/as y las personas que se capacitan respecto de la adecuación del tiempo de duración previsto por el programa para la capacitación?
3. ¿Están los/as jóvenes adecuadamente motivados/as para el programa?

Adicionalmente se puso a prueba la siguiente hipótesis: Hipótesis: La valoración general que hacen los capacitadores/as y los/as estudiantes acerca de la adecuación de los medios técnicos para la ejecución del programa no deberá ser significativamente menor que la que pueda arrojar un promedio de 40.

Metodología

Para el estudio se empleó el diseño de investigación post factum. Se echó mano de este diseño porque los investigadores no habían estado involucrados en el manejo de ninguna de las variables independientes. La población objeto de la investigación comprendía a las personas en proceso de capacitación y a los capacitadores/as profesionales del programa de capacitación en destrezas profesionales de la región centro-occidental de Nigeria. Los capacitadores/as profesionales son los que proporcionan capacitación profesional a los/as participantes en los diferentes centros autorizados y que se encuentran desparramados entre todos los estados.

La muestra consta de doscientos ochenta informantes (280), entre los/as que cabe distinguir doscientas personas en proceso de capacitación (200) y ochen ta capacitadores profesionales (80), seleccionados al azar en veinte centros de capacitación ubicados en los estados de la región centro-occiden tal de Nigeria, utilizando para ello la técnica simple de muestreo al azar.

Se diseñó un cuestionario para recoger información sobre los medios técnicos disponibles, los objetivos del programa, las necesidades de capacitación, la duración de la capacitación y sobre todo las percepciones sobre su ejecución. Se esperaba que los/as informantes reaccionaran ante el cuestionario expresando su acuerdo o desacuerdo con cada pregunta temática, cuando de ello se trataba, o también calificando algunos de los ítemes según orden de importancia, asignándole un 4 al más importante y un 1 al menos importante. Se repartió copias del cuestionario a los centros de la muestra aprovechando la respectiva visita de los investigadores. Los dos modelos de cuestionario, a saber el Cuestionario de Evaluación para Capacitadores/as Profesionales y el Cuestionario de Evaluación para Personas en Proceso de Capacitación, constaban cada uno de 60 ítemes. La validez de los instrumentos, en términos de contenido, fue determinada por algunos colegas investigadores de la Fa cultad de Educación de la Universidad de Benin. Se obtuvo un coeficiente de confiabilidad de 0,62. El análisis de los datos recolectados se hizo mediante cómputos de frecuencia, porcentajes, categorización, estadísticas de correlación y el test-t.

Resultados

Cuadro 1: Calificación de los medios técnicos por parte de estudiantes y capacitadores/as

Opciones Grupo de Estudiantes Capacitadores/as
Frecuencia % Frecuencia %
Inadecuados 140 70 75 93,75
Adecuados 60 30 5 6,25
Total 200 100 80 100

Los datos del Cuadro 1 indican que un total de 140 estudiantes, vale decir el 70% de los/as 200 que se tomó en cuenta para la evaluación, afirmaban que los medios técnicos eran inadecuados. Por otra parte 75 capacitadores/as profesionales (93,75%) señalaban que los medios técnicos disponibles eran inadecuados. 60 estudiantes, o sea el 30% de la muestra de dicha categoría, era de la opinión de que los medios técnicos sí eran adecuados. Mientras solamente 5 capacitadores/as profesionales, o sea el 6,25%, decía que los medios técnicos eran adecuados. Por consiguiente resulta obvio que los medios técnicos eran inadecuados.

Cuadro 2: Clasificación promedio de los objetivos del programa según la visión de los/as estudiantes y capacitadores/as

Objetivos del Programa Respuesta promedio de los/as estudiantes Categoría Categorización promedio de los /as capacitadores Categoría Promedio Ca- tegoría final
1. Capacitar a la juventud para que adquiera destrezas profesionales que promuevan el autoempleo remunerado. 19,25 1 7,25 2 13,25 1a
2. Hacer que las personas capacitadas sean autónomas 18,75 3,5 7,50 1 13,13 2a
3. Elevar el nivel general de vida de las personas capacitadas 19,00 2 5,75 4 12,38 4a
4. Ayudar a los/as estudiantes a que enfrenten los cambios tecnológicos 18,50 5 5,25 5 11,88 5a
5. Capacitar a los/ as estudiantes para que se conviertan en ciudadanos útiles y productivos/as 18,75 3,5 6,25 3 12,50 3a

Las respuestas analizadas en el anterior Cuadro 2 muestran que el objetivo más importante del programa, tal como lo perciben tanto las personas en proceso de capacitación como los capacitadores/as profesionales es el de hacer posible que los/as estudiantes o participantes adquiéran destrezas profesionales que les permitan tener un autoempleo remunerado, como un medio de promover y garantizar su autonomía y convertirlos en ciudadanos/as más útiles y productivos. Los objetivos laterales del programa son el de elevar el nivel general de vida de los/as participantes o destinatarios/as, y también el de ayudarles a enfrentar los cambios tecnológicos. Ambos están situados en las categorías 5ª y 6ª respectivamente.

Cuadro 3: Diferencias, según el test-t, en la percepción de estudiantes y capacitadores/as respecto de la adecuación del tiempo de duración establecido para la capacitación

Grupo Número -
x
SD -
x Diferencia
Cálculo de valor Valor de tabla
Estudiantes Capacitadores/as 200
80
1769
52
161,4
47,26
127 40,32 2,09

Significancia: P<0.05

De los resultados presentados en el Cuadro 3 cabría deducir que el valor-t es 40,32, el cual es mayor que el valor crítico o de tabla que es de 2.02 con un nivel alfa de significancia de 0.05. En la prueba se rechazó la hipótesis cero. De esa manera se concluyó que estudiantes y capacitadores/as difieren en su percepción respecto de la adecuación del tiempo de duración establecido en el programa para la capacitación y adquisición de las destrezas deseadas.

La motivación de los/as jóvenes para el programa: Se encontró también que los/as jóvenes para quienes originalmente se había planificado el programa no estaban adecuadamente motivados/as para el mismo (ver a continuación Cuadro 4).

Cuadro 4: Datos sobre el nivel de motivación de los/as jóvenes respecto del programa

Opciones Grupo de estudiantes Capacitadores/as
Frequencia % Frequencia %
20 10 2 2,50
No 180 90 78 97,50
Total 200 100 80 100

Los datos presentados en el Cuadro 4 anterior revelaron que el 20 por ciento de las personas entrevistadas afirmaban que los/as jóvenes sí estaban adecuadamente motivados/as respecto del programa. Esto representa un 10 por ciento. Por otra parte 180 informantes del mis mo grupo, o sea el 90 por ciento, afirmaban que los/as jóvenes no estaban motivados respecto del programa. Esto muestra que los/as jóvenes, que es para quienes se había diseñado el programa, no se encuentran adecuadamente motivados para el mismo.

La estimación general de la adecuación de los medios técnicos disponibles no se encontró que fuera significativamente menor que la que puede arrojar un promedio de 40. Esto implica que los medios técnicos se consideran adecuados para la promoción de las destrezas deseadas. Esto se muestra en el siguiente Cuadro 5:

Cuadro 5: El test-t de diferencias significativas, en el conjunto de la estimación, respecto de la adecuación de los medios técnicos del programa

Variable N Nivel aceptable Promedio SD Calculado Obervaciones
Adecuación de los recursos didácticos 34 40 4,67 12,0 1,499 N.S.

* N.S. = No significativo a partir de 0.05

Como se muestra en el cuadro anterior, el resultado revela que el t calculado es de 1.499, lo que representa menos que el valor crítico o de tabla, que es de 2.101 a partir del nivel alfa 0,05. En este caso se aceptó la hipótesis cero del test. La estimación general respecto de la adecuación de los medios técnicos disponibles no es significativamente menor que la que puede arrojar un promedio de 40.

Análisis de los resultados

Los resultados obtenidos de la encuesta señalan que los objetivos más profesionales importantes del programa de capacitación para la adquisición de destrezas profesionales son los que apuntan a fortalecer a los/as participantes o estudiantes para que adquieran destrezas profesionales gracias a las cuales puedan hacerse autónomos/as y al mismo tiempo convertirse en ciudadanos/as más productivos y útiles en el país. Tales objetivos quedaron ubicados en el primero y segundo lugar, respectivamente, en el orden de prioridades. La elevación del nivel general de vida y la ayuda a los destinatarios/as para que puedan hacer frente a los cambios tecnológicos, fueron identificadas también como objetivos importantes del programa.

Fuera de eso se observó una variación o diferencia significativa en la opinión de capacitadores/as y estudiantes respecto de las necesidades de capacitación del programa. Las variantes de opinión y puntos de vista pueden explicarse por el hecho de que, mientras los capacitadores/as ven las necesidades de capacitación que presenta el programa desde el punto de vista de las circunstancias predominantes, los/as estudiantes se inclinan más a ver las necesidades de capacitación que presenta el programa desde la perspectiva de qué es lo que los/as ha motivado a inscribirse en el programa, o la fuerza que los lleva a soportar las exigencias del programa.

Sin embargo ha resultado interesante notar que se ha estimado como adecuados los medios técnicos disponibles. Esto equivale a exaltar el desempeño del programa y a exaltar la actitud de los/as estudiantes respecto del programa. Esto explica probablemente el entusiasmo que desde el comienzo mostraron por el programa la juventud y las personas desempleadas. También se considera que la duración de la capacitación es adecuada y oportuna. Esto significa que la gente está de acuerdo en que un período de capacitación de un máximo de tres años es suficiente para que los/as participantes adquieran las destrezas deseadas. Sin embargo en este punto se encuentran discrepancias entre estudiantes y capacitadores/as, lo cual puede atribuirse al hecho de que los/as estudiantes tienden a expresar el deseo de no permanecer demasiado tiempo en el programa, sino quedar disponibles cuanto antes para dedicarse a sus propios asuntos; mientras que los capacitadores/as desean períodos más largos para poder preparar adecuadamente a los/as estudiantes de manera que dominen las destrezas y aprendan y profundicen los conocimientos necesarios. Desafortunadamente, y también sorpresivamente, resulta que la juventud para la que está pensado el programa no está suficientemente motivada para el mismo. Probablemente esta situación explica el interés decreciente que la población meta está mostrando por el programa en el último tiempo. El programa, con todo lo positivo que tiene, parece estar perdiendo popularidad entre la juventud.

Conclusiones y recomendaciones

No hay duda de que el programa tiene mucho de positivo y que constituye una experiencia positiva si se tiene en cuenta sus beneficios anticipados. Sirve para promover entre los destinatarios/as la adquisición de destrezas profesionales, y por tanto para asegurar el autoempleo remunerado y la creación de más oportunidades de empleo para otros miembros de la sociedad. El éxito o la eficiencia del programa depende fundamentalmente de que se logre una confiabilidad adecuada, y de alto nivel, de parte del equipo administrativo que tiene a su cargo la responsabilidad de gestionar y coordinar el programa. El número de participantes en el programa ha sido reducido, lo que está indicando un vacío en la aplicación de políticas. Pensando en su continuidad, se propone por este medio las siguientes recomendaciones.

La más importante es que se debería emprender un monitoreo regular del programa. Se debería estimular un alto nivel de responsabilidad y confiabilidad, con el fin de asegurar el uso inteligente de los escasos recursos disponibles, garantizando además su administración prudente. Además se debería hacer una evaluación periódica con el fin de proporcionar una retroalimentación frecuente para el caso de que algún área, como podría ser la de deportes, requiera sufrir modificaciones para que se pueda seguir manteniendo el programa.

El modelo administrativo del programa, en particular la forma de desembolso de los recursos para la capacitación y para los/as capacitadores, debería ser continua y sistemáticamente evaluado y revisado. Debería mantenerse la adecuada provisión de medios técnicos y equipamiento, y esto debería ir acompañado de un incremento en la financiación del programa. Habría que intentar, realizando para ello todos los esfuerzos posibles, un cambio de mentalidad (es decir una suerte de golpe ilustrativo) para lograr que sea más gente la que participe y se beneficie del programa. Se debería motivar adecuadamente a la juventud y animarla para que se inscriba en el programa. Esto puede lograrse ilustrando a la población sobre los beneficios que pueden derivarse del programa.