Ursula Klesing-Rempel/ Linda Itati Nosa Zunino Encues

A continuación presentamos una iniciativa de lucha contra la pobreza. Ursula Klesing-Rempel, encargada de la oficina del Instituto de Cooperación Internacional de la Asociación Alemana para Educación de Adultos (IIZ/DVV) en México, y su colega Linda Itati Nosa Zunino Encues, informan sobre el trabajo de la ONG Pro-Educación. Esta organización promueve el desarrollo de los tseltales, un grupo autóctono que habita en la región de Guaquitepec, México, donde se dedica a la agricultura.

Ursula Klesing-Rempel/ Linda Itati Nosa Zunino Encues

Combate a la pobreza en comunidades indígenas

El presente estudio pretende analizar el proyecto de la organización mexicana no gubernamental Patronato Pro Educación Mexicano A. C. con nueve años de intervención en una región con alta proporción de población indígena en México, con el fin de mostrar que el aporte de la educación de adultos es determinante para un cambio estructural de largo plazo en regiones con altos indicadores de pobreza.

Para superar la problemática de la pobreza son necesarias acciones integrales y cooperaciones eficientes que permitan canalizar recursos, de tal manera que faciliten la construcción de capacidades humanas con el fin de impulsar procesos de desarrollo endógeno y la posibilidad de participar plenamente en el desarrollo incluyente y democrático del país.

Las dimensiones específicas de pobreza en las comunidades indígenas se caracterizan por la situación histórica que arrastra privaciones de diversos recursos necesarios para garantizar la supervivencia física y el derecho a un desarrollo sociocultural propio. La discriminación social prevaleciente ha generado actitudes de sumisión, falta de autoestima, carencia de conocimientos tecnológicos y herramientas educativas interculturales. La ausencia de estos factores dificulta la posibilidad de que una gran parte de la población indígena salga por su propio esfuerzo de las condiciones de pobreza en que vive.

Condiciones generales

Los indígenas tseltales son campesinos en su totalidad, por lo que se dedican la mayor parte del año únicamente al trabajo de campo al cual se incorporan las mujeres e hijos en las temporadas de siembra y de cosecha. La vida agrícola es lo único que garantiza la subsistencia y, por tal razón, esta actividad resulta más importante para ellos que cumplir con la asistencia de sus hijos al sistema escolar. Las familias tseltales de Chilón desarrollan la agricultura en parcelas pequeñas y muy accidentadas, el promedio de terreno es de 2 ha por familia, donde producen alimentos básicos —maíz, fríjol y hortalizas— para cubrir parcialmente la alimentación.

Las condiciones de vida cotidiana se dan en un clima de tensión debido al contexto político que vive Chiapas desde 1994, situación que los partidos políticos y grupos religiosos han aprovechado para intensificar en las comunidades indígenas los conflictos con las autoridades.

Desde esta perspectiva, el conocimiento de la realidad campesina y la comprensión de la cosmovisión indígena parece un requisito indispensable para cualquier grupo o institución interesada en intervenir con una propuesta de desarrollo que mejore la calidad de vida de las familias y comunidades indígenas.

Descripción del proyecto

La Organización no gubernamental Patronato Pro Educación Mexicano A. C. toma posición frente a la situación concreta de la población tseltal; considera como base el plan indicativo de desarrollo de la comunidad con la siguiente propuesta integral:

  • Formar recursos humanos locales, como técnicos y profesionales que se desempeñen como líderes o expertos de los procesos de desarrollo comunitario

  • La construcción de conocimientos estrechamente vinculados con la problemática de la realidad

  • Elevar la capacidad organizativa

  • La escuela como multiplicador de conocimientos y acciones de combate a la pobreza

  • La interculturalidad como enfoque del proyecto

Objetivo general

Mejorar la calidad de vida de los indígenas tseltales basándose en su identidad, considerándola una contribución para construir un país democrático y multicultural.

Objetivo del proyecto

Formar jóvenes, mujeres y productores a nivel humano, con capacidades técnicas y autogestivas específicas para favorecer el desarrollo comunitario y regional.

Resultados esperados

Las líneas estratégicas para cumplir con el objetivo —que el Patronato impulsa en la región de Guaquitepec— incluye programas y proyectos que buscan generar cambios, a diferentes plazos, que den respuesta a los problemas de pobreza más agudos de la región; para lograr una situación más estable en la educación, en la nutrición y en la producción y con un fuerte impacto de dimensión social:

  • Corto plazo: adquirir conocimientos para el desarrollo de prácticas que aseguren la alimentación de la familia campesina.

  • Mediano plazo: disminuir la marginación y pobreza de las familias indígenas de la región de Guaquitepec.

  • Largo plazo: desarrollar la dimensión social para elevar la participación constructiva de los tseltales en la solución de los problemas socioeconómicos de la región.

Planificación e implementación del proyecto

A partir del año 1993 la organización Patronato Pro Educación Mexicano A. C. ejecuta el proyecto Fortalecimiento de las capacidades locales como estrategia de desarrollo en la región tseltal, en el municipio de Chilón. El trabajo organizativo del Patronato Pro Educación Mexicano A. C. se divide principalmente en tres niveles que tienen importancia para la toma de decisiones en el proyecto:

  • Institucional: La coordinación general y el área administrativa se responsabilizan de la gestión de los recursos para la aplicación del proyecto. Involucra a los equipos de trabajo de cada área de intervención mediante reuniones de planeación y monitoreo mensuales y semestrales, y una reunión anual plenaria con todos los miembros del proyecto.

  • Comunitario: La escuela como núcleo de desarrollo comunitario está organizada en equipos de trabajo integrados por maestros, que se vinculan con el área directiva del proyecto, participan en reuniones con los comités comunitarios y con los padres de familia para discutir los asuntos de la escuela y los problemas de la comunidad.

  • Con las autoridades tradicionales se trabaja en los avances de la escuela y su problemática correspondiente, que primordialmente son conflictos generacionales y de género.

Estrategias de intervención para reducir la pobreza

  • Seguridad alimentaria: elevar la eficiencia y diversidad del solar y reestructurar la cría de animales de traspatio, que asegure la alimentación básica diaria de la familia campesina.

  • Disminuir la desnutrición: cambio de patrones culturales de nutrición y revaloración de plantas comestibles de la región.

  • Producción: producción de café orgánico de alta calidad, diversificación de las parcelas de café con cultivos comerciables.

  • Organización: organizar la cooperativa Paluch´en y la torrefactora de café para la comercialización del café en el mercado nacional e internacional.

  • Educación: la escuela, en la modalidad de escuela participante, como espacio generador de conocimientos y habilidades para el desarrollo humano y también para el desarrollo sustentable que fortalezcan el desarrollo regional y disminuyan la migración rural.

Resultados y logros de los objetivos

Situación inicial

La situación inicial en el año 1995 se caracteriza por la presencia de 33 campesinos tseltales interesados en la búsqueda de solución para sus 70 cabezas de ganado donadas por la iglesia, sin haber recibido capacitación técnica para el cuidado y mantenimiento de la salud animal. La vida comunitaria había sido debilitada por el conflicto armado de los zapatistas y el proyecto político posterior de remunicipalización, que implicó cambios de títulos de tierra y que dividiera la atención entre varios municipios. Las mujeres tseltales no estaban visibles en ningún proyecto ni buscaban la participación.

Situación actual

A principios del año 2004 la situación de la población muestra tendencias de cambio en la calidad de vida y en la disponibilidad de recursos humanos.

a) En el área de seguridad alimentaria y nutrición trabajan 150 familias en los solares, 200 mujeres reciben atención en el programa de nutrición y 80 mujeres se integraron activamente en el programa.
b) Los 120 alumnos en los ciclos escolares de tres años de secundaria salen con un certificado que también los acredita como Promotores de Bienestar Familiar, con conocimientos prácticos en seguridad alimentaria en los solares familiares y en las parcelas demostrativas de la escuela.
c) Cien jóvenes del ciclo de tres años de bachillerato egresan de la escuela como Técnicos en Producción o en Formación para el Desarrollo, con prácticas en las diferentes áreas del programa del proyecto: producción, formación para el desarrollo, salud, nutrición, administración y gestión.
d) Hay 122 socios de la cooperativa Paluch´en —creada a partir de la intervención— que producen y venden café orgánico en el mercado nacional y en el mercado justo; 48 productores nuevos que están constituyendo su cooperativa trabajan en coordinación con la cooperativa Paluch´en. Una nueva cooperativa en la comunidad de San Antonio Bulujib, que aún no se constituye legalmente, formada por 130 socios, se ha iniciado en la producción de café orgánico.
e) Treinta promotores de salud con conocimientos de medicina tradicional y medidas preventivas de la medicina occidental atienden las comunidades en el área de intervención.
f) Doce técnicos egresados de bachillerato que son responsables de subcoordinar la operación del proyecto cursan sus estudios universitarios.
g) Los maestros de secundaria son maestros tseltales de las propias comunidades que cumplen un compromiso tradicional en las mismas.

Asimismo, la sostenibilidad de los programas y proyectos estaría asegurada a partir de los siguientes indicadores:

  • Catorce egresados de bachillerato estudian o han concluido alguna carrera profesional, y son responsables de coordinar las acciones de las áreas de intervención.

  • Las escuelas gestionan, en mayor medida, recursos con el Estado; exigiéndole su responsabilidad en la educación pública.

  • La cooperativa de productores Paluch´en cuenta con una bodega y secadores solares comunitarios para asegurar el acopio de café; y tiene una caja de ahorros con recursos por $90,000, así como un fondo de $ 60,000 pesos para cubrir los gastos operativos de la comercialización del café.

  • Paluch´en ha demostrado su capacidad de pago y credibilidad frente al Gobierno Federal, al manejar por quinto año consecutivo el fondo de acopio y comercialización por 250 mil pesos.

  • Egresados de bachillerato operan un primer proyecto productivo de aves, demostrando su capacidad de gestión técnica y administrativa para mejorar sus ingresos.

  • Una investigación reciente sobre las posibilidades futuras para desarrollar microempresas en la región para generar empleos.

Impacto de las acciones del proyecto

El proyecto de Patronato Pro Educación Mexicana A. C. va más allá de la economía, la cultura y la condición psicológica de los indígenas, generando un impacto de dimensión social en la región. Las condiciones de vida se han mejorado por la diversificación de cultivos, lo que genera ahorro familiar. Al mismo tiempo el ingreso monetario logró un aumento de 100% por la producción de café orgánico. Asimismo, las dos líneas estratégicas se enfocan en el impacto ambiental, fortaleciendo la sostenibilidad de los recursos naturales.

El enfoque intercultural —que no ha modificado las pautas existentes en la comunidad sino que las ha enriquecido a través del contacto con otros ambientes culturales— fortaleció la autoestima de los participantes. A su vez inició el rompimiento de la rigidez de roles hacia una mirada de construcción social de género.

Contribución para el desarrollo de proyectos educativos innovadores en el futuro para combatir la pobreza

No obstante los alcances innegables del proceso de globalización, se debe considerar que los ingresos y condiciones de vida en regiones con población indígena y en zonas rurales en general son muy dependientes de sus propios contextos sociopolíticos locales. En este sentido, se debería tomar en cuenta el valor óptimo del potencial local para poder hablar de un desarrollo nacional. Por tal razón, la transformación de la situación campesina indígena debe considerar necesariamente en su análisis las raíces históricas de desigualdad en el nivel de ingreso y de distribución de bienes y del desarrollo asimétrico de los niveles educativos, que se relacionan con el carácter del proceso de transformación.

Los ejes estratégicos entre educación – producción son fundamentales para garantizar impactos positivos en la población participante. El enfoque intercultural en la enseñanza de conocimientos múltiples, valores y desarrollo de oficios comunitarios permite, por un lado, buscar la solución de problemas locales y, por el otro, lograr una formación reflexiva sobre la propia cultura. El permanente diálogo intercultural conlleva una visión más equilibrada de los posibles cambios culturales sin temer el desarraigo cultural. Más bien amplía la dimensión de habilidades sociales y abre la incorporación consciente de conocimientos universales.

En proyectos específicos de combate a la pobreza se debe dar énfasis a los conocimientos que se quieren construir y a la potenciación de la conciencia, fortaleciendo la comprensión de la problematización de la realidad, en lugar de dar prioridad a las planeaciones dirigidas con racionalidad y lógica occidentales. La posibilidad de tener acceso a medios educativos, culturales y materiales y la participación de la población en un marco de igualdad posibilita la reproducción cultural y el crecimiento.

Conclusiones generales

En líneas generales, podría afirmarse que la implementación del proyecto descrito ha promovido cambios importantes en la comunidad objeto del mismo. Estos cambios se traducen en evidente mejoramiento de la calidad de vida de los sujetos que la componen, la incorporación de hábitos alimentarios y productivos que han redundado en la disminución de los niveles de pobreza.

Tal vez el punto más significativo de esta propuesta es que a lo largo de nueve años de intervención, las pautas pertenecientes a la cultura de estos sujetos no se han modificado sustancialmente. Sí se han incorporado algunas concepciones interculturales como la importancia de la ecología y la participación de la mujer en la vida comunitaria, pero se ha respetado la esencia cultural del conjunto. La relación con el tiempo de estas comunidades es otra, y la convicción es que debe respetarse. Probablemente sin este respeto a las diferencias, no hubiera sido posible la inserción del proyecto con una participación alta en estas comunidades.