Solo Randriamahaleo

¿Cómo se puede lograr la meta que se ha propuesto el actual gobierno de Madagascar, a saber, un desarrollo rápido y sostenible y la eliminación de la pobreza? ¿Cuál es el estado actual y cuál la relación entre educación de adultos y entrenamiento, desarrollo económico y descentralización política? ¿En qué medida se aprovechan los recursos existentes? Las siguientes observaciones sobre el desarrollo de Madagascar proviene de la pluma de Solo Randriamahaleo, presidente de AMEA (Association Malagasy pour l´Éducation des Adultes), quien trabaja como catedrático e investigador de la Universidad de Fianarantsoa.

Solo Randriamahaleo

Educación de adultos y aprovechamiento de aptitudes – factores decisivos en la creación de aptitudes para la lucha contra la pobreza

Introducción

El primer título que le puse a mi artículo fue Educación de adultos y pobreza. Pero después de haber desarrollado mis ideas principales pensé que lo que quiero decir se refleja mejor con Aprovechamiento de aptitudes y de educación-capacita ción en general, y de educacióncapacitación de adultos en particular.

Para hablar de un tema tan amplio e integrador, empecemos por unas cuantas observaciones realizadas en Madagascar. A continuación de estas observaciones vienen unos cuantos elementos del contexto. Los comentarios que se desprenden de todo lo anterior se centran, por una parte, en la relación que existe entre educación de adultos y el sistema educativo considerado como un todo coherente. Por otra parte intento esbozar algunas conclusiones acerca de la relación existente entre educación de adultos, desarrollo de la producción económica, y políticas de descentralización. ¿Es ésta la base del acelerado desarrollo sostenible que defiende el actual gobierno de Madagascar?

Unas cuantas observaciones

Sobre la ineficacia de la educación técnica y superior

Es cosa frecuente, y muy fácil, el criticar la ineficacia e ineficiencia externas de la educación técnica y superior en Madagascar. Una de las razones para ello es la actual importancia numérica de personas capacitadas y con título que no pueden encontrar en el sistema económico formal un puesto de trabajo que corresponda a su capacitación.

Si se compara el porcentaje de profesionales que ocupan puestos que requieren un título de alto nivel con el número total de personas que tienen título a lo largo de las tres repúblicas que se han sucedido en Madagascar, cuanto más avanza el número ordinal de la república, tanto más decrece el porcentaje.

Efectivamente, durante la Primera República, la salida de los expertos coloniales, como resultado de la Independencia, dejó muchos puestos libres para ciudadanos malgaches. En consecuencia el sistema educativo, copiado del de Francia, tenía la misión de capacitar a los malgaches para que reemplazaran a los profesionales formados en Francia. Por tanto no es sorprendente que el sistema cumpliera bien ese rol y tuviera la reputación de ser eficaz y eficiente.

Durante la Segunda República el sistema sólo experimentó cambios que todavía se basaban en el sistema educativo superior francés, pero el Estado ya no podía seguir reclutando a mucha gente con títulos de alto nivel, en primer lugar porque los donantes imponían como condición que el Estado se mantuviera separado de las actividades económicas, y en segundo lugar por el hecho de que el reclutamiento estatal de empleados se vio reducido, cuando no completamente congelado, a causa de las medidas de ajuste estructural urgidas también por los donantes.

Finalmente, durante la Tercera República la tendencia política nacional iniciada durante la Segunda República se había expandido de manera más pronunciada. En consecuencia el reclutamiento para el sector público decreció todavía más, pese a que hasta el día de hoy sigue siendo el Estado el mayor empleador para la población con títulos superiores.

Los que toman decisiones tienden a pensar que, en lugar de agotar los escasos recursos financieros nacionales en una educación superior ineficiente, el país tiene mayor necesidad de un sistema educativo que priorice la producción de técnicos de nivel medio que puedan empezar a trabajar inmediatamente, y que a su vez puedan servir de base para el empleo de aquellas personas que tienen títulos superiores.

Sobre la capacitación de técnicos de nivel intermedio

Pero los experimentos realizados en la capacitación de técnicos de nivel superior e intermedio también han causado gran desilusión. Tomemos el caso del Centro de Aprendizaje para el Progreso Rural (CAPR) de Fianarantsoa, que en unos pocos meses proporciona capacitación a técnicos de la tercera modalidad (el décimo año de educación). Este centro fue fundado por órdenes religiosas católicas. Su finalidad es formar a jóvenes campesinos que “todavía no están desarraigados” para hacer más fácil su retorno al medio rural. Se capacita a los jóvenes en técnicas agrícolas (cultivo intensivo del arroz, preparación de compost, jardinería), carpintería, plomería, mecánica  y ebanistería. Los resultados son decepcionantes porque a la hora de establecerse en áreas rurales, a los/as que han sido capacitados en este centro en nada les va mejor que a los/as que detentan títulos de universidades o escuelas superiores o tienen el título de técnico superior (que reciben dos años de capacitación después de haber terminado su bachillerato). ¡Nadie los contrata ni utiliza sus servicios!

Sobre el sistema formal de educación básica

Después de las observaciones precedentes resulta natural y tentador poner ahora el acento en la “educación básica” por encima de otros componentes del sistema educativo malgache. Este subsistema de educación básica es relativamente fácil de seguir y de evaluar a causa de su naturaleza formal. Pero también aquí nos topamos con que la tasa de deserción y la relevancia para el empleo están lejos de ser satisfactorias. Las personas que han completado la educación básica no están mejor integradas en el sistema socio-económico del país que aquellas que ostentan títulos avanzados o diplomas técnicos. La verdad es totalmente la contraria.

La actitud de los padres analfabetos respecto de la escuela

Está comprobado que en Madagascar los padres analfabetos son con frecuencia los peores enemigos de la escuela. Para empezar no pueden hablar con sus hijos e hijas acerca de la escuela porque ni siquiera pueden leer las cartas dirigidas a los padres de los escolares. Pero a menudo van tan lejos que llegan a sobornar a los profesores para que aprueben la ausencia “ilegal” de los pequeños cuyos padres son analfabetos, de manera que esos niños y niñas puedan ayudar a sus padres en el trabajo doméstico y en labores productivas para la subsistencia de la familia. Más aún, a la luz de la supuesta “ineficacia e ineficiencia del sistema escolar malgache”, y de la consiguiente “inutilidad de la educación”, los padres analfabetos son completamente incapaces de entender las ventajas de la educación, en comparación con las ventajas inmediatas de contar con mano de obra extra para la sobrevivencia cotidiana.

La actitud de los padres recientemente alfabetizados respecto de la escuela

A lo largo del seguimiento y evaluación que se hizo entre padres de familia que recientemente habían aprendido a leer y escribir, se pudo ver que ellos sí se muestran contentos al contemplar el trabajo escolar de sus hijos e hijas. Los padres recientemente alfabetizados muestran también más motivación para su participación en grupos escolares de padres de familia en particular y en actividades comunitarias en general.

Sobre la alfabetización de adultos

Si se prosigue la observación bajando más y más en el nivel educativo, los resultados son todavía más sorprendentes. Tomemos el caso de un proyecto de alfabetización de adultos en una aldea rural muy aislada de Fianarantsoa (capital de la segunda provincia más grande de Madagascar). El proyecto està a cargo de una ONG que a su vez recibe financiación de USAID. La ejecución del proyecto está a cargo de un departamento de la Iglesia de Jesucristo en Madagascar (FJKM). Teóricamente la campaña de alfabetización se divide en tres etapas. La primera etapa consiste en la prealfabetización: estudio del medio, organización y movilización de la participación comunitaria en el proyecto, capacitación de maestros/as, organización de la administración de la campaña y del seguimiento posterior a la campaña de alfabetización… La segunda etapa consiste en la campaña de alfabetización propiamente dicha. La tercera etapa es la campaña de postalfabetización: hacer que los logros sean sostenibles.

Aquí se presenta una sorprendente pregunta, planteada por la mayor parte de las aldeas donde tuvo lugar la campaña, cuando se había preparado junto con ellas la capacitación para la prealfabetización y los planes de capacitación para la postalfabetización:

¿Qué vamos a hacer después de la capacitación con los cinco maestros (que tenían un diploma de escuela superior, más unos cuantos días de capacitación como profesores de alfabetización y supervisores de campaña de alfabetización) y con los cincuenta adultos recién alfabetizados? ¿Qué piensan hacer ustedes (los organizadores de la campaña) al respecto?

Sobre el nivel socio-económico en la base

Pasemos a otra observación en el área socio-económica: Se dice que en el área rural de Madagascar el 80 % de la población está compuesta por “campesinos y pescadores”. La mayor parte de estos campesinos son “agricultores” que tienen parcelas de tierra cuya extensión rara vez excede de una hectárea, y que como promedio trabajan cien días al año en lo que es producción económica; una producción económica que en todo caso es insuficiente para garantizar la subsistencia de cada familia. En cuanto a los “pescadores”, la mayor parte de ellos tradicionales, fácilmente se sienten satisfechos con lo que pescan para su propio consumo. De manera que si la mayoría de ellos pescan en un día un poco más de lo que cubre sus necesidades cotidianas (alimento para la familia y venta local que permita cubrir las necesidades básicas), no consideran necesario trabajar al día siguiente, incluso cuando nada les impide hacerlo. Por el contrario, si el mal tiempo o las obligaciones sociales les impiden salir a pescar, les parece completamente normal detener el trabajo económico productivo.

En consecuencia, la mayoría de la población no tiene una cultura de desarrollo, sino más bien una cultura de sobrevivencia que se caracteriza por una vida precaria y no por la lógica de una visión de mediano o largo plazo. La relación existente entre la lucha contra la pobreza y los medios para una subsistencia sostenible se encuentra muy alejada de las ideas que tiene la mayoría de la población (a no ser tal vez como eslogan).

En el nivel de dirigentes, en el plano de la producción socioeconómica, y de los agentes socio-políticos e institucionales

Para concluir este capítulo de observaciones, dirijamos nuestra atención a una observación final que tiene que ver con “operadores económicos, funcionarios elegidos y agentes de instituciones locales”. Se ha podido verificar que son muy pocos los operadores económicos nacionales (sea cual fuere el éxito o el volumen de sus empresas) que contratan a administradores, planificadores, directores y técnicos con nivel profesional y título académico, mientras la mayor parte de ellos proclaman que necesitan defenderse de la competencia tanto nacional como internacional. En el mejor de los casos la mayor parte de ellos contrata solamente en el papel, con el único fin de cumplir requisitos formales; a menudo se trata simplemente de tener nombres registrados en un archivo para poder acceder a asistencia financiera o para participar en una licitación de contrato para la ejecución de proyectos. En el momento en que se ha conseguido el dinero, o el contrato, los recursos humanos relevantes dejan de ser parte de la empresa, como no sea en el papel. Se les paga solamente por haber prestado sus nombres para un registro y ellos aceptan gustosamente este tipo de “arreglo” a cambio de unos pocos miles de francos malgaches, dada la falta de un puesto de trabajo permanente y limpiamente registrado.

En el momento en que se elige autoridades, y se les confiere la responsabilidad de colectividades descentralizadas, aquéllas se apresuran a solicitar dinero del gobierno central para lo que suelen llamar el “desarrollo de su colectividad de base”. Pero jamás piensan en contratar administradores, planificadores, promotores y organizadores calificados con el fin de absorber, asegurar y sacar provecho del dinero concedido por el gobierno central en términos de inversión, de asegurar el éxito de la inversión y el retorno de la inversión. Es más común, y más conveniente para todos, hacer responsable al Estado de la falta de reclutamiento de los jóvenes profesionales. También es fácil culpar al sistema educativo de la “mediocridad de la capacitación técnica y superior, lo mismo que de la capacitación básica”, lo que supuestamente explica el desempleo endémico de aquellos profesionales que han completado sus estudios.

Algunos elementos del contexto político, social y económico de Madagascar y algunos actores sociales importantes

El contexto

El eslogan del actual gobierno es desarrollo rápido y sostenible. Esto significa la optimización de las fuerzas productivas existentes, que se suele mencionar constituyen el 80 % de la población. Lamentablemente este 80 % está esencialmente compuesto por personas adultas analfabetas. Más aún, se trata de sectores de la población que viven aferrados a formas rutinarias de producción que apuntan más a la subsistencia que al desarrollo.

Este desarrollo rápido no necesariamente pone en riesgo un desarrollo sostenible construido sobre la base de una capacitación formal básica proporcionada a niñas/as y a jóvenes adultos/as, que es también una de las prioridades del gobierno de Madagascar, apoyadas por el Banco Mundial. Lo que pasa es que este desarrollo rápido no puede contar con la población joven que asiste a la escuela. Tal desarrollo sólo puede contar, en lo esencial, con las personas adultas que en el momento actual están incorporadas al desarrollo y a la lucha contra la pobreza.

La política neoliberal del actual régimen malgache está intentando promover el principio de la “asociación de la esfera pública con la privada”, así como el “principio de externalidad” que asume el aprovechamiento de todas las fuerzas disponibles para el desarrollo y la lucha contra la pobreza.

Las políticas de descentralización, que constituyen la base de las políticas de desarrollo del actual gobierno de Madagascar, parten del supuesto de que el desarrollo se basa en colectividades descentralizadas y en comunidades particulares. Por lo demás estas políticas de descentralización se han visto reforzadas por el establecimiento de 22 regiones que se supone se harán cargo de la coordinación de actividades comunales a nivel de base, y de coordinarlas con las políticas nacionales básicas estipuladas y organizadas por el “Documento Estratégico sobre Reducción de la Pobreza” (DSRP).

Para financiar el desarrollo de las áreas rurales el Gobierno está creando programas de apoyo como el “Programa de Apoyo al Desarrollo Rural” (PADR), el “Proyecto para la Supervisión y Educación en Escuelas y Comunidades en Materia de Alimentación y Nutrición Mejorada” (SEECALINE), el “Programa Nacional de Promoción de Salud” (PNPS) para la lucha contra el VIH/SIDA y otras enfermedades… El gobierno central también está prestando apoyo financiero a proyectos de infraestructura básica como son los proyectos de construcción de carreteras secundarias para establecer conexión con aldeas aisladas, la construcción de mercados, escuelas y Centros de Salud Básica (CSB), como también proyectos para suministrar acceso al agua potable y al riego. El principal instrumento de esta ayuda para proyectos de infraestructura es el “Fondo de Intervención para el Desarrollo”, financiado por el Banco Mundial.

Asimismo el Gobierno acaba de poner en marcha una campaña de lucha contra la corrupción con la creación en 2004 del Alto Consejo de Lucha contra la Corrupción, cuyo objetivo de corto plazo es la constitución de una estructura nacional para la lucha contra la corrupción.

En lo que respecta al Plan Nacional de Alfabetización y Educación de Adultos (PNAEA), éste está técnicamente organizado y ha sido asumido por comités especializados. La organización de este PNAEA ha contado con el apoyo estructural, técnico y financiero del PNUD y de la UNESCO a través de su “Programa Conjunto”. En el documento técnico producido por la organización del PNAEA sólo se conserva y especifica formalmente la alfabetización, que es la que aparece oficialmente en la versión final del Documento sobre Reducción de la Pobreza (DSRP).

Algunos actores institucionales importantes

Organizaciones y estructuras internacionales 
Las organizaciones y estructuras internacionales son también actores importantes en la lucha contra la pobreza y por el desarrollo del país.

Naciones Unidas, por ejemplo, está trabajando a través del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de sus instancias constitutivas. Podemos mencionar el programa de “Reducción de la Pobreza para una Forma Sostenible de Existencia” (RPPMED), el programa de fortalecimiento de la “Gobernabilidad”, el “Programa conjunto del Gobierno malgache para la educación de todos los niños malgaches” gestionado por la UNESCO, “la evaluación del uso del dinero en el nivel de comunidad” planificado por el Banco Mundial…

ONG y asociaciones nacionales 
No se ha prescindido de las ONG nacionales, sobre todo en el área de Información – Educación – Comunicación (IEC), de Educación de Adultos (EA) y de educación cívica. Por ejemplo la Asociación Malgache para la Educación de Adultos (AMEA) trabaja mediante una red de asociaciones que activas en el campo de la educación de adultos y de la capacitación de capacitadores. La Fifampiofanana Fanabeazana Fikolokoloina ho Malagasy Mahomby (FFF-MM) creó hace diez años el primer centro de capacitación para técnicos superiores en desarrollo (en niveles de licenciatura y de maestría). El Instituto de “Investigación Aplicada para el Desarrollo de la Comunidad” (IREDEC) es uno de los pioneros en el área de apoyo a colectividades locales, y en particular a comunas…

Universidades
En lo que se refiere a la Educación y Capacitación Técnica de Adultos, sólo la universidad de Fianarantsoa ha empezado con dos programas de grado en el área de Educación y Formación Técnica de Adultos (EFA). Ambos programas están pensados para capacitar capacitadores.

El primero, que otorga el Diploma en Estudios Especializados en Educación y Formación Técnica de Adultos para el Desarrollo (DESS-EFA), está en el nivel de maestría (diploma de bachillerato + cinco años); este programa ha estado funcionando durante cinco años en la Escuela Normal Avanzada. La idea de su creación fue la de estructurar las experiencias de las personas por un mínimo de 5 años en educación y capacitación de adultos (actores del desarrollo); por lo tanto el criterio principal de reclutamiento es la experiencia del candidato en el área del desarrollo, además de su nivel académico (grado de licenciatura). Esta capacitación tiene lugar con la colaboración de la Universidad de La Reunión, en el Centro para Estudios del Desarrollo Local (CIEDEL) de la Universidad Católica de Lyon, en Francia. La organización del currículo y su consolidación han contado con el apoyo financiero del Banco Mundial, con la intermediación del Fondo de Apoyo a la Educación Superior (FADES). La capacitación se beneficia también de un convenio de colaboración con la Asociación Malgache de Educación de Adultos (AMEA); por ejemplo, uno de los docentes del DESS-EFA fue a Ciudad del Cabo con una beca del FADES y con la ayuda (in situ) de la DVV para estudiar las condiciones de la educación y capacitación de adultos en Sudáfrica en general y en Ciudad del Cabo en particular.

El segundo programa solamente ha funcionado durante un año. Sirve como intermediario entre la educación general básica, de tipo académico, y la preparación para la DESS-EFA. Prepara a los/as estudiantes para el grado de maestría en educación y capacitación de adultos y el reclutamiento se hace entre estudiantes con nivel de licenciatura). No se exige que los candidatos tengan experiencia en desarrollo. Los promotores de este programa son los mismos que los del DESS-EFA.

ONG internacionales 
En lo que se refiere a ONG internacionales, están particularmente presentes la DVV, la FES y Ayuda en Acción, que colaboran estrechamente con ONG nacionales. Radio Madagascar, de la DVV, se dedica sobre todo a apoyar a redes como la AMEA. La Fundación Friedrich Ebert (FES) ayuda sobre todo en el campo de los derechos civiles y en el fortalecimiento de la sociedad civil (sindicatos y organizaciones políticas). Ayuda en Acción está involucrada en la asistencia educativa para niños y niñas necesitados. Éstos son sólo unos cuantos ejemplos a los que me veo limitado por la brevedad de mi artículo.

Todas estas iniciativas son dignas de elogio pero siguen siendo limitadas, no se desarrollan a gran escala, y carecen de estructura y profesio nalismo, sobre todo en el nivel de la mayor parte de las asociaciones y ONG. Todavía no existe un plan deliberado de voluntariado que cuente con presupuesto y financiación y que esté racionalmente organizado.

Comentarios

Basados en las observaciones

Parece, a partir de las observaciones precedentes, que los juicios sobre el “sistema educativo” se limitan por lo general al “sistema formal de educación primaria”. Se oculta o ignora las conexiones existentes con la educación informal, con la educación de adultos y con la capacitación profesional. Por tanto lo que se obtiene es una visión fragmentaria y no sistemática del sistema de enseñanza y educación. Sin embargo es crucial ver el sistema en su totalidad y promover la sinergia entre sus diversos componentes.

Más aún, permítasenos enfatizar que no son sólo las personas graduadas en la educación técnica y profesional ni sólo las de la educación superior, las que no son aprovechadas por el país. Hemos visto que para quienes toman decisiones políticas y económicas resulta problemático aprovechar incluso a los recién alfabetizados. A través de estos elementos críticos se puede ver por consiguiente que los diversos juicios y sentimientos acerca del desempeño del sistema educativo malgache están basados exclusivamente en el sistema formal de educación primaria, incluso de educación básica. Así pues queda completamente oculta la relación del sistema con su entorno socioeconómico, con la capacidad de aprovechamiento de aptitudes y su uso productivo en el desarrollo y en la lucha contra la pobreza. Esto proviene de la concepción de la educación y capacitación como chivo expiatorio, o en su caso como panacea, para todos los problemas socio-económicos que tiene el país. Por el contrario, nuestras observaciones precedentes muestran claramente que el problema no proviene esencialmente (o no solamente) del sistema educativo.

Lo que resulta completamente chocante es la total falta de capacidad para absorber y aprovechar productivamente las aptitudes existentes, sobre todo en el nivel de los operadores económicos nacionales y de quienes ostentan la responsabilidad política de las estructuras estatales locales y descentralizadas, siendo así que estas últimas, según se supone, están en la base del desarrollo nacional y de la lucha contra la pobreza. Desde el actual punto de vista de las autoridades locales, reclutar recursos humanos calificados o de alto nivel es responsabilidad (exclusiva) del Estado, al mismo tiempo que las políticas nacionales están apuntando decididamente a desengancharse del Estado y de las instancias descentralizadas. Esto nos lleva a plantearnos las siguientes preguntas:

  • ¿Para qué van a servir los miles de millones entregados a las colectividades locales?

  • Sin el reclutamiento de recursos humanos competentes o de alto nivel ¿cómo podemos garantizar una buena administración de los recursos, así como su transferencia a una estrategia local apropiada y a un entorno de desarrollo y lucha contra la pobreza?

  • En el mismo sentido, ¿cómo podemos tratar industrialmente productos y bienes de consumo y comercializarlos?

  • ¿Quién garantizará las inversiones y se preocupará de su retorno en términos de acciones de acompañamiento, de investigación, de administración financiera, de seguimiento, evaluación y creación de conductos de salida…?

  • ¿Cómo puede una autoridad elegida, acostumbrada a esperarlo todo del Estado (acostumbrada a un sistema político centralizado), transformarse en una autoridad elegida que asuma el lugar del Estado (en el contexto del desenganche del Estado y de las instancias descentralizadas) para convertir a las colectividades locales en fundaciones eficientes para el desarrollo y para la lucha contra la pobreza? En otras palabras: ¿Cómo una administración acostumbrada a impartir órdenes puede convertirse en una administración dedicada a la organización, la ayuda, el acompañamiento, el seguimiento, la evaluación y el control de la legalidad y las normas?

  •  ¿Cómo podemos pasar del mimetismo, que consistía en seguir los modelos de capacitación del antiguo poder colonial, a la aptitud de quienes toman decisiones para concebir un modelo de capacitación que apunte a la creación, la construcción o incluso la reconstrucción del país? Etc.

Las mismas cuestiones se les puede plantear a los operadores económicos que tienen que enfrentar los desafíos de la globalización.

Tenemos que apoyar la Educación y Formación Técnica de Adultos (EFA)

Las cuestiones precedentes constituyen en los hechos sendos problemas. Para resolver esos problemas necesitamos estar en condiciones de leer el nuevo contexto nacional e internacional, que influye definitivamente en el país, y necesitamos una visión del futuro desarrollo. También necesitamos creatividad y, finalmente, muchas nuevas competencias así como diferentes aptitudes. Éstas son condición para una óptima participación de los beneficiarios en la planificación y ejecución de cualquier política de desarrollo y en la lucha contra la pobreza.

Pero esas nuevas competencias y aptitudes son muy técnicas y no pueden ser adquiridas simplemente por observación o por aplicación del sentido común; para adquirirlas se necesita aprendizaje, educación y capacitación.

Quienes se supone que tienen que poner en marcha el desarrollo de Madagascar, y dirigir la lucha contra la pobreza, son personas ADULTAS, de lo cual se desprende lo siguiente:

Quienes deben participar en la construcción de este mundo nuevo (de desarrollo rápido y sostenible) no están en la escuela ni tienen que retornar a ella para aprender lo que urgentemente necesitan. Ellos/as son ya los artesanos de lo que se tiene que construir, con diferentes políticas de largo plazo, y son ellos/as los que están trabajando por la vida económica, política y social de sus familias, de sus comunidades y de su país.

De este modo podemos hacer nuestro el siguiente pasaje de un discurso pronunciado por el anterior presidente de Tanzania (Nyerere, 1964):

La educación de adultos es un imperativo. Por una parte nuestros niños y niñas no tendrán el control de nuestro desarrollo económico, político y social hasta dentro de 5, 10 ó incluso 20 años. Por otra parte lo que tiene repercusión hoy mismo son las actitudes de las personas adultas. La población tiene que entender los planes de desarrollo de su país. Sólo esa manera que podrán participar en los necesarios cambios. Ésta es la condición para el éxito de cualquier plan.

Conclusión

Por todo lo dicho queda claro que la Educación y Formación Técnica de Adultos (EFA) es un componente esencial de un sistema educativo. Viene a ser la condición de posibilidad y el entorno necesario para el éxito de todo el sistema, y tiene que ser parte del mismo. Una sociedad alfabetizada es una condición previa para el éxito de la educación formal básica y para la emergencia de una Sociedad del Aprendi zaje, y para llegar a ella se necesita un entorno de alfabetos funcionales. Incluso podemos apostar que en un país dominado por el analfabetismo la lucha contra la exclusión se perderá irremisiblemente.

Esta Educación y Formación Técnica de Adultos (EFA) incluye por supuesto la alfabetización de adultos y adultos jóvenes que están fuera del sistema escolar, pero tiene también otros componentes como una capacitación técnica y profesional acorde con las necesidades urgentes (de manera funcional y selectiva, a menudo intensiva y no necesariamente en gran escala). La educación y capacitación de adultos incluye también la capacitación continua y permanente, el reciclaje, el reforzamiento de aptitudes, la educación cívica…

La educación y capacitación de adultos necesita normas claras y debe ser llevada a cabo por personal competente y especializado. Por consiguiente se tiene que adoptar, de manera bien concreta, una política de capacitación de capacitadores.

El marco de la capacitación, las estructuras para la recepción y valorización de los graduados/as de la capacitación en el nivel de las instancias descentralizadas y de los operadores económicos, son factores que se deben planificar. Esto supone información, comunicación, educación y capacitación, y apoyo a las autoridades (adultas).

Todas las acciones de apoyo financiero, seguimiento y evaluación, creación de canales de salida, tratamiento industrial y comercialización de productos (bienes de consumo) requieren de antemano políticas de capacitación para todos aquellos que son a la vez actores y beneficiarios del desarrollo.

Un desarrollo rápido, que requiere más educación de adultos y educación informal, constituye un entorno importante que determina el éxito del desarrollo sostenible, el que a su vez se prepara con un sistema educativo formal eficaz y eficiente.

Acrónimos

AMEA Asociación Malgache de Educación de Adultos
CAPR Centro de Aprendizaje para el Progreso Rural
CIEDEL Centro Internacional para el Desarrollo Local
CSB Centros de Sanidad Básica
DESS-EFA Diploma en Estudios Especializados en Educación y Formación Técnica de
Adultos
DSRP Documento Estratégico sobre Reducción de la Pobreza
IIZ/DVV I nstituto de Cooperación Internacional de la Asociación Alemana para Educación
de Adultos
EFA Educación y Formación técnica de Adultos
FES Fundación Friedrich Ebert
FFF-MM Fifampiofanana Fanabeazana Fikolokoloina ho Malagasy Mahomby (una asociación
malgache de Educación de Adultos)
FADES Fundación de Ayuda a la Educación Superior
FID Fondo de Intervención para el Desarrollo
FJKM Iglesia de Jesucristo en Madagascar
IEC Información – Educación – Comunicación
IREDEC Instituto de Investigación Aplicada en Desarrollo de la Comunidad
PADR Programa de Apoyo para el Desarrollo Rural
PNAEA Políticas Nacionales sobre Alfabetización y Educación de Adultos
PNPS Programa Nacional de Promoción de la Salud
RPPMED Reducción de la Pobreza para una Forma de Existencia Sostenible
SEECALINE Supervisión y Educación en Escuelas y Comunidades en Problemas de Alimentación
y Nutrición Mejorada
UNDP Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
UNESCO Organización de las Naciones Unidas para Educación, la Cienciay la Cultura
USAID Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional