Bernd Sandhaas

Este trabajo describe un programa que en la actualidad está siendo aplicado por las oficinas regionales de educación (ORE), las comisiones de educación y capacitación técnica y profesional (ECTP), y una asociación femenina de 6 regiones y estados federales de la República de Etiopía. Es una versión ligeramente modificada de una presentación ofrecida durante la conferencia internacional celebrada en la Universidad de Botsuana entre el 14 y el 16 de junio de 2004 sobre «Educación de adultos y reducción de la pobreza: una prioridad mundial». Será publicada como parte de un libro titulado «Adult Education and Poverty Reduction». Bernd Sandhaas es el director del IIZ/DVV para la región de África Oriental.

Capacitación no formal y basada en la comunidad a fin de desarrollar las aptitudes para la subsistencia de jóvenes y adultos en regiones determinadas de Etiopía (EXPRO)

El objetivo de dicho programa es establecer centros modelo para el desarrollo de aptitudes —principalmente centros comunitarios para el desarrollo de aptitudes (CCDA), centros de capacitación profesional (CCP), centros rurales de ECTP (todos los cuales están englobados en la categoría de CCDA)— en ambientes geográfica y socioeconómicamente diversos, que se supone realizan una labor sistemática destinada a personas educacionalmente desfavorecidas, fundamentalmente en zonas rurales. Se pretende que los CCDA modelo evolucionen hasta transformarse en:

  • instituciones oficialmente reconocidas que imparten una capacitación eficaz;

  • centros de información y de prácticas innovadoras; y

  • centros de coordinación de iniciativas adicionales de capacitación e intercambio de experiencia entre planificadores de educación no formal y de adultos (ENFA) o programas de capacitación profesional, administradores, coordinadores y capacitadores de otros CCDA, y por tanto para la difusión del programa en otras zonas de las respectivas regiones.

El programa fue denominado EXPRO (extra program), simplemente porque se inició oficialmente a comienzos de 2002 como un programa extraordinario de la programación regular por países del IIZ/DVV, con fondos especiales aportados por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo ( Bundesministerium für wirtschaftliche Zusammenarbeit und Entwicklung – BMZ). El «Programa de Acción 2015» fue creado por el gobierno alemán en 2001 con el objeto de ayudar a aliviar la pobreza y de ese modo contribuir activamente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo para el Milenio.

Aún no se ha determinado de manera concluyente si este programa podría considerarse un «modelo de buena práctica» . Los resultados de la evaluación del impacto de un programa piloto de 3 años demuestran que un enfoque de ese tipo aplicado a la educación de adultos efectivamente ayuda a reducir el nivel de pobreza de personas indigentes. Las reacciones de los grupos destinatarios, de las partes interesadas a nivel local, de expertos en ENFA, al igual que de administradores y políticos preocupados por el tema, han sido mayoritariamente positivas y alentadoras. Sin embargo, sólo será posible formarse una opinión definitiva una vez transcurridos los primeros 2 a 3 años de aplicación de los respectivos programas de capacitación.

Contexto y antecedentes políticos

Etiopía, con una población de 70 millones de habitantes en octubre de 2003, es el segundo país más poblado de África. Con un producto interno bruto real (PIB) per cápita de aproximadamente US$ 90, es uno de los países más pobres del mundo. Según el Programa de Desarrollo Sostenible y Reducción de la Pobreza (Sustainable Development and Poverty Reduction Program – SDPRP) de Etiopía, el 70% de la población adulta es analfabeta (MOFED 2002). Cerca de 25 millones de adultos que trabajan en la agricultura, lejos el principal sector de empleo, carecen de educación, aptitudes y conocimientos técnicos básicos (Sisay, 2003).

El gobierno de Etiopía considera que la educación es uno de los sectores clave del desarrollo y proporciona educación y capacitación técnica y profesional (ECTP) a través del Ministerio de Educación (Ministry of Education – MoE) y las ORE, a aquellos que completan el décimo año de estudios, mientras que a los jóvenes y adultos mayores de 15 años con una escolaridad inferior al décimo año, o que incluso no poseen instrucción, les ofrece, en la medida de sus disponibilidades, programas de alfabetización y capacitación para el desarrollo de aptitudes básicas en los CCDA. Según lo planificado para el período 2002-2005 del Segundo Programa de Desarrollo del Sector Educacional (Education Sector Development Program II – ESDP II), la meta es impartir capacitación para desarrollar las aptitudes básicas de 65.000 jóvenes y adultos en 43 nuevos CCDA (MoE 2002a).

Puesto que en el sector educacional el gobierno etíope ha asignado máxima prioridad a los subsectores de enseñanza primaria y ECTP, la ENFA ha sido el subsector de menor importancia durante la última década y únicamente ha recibido un apoyo marginal. Sólo recientemente —tras la Conferencia de Dakar sobre Educación para Todos (EPT) y la formulación de la nueva Estrategia para la Reducción de la Pobreza (ERP)—, la educación no formal como vía alternativa hacia la enseñanza primaria básica recibió un respaldo político más sólido. Asimismo, las iniciativas y actividades de educación no formal y de adultos orientadas a las aptitudes para la subsistencia emprendidas por las organizaciones no gubernamentales (ONG) y organizaciones de base comunitaria (OBC), han sido reconocidas como importantes contribuciones al desarrollo del sistema educacional (y han sido gradualmente aprobadas como medio de reducción de la pobreza).

En comparación con otros países africanos, el desarrollo del sistema nacional de educación de adultos es sólo parcial y desigual entre una región y otra. Los programas a nivel de distritos ( woredas) o comunidades ofrecen —si acaso logran hacerlo— únicamente alfabetización o desarrollo de aptitudes, pero no imparten alfabetización funcional o capacitación en aptitudes para la subsistencia, y ni hablar de otros ámbitos de la educación de adultos como la educación cívica, cultural o ambiental, o el amplio campo de la educación permanente. Un importante factor que explica esta situación es la falta general de especialistas con formación profesional en prácticamente todos los niveles: trabajadores para el desarrollo comunitario, monitores y coordinadores de programas, como también planificadores, diseñadores de materiales, redactores, capacitadores, conferenciantes y en particular investigadores. Sólo se está realizando una cantidad muy reducida de iniciativas no gubernamentales de educación de adultos, y cuando se logra ponerlas en práctica sólo es a nivel de comunidades o aldeas. Las redes regionales de ONG están funcionando con dificultades y no son sostenibles; en cuanto a las redes nacionales de educación de adultos, simplemente no existen.

Los servicios de los proveedores de capacitación, como por ejemplo los más de 400 CCDA, se encuentran sumamente subutilizados, no sólo debido a los bajos presupuestos sino además a la falta de coordinadores capacitados que puedan diseñar programas de capacitación basados en las necesidades y orientados a las aptitudes para la subsistencia. El personal se siente en gran medida desmotivado, insuficientemente capacitado o absolutamente fuera de lugar. Las áreas de desarrollo de aptitudes son exactamente las mismas en la mayoría de los centros, aunque difieren en cuanto a la complejidad del contenido y la duración de los cursos, según sea la disponibilidad de fondos. La capacitación se concentra sólo en los conocimientos técnicos especializados y no prepara a los alumnos para que se dediquen a actividades económicas o para que abran un negocio. Los materiales de capacitación tales como herramientas, instrumentos de trabajo y materias primas están disponibles sólo en cantidades insuficientes; los materiales de aprendizaje son prácticamente inexistentes. El programa no está orientado según la demanda, ni vinculado a planes de crédito, ni tampoco pertenece enteramente a la comunidad respectiva (Albinson/Olofsson/Salomonson 1985, IER/AAU 1994, SNNPR Education Bureau 1996, Abebe 1996, ANFE Panel OREB 1997, Asnake 1998, Burckhardt 2000, Guluma 2002, Zelleke 2003).

Teniendo en cuenta estos antecedentes, desde que comenzó a prestar apoyo a Etiopía en 1995 el IIZ/DVV ha estado asesorando a diversos programas, entre ellos el programa de desarrollo de aptitudes básicas del Ministerio de Educación y de algunas ORE (Hildebrand, 1998). Las explicaciones y justificaciones teóricas del enfoque pueden encontrarse en las documentaciones de muchas experiencias prácticas, en las teorías y los conceptos de empoderamiento, generación de ingresos, medios de subsistencia, desarrollo comunitario y capacitación profesional. El programa EXPRO ha evolucionado posteriormente como resultado de una serie de intervenciones prácticas, particularmente en el curso de los 4 a 5 últimos años, las que pueden describirse de la siguiente manera:

  1. Apoyo práctico a la capacitación en CCDA, capacitación de su personal y respaldo a instituciones de capacitación previa al servicio y en el servicio relacionadas con el desarrollo de aptitudes, incluidas la publicación y la distribución de materiales de enseñanza, aprendizaje y capacitación (1996–1999).

  2. Proyectos piloto sobre desarrollo comunitario integrado e introducción de métodos participativos tales como la evaluación rural participativa (ERP), identificación de necesidades de mercado y capacitación, y economías basadas en la competencia mediante la formación de empresas (EBCFE) /1999–2001.

  3. Capacitación de capacitadores (CDC) especializados en el desarrollo de aptitudes para la subsistencia (análisis de situaciones, ERP, análisis de mercado, identificación de necesidades de capacitación, análisis institucionales, EBCFE, principios básicos del aprendizaje de adultos) y capacitación sobre gestión del ciclo de proyectos (GCP), por ejemplo planificación de proyectos y programas utilizando el enfoque del marco lógico (logframe), monitoreo más evaluación (M + E), sistemas de información para la gestión (SIG) de la ENFA, destinados al personal clave de entidades asociadas (Ministerio de Educación, oficinas ORE y ONG) de 6 regiones (2002 hasta la fecha).

  4. Introducción del nuevo programa extraordinario (EXPRO) mediante la sensibilización y la orientación de quienes adoptan decisiones y de las autoridades clave (políticos, funcionarios superiores de las ORE, oficinas regionales para la creación de capacidades [regional capacity-building bureaus – RCCB], y de entidades de nivel inferior, al igual que de las ONG) (2000 hasta la fecha).

  5. Elaboración de materiales de formación destinados a capacitadores de capacitadores (C de C) en el área del desarrollo de aptitudes para la subsistencia, y a capacitadores y coordinadores en CCDA; y capacitación de especialistas en ENFA a nivel de distritos, al igual que de coordinadores de CCDA (2002 hasta la fecha).

  6. Impulsar el desarrollo de los CCDA y CCP de las ONG, y crear CCDA y CCP modelo y centros rurales modelo de ECTP en 6 regiones restaurando, equipando, amueblando, comprando materiales y prestando asesoramiento a los programas (2003 hasta la fecha).

Con la formulación y puesta en práctica del nuevo Programa de Educación y Capacitación Técnica y Profesional (ECTP) del Gobierno de Etiopía (MoE 2002c), recientemente se ha presentado un desafío adicional que bien puede derivar en otro objetivo del programa EXPRO: impartir capacitación profesional no formal a grupos destinatarios especiales, como por ejemplo los jóvenes, en especial desertores escolares que no tienen acceso al sistema de capacitación profesional formal. Ya se ha puesto en marcha en una región un proyecto piloto para establecer centros rurales de ECTP. El objetivo es que ofrezca vías alternativas para que los alumnos que no cumplen los requisitos (haber cursado el décimo año de estudios más uno) lleguen a obtener las calificaciones profesionales, vinculando los programas de capacitación profesional formal y no formal.

Evaluación del programa piloto y de la capacitación

Entre 1999 y 2001, el IIZ/DVV, conjuntamente con la ORE de Oromia (Oromia Regional Bureau of Education – OREB), han aplicado un proyecto piloto integrado de desarrollo sobre educación básica no formal y desarrollo de aptitudes a nivel comunitario en la asociación de campesinos de Kolba-Gode y de la woreda de Lume en el pueblo de Mojo, en la zona de Shoa Oriental. Fuera de las comunidades de ambas localidades y de la Oficina de Educación para las Woredas (Woreda Education Office – WEO), otras oficinas gubernamentales como la Oficina de Agricultura para las Woredas (Woreda Agricultura Office – WAO) y la Oficina de Salud para las Woredas (Woreda Health Office – WHO) participaron en el proyecto multisectorial destinado a reducir la pobreza rural. La implementación del proyecto demoró cerca de 3 años, período durante el cual fue sometida a un monitoreo.

Con miras a aplicar algunos de los componentes del proyecto en otras zonas de Oromia, tanto el IIZ/DVV como la OREB se interesaron por determinar de manera bastante sistemática el impacto de estas intervenciones. Posteriormente se organizó un equipo que propuso la OREB, compuesto por especialistas en ENFA de la Asociación de Desarrollo de Oromia, la OREB, y el MoE, y respaldado por un consultor que trabajó junto con el IIZ/DVV en la implementación del proyecto. Si bien no se completaron todas las actividades proyectadas, la evaluación de impacto tuvo lugar entre febrero y marzo de 2002 con los siguientes objetivos:

  • Identificar los principales logros registrados hasta la fecha (¿Cuál fue el impacto de las medidas y actividades del proyecto en los diversos grupos destinatarios? ¿Cuál fue el más beneficiado? ¿Cuáles son los factores fundamentales para lograr el éxito?).

  • Evaluar los principales problemas que se encontraron durante la implementación del programa (¿Por qué el impacto no fue tan marcado como se esperaba? ¿Cuáles son los factores fundamentales que condujeron al fracaso?).

  • Determinar los costos del proyecto, especialmente los costos per cápita de cada uno de los componentes y tipos de capacitación o actividad.

  • Proponer recomendaciones que puedan ser empleadas como directrices para programas similares en otras áreas o localidades (¿Qué funciona? ¿Qué no funciona?).

El estudio arrojó como resultado un detallado informe que fue analizado por las partes interesadas antes de ser impreso (IIZ/DVV, Oficina Regional para África Oriental, 2003a). En él se responden las preguntas anteriores, se abordan los problemas principales y se ofrecen no menos de 18 recomendaciones detalladas para aquellos que deseen reproducir o poner en marcha proyectos similares.

En general, todas las principales actividades, tales como labores de orientación, de capacitación o de planificación de algunos de los proyectos de los CCDA modelo han sido documentadas y difundidas como «documentos internos» entre todas las personas comprometidas en esta tarea y aquellos que se han interesado en el tema. Asimismo, diversos socios han preparado informes habituales sobre el proyecto piloto y sobre talleres de orientación, capacitación y planificación para proyectos específicos, los que han sido publicados en el boletín «Focus on Adult and Non-formal Education in Etiopía» («La Educación no formal y de adultos en Etiopía como centro de interés») , y editados también conjuntamente por la Oficina del IIZ/DVV y el panel de educación no formal (ENF) del MoE. Dicho boletín constituye la única publicación periódica sobre educación de adultos en Etiopía, y está siendo distribuido por todo el país. Las presentaciones, los documentos y los planes que revistan mayor interés serán publicados por separado como volúmenes o folletos.

El futuro proceso de monitoreos y evaluaciones (M+E) anuales, bianuales y trianuales del EXPRO se realizará de conformidad con una matriz para planificación de proyectos (MPP) que fue diseñada a comienzos de 2002 y fue incorporada en los planes anuales generales del programa por países para Etiopía del IIZ/DVV sobre «Apoyo a la educación no formal y de adultos en Etiopía» . Para el objetivo general, el objetivo del proyecto y los resultados esperados, se han elaborado indicadores objetivamente verificables y se han descrito fuentes para la verificación. Junto con aportar importantes supuestos para alcanzar resultados y objetivos, ello permite evaluar el impacto de todo el programa.

Objetivos y resultados esperados

La finalidad del programa es permitir que jóvenes y adultos indigentes generen ingresos (objetivo del proyecto) y de este modo contribuyan a reducir la pobreza en determinados regiones y estados federales de Etiopía (objetivo general).

Se supone que esos objetivos se conseguirán cuando se alcancen los siguientes resultados o metas:

  1. Los responsables de adoptar decisiones, al igual que las ONG y las OBC pertinentes a nivel nacional, regional y distrital, son sensibilizados, informados y parcialmente asesorados sobre las necesidades y la factibilidad de la ENFA, para que así respalden el programa.

  2. Se elaboran y/o revisan currículos para el desarrollo no formal de aptitudes en los CCDA, lo mismo que en programas de alfabetización funcional de adultos e instituciones similares; se preparan guías y manuales para capacitadores y coordinadores, como también materiales de enseñanza y aprendizaje, parcialmente traducidos a distintos idiomas y distribuidos en cantidades limitadas junto con material didáctico.

  3. Instituciones de educación superior forman educadores de adultos de nivel profesional y con distintos perfiles, a quienes se les asignan cargos acordes con sus capacidades; el personal administrativo y docente de instituciones gubernamentales y de otros ámbitos en determinados regiones y distritos recibe orientación y capacitación parcial sobre planificación, implementación y evaluación de programas y proyectos de educación de adultos orientados según la demanda y para la generación de ingresos; se prepara a capacitadores para orientar y capacitar al personal sobre aptitudes para la subsistencia.

  4. Se eleva la categoría de una cantidad limitada de CCDA, CCP y centros rurales de ECTP idóneos en regiones escogidas, los que se convierten en instituciones oficialmente reconocidas que ofrecen programas no formales, orientados según la demanda y para la generación de ingresos, destinados a jóvenes y adultos.

  5. Proyectos modelo sobre alfabetización funcional de adultos (AFA), emprendidos por gobiernos, ONG, OBC y otras entidades, se ponen en marcha y se establecen principalmente en zonas rurales; conceptos tales como REFLECT y AFA han sido objeto de experiencias piloto y se encuentran en condiciones de ser evaluados comparativamente con respecto a programas de alfabetización no formal de las ORE. Se fortalecen las capacidades de ENFA de las ONG pertinentes y se fomenta la cooperación entre las ONG y los gobiernos o administraciones regionales y locales.

Hasta ahora estos resultados se han conseguido en diversos grados. Ellos están vinculados entre sí, y por tanto las actividades respectivas para poder lograrlos se han realizado en paralelo. Hasta la fecha se han creado 15 centros modelo, todos los cuales ya están aplicando al mismo hasta tres programas de capacitación distintos para diversos grupos.

Estrategias y métodos de orientación

Con el fin de llevar a cabo las actividades respectivas, se han aplicado —y se seguirán aplicando— estrategias y métodos según lo planificado. Al igual que el programa mismo, ellas se han ido desarrollando con el tiempo al poner en práctica aquellas que han dado buenos resultados en otros programas, al experimentar en distintos contextos, y al aprender de la experiencia y de diversas entidades asociadas. Se entiende que estas «directrices» serán revisadas y modificadas durante su implementación.

Garantizar que los responsables de adoptar decisiones y los funcionarios clave cuenten con información, sensibilización y orientación : La experiencia ha demostrado que sin el apoyo de quienes adoptan las decisiones y otros funcionarios clave las probabilidades de introducir innovaciones importantes no son muy altas. En Etiopía es preciso incluir a miembros de los parlamentos regionales, del MoE federal, a ministros o viceministros regionales de creación de capacidades (el ministerio principal), de educación, de ECTP, y además a representantes de los sectores de salud y agricultura, representantes de alta jerarquía de asociaciones de desarrollo y asociaciones femeninas, e incluso de distritos y zonas donde se encuentran los CCDA.

Comprometer la participación de ministerios de operaciones pertinentes, tales como el de creación de capacidades, el de agricultura y el de salud, fuera del de educación : Puesto que la pobreza supone la existencia de una dimensión compleja y polifacética, los medios educacionales por sí solos no pueden lograr una reducción sostenible. En consecuencia es necesario comprender que las labores de sensibilización, orientación y formación en los ámbitos de salud y agricultura deben ser incluidas en el programa de capacitación. Asimismo, es preciso comprometer desde el comienzo la participación de las oficinas regionales de creación de capacidades y su personal a nivel de distritos, debido a la responsabilidad general que les cabe en el área de creación de capacidades. Representantes de los respectivos ministerios deberían formar parte de las juntas de educación y capacitación de las woredas ( woreda education and training boards – WETB), o de los consejos de ECTP de los distritos; habría que planificar actividades que se incluyeran en el programa anual de capacitación de los CCDA (o si correspondiera, en el plan de acción comunitario).

Comprometer la participación de los grupos destinatarios y sus comunidades en las labores de planificación e implementación : Al aplicar métodos tales como la evaluación rural participativa (ERP), al igual que la planificación de proyectos participativa y cooperativa, los grupos destinatarios y sus comunidades de alguna manera se comprometen en la tarea de planificación. Con el objeto de lograr que la capacitación sea generalmente sostenible y se oriente según la demanda, las comunidades dentro del área atendida por los CCDA tienen que ser un componente fundamental de la WETB o del consejo de ECTP, en aquellos casos en que los CCDA sean trasladados de la ORE a comisiones regionales de ECTP. Su participación activa debería planificarse de tal manera que en la comunidad se desarrolle un sentido de propiedad sobre los CCDA y sus programas.

Diseñar el currículum y el contenido de la capacitación, con una preocupación especial por las aptitudes para la subsistencia : El término «subsistencia» se emplea en el EXPRO con el sentido más bien tradicional de ganarse la vida en una sociedad predominantemente agraria. Se limita más o menos a la dimensión del capital humano, es decir

«al conocimiento, las aptitudes y los métodos empleados para producir u obtener el alimento, el agua, el vestuario y el refugio necesarios para la supervivencia y el bienestar, se trate de una economía de subsistencia, monetizada, o de una combinación de ambas» (Oxenham y otros, 2002: 7).

Por supuesto que la definición incluye los ingresos derivados de actividades no agrícolas. Otros recursos relacionados con la subsistencia, como el capital social, natural, físico y financiero, podrían ser considerados aplicables en distintas combinaciones (como ocurrió en el programa piloto del IIZ/DVV), pero aún no pueden orientar el contenido de la capacitación debido a limitaciones de los programas. Los tipos de aptitudes, y por ende el currículó aplicable a un área en particular, se identificarán por medio de análisis situacionales y ERP, combinados con análisis de mercado e identificación de necesidades de capacitación (INC).

Lograr que los programas de capacitación se orienten al mercado y según la demanda : El programa debe entregar aptitudes aplicables a nivel doméstico o que puedan utilizarse para producir algo que sea comercializable y tenga demanda, primero que nada al interior del ambiente de las personas capacitadas, pero que no necesariamente esté limitado al uso o al consumo local. Antes de emprender cualquier iniciativa de este tipo resulta de capital importancia efectuar un análisis de mercado junto con una identificación de necesidades de capacitación. La decisión respecto de las aptitudes que se desarrollarán en el programa de capacitación debe basarse en la demanda de los mercados aledaños, las necesidades de subsistencia y de capacitación de los grupos destinatarios, considerando, por cierto, no sólo la integridad económica y de organización, sino además la ecológica. Dependiendo de la ubicación geográfica del CCDA, existen actualmente tres opciones para escoger aptitudes desarrollables, todas las cuales repercuten en el grupo destinatario: énfasis en las necesidades de subsistencia, en las necesidades del mercado o en las necesidades de capacitación . En contraste, la decisión en casi todos los CCDA aun no atendidos por el EXPRO se basa en lo que se ha ofrecido habitualmente en el pasado, o es de exclusivo conocimiento del coordinador del CCDA, quien la adopta arbitrariamente, mientras que los demás sólo se enteran de ella por casualidad.

Vincular el programa con instituciones de crédito y entidades que respaldan la formación de empresas : A fin de aplicar las aptitudes recién adquiridas en su aldea o en su comunidad, las personas capacitadas requieren acceso a créditos para comprar herramientas de trabajo y materias primas, o para crear una pequeña empresa. En Etiopía, instituciones regionales de microfinanciación están ofreciendo sus servicios sólo en algunas regiones. Además, cuentan con una diversidad de políticas y procedimientos crediticios en función de los prestatarios y sus áreas de trabajo. Es importante comprometer desde un principio la participación de las instituciones pertinentes —se trate de bancos, ONG o centros de información sobre microcrédito y crédito pequeño— en la planificación del programa anual de capacitación. Al interior del programa nacional de ECTP, el MoE, a través del Kreditantstalt für Wiederaufbau (KfW: Instituto crediticio alemán), ofrece ayuda financiera a proveedores de capacitación de todos los tipos, incluidas las instituciones dedicadas a la capacitación no formal que desarrollan aptitudes para la subsistencia.

Focalizar los programas a grupos especiales, como las niñas y mujeres de zonas rurales, los jóvenes sin tierra, los desertores escolares y otras personas de escasos recursos que se sientan motivadas, y escogerlos cuidadosamente: Debido a frecuentes sequías y a otros desastres naturales que azotan a Etiopía, prevalece la idea de que focalizar la pobreza significa sólo ayudar a los más pobres entre los pobres, en especial a las personas sin tierra, principalmente abasteciéndolos de alimentos. Por otra parte, como es de conocimiento general, la educación básica de las mujeres reporta mayores beneficios que la de los hombres. Por añadidura, en las zonas rurales de Etiopía las niñas y las mujeres se encuentran más desfavorecidas que los niños y los hombres. La identificación de necesidades de capacitación ha permitido averiguar, por ejemplo, que los jóvenes y desertores escolares que aún dependen de sus padres suelen sentirse motivados para continuar su educación o capacitación. Es probable que esos grupos no sólo participen plenamente en el proceso de capacitación, sino también que más adelante emprendan iniciativas que les permitan generar ingresos. Puede que en determinadas circunstancias los individuos capacitados tengan que ayudar a sufragar parcialmente los costos del curso, etc. Los requisitos educacionales o de motivación (antecedentes académicos, edad, sexo, motivación, disposición a ahorrar dinero y a cooperar con los demás, etc.) tienen que analizarse cuidadosamente antes de convocar a los participantes potenciales. La propia labor de selección debe seguir un procedimiento claro y transparente en el que participen representantes de la comunidad.

Aplicar métodos basados en la investigación para analizar áreas, mercados, necesidades institucionales y de capacitación, y para planificar y evaluar programas. A fin de transformarse en proveedores profesionales de capacitación, es menester que los CCDA y su personal apliquen métodos sistemáticamente desarrollados y probados en las tareas de análisis, identificación, planificación, implementación, gestión, monitoreo y evaluación. La mayoría de estos métodos o metodologías se han aplicado en distintos tipos de investigación-acción que han tenido lugar dentro del marco de diversos proyectos de desarrollo y de educación de adultos, y han resultado ser de utilidad. Es preciso organizar la capacitación sistemática para permitir que los planificadores de ENFA, los capacitadores de capacitadores dedicados a desarrollar aptitudes para la subsistencia, o los coordinadores de los CCDA, los apliquen de manera adecuada. La mayoría de estos funcionarios han sido capacitados como maestros de enseñanza primaria, pero su formación no incluye métodos como aquellos que fueron usados para capacitar a planificadores de ENFA, a CDC dedicados a desarrollar aptitudes para la subsistencia o a coordinadores de CCDA.

Respaldar la creación de capacidades mediante el enfoque de CDC y el intercambio de experiencias a nivel interregional: La capacitación en el contexto del EXPRO significa capacitar al personal. En consecuencia, se comienza por identificar las necesidades (intereses, experiencias, lagunas de conocimientos y de aptitudes) de los alumnos adultos. En la capacitación de todos los tipos de funcionarios se adopta un enfoque orientado a los objetivos y fundado en la actividad, cuyo elemento principal es el material escrito. Con la capacitación de capacitadores-guías en todas las 6 regiones, de quienes se espera que a cambio impartan cursos de perfeccionamiento a capacitadores y coordinadores de los CCDA a nivel de zonas y distritos en sus respectivas regiones (siguiendo el modelo de cascada), se pretende fortalecer las aptitudes de capacitación de la región en diversos niveles administrativos. Asimismo, el intercambio sistemático de experiencias entre los CCDA y sus coordinadores —de los cuales depende gran parte del programa— en diversas regiones debería ayudar a consolidar la posición y el papel de ambos al interior de la comunidad y del distrito,.

Elaborar materiales de capacitación pertinentes en los idiomas respectivos: A diferencia de lo que ocurre en algunos de los países vecinos, los materiales de capacitación para educación de adultos en Etiopía son de difícil acceso, pero incluso aquellos que se encuentran disponibles no se basan en las necesidades de los alumnos adultos ni están orientados al desarrollo de aptitudes para la subsistencia. La única institución de educación superior del país que ofrece un programa de capacitación en educación no formal y de adultos ( Gima Teachers College) aún no ha sido capaz de elaborar los materiales necesarios. Por otro lado, el MoE y las comisiones regionales de ECTP se están concentrando en la capacitación profesional formal. Ninguna otra organización o institución gubernamental, y ninguna ONG de educación de adultos del país está produciendo materiales destinados al desarrollo de aptitudes para la subsistencia o a la capacitación profesional no formal. La creación, la producción y la traducción de materiales de capacitación a por lo menos 3 idiomas (amhar, oromiffa, tigringna), resultan sumamente necesarias y por tanto constituyen un problema urgente.

Capacitar a coordinadores según las exigencias de los programas: Teniendo en cuenta que sólo una institución de formación previa al servicio en sólo una de las seis regiones del EXPRO (Oromia) ofrece un programa de capacitación sistemática, y que de ella egresan coordinadores calificados de CCDA, el programa debe capacitar a todos los demás coordinadores que se encuentran fuera de un marco institucional. Como lo anterior resulta más costoso que un programa institucionalizado, la capacitación está siendo simplificada para que se ajuste estrictamente a las exigencias del programa. Ello significa que se limita a los métodos mencionados anteriormente y a las aptitudes necesarias para establecer y gestionar exitosamente un CCDA modelo. Por otra parte, ofrece nuevos aspectos tales como la vinculación de los medios de subsistencia con la alfabetización, la movilización de recursos, la recaudación de fondos, y la cooperación con otros sectores. El objetivo del EXPRO a este respecto será formar sólo paraprofesionales hasta que se disponga de aptitudes suficientes para impartir capacitación previa al servicio.

Aprovechar las oportunidades de capacitación para informar e instruir a los participantes acerca del VIH/SIDA: Cada vez que los jóvenes y los adultos se reúnen para fines de aprendizaje o capacitación se debe aprovechar esa oportunidad para informar y posiblemente instruir a los participantes (y a través de ellos, a sus familias) sobre el impacto del VIH/SIDA y cómo hacer frente a esta enfermedad. Existe el proyecto de impartir un programa corto de capacitación destinado a los coordinadores de CCDA o al experto en ENFA en la Oficina de Educación para las Woredas, y entregarles algún material informativo.

Aplicar un enfoque gradual al crear un CCDA modelo: Originalmente, los CCDA fueron establecidos en Etiopía durante las décadas de 1970 y 1980 con el fin de poner en marcha y multiplicar tecnologías apropiadas y fomentar aptitudes para generar ingresos en comunidades locales. Tras la caída del régimen del Derg en 1991, la mayoría de ellos se volvieron ineficaces y antifuncionales, y aún se requiere un enorme esfuerzo para reactivarlos. A causa de la falta de fondos aportados por gobiernos federales y regionales, la reactivación de los potenciales CCDA modelo debe realizarse de una manera estrictamente eficaz en función de los costos. El EXPRO ha elaborado una guía sobre el «nuevo perfil de un CCDA modelo» que consta de «diez etapas básicas de acción» que deben seguirse a fin de identificar y utilizar los recursos potenciales para generar ingresos (Oficina Regional del IIZ/DVV para África Oriental, 2003b). Algunas de estas etapas, como la selección de participantes o la selección y capacitación de capacitadores y monitores, la evaluación y el desarrollo del contenido y el currículó de la capacitación, como también la evaluación de la capacitación propiamente tal, necesitan evolucionar aun más y por tanto requieren esfuerzos adicionales. La observancia de lo señalado en la guía garantizará asimismo que los fondos se proporcionen y se utilicen siempre y cuando un programa de capacitación sea concebido seriamente y las herramientas, los materiales, el capacitador, etc., sean identificados con claridad.

Aumentar el área de cobertura de los CCDA modelo proporcionando alojamiento para los estudiantes, centros satélite, o ambos servicios: Uno de los puntos débiles de la mayoría de los CCDA consiste en su limitada cobertura. Los alumnos suelen ser invitados por el pueblo o la aldea donde se encuentra el centro y por aldeas circundantes a las que pueden llegar dentro de un mismo día (recorriendo una distancia de 5 a 10 km.). La disponibilidad de instalaciones (básicas) para el alojamiento, especialmente de niñas y mujeres, contribuye a aumentar enormemente el área de cobertura. Otra manera de extender los servicios, especialmente en distritos rurales, consiste en establecer centros satélite en las principales aldeas, incluso en aquellas más alejadas. Hasta ahora unos pocos CCDA ya han emprendido iniciativas orientadas en ambas direcciones.

Utilizar y promover la actual y una nueva cooperación entre comunidades, OBC, ONG, asociaciones regionales y organizaciones gubernamentales: Las experiencias vividas en Etiopía —al igual que en otros países— han demostrado que una participación activa de comunidades rurales y predominantemente analfabetas en proyectos de desarrollo resulta más probable y sostenible siempre y cuando cuenten con la asistencia de OBC o de ONG regionales o nacionales que estén familiarizadas con las condiciones de vida de los habitantes locales. Tan pronto como la comunidad está organizada y habituada a asumir algunas responsabilidades, resulta más fácil atraer a sus miembros para que participen en nuevos programas, por ejemplo en los de desarrollo de aptitudes y generación de ingresos. Por otra parte, la cooperación entre las ONG y las instituciones gubernamentales, como las oficinas para diversos sectores a nivel de woredas, no está funcionando adecuadamente en todas partes. Así pues, el IIZ/DVV ha organizado y respaldado la planificación cooperativa de proyectos entre comunidades, ONG, asociaciones de desarrollo regional, y administraciones gubernamentales de regiones y distritos.

Escollos y deficiencias

Como ocurre en cualquier programa de este tipo y de esta magnitud, surgen escollos y deficiencias. La MPP contiene una serie de supuestos que corresponden a afirmaciones acerca de factores externos inciertos entre cada uno de los niveles de objetivos sobre los cuales el EXPRO opta por no ejercer control, o carece de él. La mayoría de dichos supuestos se refiere a la capacidad y la disposición de los socios, principalmente instituciones gubernamentales, para respaldar el programa. En la siguiente enumeración sólo se mencionan algunos de los problemas y riesgos potenciales:

  • En la mayoría de las regiones, los representantes de los ministerios pertinentes a nivel de distritos no están habituados a cooperar mutuamente a fin de poner en práctica un enfoque multisectorial necesario para combatir la pobreza. Se recomienda encarecidamente que un organismo coordinador, tal vez las oficinas regionales para la creación de capacidades, asuman una función supervisora.

  • La mayoría de las regiones asociadas han modificado recientemente su sistema administrativo educacional. El nuevo sistema establece más bien una separación entre la enseñanza puramente asociada a la lectura, la escritura y el cálculo, y la capacitación meramente vinculada a las aptitudes y a los sistemas de ahorro y crédito, en lugar de respaldar un enfoque combinado orientado a la subsistencia, como lo recomiendan el Banco Mundial y el IIZ/DVV (Oxenham y otros, 2002; IIZ/DVV, 2002:3-9). Los CCDA y su personal, que solían estar bajo la autoridad de la ORE, ahora dependen de una comisión semiautónoma de ECTP. Como los funcionarios recién asignados a las comisiones de ECTP carecen de formación en las áreas de desarrollo de aptitudes para la subsistencia y capacitación profesional no formal, y puesto que la CDC destinada a desarrollar aptitudes para la subsistencia en las unidades de ENFA de las ORE se limita actualmente a la enseñanza de la lectura, la escritura y el cálculo, existe la urgente necesidad de poner en marcha iniciativas y procedimientos cooperativos.

  • Dado que el EXPRO depende en gran medida de la capacidad y el compromiso de cada uno de los coordinadores de los CCDA, es un imperativo que estas personas sean escogidas cuidadosamente y permanezcan en su cargo durante el período de implementación. Teniendo en cuenta que las administraciones gubernamentales se caracterizan por una frecuente rotación de personal que alcanza niveles relativamente altos, esta situación entraña el mayor riesgo de fracaso para el proyecto.

  • En vista de la carencia general de materiales de capacitación adecuados y de facilidades para producirlos, es menester explorar medios y arbitrios con miras a desarrollar, en distintos idiomas, nuevos materiales y manuales de capacitación, además de materiales de enseñaza y aprendizaje.

  • Puesto que en Etiopía sólo una institución de capacitación previa al servicio ofrece una formación sistemática y prepara profesionales calificados en el área de la ENFA, es necesario establecer programas institucionalizados de capacitación a nivel nacional y regional.

  • El problema de cómo vincular la capacitación para la subsistencia con la alfabetización sólo ha sido abordado recientemente con la introducción del enfoque REFLECT. Si la alfabetización debería incorporarse en el desarrollo de aptitudes o impartirse por separado sigue siendo una cuestión aún por resolver.

  • La vinculación del desarrollo de aptitudes para la subsistencia con el crédito otorgado por instituciones regionales de microfinanciación no siempre da resultado en todas las regiones, de modo que se requieren esfuerzos adicionales.

  • Inculcar en el programa aplicado en los CCDA gubernamentales la sensibilidad con respecto al género, de suerte que se reconozcan las necesidades y las aportaciones de las mujeres, sigue representando un desafío complicado. En consecuencia, ahora las asociaciones femeninas y ONG regionales están siendo directamente incluidas en el programa.

Conclusión

En este trabajo se expone cómo el EXPRO se desarrolló históricamente y según las exigencias prácticas. A lo largo de los años se han creado estrategias y métodos en estrecha colaboración con el MoE, las ORE, y con especialistas y colegas a nivel nacional, de modo que resultan adecuados y acordes con el contexto nacional.

Se describe un programa cuyo objetivo es establecer instituciones profesionales dedicadas a desarrollar las aptitudes de personas pobres, al igual que de jóvenes y adultos educacionalmente desfavorecidos, mejorando así sus medios de subsistencia.

Se propone un modelo con relación a:

  • La manera de perfeccionar y aprovechar eficazmente los CCDA altamente subutilizados (o bien cómo crear nuevos centros).

  • La manera de organizar programas para desarrollar las aptitudes de personas educacionalmente desfavorecidas, los cuales estén orientados al mercado y según la demanda.

  • La manera de desarrollar y organizar la capacitación profesional no formal como parte del programa nacional de ECTP.

  • La manera de organizar la ENFA orientada al desarrollo como un instrumento para mejorar los medios de subsistencia de las personas de escasos recursos, que aún constituyen la mayoría de la población etíope.

  • La manera de emplear la educación de adultos como un medio eficaz para combatir y reducir la pobreza.

El programa es flexible y ofrece un enorme potencial, ya que permite escoger áreas de desarrollo de aptitudes entre 3 ó 4 alternativas, dependiendo de la ubicación geográfica y de los grupos destinatarios: énfasis en necesidades de subsistencia, en necesidades de mercado, en necesidades de capacitación, o una combinación de estas tres opciones.

Un «modelo» sirve generalmente como plan maestro para diseñar e implementar programas. Por consiguiente, el programa EXPRO ha sido dado a conocer y será difundido extensamente a un público más amplio utilizando distintos medios. Se pide a políticos y administradores comprometidos con la reducción de la pobreza, especialmente al interior de regiones de Etiopía, que consideren la posibilidad de aplicar dicho programa en gran escala, y se solicita el respaldo de donantes bilaterales y multilaterales.

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