Michael Samlowski

El 1º de mayo de 2005 se incorporaron a la Unión Europea diez países europeos, entre ellos países de Europa Central y Oriental en los que el IIZ/DVV tiene desde hace tiempo oficinas de proyectos, o bien trabaja con instituciones asociadas. Michael Samlowski, Director interino del IIZ/DVV, se ocupa de la cuestión acerca de lo que este hecho significa para el futuro trabajo del IIZ/DVV. El artículo ya fue publicado en las “Hessischen Blättern für Volksbildung”, una revista sobre educación de adultos que se publica en Alemania, editada por la Asociación de Universidades Populares de Hessen (Hessischen Volkshochschul-Verband), número 4/2004.

La ampliación de la Unión Europea hacia el Este – ¿un desafío para el IIZ/DVV?

En una revista todos los artículos deben tener un título, y el que empleamos aquí no está mal mi trabajo. No está mal. Tiene actualidad y sugiere un accionar dinámico. En todo caso el plantearse desafíos, e incluso responder a ellos, es algo que habla a favor de quien los asume. En ese sentido el título le queda bien a la DVV y a su Instituto Internacional. Sin embargo el título puede resultar más bien engañoso para lo que a continuación se va a tratar, pues da a entender que con el ingreso a la Unión Europea – el primero de mayo de este año – de diez nuevos países, ocho de los cuales pertenecen a Europa Central y Oriental, el IIZ/DVV tendría que asumir tareas esencialmente nuevas, o que se producirían cambios sustanciales en lo que hasta ahora ha sido el campo de acción del IIZ/DVV. Y en realidad no es éste el caso. No obstante dicha fecha significa para el trabajo del IIZ/DVV, al mismo tiempo que el logro de una meta, también la necesidad de seguir prestando un apoyo, de alcance más amplio y más profundo, a la consolidación y profundización de los procesos educativos. Al mismo tiempo se tiene que poner en marcha nuevos procesos en los países que ingresan, y se tiene que trabajar para que dichos procesos no queden restringidos a ese círculo de países sino que gradualmente vayan adquiriendo relevancia para toda Europa. Es esto lo que se pretende explicar a continuación.

¿Cuáles son las tareas del IIZ/DVV?

El IIZ/DVV es el Instituto de la Asociación Alemana para la Educación de Adultos que se hace cargo de las relaciones internacionales de la Asociación y de sus múltiples tareas de cooperación internacional. Desde sus comienzos, en cuanto departamento técnico de la Asociación, se entiende a sí mismo como un instrumento de apoyo solidario a la educación de adultos sobre todo en los países en vías de desarrollo. La orientación del trabajo del IIZ/DVV sigue las líneas maestras que en 1989 fueron decididas por el Directorio de la Asociación y que siguen teniendo vigencia.

Ante la gran diversidad regional de las demandas y condicionamientos que presentan los países asociados, el IIZ/DVV reacciona con una variedad de métodos, contenidos y formas organizativas. Los campos de acción esenciales abarcan:

  • La formación y educación permanente de personal especializado en educación de adultos en los niveles inferior, medio y superior.

  • El diálogo e intercambio de experiencias entre el personal especializado en educación de adultos en los niveles local, nacional y regional.

  • El desarrollo, la producción, distribución y aplicación de materiales de enseñanza y aprendizaje, ya sean impresos, audiovisuales o electrónicos.

  • El fortalecimiento de la infraestructura institucional y material de las organizaciones asociadas.

  • El trabajo con grupos poblacionales rurales y urbanos, y la construcción de grupos de trabajo cooperativos.

  • El desarrollo comunitario.

  • La programas de educación permanente con examen final.

  • La formación de mujeres y sensibilización para la igualdad de las mujeres en la sociedad.

  • La promoción de la formación profesional orientada al mercado laboral, y educación permanente en el mismo sentido.

  • La educación ambiental.

  • La educación en los temas relacionados con la paz y los derechos humanos como contribución a la resolución de conflictos y a la justicia social.

  • La investigación y evaluación para la preparación, el acompañamiento y la valoración de programas de educación de adultos.

Estas tareas vienen siendo asumidas con notable continuidad por el IIZ/DVV desde su fundación, en estrecha cooperación con sus socios de los países del Tercer Mundo. El trabajo en y para los países en vías de desarrollo constituye hasta el día de hoy la mayor parte del campo de acción del IIZ/DVV.

Nuevas tareas del IIZ/DVV luego de la disolución del Bloque Oriental

Desde el colapso del modelo de socialismo estatista que se había desarrollado en los países del Bloque Oriental, la colaboración con socios de Europa Central y Oriental ha pasado a ser un nuevo punto esencial de su actividad. Para ello se pudo aprovechar los contactos que en los años de la guerra fría la DVV nunca permitió que se cortaran. En tiempos anteriores no se trataba de proyectos comunes intensivos sino de un intercambio técnico ocasional, de visitas esporádicas, de asesoramientos y negociaciones que tenían lugar en el marco de la UNESCO y sus conferencias internacionales, del compromiso del Instituto y de algunos colegas de las universidades populares que se interesaban por el trabajo en otros países y se preocupaban de que no se rompieran los hilos ni se perdieran el conocimiento y la curiosidad mutuos. Tales contactos eran poco frecuentes en las difíciles condiciones del telón de acero y de la guerra fría, pero precisamente por eso resaltaban también como algo precioso.

De estos colegas educadores sólo unos pocos resultaron ser funcionarios políticos ideológicamente endurecidos que después del cambio se convirtieron en oportunistas tuercecuellos. En la mayor parte de los casos se trataba de personas comprometidas que se esforzaban por darle forma a la educación de adultos dentro de las condiciones sociales de sus países, y que antes y después de la caída del socialismo merecieron consideración humana y respeto profesional. Para la incorporación del IIZ/DVV al trabajo de proyectos y a la cooperación con nuestros países vecinos del Este, esas personas fueron una ayuda: tanto las que se mantuvieron en las organaciones educativas que estaban en proceso de remodelación, como las que pusieron en marcha nuevas iniciativas o se vieron obligadas a buscar otros trabajos, por ejemplo en universidades o incluso fuera de la educación de adultos.

Las sociedades para la difusión del saber, la SNANIE rusa o la búlgara, la TWP polaca, la TIT húngara, o la academia checa Comenius, no se disolvieron después del cambio pero cambiaron completamente su carácter. Si antes eran poderosas organizaciones, sostenidas por el Estado y la sociedad y con un amplio mandato educativo, sobre todo en lo que se refiere a educación social, con financiación y clientela garantizadas, en su existencia posterior casi ya sólo les quedaba el nombre, sin funciones claras, con un mandato difuso, sin sostén financiero, sin ideas claras acerca de cómo podría desarrollarse una organización de educación continua en las condiciones de un libre mercado absolutamente descontrolado.

En estos casos la tarea del IIZ/DVV era crear espacios para las instituciones asociadas, proporcionar tiempo y espacio para la reflexión, proporcionar contactos para posibles modelos de solución, no necesariamente exclusivamente alemanes, así como apoyar, también materialmente, el establecimiento de nuevas formas y ofertas de aprendizaje dentro de las nuevas condiciones. Para las organizaciones asociadas era la primera vez que resultaba importante preocuparse de que los cursos ofrecidos respondieran también a la demanda de los/as estudiantes, que tenían que emplear una parte importante de sus ingresos en pagar los costos de los cursos, lo que a menudo sólo era posible con ayuda de la familia. Por primera vez los organizadores de tales ofertas educativas se veían expuestos a las condiciones de una competencia incontrolada que, en el marco de un mercado desregulado, se encontraba invadida por estudiantes poco informados y prácticamente huérfanos de todo asesoramiento. Había que balancear precio y calidad, no se podía perder de vista la tolerancia social, y al mismo tiempo había que preocuparse de asegurar la sobrevivencia institucional.

Ahora el Estado, en casi todos los países de Europa Central y Oriental, ha ido desarrollando una concepción limitada de su responsabilidad social. Para ellos la educación debía regirse, como todo lo demás, por el libre juego de la oferta y la demanda, y de todas maneras la educación de adultos debía enten derse en el mejor de los casos como una formación técnica que sirve para adaptar la mano de obra a las nuevas condiciones de un nuevo mercado laboral. Por lo demás se supone que la población ha recibido una formación escolar perfectamente válida. Por consiguiente el fomento estatal de la educación de adultos era concebido en todo caso por las autoridades de trabajo como cursos de readaptación profesional, y eso con las restricciones que cabe imaginar. Plazos cortos, contenidos de aprendizaje estrechamente delimitados, número reducido de participantes patrocinados: tales eran en la concepción estatal los rasgos característicos de un mandato público de educación permanente.

Todos estos factores obstaculizaban considerablemente las posibilidades de desarrollo de nuestros socios. Tampoco había organizaciones en las que ellos pudieran articular sus intereses y defenderlos eficazmente. Era necesario un proceso de organización de las asociaciones de educación de adultos. Para ello no podían servir de punto de partida las sociedades del saber, que seguían existiendo allí donde habían sobrevivido al cambio, pero que en su accionar eran casi inoperantes. Tal era el caso en Rusia, en Hungría, en la República Checa y en Eslovaquia, en Polonia y Bulgaria. En todo caso la mayor parte de ellas se encontraban en situación de impotencia, con el personal reducido a su mínima expresión, y sin prestigio ni apoyo entre sus miembros y socios. No era infrecuente que miembros aislados desplegaran una dinámica y eficacia mayor que las organizaciones matrices a nivel nacional, las que más bien se habían mantenido, en base a su nombre, como símbolo y como portadoras de esperanza para futuras evoluciones. En el caso de Hungría, por ejemplo, con la Asociación Húngara de Universidades Populares (MNT) se ha desarrollado además una nueva asociación que actúa paralelamente a la benemérita Sociedad para la Difusión del Saber (TIT) – para cuyo 150 aniversario ya en 1991 había viajado a Budapest la Presidenta de la DVV – y en muchos casos habría que decir que lo hace en lugar de ella.

En otros países surgieron, como resultado de los correspondientes procesos de asesoría, nuevas estructuras asociativas que gustosamente se guiaron por las experiencias de Alemania, y también de otros países europeos, experiencias a las que habían accedido mediante el contacto internacional con el IIZ/DVV, que pudieron conocer en viajes de estudio y con las que habían entrado en contacto e intercambio en conferencias internacionales y talleres nacionales. Ejemplos demostrativos de ello son las asociaciones de educación de adultos de las tres repúblicas bálticas, pero también la Asociación Rumana de Universidades Populares. Foros populares de conocimientos y encuentros fueron por ejemplo los Congresos de Universidades Populares de Leipzig y Hamburgo, las conferencias europeas sobre educación permanente organizadas por la Comisión Europea, o las asambleas de socios de la Asociación Europea para la Educación de Adultos. Adicionalmente, el IIZ/DVV ha organizado en el curso de los años numerosos seminarios con propuestas temáticas relevantes, en los cuales las instituciones asociadas de Europa Central y Oriental se vincularon entre sí y con organizaciones alemanas y europeas. Algunos ejemplos de ello, por lo demás insuficientemente representativos, son el taller sobre Experiences, expectations and perspectives of European cooperation in the field of adult learning (Experiencias, expectativas y perspectivas de la cooperación europea en el campo de la educación de adultos), que se organizó el 2000 paralelamente a la Exposición de Hannover, o la gran Conferencia sobre Aprendizaje de por Vida, sobre «Educación para Todos» y sobre Educación de Adultos que el año 2002 llevó a cabo en Sofía el IIZ/DVV juntamente con el Instituto de Educación de la UNESCO y el Ministerio de Educación búlgaro. Los resultados de la Conferencia han sido debidamente documentados, y por supuesto se trataba de definir los objetivos de las políticas educativas, y de percibir por una parte que para echar raíces en la población los procesos de transformación social deben ir acompañados de procesos de aprendizaje, y por otra que el acceso a ofertas educativas —y no solamente en el ámbito de lo que puede ser la formación profesional y la readecuación de la mano de obra para su adaptación a un mercado laboral en permanente proceso de cambio— es un derecho humano y por tanto al mismo tiempo una obligación del Estado. La permanente actualidad de estos planteamientos se ha mostrado en la Conferencia celebrada en Zagreb con ocasión de los 50 años de existencia de la Asociación Croata de Educación de Adultos, donde fue exactamente aquello lo que se demandó y lo que en un próximo futuro deberá plasmarse en una ley expresamente dedicada a la Educación Permanente.

La Unión Europea: meta y obstáculo

Llegados a este punto tenemos que hablar de la Unión Europea, en particular de la Dirección General de Educación y Cultura. Ésta tuvo importancia en dos sentidos. Por una parte ha sido y es una fuerza impulsora para la cooperación entre organizaciones asociadas, concretamente a la hora de la concepción y conversión de proyectos comunes concretos, lo que hace posible una colaboración sin fronteras en problemas y esferas de acción comunes. Por otra ha sido ella la instancia política educativa que impulsó el proceso de asunción de responsabilidades estatales para las tareas de educación de por vida, más de lo que hubiera sido posible con la mera percepción de las cuestiones correctas, o de lo que se hubiera alcanzado como objetivo de las demandas de las asociaciones nacionales de educación de adultos, aun cuando para ello se hubiera contado con el mayor apoyo de la DVV o de otros socios bilaterales o multilaterales.

La Unión Europea como agente de una elaboración transnacional de proyectos

Ya desde 1994 la Unión Europea adquirió relevancia para el IIZ/DVV y para sus organizaciones asociadas en Europa Central y Oriental como fuente directa de promoción de proyectos de cooperación. Los primeros proyectos beneficiaron a Rumania y a Rusia y contaron con la subvención de los programas PHARE y TACIS de la Unión Europea. En ambos proyectos nuestro socio fue el Instituto Nacional de Educación de Adultos y Educación Continua de Inglaterra y Gales, NIACE. En Rumania se trató de la creación de centros de educación permanente en todo el país y del establecimiento de vínculos asociativos con centros alemanes y británicos; en Rusia, de la ampliación de un curso de capacitación para el empleo de computadoras y su puesta a prueba en varios centros experimentales dispersos en la vasta geografía del país, los que para este fin tuvieron que ser equipados con computadoras. Por lo demás ambos programas fueron evaluados como muy positivos por la misma Comisión Europea, y hasta hoy siguen teniendo repercusiones. En Rusia, por ejemplo, el curso de computación ha empezado a cubrir sus costos, e incluso aporta al funcionamiento de las respectivas instituciones. Estos fueron los primeros dineros europeos para proyectos de educación de adultos, los que no hubieran llegado a fluir sin el compromiso del IIZ/DVV, ya que requerían recursos propios en la misma magnitud, recursos que los socios de Europa Central y Oriental no tenían y hoy tampoco tienen.

Por lo demás, en aquel tiempo la mirada de la Unión Europea estaba dirigida hacia adentro. Sólo había dinero para los países miembros, y cuando colegas de países de Europa Central y Oriental querían participar en proyectos de SÓCRATES o de LEONARDO, o en alguna asociación interregional, tenían que ver cómo se las arreglaban para hacerlo cubriendo ellos mismos los costos. Sólo más tarde, entre 1998 y 2000, se permitió la participación de los nuevos países —en igualdad de condiciones— en asociaciones internacionales de proyectos de las mencionadas líneas presupuestarias. En tal sentido la ampliación de la Unión Europea hacia el Este era un tema en el que el IIZ/DVV tiene desde siempre el mayor interés. Con la apertura a las negociaciones de ingreso con los nuevos países que entre tanto han alcanzado la membresía, también ha dado un gran paso adelante el desarrollo de las estructuras de educación de adultos en los países de Europa Central y Oriental.

Importancia de la cooperación internacional para Europa Central y Oriental

Hay muchos reparos contra la cooperación en proyectos transnacionales promovidos por la Unión Europea. Esto se debe sobre todo a las condiciones de adjudicación y ejecución de proyectos establecidas por la Comisión Europea, que en general se consideran difíciles. Elementos típicos de tales condiciones son el excesivo esfuerzo burocrático en la presentación de solicitudes y en los comprobantes de uso de recursos; el carácter imprevisible de los procedimientos de solicitud y de aprobación; las intervenciones arbitrarias en la planificación financiera de los responsables de proyectos; las demoras en las aprobaciones y desembolsos, al mismo tiempo que la rigidez en los términos de la planificación tal como en un momento dado fueron definidos; la incertidumbre acerca de si se reconocerá los costos ocasionados, para que puedan ser deducidos, o si éstos podrán ser objeto de reclamación; la necesidad de invertir recursos propios; la primacía del idioma inglés en la comunicación; y probablemente otros varios cientos de reparos más, que hacen difícil para los miembros todavía no consolidados de la Unión Europea la participación en proyectos europeos de cooperación.

Sin embargo, para el IIZ/DVV nunca estuvo en cuestión la importancia estratégica que tiene para nuestros socios de Europa Central y Oriental la colaboración en proyectos transnacionales de la UE. Ya que las dificultades administrativas se compensan con lo que se gana en contactos, en participación en redes, en responsabilidad y cooperación parigual en Europa. Una de las tareas más importantes del IIZ/DVV ha consistido en facilitarles a los socios de Europa Central y Oriental el access a ese tipo de asociaciones transeuropeas. Para ello se requiere de algunos factores:

  • Se deben identificar formas concretas de asociación, a la vez que lograr confianza recíproca entre los socios, más aún, lo primero que se tiene que construir es la confianza en que esas asociaciones tan diversas y desiguales pueden funcionar para satisfacción de todos y para beneficio mutuo. Que una universidad popular rural polaca, en régimen de internado, pueda encontrarse con un centro español urbano de educación de adultos, o pueda hacerlo el departamento de educación de adultos de una universidad irlandesa con una casa de la cultura húngara, es algo que no ocurre espontáneamente. En este campo resulta una gran ayuda la red de contactos internacionales de que dispone el IIZ/DVV, no en último término gracias a su participación en la Asociación Europea para la Educación de Adultos.

  • Se deben identificar los campos de acción, que tendrían que entrar en sintonía tanto con los puntos esenciales de fomento que tiene la Comisión de la Unión Europea como con la capacidad de desempeño de los socios europeos del Oeste, del Norte, del Sur y del Este. Las preguntas a plantear son por ejemplo cómo se puede presentar ofertas de aprendizaje para personas mayores, con qué orientación habría que organizar festivales de aprendizaje, cómo habría que motivar a las personas para una educación intercultural, con qué instrumentos se puede ayudar a las mujeres desempleadas a que vuelvan a encontrar trabajo, o qué forma habría que darles a los certificados de curso para que sean válidos.

  • Habrá que estudiar los procedimientos de gestión que sirven para responder a los requisitos administrativos, tan complicados como rigurosos, de la adjudicación europea de proyectos, requisitos que necesariamente deben ser cumplidos por los socios de los proyectos y que una Lead agency – la organización que presenta solicitudes y que es responsable de su ejecución ante la Comisión – también debe exigir de sus socios.

  • Se requiere la capacitación en técnicas de planificación de proyectos, como ser la elaboración y atenta observación de los llamados marcos lógicos, es decir matrices de planificación de proyectos que permitan una medición exacta, tanto temporal como cuantitativa, con las cuales se tiene que coordinar mutuamente las medidas planificadas en términos tanto logísticos como obligatorios, de manera que sirvan para el logro de objetivos formulados de manera precisa, lo que luego deberá comprobarse mediante la verificación de indicadores concluyentes. Se deben calcular presupuestos trazados con exactitud pero que también sean administrables en la práctica, parte de lo cual es valorar y reconocer el valor monetario de las prestaciones reales y personales de los socios participantes, e incorporarlos a los presupuestos junto a los costos reales.

  • Se debe apoyar a los socios en la producción de los recursos propios requeridos, sin los cuales no podrían participar en la solicitud y eventual ejecución de los proyectos de la Unión Europea.

Entre tanto los socios del IIZ/DVV están involucradós en un gran número de proyectos europeos que ellos buscan y encuentran de manera independiente y en los que se comprometen con cada vez mejores resultados. Pero muchas otras organizaciones de Europa Central y Oriental todavía tienen que encontrar este camino. En tal sentido las tareas mencionadas están lejos de haber concluido.

La Unión Europea como agente de demandas de políticas educativas

En el plano europeo nada ha impulsado tanto en los últimos años el debate sobre políticas educativas como el «Memorando para el aprendizaje de por vida» que la Comisión Europea puso en discusión el año 2000 a continuación de la Conferencia de Lisboa del Consejo de Europa, en el cual se desarrolló los objetivos estratégicos del desarrollo de la Unión Europea hasta el año 2010, objetivos que debían convertir a Europa en «la región económica más competitiva y dinámica del mundo, basada en el saber, con un crecimiento económico sostenible, con más y mejores puestos de trabajo y con mayor cohesión social» . Al Memorando le siguió en noviembre del 2001 un comunicado que lleva por título «Creación de un espacio europeo para el aprendizaje de por vida», en el que se desarrollaban las estrategias políticas y los puntos esenciales de la Comisión Europea para el lapso de tiempo que va hasta el 2010. Ambos documentos fueron objeto de amplia discusión en la opinión pública, siendo la propia UE la que impulsó activamente este proceso de deliberación y consulta.

Pero no fue sólo con entusiasmo que se recibió ambos documentos. También se criticó de manera especial el que las políticas educativas, pese a las aseveraciones en sentido contrario, se concentraran demasiado en la formación profesional y la correspondiente educación permanente; que la «capacidad de empleo» ocupara demasiado un primer plano, con lo que se pone en cuestión la educación general, si bien ésta ciertamente tiene su lugar en las explicaciones del Memorando y del Comunicado. Por su parte la DVV no ha dejado de incorporar a la discusión sus puntos de vista críticos, ya sea de manera directa o en concertación con otros sujetos y asociaciones de educación de adultos, en el marco de la Asociación Europea para la Educación de Adultos, y en ambas instancias estuvo activo y comprometido el IIZ/DVV en nombre de la Asociación.

Pero no se trata de repetir dicha discusión en estas páginas. Aquí parece mucho más importante el hecho de que la descripción de tareas para la educación de adultos y la educación continua, tal como aparecen en los documentos clave de la Comisión Europea, les suministra a los países de Europa Central y Oriental muchas ideas y temas que ellos y con sus propios medios nunca habrían sido visualizados en absoluto. Ningún gobierno de los países en proceso de incorporación a la Unión Europea podía menos de desarrollar programas educativos en el sentido de las líneas centrales de discusión del Memorando y el Comunicado, y por lo menos nominalmente atenerse a ellas. De esa manera la educación de adultos y la educación continua pudieron entrar en la mira como temas para el compromiso público.

El IIZ/DVV ha contribuido de múltiples maneras a la difusión de la discusión sobre las exigencias del Memorando y el Comunicado en los países de Europa Central y Oriental. Ha realizado o promovido numerosos seminarios y talleres. Se ha preocupado de que representantes de los países de Europa Central y Oriental, tanto hombres como mujeres, participaran en todas las conferencias internacionales sobre educación permanente. En algunos de esos eventos internacionales se aprobó resoluciones que sirven de ayuda para argumentar en el diálogo político con los responsables, que en algunos casos incluso participaron personalmente en su formulación. Ha estimulado y apoyado la membresía y la activa participación de las organizaciones y asociaciones de Europa Central y Oriental en la Asociación Europea para la Educación de Adultos. Como ninguna otra organización europea, viene construyendo desde 1990 una red de socios en todos los lugares de Europa Central y Oriental, red que cada vez está mejor preparada para desplegarse ella misma, para asumir las necesidades de los/as estudiantes, perfilarse en el diálogo internacional, trabajar internacionalmente y asumir responsabilidades, en una palabra, para defender y llevar adelante en sus respectivos países la educación de adultos.

¿Dónde están ahora los desafíos?

¿Significa todo esto que de aquí en adelante el trabajo ya está hecho, y que la ampliación de la Unión Europea hacia el Este realmente fue un desafío para el IIZ/DVV, pero que ahora ha llegado a su conclusión y debe ceder espació a otras tareas que en muchos sentidos han de ser seguramente las mismas de años anteriores, dado que la situación general del mundo todavía no ha cambiado para bien de manera decisiva? No. Por el contrario, queda por hacer mucho más de lo que hasta ahora se ha realizado…

En ninguno de los países de Europa Central y Oriental se ha desarrollado, ni siquiera aproximadamente, una oferta de educación continua que pueda satisfacer la demanda potencial. Esto vale tanto en el plano cuantitativo como en el cualitativo. Nuevas ofertas, que recién acaban de empezar; XPert y certificados WBT, así como el logro de sellos con garantía de calidad, que resultan irrenunciables aunque sólo sea como requisitos de mercadeo, son todos elementos que recién están siendo introducidos por algunas organizaciones individuales. Sólo en unos pocos enfoques la educación académica de adultos ha logrado encontrar el tránsito que va de contenidos de enseñanza y formas de aprendizaje tradicionales pero rígidos, a una disciplina moderna en el marco de las ciencias sociales. El desarrollo de carreras acordes con los tiempos actuales recién se está introduciendo en forma de proyectos. Además de las organizaciones asociadas con el IIZ/DVV, que han encontrado acceso a asociaciones y proyectos europeos, hay muchas otras que están tan lejos de ello como lo estuvieron siempre. Se podría proseguir casi interminablemente con la enumeración de este tipo de campos problemáticos. Pasará mucho tiempo antes que la educación de adultos haya alcanzado en los países de Europa Central y Oriental un nivel de desarrollo que se corresponda con el promedio de los países de Europa Occidental. Y no sería justo pedir que los países de Europa Central y Oriental deban cumplir esa tarea exclusivamente con sus propias fuerzas.

Pero cada año son más precarias las posibilidades que tiene el IIZ/DVV de prestar ayuda en este campo. El Ministerio federal de Cooperación Económica y Desarrollo, que ha financiado la mayor parte del trabajo de proyectos del IIZ/DVV, está disminuyendo hasta cero sus gastos para proyectos en Europa Central y Oriental, y en ninguna parte se puede encontrar una fuente sustitutiva equivalente. Con toda seguridad no será la Unión Europea, con sus donaciones limitadas, poco flexibles, y apenas previsibles en lo que se refiere a adjudicaciones, la que pueda compensar esta pérdida. Si éste no es un desafío…

En los países mismos la perspectiva tiene que ampliarse a planteamientos temáticos y objetivos de la educación de adultos. Nuevas tareas se presentan en el campo visual, entre ellas la educación multicultural, la resolución de conflictos, la formación política desde la óptica de una sociedad civil europea, y no en último término también la solidaridad internacional con otras partes del mundo, cosa que en nuestros países asociados del Este no se ha vuelto a reflexionar —no hablemos de practicar— desde los tiempos del socialismo. ¡Ya vemos que los desafíos no terminan nunca! Además Europa es más que los países que se están integrando a la Unión. Sólo Rusia sigue siendo un gigantesco campo de acción. En Ucrania el trabajo del IIZ/DVV no ha podido en lo esencial ir más allá de un modesto programa de educación continua. De los países en que se ha dividido la antigua Yugoslavia, sólo Eslovenia ha pasado a ser miembro de la Unión Europea. Solamente Croacia tiene perspectivas de poder participar en breve plazo en los programas educativos europeos. Pero también países como Albania, Moldavia o Bielorrusia necesitan apoyo. La ampliación de la Unión Europea todavía no ha concluido, e incluso cuando concluya, Europa seguirá siendo más que la Unión Europea. No perder esto de vista es ya un desafío.

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