Hanno Schindele

Todos nosotros aún tenemos en la mente las trágicas imágenes del tsunami. El IIZ/DVV y sus socios decidieron de manera espontánea recolectar dinero a fin de financiar medidas de ayuda en favor de las regiones destruidas. El Dr. Hanno Schindele, coordinador de programas del IIZ/DVV para las regiones de África y Asia-Pacífico, ofrece a continuación una visión de las actividades del IIZ/DVV y de sus socios para ayudar a las poblaciones afectadas.

Proyectos del IIZ/DVV y sus socios luego de la catástrofe causada por el tsunami en Asia

La catástrofe originada por un tsunami en las Navidades de 2004 en el Océano Índico causó un daño inconmensurable. Ha sido una de las peores calamidades de la historia reciente de la humanidad. El epicentro de este maremoto se encontró en las proximidades de la isla indonesia de Sumatra. Si bien a raíz de ello los mayores daños fueron registrados en el noroeste de esta isla, también los litorales de Tailandia, India, Sri Lanka y las Maldivas se vieron gravemente afectados. Se estima que unas 300.000 personas, un número realmente abismante, falleció a causa de esta catástrofe, en tanto que un número aún mayor sufrió lesiones, en parte de gravedad. Especialmente afectadas se vieron las poblaciones de la costa, entre ellas los pescadores, que perdieron sus botes y otros enseres indispensables para ganarse la vida, pero también los pequeños agricultores cuyas tierras próximas al mar fueron presa de las aguas salinas.

Como si todo ello no hubiese sido suficiente, en Semana Santa del 2005 un fuerte terremoto (8,7 en la escala de Richter) sacudió la isla de Nias y otras ubicadas en el noroeste de Sumatra. Alrededor del 70% de los edificios de Nias fueron destruidos, cientos de personas fallecieron y más de cien mil perdieron sus viviendas.

Con gran prontitud, ya a fines del 2004, la contraparte del IIZ/DVV en Asia, la Oficina para Educación de Adultos de Asia y el Pacífico Sur (Asian South Pacific Bureau of Adult Education ­ ASPBAE) apeló a sus numerosos miembros a realizar donaciones, informó sobre las organizaciones de ayuda y coordinó las medidas de asistencia. En forma casi inmediata, muchos miembros de ASPBAE, especialmente de India, de Sri Lanka e Indonesia, realizaron primeras medidas de auxilio para más adelante iniciar proyectos de reconstrucción y de asistencia socioeconómica, también a través del instrumentario de la educación de adultos.

India

Las cuatro organizaciones con las cuales el IIZ/DVV colabora en India emprendieron inmediatamente después de la catástrofe numerosas medidas a fin de paliar las necesidades más apremiantes y asistir a los damnificados, especialmente para ayudarles a reconstruir una existencia sostenible. El Centro SAHAYI para el Estudio y la Acción Colectiva (SAHAYI Centre for Collective Learning and Action) estuvo presente ya dos días después del cataclismo en el distrito más afectado del Estado meridional de la India, Kerala. Si bien las autoridades oficiales asumieron el liderazgo y no mostraron mayor voluntad de incorporar a las organizaciones de la sociedad civil en las medidas de ayuda, SAHAYI pudo asumir un papel secundario al promover la participación de las organizaciones de autoadministración local (self-government institutions) y de las familias afectadas. Este Centro trabajó principalmente en el suministro de agua potable y de alimentos así como en los trabajos de descombro. En una segunda fase inició y colaboró en programas de suministro de alimentos, alojamiento y vestimenta así como en proyectos de rehabilitación ecológica y de investigación y recopilación de datos (ver artículo de SAHAYI más adelante en esta revista). El director de otro socio del IIZ/DVV, la Organización UNNATI para la Educación en favor del Desarrollo, con sede en Gujarat, apoyó in situ las actividades de SAHAYI y colaboró en la tramitación de solicitudes de ayuda dirigidas a diferentes donantes.

También los dos socios con sede en Nueva Delhi se incorporaron de inmediato a los trabajos de ayuda. Los aproximadamente 100 colaboradores de la Sociedad para la Investigación Participativa en ASIA (Society for Participatory Research in Asia ­ PRIA) donaron el sueldo de un día a la Organización Rural para la Vigilancia y el Desarrollo (Rural Organisation for Awarness and Development ­ ROAD), la que brinda asistencia, especialmente médica y alimenticia, en el altamente afectado distrito de Kanyakumari (ver aporte de esta organización más adelante en el presente número). El equipo de PRIA en Andhra Pradesh participó además en forma directa en las medidas de asistencia llevadas a cabo en este Estado federado.

El Centro para la Mujer y la Educación (Centre for Women and Education ­ NIRANTAR) creó un comité especial para combatir los estragos causados por el tsunami prestando asistencia a familias de pescadores de Tamil Nadu y de las islas de Andamanen y Nikobaren a fin de que pronto puedan retomar sus actividades laborales. Entre las medidas de ayuda se encuentran la donación de botes, redes y demás enseres necesarios para la pesca. NIRANTAR, al igual que las demás organizaciones con las que cooperamos en India, intentan incorporar siempre a las poblaciones afectadas en los procesos de planificación e implementación así como en los trabajos de reconstrucción en el mediano y largo plazo de sus bases de ingreso. Ello lo hacen a través de los métodos del análisis participativo de las necesidades, del community organising y de la educación de adultos orientada hacia el desarrollo.

Sri Lanka

El IIZ/DVV apoyó los esfuerzos de los miembros de ASPBAE así como de la Asociación de Mujeres de Sarvodaya (Sarvodaya Women`s Association ­ SWA) y de la Acción del Pueblo en Favor de Elecciones Libres y Justas (Peoples Action for Free and Fair Elections ­ PAFFREL) para ofrecer nuevas posibilidades de vida a las víctimas femeninas del tsunami. Junto con PAFFREL, ASPBAE operó un programa de radio para ayudar a las mujeres afectadas por el tsunami. Se trata de un programa interactivo, dirigido a la población femenina de Sinhala y Tamil, que entrega información sobre ofertas de asistencia para reconstruir las bases de vida. A la vez, facilita asesoría jurídica en relación con los estragos producidos por el tsunami y otras informaciones relevantes en este contexto. ASPBAE cooperó con los grupos de mujeres de Falle (un área gravemente afectada por la catástrofe), afiliadas a la SWA, apoyando sus esfuerzos para reconstruir sus vidas. Gracias a la participación de ASPBAE en la campaña de las pulseras blancas realizada por el Llamado Global a la Acción contra la Pobreza (Global Call to Action against Poverty ­ GCAP), estas mujeres tuvieron una oportunidad de ingresos bastante novedosa. Los fondos recaudados por ASPBAE dentro del marco de la campaña fueron entregados a estas mujeres a cambio de la fabricación de dichas pulseras. El eslogan que marcó esta campaña fue «Educar para Erradicar la Pobreza». Estas pulseras son usadas por las coaliciones educacionales de diferentes regiones del Asia-Pacífico Sur en las campañas educativas que realizan dentro del contexto del movimiento mundial para la erradicación de la pobreza hasta el 2015. Como parte de esta campaña se celebran numerosos Días de la Pulsera Blanca, en los cuales la población documenta su solidaridad con la lucha contra la pobreza luciendo estas pulseras.

Indonesia

En Indonesia numerosas ONG con las cuales el IIZ/DVV colabora muy estrechamente enviaron en forma inmediata equipos a la provincia septentrional de Aceh y a las islas Nias, a fin de analizar la situación posterior a la catástrofe y llevar a cabo primeras medidas de ayuda. El funcionario del IIZ/DVV a cargo de esta región visitó a comienzos de marzo la zona y elaboró luego dos solicitudes conjuntamente con los socios locales.

Uno de los socios con los cuales se presentó una solicitud común es la Sociedad Indonesia para la Transformación Social (Indonesian Society for Social Transformation ­ INSIST), una ONG fundada en 1997 con sede en Yogyakarta, Java, y que de hecho es una red integrada por 14 organizaciones. Ella, a su vez, es parte de una organización creada inmediatamente después del tsunami con la finalidad de prestar ayuda y que se compone de 21 organizaciones no gubernamentales de Sumatra y del resto de Indonesia.

Una segunda solicitud fue cursada conjuntamente con una ONG femenina (Women Headed Household Employment Programme ­ PEKKA). A través de una red de grupos femeninos de ocho provincias indonesias, esta organización, con sede en Jakarta, fomenta desde hace cuatro años la autoorganización y el mejoramiento de las posibilidades de ingreso de madres solas. El IIZ/DVV y esta organización trabajan desde hace dos años en forma conjunta en la lucha contra la pobreza.

Ambas solicitudes se refieren a la provincia de Aceh, la más afectada por el tsunami (se estima que el número de víctimas asciende a 250.000). Mientras que INSIST pretende trabajar en ocho regiones distribuidas a lo largo de la provincia, PEKKA desea concentrarse en 17 comunidades de un solo distrito (Bireuen). A través de seis oficinas de un socio local, INSIST proyecta crear tres centros comunitarios y un taller de pesca. En su solicitud, PEKKA documenta su intención de establecer un secretariado en Bireuen, la capital del distrito, así como cuatro centros comunitarios en diferentes aldeas.

Los grupos meta son familias de campesinos y pescadores que de por sí viven en una situación precaria y que además se han visto gravemente afectadas por la catástrofe de finales del 2004. Dentro de este grupo, PEKKA concentra sus esfuerzos una vez más en madres solas. Se pretende capacitarlas a fin de que puedan reconstruir su infraestructura física, emocional y económica y puedan procurarse nuevamente su sustento. Para ello se vale de la autoadministración de las comunidades (community organising), la que es fomentada mediante actividades de asesoramiento, de concienciación y de educación de adultos.

En consecuencia, en ambos proyectos se pretende incorporar las siguientes medidas:

  • entrenamiento para fortalecer las organizaciones locales de autoayuda (p.ej. en materia de administración, financiamiento y desarrollo institucional);
  • educación profesional orientada a la generación de ingresos (p.ej. en el área de la artesanía, labores domésticas y rurales, cría de animales, pesca, etc.);
  • facilitación de capital inicial e insumos materiales para pequeños proyectos artesanales (p.ej. herramientas, artefactos de trabajo, botes de pesca, materiales, etc.);
  • creación de asociaciones de ahorro y préstamo (para la entrega de microcréditos), y
  • asistencia sanitaria física y síquica básica (p. ej. tratamiento de traumas).

La catástrofe desencadenó una espontánea acción de ayuda de alcance mundial. El gobierno alemán prometió ayuda para el desarrollo por un monto de 500 millones de euros, los que serán entregados paulatinamente en el transcurso de los próximos cinco años. A su vez, la población alemana donó otros 500 millones de euros. A pesar de ello y de que las solicitudes anteriormente descritas cumplen con los criterios en cuanto a reducción de la pobreza, participación, autoayuda, equidad en materia de género, etc., no se ha podido encontrar un financista privado. En atención al asesoramiento técnico y a la experiencia que podrían aportar el IIZ/DVV y sus socios indonesios así como a la necesidad de concentrar las energías y los recursos en la reconstrucción de las regiones afectadas, es imperioso contar con una promesa de financiamiento dentro del futuro próximo.

En enero del 2005 también el IIZ/DVV, motivado por la solidaridad con sus socios del Asia y las poblaciones afectadas, apeló a sus colaboradores y amigos a donar a fin de expandir las medidas de reconstrucción llevadas a cabo en forma paralela al trabajo de proyectos normal. Estos medios fueron complementados con donaciones recaudadas por la ciudad alemana de Aschersleben. Esta ciudad y el IIZ/DVV acordaron aunar los recursos recaudados separadamente a fin de poder realizar un proyecto mayor.

Las medidas de ayuda que Indonesia recibió del exterior fueron destinadas prioritariamente a la provincia de Aceh en el norte de Sumatra. Las islas ubicadas ante la costa noroccidental de Sumatra en un primer momento fueron pasadas por alto. Entre ellas se encuentra Nias, cuya población, que de por sí vive en el aislamiento y la pobreza, fue doblemente castigada: primero por el tsunami y luego por un fuerte terremoto. Esta es la razón por la cual el IIZ/DVV y la ciudad de Aschersleben acordaron destinar los recursos recaudados para medidas de reconstrucción en Nias.

Como ya se ha dicho, el IIZ/DVV coopera desde hace muchos años con socios indonesios del sector de la educación de adultos orientada al desarrollo. Uno de estos socios es la organización no gubernamental llamada PESADA, que tiene su sede en las tierras altas de Batak, en el norte de Sumatra, y que asiste prioritariamente a grupos de la población especialmente vulnerables, entre ellos mujeres y niños. PESADA ha demostrado ser un socio confiable y eficiente, comprometido con la promoción de las organizaciones femeninas de autoayuda y la capacitación de sus líderes.

Un equipo de PESADA visitó inmediatamente después del tsunami Nias a fin de formarse una idea de la situación e identificar las necesidades de las personas afectadas. En este contexto pudieron reconocer un generalizado deseo de contrar con centros comunitarios (community centres). Estos centros cumplirían numerosas funciones, tales como las de abastecer, asistir y educar a las personas necesitadas. El IIZ/DVV y la ciudad de Aschersleben llegaron al convencimiento de que este es un proyecto idóneo en el cual invertir los recursos recaudados.

En el futuro próximo se pretende construir dos centros, uno en el este y uno en el sur de la isla. Un centro ya está terminado, en tanto que el segundo está previsto para la segunda mitad de 2005.

En el futuro mediano se pretende mejorar las condiciones de vida y de ingreso de la población. Ello se hará a través de la asistencia sanitaria física y síquica, de la educación de adultos y de la asesoría en agricultura orgánica, en actividades de artesanía, en la creación de asociaciones de ahorro y crédito y de organizaciones de autoayuda, etc.

En el futuro lejano se pretende realizar medidas pedagógicas de consolidación a fin de fortalecer a las mujeres y otros grupos necesitados de la población tanto económica, social como políticamente. De esta manera esperamos construir estructuras de autoayuda y fortalecer a la sociedad civil en general.

Este proyecto ha sido concebido en el largo plazo. Dentro de su contexto trabajarán numerosos colaboradores de PESADA y unos treinta voluntarios locales. Con este fin, ya se ha establecido una oficina de proyecto de PESADA en Gunung Sitoli, la capital de Nias. Los recursos alcanzan de momento hasta mediados de 2006. Luego, el proyecto pasaría a integrar el trabajo de proyectos normal de PESADA.