Annette Schavan

La Dra. Annette Schavan, Ministra Federal de Educación, estuvo también presente en el Encuentro de las Universidades Populares. En su ponencia resaltó la importancia del aprendizaje permanente en todos los aspectos de la vida y para la totalidad de la población, así como la relevancia correspondiente de las universidades populares.

Perspectivas de la educación en Alemania: Las universidades populares como socias

Las áreas de perfeccionamiento por las que existe mayor demanda son computación, procesamiento electrónico de datos, Internet e idiomas. El conocimiento de idiomas extranjeros y un manejo experto de la computación son, sin duda, capacidades cada vez más importantes en nuestro mundo globalizado. Quien quiera ser parte del progreso debe estar dispuesto a perfeccionarse.

  • Sin embargo, no todos tienen el mismo interés por aprender. En tanto que apenas una de tres personas (31%) de entre 50 y 64
  • años de edad participa en los cursos de perfeccionamiento ofrecidos, la participación de quienes tienen entre 19 y 34 años de edad y entre 35 y 49 años es del 46 por ciento, respectivamente.
  • Quien se ha atrevido a dar este paso es aquel que también está convencido de que es necesario: el 94% de quienes toman cursos opina que todos deberían estar dispuestos a perfeccionarse.
  • El 92% opina que hay que perfeccionarse para tener éxito profe-sionalmente. Un nivel de calificación insuficiente debe corregirse mediante el aprendizaje permanente.
  • Solo así podremos contribuir a que una mayor parte del aproximadamente 9% de desempleados de entre 15 y 65 años de edad tenga una oportunidad real de encontrar trabajo.

Hace mucho tiempo que la educación dejó de ser algo propio de una determinada etapa de la existencia y se convirtió en un proceso a lo largo de la vida.

Hoy más que nunca debemos constatar que la educación es uno de los recursos más importantes: brinda oportunidades en la vida y hace posible la participación. La educación de adultos es una palabra clave que no sólo es válida para quienes desempeñan una profesión y deben perfeccionarse a fin de responder a exigencias siempre nuevas. La educación de adultos mejora la calidad de vida y también brinda una segunda oportunidad a aquellos que, por cualquier razón, no se prepararon de manera suficiente para su vida profesional.

El año 2003, el 83% de las personas de entre 25 y 64 años de edad había finalizado la educación secundaria (Nivel Secundario II). Sin embargo, entre las personas de origen extranjero, apenas un poco más de la mitad la había completado. Esto sitúa a Alemania muy por sobre el término medio de los países de la OCDE (66 %), pero no por ello debemos darnos por satisfechos. Quien no ha completado su educación secundaria también debe tener en el futuro la oportunidad de poder vivir su vida en forma independiente.

Un problema al que no debemos restar importancia lo constituyen las personas que no tienen en nuestro país la capacitación suficiente para leer, escribir y calcular. La Bundesverband Alphabetisierung e. V. (Asociación Federal para la Alfabetización) parte de la base de que hay aproximadamente cuatro millones de personas cuyo dominio del lenguaje escrito debe calificarse como insuficiente. Anualmente, alrededor de 20.000 personas participan en los cursos de alfabetización de las universidades populares.

Ya estas cifras muestran lo mucho que deben hacer las instituciones de educación como las universidades populares en nuestro país.

La educación, especialmente el perfeccionamiento, es a la vez una tarea personal y social. Es también una necesidad: No debemos olvidar que la proporción de quienes no se perfeccionan es de al menos un 50 %.1 En los grupos «alejados de la educación» esta cifra es mucho mayor. Las características fundamentales son un menor grado de instrucción, bajos ingresos y, en general, una escasa disposición a invertir en la propia educación. Por ello, debemos ofrecer oportunidades que propicien el perfeccionamiento. Necesitamos programas de fácil acceso y que estén al alcance de todos. Además, es menester encontrar formas para motivar también a aquellos que hasta ahora no se perfeccionan con un objetivo claro.

I.

La organización de perfeccionamiento principal y más importante en Alemania la constituyen las universidades populares. El año 2004, 9,2 millones de participantes asistieron a los cursos ofrecidos por unas 1 000 universidades populares. Estas instituciones ofrecen dos grandes ventajas: además de la calidad y la amplitud de su oferta, convence ante todo la raigambre local y regional. Por algo representan para cualquier persona una posibilidad de educación de adultos accesible y económicamente viable.

Las universidades populares ofrecen en todo el territorio una amplia gama de cursos básicos de perfeccionamiento a nivel general, pero se orientan cada vez más al mundo laboral y al perfeccionamiento profesional. Más que en el pasado, la educación determina actualmente no sólo el futuro de cada individuo, sino también el futuro de nuestra sociedad en su conjunto. Con la educación adquirimos conocimientos y a través de ella logramos orientarnos en un mundo cada vez más complejo. La educación representa para cada uno de nosotros el camino hacia la individualidad, la participación social y el mercado laboral. En este sentido, la educación también es un instrumento de lo social, un requisito para la tolerancia, la solidaridad y el compromiso social, y con ello, una base y un valioso bien de la democracia.

Las universidades populares no son solamente lugares para transmitir conocimientos y para desarrollar capacidades. Son también lugares de comunicación, de participación social y de integración. Dentro del marco de su responsabilidad especial en el ámbito comunal, las universidades populares cumplen actualmente una función cada vez más activa de intermediarias en la región; organizan mesas redondas, respaldan el compromiso de la sociedad civil y se convierten en puntos de encuentro determinantes en la red del perfeccionamiento. Este desarrollo también ha influido en el ámbito europeo. También gracias a sus iniciativas como Presidenta de la Asociación Alemana de Universidades Populares, estimada Sra. Süssmuth, se logró que diez años atrás se considerara adecuadamente la enorme importancia y la dimensión europea de la educación de adultos en el programa de fomento «Grundtvig» de la Unión Europea.

Ante este panorama, me alegro en particular de que Alemania, durante su presidencia del Consejo de la Unión Europea en el año 2007, pueda lanzar el «Programa de Acción sobre Aprendizaje Permanente» con una gran conferencia europea. Este programa continúa de manera unificada los programas específicos de la Unión Europea que han demostrado ser eficaces. Es una señal importante - también el objetivo político nacional en materia de educación - para hacer realidad la idea de aprendizaje permanente.

II.

Actualmente, los hombres se ven afectados por grandes cambios en todos los ámbitos de la vida y del trabajo. Su futuro depende del constante cumplimiento de nuevas y también mayores exigencias. Ello trae consigo grandes oportunidades para el progreso personal, social y económico. No obstante, conlleva el riesgo de que aquellos que no se perfeccionan continuamente durante la vida se vean cada vez más apartados y excluidos de este progreso. Sucintamente podríamos decir: sin una educación permanente no hay trabajo permanente. La educación permanente es determinante para el futuro. Sin embargo, ello es inconcebible sin un perfeccionamiento que funcione.

Aún falta mucho por investigar acerca del aprendizaje permanente y del perfeccionamiento. Para desarrollar un nuevo concepto integral coherente, debemos preguntarnos primero si es necesario elaborar —y eventualmente cómo elaborar— una estrategia de educación que aun en el año 2020 se ajuste a la condición de vida de los hombres y a su estilo de vida y de aprendizaje.

En la actualidad, la vida y la educación toman rumbos cada vez menos rectilíneos. Desde hace tiempo es normal cambiar de lugar de trabajo o estudiar una segunda profesión. Las preguntas centrales a las que debemos encontrar respuesta están en los puntos de unión y en los puentes entre las áreas de aprendizaje, y en la permeabilidad de las carreras. El factor determinante de una política educacional exitosa será un aprendizaje permanente paralelo a la actividad laboral. Debe estar orientado a la situación específica de vida, de trabajo y de aprendizaje de cada individuo.

Por lo tanto, nuestras estrategias deben considerar todas las posibilidades y también todos los lugares de aprendizaje. Desde hace tiempo, el perfeccionamiento abarca mucho más que los cursos tradicionales que ofrecen las universidades populares. Debemos continuar consecuentemente el camino hacia el aprovechamiento sistemático del aprendizaje informal. Por ejemplo, debido a su fracaso en el colegio y en sus estudios profesionales, rara vez se logra que los adultos con escasa educación se interesen en cursos formales de perfeccionamiento. No obstante, gracias al aprendizaje informal adquirido en el desarrollo de su trabajo, en el seno de la familia o dentro de asociaciones, también han adquirido a menudo capacidades que pueden tomarse como base.

Por tanto, el gobierno federal ampliará de manera consecuente el perfeccionamiento. El Pacto de Coalición prevé establecer un «perfeccionamiento con sistema» y «con condiciones de referencia uniformes en todo el territorio federal». En comparación con el año pasado, en el presupuesto aumentamos el ítem para perfeccionamiento y aprendizaje permanente en alrededor de un 3 %.

El gobierno federal no pretende establecer una «Ley Federal de Perfeccionamiento». Existen las leyes de perfeccionamiento de los estados federados, lo que se considera suficiente. Si le imprimiéramos al perfeccionamiento un carácter aun más jurídico mediante una ley federal, no podríamos reaccionar con la flexibilidad suficiente ante nuevas exigencias, no sólo en lo que se refiere al perfeccionamiento profesional, sino también al general. Sin esa ley federal también tenemos suficientes posibilidades de establecer condiciones de referencia uniformes en todo el territorio federal para el aprendizaje permanente. Queremos fortalecer eficazmente los estudios de perfeccionamiento fomentando innovaciones. Nuestra meta es incrementar la participación total en la educación y mejorar así las posibilidades de desarrollo personal, profesional y social de los hombres a lo largo de toda su vida.

Debemos continuar desarrollando nuestro sistema educacional para hacer realidad el concepto de una «sociedad que aprende», de una sociedad con una nueva cultura de aprendizaje. En este empeño no debemos concentrarnos en obtener calificaciones académicas supuestamente de alto nivel. Necesitamos una «cultura del reconocimiento»2 que fomente de manera individual y valore socialmente las diversas capacidades de las personas.

III.

Debemos desarrollar un concepto amplio para el aprendizaje permanente. En este concepto deben fortalecerse los estudios de perfeccionamiento. Mis ideas se centran en una serie de desafíos determinantes:

  • Los requisitos decisivos para el aprendizaje permanente son la motivación para aprender, el aprender a aprender y la capacidad para dirigir el propio aprendizaje. Ellos deben transmitirse lo más tempranamente posible. El jardín de infancia, la escuela, la formación profesional y los estudios universitarios deben motivar y capacitar más aun para un perfeccionamiento constante a lo largo de la vida. Por ello, debemos crear un vínculo más sólido entre la primera etapa de educación y los estudios de perfeccionamiento.
  • Hacer realidad el aprendizaje permanente para todos, en especial para quienes hasta ahora no han participado en cursos de perfeccionamiento o sólo lo han hecho en forma muy limitada, se está convirtiendo cada vez más en una materia decisiva no sólo para el futuro de cada persona, sino también de la sociedad. De ello dependerá que podamos evitar la marginación personal, social y económica, y satisfacer, en vista del desarrollo demográfico, la creciente demanda de personal calificado.
  • También las personas con un elevado nivel de preparación requieren ofertas idóneas de perfeccionamiento. En ese sentido, el perfeccionamiento es un gran aporte para satisfacer la creciente demanda de personal altamente calificado.
  • El aprendizaje permanente sólo funciona dentro de un esquema de financiación y de períodos de aprendizaje de largo plazo a cargo de la Federación, los estados federados, las municipalidades y las partes contratantes de convenios colectivos. Ello permite que haya garantía de planificación, motivación y responsabilidad frente a la propia educación.
  • Las redes y asociaciones de cooperación son un aporte importante para una mayor transparencia, para la optimización de la estructura educacional regional, para la orientación amplia en materia de perfeccionamiento, para el desarrollo ulterior y la garantía de calidad, y para el aprovechamiento de las ofertas de educación. Por tanto, debemos fortalecer y ampliar consecuentemente las redes y asociaciones de cooperación.

Sólo lograremos vencer estos desafíos con la cooperación de todos los participantes y sin aislar las distintas áreas de perfeccionamiento. Los perfeccionamientos de tipo general, profesional, cultural y político deben complementarse y enriquecerse mutuamente. Estos han sido tradicional mente los puntos fuertes de las universidades populares.

IV.

A partir de estos desafíos desarrollaremos áreas concretas de acción para el futuro:

  1. El aprendizaje permanente requiere capacidades básicas como leer, escribir y calcular. Por ello, debemos eliminar el analfabetismo funcional para permitir la participación personal, social y económica de todos. Sólo así podremos incorporar al aprendizaje permanente a los aproximadamente 4 millones de personas con analfabetismo funcional. Los nuevos medios pueden ayudar en esta tarea y respaldar el trabajo en las áreas de educación básica y alfabetización. Prueba de ello es el proyecto «Apoll» apoyado por nosotros. Por ello lo ampliamos con el proyecto «Zweite Chance online» (Segunda oportunidad en línea) en la Asociación Alemana para Educación de Adultos. El hecho de que actualmente esta plataforma de aprendizaje sea utilizada en forma regular y anónima por más de 8 000 personas demuestra que también pueden ofrecerse ayudas de aprendizaje individuales a aquellas personas que no desean participar en los cursos que imparten las universidades populares o que desean seguir aprendiendo en forma independiente luego de finalizar un curso.
    Quisiera implementar un programa sobre «Investigación y desarrollo para la educación básica de adultos». El objetivo del programa sería contactar a las personas involucradas que actúan en todo el territorio federal mediante el trabajo conjunto en tareas de investigación y en avances innovadores, y junto con ellas ampliar las estructuras de asesoría y los servicios de ayuda existentes. Debemos encontrar nuevos caminos a fin de derribar las barreras para el aprendizaje y la participación, incrementar la participación en cursos de formación básica y, ante todo, en el «perfeccionamiento posterior» independiente.
  2. Los adultos jóvenes sin formación profesional necesitan una segunda oportunidad para obtener un título profesional reconocido. Alrededor de 1,3 millones de adultos jóvenes menores de 30 años de edad carecen de formación profesional completa, lo que no debemos seguir aceptando. Una formación profesional completa es requisito para lograr ingresar a la vida profesional. Quien carece de formación profesional no tiene ninguna perspectiva para el futuro, con todas las consecuencias sociales y económicas que ello conlleva. Los cursos de capacitación profesional recuperativa para adultos jóvenes, junto con una actividad laboral acorde, ayudan a lograr una formación formal conducente a un título profesional. Para ello es importante que las empresas colaboren con las instituciones educacionales externas, y también con las universidades populares.
    También las medidas para la integración de los inmigrantes son un punto importante en materia de perfeccionamiento. Se trata tanto de cursos de idioma como de orientación para la vida cotidiana en nuestro país. El año 2010, el porcentaje de inmigrantes entre las personas menores de 40 años corresponderá a más del 50 % de la población en las grandes ciudades.
  3. El perfeccionamiento a nivel empresarial debe convertirse en algo normal. Para mí es completamente natural que el perfeccionamiento en el ámbito empresarial quede establecido en un moderno convenio colectivo. Por ejemplo, queremos desarrollar modelos para un «aprendizaje en equipo» en grupos de trabajo formados por integrantes de distintas edades y también de diversas nacionalidades. Deben gestionarse nuevos modelos de orientación y aprendizaje en colaboración con las instituciones de perfeccionamiento. Así podría pensarse en «servicios de aprendizaje» concebidos para las empresas y ofrecidos directamente a ellas. En este programa debe investigarse, además, la relación entre la calificación de los trabajadores y la capacidad de innovación de las empresas. Sobre la base de los resultados esperamos obtener recomendaciones en materia de procedimientos que se refieran, ante todo, a la especial situación de las pequeñas y medianas empresas y a su necesidad concreta de perfeccionamiento.
  4. El porcentaje de adultos desempleados sin título profesional es diez veces superior al porcentaje de personas con título profesional universitario. Hacer posible el perfeccionamiento, sobre todo para estos grupos que carecen de buena educación, es una tarea nacional. Ello no sólo redunda en beneficio de las personas afectadas, sino que también propicia la cohesión social y es favorable para la economía. Las experiencias negativas respecto del aprendizaje y la educación, así como la falta de información sobre las posibilidades de perfeccionamiento y sobre las oportunidades asociadas al mismo, constituyen las trabas principales. Las medidas tendientes a fortalecer la participación en el perfeccionamiento deben adoptarse considerando estas causas. Para ello necesitamos nuevas formas de orientación individual, por ejemplo en el lugar de trabajo. La organización de una información y orientación de excelencia frecuentemente requiere la participación conjunta de las diversas instituciones y de orientadores especialmente calificados. La financiación debe ser fiable, clara y socialmente justa y equilibrada, a fin de no excluir desde el principio precisamente a las personas a las que queremos captar para que reciban mayor educación. Al mismo tiempo, cabe desarrollar nuevas ofertas por las que exista real necesidad y demanda, ofreciendo mayores posibilidades individuales de planificación. Con el ahorro para la educación, el gobierno federal establecerá un instrumento de financiación que fomente la inversión privada en educación mediante incentivos y estímulos. Junto con los agentes sociales estudiaremos otras posibilidades de cofinanciación y los apoyaremos en la creación de cuentas de período de formación establecidas en convenios colectivos.
    Hasta el año 2007, el programa «Lernende Regionen» («Regiones que Aprenden»)3 patrocinará a alrededor de 70 redes regionales. Éstas estudian nuevos modelos de cooperación entre quienes ofrecen y quienes requieren educación, al igual que nuevas formas de aprendizaje permanente. Este programa es conducido científicamente. Sobre la base de estas recomendaciones, apoyaremos en la fase final del programa las iniciativas especialmente exitosas y transferibles en las regiones elegidas. Fortaleceremos especialmente las nuevas formas de orientación que formen parte de la red, las medidas para mejorar los puentes entre las áreas de educación y el acceso a nuevos lugares de aprendizaje.
  5. El perfeccionamiento científico ocupa un lugar destacado. Dados los vínculos con las economías extranjeras y las empresas internacionales, el perfeccionamiento profesional también resulta absolutamente necesario para los trabajadores altamente calificados. En este sentido, a los empleadores les corresponde la tarea de buscar oferentes idóneos y de financiar el perfeccionamiento. Sólo un perfeccionamiento estrechamente ligado a la investigación permite que los resultados de la investigación y del desarrollo desemboquen día a día en nuevos productos y procesos. Por ello debe prestarse mayor atención a las necesidades de capacitación que se desprenden del desarrollo de nuevos productos y procesos. Para ello debemos crear ofertas apropiadas. En Alemania necesitamos empuje en materia de innovación. No obstante, la innovación sólo puede impulsarse y materializarse con trabajadores altamente calificados. La calificación es, por lo tanto, un requisito determinante para la innovación en Alemania.
  6. Las iniciativas innovadoras para el aprendizaje de adultos, la estructuración del perfeccionamiento y las estrategias político-educacionales para materializar el aprendizaje permanente, deben tener un fundamento científico. Por consiguiente, necesitamos formas eficaces de cooperación entre política educacional y ciencia, especialmente la investigación empírica en materia de educación. La política educacional y la investigación empírica en materia de educación se encuentran en una tensa interrelación en cuanto a sus condiciones de éxito y logros. El vuelco «empírico» en política educacional supone un vuelco «empírico» en las ciencias de la educación y viceversa. Pretendo fortalecer la investigación educacional empírica tanto estructuralmente como adoptando medidas de investigación a nivel ministerial.
    La creación del panel de educación proyectado en estrecha coordinación con los Estados federados y la comunidad científica también es una medida de gran alcance estructural para el desarrollo de la investigación educacional en general, y para la investigación educacional «empírica» en particular. A su vez, constituye una base central para la información nacional sobre educación. Un panel de educación de esta naturaleza debería, en lo posible, formar parte de la red de medidas existentes y proyectadas a nivel nacional e internacional. Ello también alude a la medición de las competencias en adultos planificada por la OCDE.

V.

Invito a los representantes de la ciencia, de la economía y de la práctica a debatir sobre los puntos aquí esbozados respecto de una nueva estrategia para el perfeccionamiento y el aprendizaje permanente. En este mes, el 17 de mayo, se reunirá por primera vez el «Innovationskreis Weiterbildung» (Círculo para la Innovación del Perfeccionamiento), con el propósito de analizar el «itinerario» para una nueva estrategia.

Las universidades populares han demostrado, una y otra vez, su capacidad de reforma y su disposición a abrirse frente a los nuevos progresos. Por ello, para la estructuración concreta de una educación de adultos sostenible en el futuro, confío en la buena disposición de todas las instituciones frente al desarrollo, en la creatividad y en el profesionalismo de todos los colaboradores de las universidades populares y en sus asociaciones. Por ello los invito a intentar juntos fortalecer y estructurar el perfeccionamiento, encontrar vías de solución a los problemas, reconocer y mantener lo que ha demostrado ser eficaz, respaldar las iniciativas innovadoras y aprovecharlas en pro del perfeccionamiento.

Sólo mancomunadamente podremos desarrollar una estrategia para el aprendizaje permanente que se ajuste, también en el futuro, a los distintos estilos de vida, de trabajo y de aprendizaje de los individuos. Trabajemos con el fin de que todos tengan la posibilidad de aprender para enfrentar los nuevos desafíos.

En el futuro, las universidades populares también tendrán una participación mayoritaria en esta tarea.

Notas

1 «Schlussbericht der Expertenkommission Finanzierung lebenslanges Lernen» (Informefinal de la Comisión de Expertos sobre Financiación del aprendizaje permanente); pág. 120 y siguiente.

2 Machbarkeitsstudie zum Weiterbildungspass, (Estudio de factibilidad sobre acceso al perfeccionamiento) BMBF (Ministerio Federal de Educación e Investigación) 2004, p. 67. Konzeptionelle Grundlagen für einen nationalen Bildungsbericht (Fundamentos conceptuales para un informe nacional de educación), BMBF 2003: «El registro y la evaluación de las formas de aprendizaje informales no deben tender demasiado a una «cultura del diploma» con delimitaciones y normas restrictivas; su documentación apunta más bien a una «cultura del reconocimiento» consciente.

3 En una «Región que Aprende» participan en promedio alrededor de 35 socios formales de la red, en especial instituciones de perfeccionamiento, y 94 socios informales.