Gratien Bambanota Mokonzi

La siguiente contribución viene de la República Democrática del Congo. Allá hay un número elevado de adultos analfabetos/as, número que en el futuro va a seguir creciendo, dado que son muchas las personas que ya en la infancia no tienen ningún acceso al sistema educativo. Sólo con la construcción de una sociedad verazmente democrática se puede lograr cambiar este estado de cosas. El autor, apoyándose en la Pedagogía del Oprimido, de Paulo Freire, aboga por una educación de adultos cuya tarea sea capacitar a las personas para que cambien su situación y aporten a la construcción de una sociedad justa. A continuación el encabezado tal como está ya disponible. El Dr. Gratien Bambanota Mokonzi es profesor de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad de Kisangani, en la República Democrática del Congo. Además de los cursos de alfabetización y desarrollo que imparte en dicha facultad, y de las investigaciones que realiza en este campo, es un frecuente animador de eventos de formación dedicados a alfabetizadores, y esto principalmente por invitación de ONG que trabajan en el ámbito de la educación de adultos.

Para una alfabetización concientizadora en la República Democrática del Congo

Introducción

Desde que los vientos de la Perestroika, procedentes del Este, obligaron al difunto Presidente Mobutu a decretar en 1990 el proceso de democratización en la República Democrática del Congo, no dejan de oirse voces, principalmente del lado de los partidos políticos, de las asociaciones de la sociedad civil y de algunos responsables políticos, que apuntan a reivindicar la organización de programas de alfabetización a favor de personas adultas. La Conferencia Nacional Soberana, organizada en 1992, ya había recomendado en su momento, a través del informe de la comisión de educación, la creación de las estructuras necesarias para luchar contra el analfabetismo primario y funcional en todos los lugares del país. Del mismo modo el Artículo 44 de la nueva Constitución de la República Democrática del Congo (RDC), promulgada el 9 de marzo de 2006, estipula que

«la erradicación del analfabetismo es una obligación nacional para cuyo cumplimiento el Gobierno debe elaborar un programa específico».

Lanzada en este período histórico de la RDC, este llamado a la erradicación del analfabetismo parece estar fundada en algunas convicciones formuladas en forma de preguntas por Cairns (1989) en los siguientes términos:

«Cuando la mayoría de la población es analfabeta ¿cómo llevar a cabo los objetivos y las aspiraciones de la nación? ¿Y cómo llegar en esas condiciones a un desarrollo equitativo? ¿Cómo pueden los individuos, y la sociedad en su conjunto, abrigar la esperanza de una auténtica liberación?»

Sin embargo, si se tiene en cuenta la historia de la RDC y los objetivos establecidos para su futuro, particularmente a través de la Constitución de la Tercera República, para que la alfabetización juegue el papel que se le pretende atribuir actualmente (sostener el proceso democrático y de reconstrucción del país), tiene que ser concientizadora. Tal es nuestro propósito con el presente artículo. Pero antes de nada examinemos primero la actual situación del analfabetismo en la RDC.

El analfabetismo en la República Democrática del Congo

Como ya hemos escrito en un artículo anterior (Mokonzi, 2005a), tomando los resultados de una encuesta realizada por UNICEF el año 2001, en la RDC una de cada tres personas adultas (32 por ciento) no sabe leer ni escribir. Como en la mayor parte de los países del Tercer Mundo, el analfabetismo golpea más a las mujeres que a los varones. Es así que son analfabetas un 44 por ciento de ellas, contra un 19 por ciento de ellos, lo que arroja un índice de paridad del 0,69. 1 Estas estimaciones del UNICEF concuerdan a grandes rasgos con las de la UNESCO, las que mencionan para la República Democrática del Congo una tasa de analfabetismo del 34,7 por ciento entre la población adulta mayor de 15 años a lo largo del período 2000-2004. Esta tasa ascendía, a lo largo del mismo período, a un 20,2 por ciento para los varones y un 48,1 por ciento para las mujeres, diferencia que se traduce en un índice de paridad de 0,65.

En lo que respecta a la alfabetización de personas adultas, las estimaciones del Instituto de Estadística de la UNESCO muestran que la situación va mejorando progresivamente, de manera que para el 2015 la tasa de analfabetismo será de alrededor del 20,8 por ciento para el conjunto de la población adulta, un 13,8 por ciento para los varones y un 27,7 por ciento para las mujeres. A tiempo de permitirle a la RDC alcanzar el objetivo de reducir en un 50 por ciento la tasa de analfabetismo en relación con la situación del año 2000 2, esta mejoría va acompañada de la reducción progresiva de las disparidades entre varones y mujeres (cf. tabla 1 y gráfico 1).

Tabla 1: Evolución de la tasa de analfabetismo en la RDC de 1970 a 2015

Años

Tasa de analfabetismo
global

Tasa de analfabetismo
masculino

Tasa de analfabetismo
femenino

Índice de paridad 

 1970 77.2 64.4 88.6 32.0
 1980 65.9 51.5 79.2 42.9
 1990 52.5 38.6 65.6 56.0
 1995 45.4 32.4 57.7 62.6
 2000 38.6 26.9 41.8 68.7
 2005 31.9 21.8 41.7 74.6
 2010 25.8 17.3 34.1 79.7
 2015 20.8 13.8 27.7 83.9



Fuente: Instituto de Estadística de la UNESCO, departamento de alfabetización y educación no-formal, 2002.

No obstante, si se tiene en cuenta el actual contexto socio-político de la República Democrática del Congo, se puede poner en duda estas estimaciones del Instituto de la UNESCO. En efecto, desde hace más de dos décadas, el procedimiento de superación del analfabetismo, es decir la alfabetización de personas jóvenes y adultas que están fuera de la escuela, es uno de los rubros más descuidados en la RDC, de modo que la lucha contra el analfabetismo se basa principalmente, si no exclusivamente, en procesos preventivos, a saber la enseñanza primaria. Ahora bien, esta última no es actualmente eficaz ni en el plano cuantitativo ni en el plano cualitativo.

Gráfico 1: Evolución de tasas de analfabetismo en la RDC de 1970 a 2015 por sexos

A partir de esta ineficacia, la proporción de personas analfabetas en la población adulta probablemente va a aumentar en el futuro, evidentemente si entre tanto no se intensifica la lucha contra el analfabetismo. Para entenderlo mejor, partamos de dos fuentes de las que se nutre el analfabetismo: la no-escolarización y la deserción. A este respecto, la tasa neta de admisión en la escuela primaria es del 17 por ciento el año 2001, mientras que la tasa de supervivencia escolar en el nivel del quinto curso equivale al 25 por ciento (cf. Encuesta MICS2 de UNICEF). Si se tiene en cuenta estas dos realidades, se puede deducir la proporción de sujetos potencialmente analfabetos, y por tanto no alfabetizados por el sistema formal (cf. gráfico 2).



Gráfico 2: Extensión del analfabetismo en función de la tasa neta de admisión

Por lo tanto, si tomamos como punto de partida una población de 100 niños/as de 6 años y una tasa de admisión (TA) del 17 por ciento, se puede decir que 83 niños/as no acceden a la escuela primaria. A continuación, dado que la deserción es muy fuerte —un 75 por ciento a lo largo de los cuatro primeros años de escolaridad— resulta que de 17 niños/as que acceden a la escuela solamente 4 llegan al 5º año de primaria sin repetir curso. En otras palabras, 4 de cada 100 niños/ as tienen la oportunidad de salir del analfabetismo, mientras que el 96 por ciento corren riesgo de ser analfabetos cuando lleguen a la edad adulta.



Gráfico 3: Extensión del analfabetismo en función de la tasa bruta de admisión

Incluso si se tiene en cuenta la tasa bruta de admisión, que según UNICEF es del 84 por ciento, se puede percibir que la situación no resulta más envidiable, ya que en este caso son 79 los niños/as que son candidatos potenciales al analfabetismo (cf. gráfico 3).

Cierto que la situación que acabamos de describir no traduce exactamente la realidad puesto que, mientras algunos alumnos/as llegan a 5º después de cuatro años de escolaridad, otros/as acceden a este nivel de escolaridad después de 5 años, de 6 años… ¡Pero eso no tiene importancia! Porque al mismo tiempo suele ocurrir que los alumnos/as que llegan a 5º, incluso a 6º curso de primaria, no todos salen del analfabetismo. Dicho de otra manera, hay entre ellos/as algunos que no saben leer ni escribir (cf. Mokonzi e Issoy: 2002, Mokonzi: 2005c), y es que hace más de dos decenios que la escuela congoleña viene sufriendo un fuerte proceso de degradación.

En resumidas cuentas, en materia de alfabetización, la situación de la República Democrática del Congo no nos permite ser optimistas, como parecen sugerirlo las estimaciones del Instituto de Estadística de la UNESCO.

La alfabetización concientizadora

Hablar de la alfabetización concientizadora equivale a plantear la problemática siguiente:

«¿Cómo lograr que las actividades de aprendizaje se conviertan en instrumentos de cambio, en herramientas de liberación?»

Si se considera la lectura, la escritura y el cálculo no como un punto de llegada sino más bien como un punto de partida de un proceso que busca el análisis y el mejoramiento de una situación social en su globalidad.

En este sentido la alfabetización asume la definición que hizo el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN – Nicaragua):

«Un aprendizaje de la vida, puesto que a lo largo del proceso de alfabetización el individuo descubre su valor intrínseco como persona, como motor de la historia, como actor llamado a jugar un papel social importante, como individuo que tiene derechos que hacer valer y deberes que cumplir». (Cardinal y Millier, 1982)

Más allá de la lectura, la escritura y el cálculo, la alfabetización concientizadora tiene a la vista el tránsito de un viejo orden, que envilece al ser humano, a un nuevo orden, que lo libera. El viejo orden que se trata de trastornar y desestructurar es el de una sociedad esencialmente marcada por una serie de injusticias sociales, es decir por una serie de marginaciones y alienaciones, una sociedad donde reina no sólo la opresión de las masas por un puñado de individuos, sino también, a causa de lo mismo, un letargo bastante generalizado.

Uno de los efectos nefastos de este orden es que crea en el oprimido lo que Freire llama

«una conciencia dominada, una conciencia esclava, una conciencia primaria».

Ésta lo lleva a interiorizar la opinión que el opresor tiene de él, vale decir, que no sirve para nada, que «no sabe nada ni puede aprender nada, que es un ser enfermo, perezoso e improductivo» (Hautecoeur, 1978, p. 143). De esa manera la conciencia primaria no permite que el oprimido tenga una comprensión crítica de la realidad, por cuanto le impide hacer un análisis sistemático de esa realidad y tener de ella una percepción objetiva.

Por el contrario, el nuevo orden que se tiene que intentar instaurar es el que favorece la eclosión de una conciencia crítica y, por lo tanto, la liberación del ser humano. Para ello garantiza la justicia social y le restituye al ser humano su humanidad. Antítesis de la conciencia dominada, la conciencia crítica permite hacer un análisis riguroso de la realidad con el fin de remontarse hasta las fuentes de los problemas sociales y de proponer las soluciones adecuadas. Esta conciencia inspira el deseo de cambiar y admite que es posible la superación de las situaciones de opresión y pobreza.

En pocas palabras, la alfabetización no es (no debería ser) un acto puramente mecánico por el cual únicamente se aprende a leer, escribir y calcular, sino que igualmente, y sobre todo, es un proceso de concientización. Un proceso por el que varones y mujeres aprenden a hacer un análisis crítico de diferentes problemas que afectan a su comunidad (problemas políticos, económicos, culturales…) y aprenden a transformar la realidad. Hay un principio fundamental: la alfabetización y la concientización nunca deben estar separadas.

Hay que decir aquí que los regímenes dictatoriales por lo general no favorecen la educación sistemática de las masas, y menos aún el desarrollo de la alfabetización concientizadora, dado que una y otra le entregan al pueblo instrumentos de análisis y con ello la posibilidad de poner en cuestión la correlación de fuerzas.

La emergencia de la conciencia crítica a través de la alfabetización concientizadora implica la participación de los/as estudiantes en diferentes fases de la formación: participación en la prealfabetización, participación en la alfabetización y participación en la postalfabetización.

En el nivel de la prealfabetización, se tiene que hacer participar a los/as estudiantes/destinatarios en lo que se llama «estudios preliminares», vale decir el estudio del medio, la identificación de los obstáculos que impiden el desarrollo, y también el estudio de las motivaciones de los/as participantes. Estos estudios apuntan a la elaboración de un programa de alfabetización centrado en los problemas de la población. Dentro de estos estudios preliminares, y en el contexto de una alfabetización concientizadora, requiere particular atención la definición del universo temático, según el enfoque de Freire.

El método propuesto por Freire para la investigación de la temática requiere que tanto educador/a como educandos/as sean todos sujetos de la investigación. En efecto,

«cuanto más activa sea la actitud que adoptan las personas en la búsqueda de su temática, tanto más profunda será su toma de conciencia de la realidad; y al explicitar su temática significativa, la dominan». (Freire 1980)

En el nivel de la alfabetización, la participación se hace a través de lecciones que se dan en forma de discusiones, de debates; discusiones en torno a temas generadores recogidos en el curso de la fase de prealfabetización.

La participación en las discusiones permite llevar a cabo un análisis sistemático de la realidad que, a su vez, engendra una comprensión crítica. Este tipo de didáctica implica el establecimiento de relaciones particulares entre educador/a y educando/a. Más que relaciones de imposición entre un sabio absoluto y un ignorante absoluto, se requiere relaciones dialécticas entre dos personas que aprenden conjuntamente a analizar la situación social (limitada) y a proponer vías de superación para el completo desarrollo del ser humano. Por tanto se debe reemplazar la didáctica dictatorial, propia de una sociedad deshumanizante, por una didáctica democrática, propia de una sociedad humanizante.

Finalmente, en el nivel de la postalfabetización, la participación puede ejercerse en el seno de los clubes de reflexión. Éstos podrían reagrupar a las personas recién alfabetizadas, lo mismo que a otros miembros de la comunidad, y tendrían como objetivo reflexionar sobre los problemas de la sociedad, proponer las soluciones apropiadas y comprometerse a aplicar esas soluciones. Dentro de este nivel se debe privilegiar igualmente el método del debate. Además, para recolectar los temas en torno a los cuales deben girar las discusiones, se puede acudir de manera especial a la lectura del periódico, a la escucha de la radio, al análisis de los discursos de los responsables político-administrativos, etc.

La necesidad de una alfabetización concientizadora en la República Democrática del Congo

La historia de la RDC, como la de África toda, está tejida de brutalidades: la brutalidad de la trata de esclavos, la brutalidad de la colonización, la brutalidad de la lucha por la independencia, la brutalidad de las rebeliones, la brutalidad de la dictadura, etc. Debido a estas brutalidades la RDC se ha ido convirtiendo en una sociedad bloqueada, es decir marcada por las múltiples contradicciones que impiden tanto la liberación de los individuos como el progreso de la sociedad en su conjunto.

Es esta constatación la que ha sido puesta de relieve por la Conferencia Nacional Soberana de la RDC en 1992. En efecto, en el informe de la Comisión de Educación se puede leer lo siguiente:

«La sociedad congoleña es una sociedad dominada, bloqueada por contradicciones y paradojas de todo tipo. Ella se autorreproduce y se va volviendo anémica, puesto que se nutre de una ideología de explotación y de servidumbre. Se caracteriza además por la simbiosis de todas las formas del mal en todos los sectores de la vida.

Es una sociedad donde los valores universales de lo verdadero, de lo bueno y de lo bello han sido evacuados de la escala de referencia. Una sociedad donde los intereses y las funciones del Estado han sido privatizadas por una minoría, y en la que por consiguiente el pueblo desorientado, condenado a todo tipo de artimañas, se va muriendo en medio de una jungla deshumanizadora.»

Entre las consecuencias que se desprenden de esta realidad en el nivel del individuo se puede destacar la sumisión, el miedo, el fatalismo…, en una palabra la conciencia dominada de la que hablábamos anteriormente. También los discursos pronunciados por los responsables políticos que acaban de instalarse en umbral de la Tercera República, insisten en el imperativo del cambio de mentalidad para que sea posible la reconstrucción del país.

Lo que pasa es que el cambio de mentalidad requiere en sí mismo la emergencia de la conciencia crítica. Lo que hoy en día necesita la República Democrática del Congo son ciudadanos/as que hagan suyo el siguiente discurso:

«Soy Yo el que toma conciencia de mis necesidades, de mis posibilidades, de mis carencias; soy Yo el que me movilizo para adquirir determinadas herramientas; y después de algún tiempo seré Yo quien me comprometa con el desarrollo de mi entorno y con el cambio social». (Hautecoeur, 1978, p. 144)

Por lo que respecta a la alfabetización, la eclosión de una conciencia de este tipo no puede ser resultado ni de la alfabetización clásica ni de una alfabetización cuya funcionalidad se limita a la producción (funcionalidad económica). Más bien exige una alfabetización concientizadora, que es la que conjuga la reflexión y la acción en el proceso de transformación de la realidad social en su totalidad. Una alfabetización que, como lo afirma Blot, incita a las personas que se alfabetizan a preguntarse sobre el tipo de sociedad en que viven, y a meterse dentro de las mismas organizaciones de esa sociedad, para transformarla.

La actual fase histórica de la RDC es favorable para la organización sistemática de una alfabetización así entendida. ¿Acaso la historia de la alfabetización no ha revelado ella misma, en efecto, que

«la movilización de recursos, la polarización de energías, el entusiasmo y la entrega únicamente se observan durante los períodos de transformación radical de la sociedad?». (Cairns, 1989)

Es eso lo que claramente ponen de manifiesto las experiencias de la URSS (con la revolución de 1917), de la China (con la revolución de 1949), de Nicaragua (con la revolución sandinista), etc.

La fase histórica que actualmente atraviesa la RDC ¿no resulta favorable para la organización de campañas de alfabetización concientizadora? En efecto, según el espíritu de la nueva Constitución aprobada por referéndum, en diciembre de 2005, en un futuro relativamente próximo el pueblo congoleño quisiera construir un Estado

  • en el que se consolide la unidad nacional;
  • que se comprometa decididamente en la batalla del desarrollo;
  • en el que estén garantizados los derechos fundamentales;
  • que promueva la paridad varón-mujer;
  • y en el que se instaure la democracia pluralista.

Sin renunciar a la ambición de llegar a ser un Estado fuerte, la República Democrática del Congo quiere estar también en interacción positiva con otros Estados de África y del mundo, y ser al mismo tiempo competitiva en el plano internacional.

Sí. Se siente cada vez más que la población congoleña, si no en su totalidad al menos en su mayoría, aspira al cambio radical. La aceptación de la nueva Constitución por un 80 por ciento de votos, en el referéndum de 2005 ¿no es acaso una señal elocuente de que esta población se adhiere con todas sus fuerzas a la Tercera República que, como se ha indicado anteriormente, quiere ser un Estado de derecho? ¿No es esta aspiración la que ya se traslucía en los memorándums dirigidos al fallecido Presidente Mobutu en 1990, la que a continuación subyacía en las declaraciones de política general y sectorial, al igual que en las actas de la Conferencia Nacional Soberana, y la que hoy vuelve a aparecer en las críticas dirigidas por Monsieur Tout le Monde a sus dirigentes recientemente instalados en el poder?

Finalmente, en la fase actual, caracterizada por el pluralismo político y sindical, necesitamos un pueblo dotado de conciencia crítica. Esto es tanto más importante cuanto que, al evocar el pretexto del cambio, los políticos recurren por lo general al pueblo, no tanto para liberarlo de la opresión como para conquistarlo, y para conquistar el poder para la satisfacción de sus propios intereses. Está comprobado que la alfabetización concientizadora es uno de los medios para la formación de esa conciencia que el pueblo necesita para su liberación permanente.

Conclusión

La voluntad política y el deseo de cambio son factores determinantes para el buen resultado de los programas de alfabetización. Estos factores se manifiestan actualmente en la República Democrática del Congo, por una parte a través de la nueva Constitución, que declara la lucha contra el analfabetismo en una obligación nacional, y por otra a través de las tomas de posición de los responsables políticos y las declaraciones de diversos actores de la sociedad civil. A pesar de todo, habida cuenta la larga historia de dominación que ha sufrido el pueblo congoleño, el tipo de alfabetización que se tiene que favorecer no debería ser sino concientizadora, una alfabetización que permita la emergencia de una conciencia crítica, en vista de la desestructuración del status quo y del establecimiento de un nuevo orden más humanizador.

La alfabetización concientizadora implica, por sí misma, la participación de la población meta en todas las fases de la formación: participación en la elaboración del programa, particularmente a través de la definición del universo temático; participación en los debates en torno a los temas generadores durante el desarrollo de las clases; y finalmente participación en las discusiones dentro de los clubes de reflexión. Es ese tipo de alfabetización la que hoy día puede sostener la naciente democracia y la imperiosa reconstrucción del país. Ella constituye pues, por sí misma, un laboratorio nada despreciable de la Tercera República.

Referencias bibliográficas

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Mokonzi, Gr. B. & Issoy, A. A. (2002). Contribution de l’enseignement primaire à l’alphabétisme: cas des écoles primaires de la ville de Kisangani en République Démocratique du Congo [Contribución de la enseñanza primaria al alfabetismo: El caso de las escuelas primarias de la ciudad de Kisangani en la República Democrática del Congo]. Scientia Paedagogica Experimentalis, 39(2), 181-195.

UNESCO (2006). Informe mundial sobre el seguimiento de la Educación para Todos 2006. París: UNESCO.

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1 Este índice resulta de la relación entre la tasa de alfabetismo de las mujeres (56 %) y la tasa de alfabetismo de los varones (81 %).

2 Se trata aquí de uno de los objetivo de la Educación para Todos (EPT) preconizados por el Foro Mundial de Educación celebrado en Dakar del 26 al 28 de abril de 2000.