Hans-Dietrich Lehmann

Hans-Dietrich Lehman, Director de Departamento en el Ministerio Federal para la Cooperación Económica y el Desarrollo (BMZ), sostuvo con énfasis, en el discurso que pronunció el día de clausura de la conferencia, que se tiene que entender la migración como una oportunidad para todos: las propias personas migrantes, los países emisores y también los países receptores. Condición imprescindible para ello es la educación. Sólo mediante el cumplimiento de este derecho humano se puede mejorar las perspectivas de vida de los y las inmigrantes en Alemania, y a la vez hacer aprovechables sus potencialidades para sus países de origen, por ejemplo a través de transferencias financieras y de conocimientos.

El derecho a la educación en el contexto de la migración e integración: perspectiva de la cooperación para el desarrollo 1

I. Saludo

Me complace mucho el tema planteado para esta conferencia. Enlaza áreas de acción en materia de política interna y externa, de desarrollo y de educación que tienen gran cantidad de puntos en común, pero que – muy a menudo – se abordan en forma separada.

La migración y la integración son aspectos sociales inevitables de la globalización. Sólo los comprenderemos y podremos manejar en forma políticamente razonable cuando adoptemos un pensamiento multisectorial y desarrollemos los correspondientes enfoques para la acción.

Expreso mis agradecimientos a los organizadores de esta conferencia ya por el solo hecho de que estén dispuestos a fortalecer estos nuevos enfoques a fin de lograr justicia para los inmigrantes afectados.

II. Importancia del derecho humano a la educación en el ámbito de la cooperación para el desarrollo

Aproximadamente 113 millones de niños de todo el mundo no asisten a la escuela. Casi mil millones de personas son analfabetas. Viven en condiciones de relativa pobreza en Europa, y de extrema pobreza en los países en desarrollo. Debido a la falta de educación, sus capacidades de autoayuda serán limitadas durante toda su vida.

La educación es un derecho humano, porque permite el desarrollo personal e incrementa las oportunidades de llevar una vida digna. Impulsa el desarrollo social y económico y, por consiguiente, se convierte en el instrumento central para fortalecer también otros derechos humanos. En materia de política de desarrollo ello significa que: sin educación no prospera ninguna lucha contra la pobreza, ninguna expansión económica ni ningún desarrollo sostenible. La educación básica es – en particular – imprescindible.

La Organización de las Naciones Unidas también subraya la importancia fundamental de la educación. El segundo objetivo de desarrollo del milenio es lograr que para el año 2015 todos los niños cuenten con educación básica completa. La política alemana de desarrollo apoya con un decidido compromiso este importante objetivo y el derecho humano a la educación, principalmente en África, pero también en Afganistán, Pakistán y Yemen.

No deseo seguir refiriéndome aquí a esta clásica cooperación para el desarrollo, sino concentrarme en el tema de la integración y de la migración.

III. Educación como condición para la migración y la integración

Los inmigrantes del Sur pertenecen en su mayoría al estrato medio de sus países de origen. Cuentan con educación escolar y una profesión. Pueden costear el largo viaje y confían en labrarse una vida mejor en un país industrializado.

Ceremonia de apertura
Fuente: Hans Pollinger

Este espíritu emprendedor nace de una ponderación racional de las oportunidades y perspectivas en su patria y en el país de destino. Esto también presupone educación. Cuando no han sido contratados específicamente para determinadas actividades profesionales, les esperan años agotadores de trámites legales a fin de obtener la residencia y el permiso de trabajo. Durante ese tiempo y, en particular, cuando se les otorga efectivamente el permiso de residencia y de trabajo, los inmigrantes necesitan de todos modos acceder a la formación ulterior.

Son esenciales los cursos de idioma, de integración, de formación y perfeccionamiento profesional, de manera que los conocimientos profesionales que poseen al llegar puedan ser adaptados al sistema económico del país de destino. Sin acceso a niveles superiores de educación no es posible la integración ni la realización del sueño de los inmigrantes de lograr una vida mejor.

El estudio PISA demuestra que en Alemania el nivel de educación y la condición social están relacionados y se heredan directamente. Muchos niños provenientes de familias con antecedentes de inmigración fracasan en nuestro sistema escolar, porque nunca han aprendido correctamente el idioma alemán. Aquí queda de manifiesto una imperdonable negligencia en materia de educación que no podemos permitirnos por motivos humanos y económicos.

En Alemania viven actualmente más de 800.000 personas con pasaporte asiático, 275.000 con pasaporte africano y 100.000 inmigrantes con pasaporte latinoamericano. Estas personas representan un gran potencial intercultural y económico para nuestro país, del que dependemos en una época de globalización y baja tasa de natalidad. La educación es el medio para hacerlo aflorar. Asimismo – aquí retomo el tema de la política de desarrollo – los inmigrantes representan también un gran potencial para sus países de origen.

IV. ¿Dónde radica el potencial de la migración en materia de política de desarrollo?

En materia de política de desarrollo existió por mucho tiempo una actitud negativa frente al tema de la migración. La idea central era que la emigración de personas calificadas podría crear una carencia de fuerza laboral especializada —la denominada «fuga de cerebros»— y, por consiguiente, perjudicar la economía del país en desarrollo. Sin ocultar este importante problema, actualmente vemos también un gran potencial en los inmigrantes. Realizan importantes aportes para el desarrollo de sus países de origen:

Transferencias de dinero

Las transferencias de dinero a los miembros de la familia en el país de origen, las denominadas remesas, son el aporte más significativo de los inmigrantes para el desarrollo. En el año 2006, estas transferencias ascendieron en forma global a más de US$ 300.000 millones, de los cuales unos US$ 39.000 millones (11,5%) se remitieron a África. Para dar una idea más clara de su volumen, se trata de más del doble del monto que los estados del mundo reúnen con fines de cooperación para el desarrollo.

Muchos países en desarrollo dependen de las remesas: en Marruecos éstas ascienden a casi el 10% del producto nacional bruto. Según estimaciones del Banco Federal, en el año 2006 se remitieron unos 154 millones de euros de Alemania a África. Este dinero sirve principalmente a los destinatarios para pagar el alquiler, comprar alimentos, solventar costos de salud y educación o para pagar deudas.

Estos gastos privados tienen importancia económica. Cada euro remesado genera entre dos y tres euros en la economía local. Las transferencias mejoran las condiciones de vida de las familias, cuyo mayor poder adquisitivo fomenta a la vez el comercio local y crea puestos de trabajo. Con frecuencia, gracias a las transferencias, los miembros de la familia se relacionan por primera vez con el sistema bancario. Ahí aprenden a invertir dinero, contraer créditos o contratar seguros. Se determinó que en Uganda, Ghana y Bangladesh existe una clara relación entre las remesas y la reducción de la pobreza. (Fuente: Banco Mundial, Perspectivas para la Economía Mundial, 2005).

Transferencia de conocimientos

En el conocimiento y la experiencia de los inmigrantes reside un fuerte potencial de desarrollo que retorna desde los países de acogida hacia los países de origen. Esta «transferencia de conocimientos» («rescate de cerebros») sólo se produce cuando no se rompe el contacto con la patria. Debe existir la posibilidad de que los inmigrantes retornen con sus conocimientos por breve o largo plazo.

Los especialistas en informática que han regresado de Estados Unidos a India constituyen un buen ejemplo de ello. Allí desempeñan entretanto una función esencial para el auge económico. Debido a sus estudios técnicos, los inmigrantes indios encontraron, como fuerza laboral especializada, buenos puestos de trabajo en EE.UU. Pudieron aprovechar las habilidades y los contactos económicos que allí adquirieron, junto con sus ahorros, para establecer empresas propias en India.

La situación opuesta, fuga de cerebros, se presenta en pequeños estados africanos, por ejemplo, Malaui. Allí se produjo una emigración permanente y masiva de personal especializado en el área de la salud. La atención de salud en el país está seriamente amenazada. Difícilmente podrán lograrse los objetivos del milenio en materia de salud para África, porque entre los años 2000 y 2005 más de 16.000 enfermeras abandonaron el continente para trabajar en Gran Bretaña.

Una posible solución consiste en restringir la emigración de la fuerza laboral, pero dado que ella tiene grandes ventajas tanto para los países de destino como para quienes emigran, se trata de una medida muy difícil de adoptar. La Unión Europea está elaborando principios éticos de contratación para el personal del área de la salud, los que fueron impulsados durante el período en que Alemania presidió el Consejo de la Unión Europea.

Otra alternativa de solución se conoce con el término «migración circular». Con esta expresión se entiende el otorgamiento de permisos de trabajo y de residencia por períodos restringidos, lo que permite ir y venir entre el país de origen y el de admisión. Con ello, la UE desea reducir también la migración ilegal y sus peligros para los inmigrantes. Por cierto, en Alemania no sería muy popular una reedición de programas para trabajadores extranjeros. Evidentemente, aún necesitamos ideas y conceptos innovadores en este sentido.

Interesante desde el punto de vista de la política de desarrollo es la proposición de brindar la posibilidad de retornar a las personas con antecedentes de inmigración que deseen trabajar reiteradamente y por períodos más largos en sus países de origen. El hecho de mantener la residencia legal en Europa facilitaría a varios interesados el regreso voluntario al país de origen. Precisamente para los trabajadores especializados del área de salud ello debiera ser una opción interesante. La fuga de cerebros podría transformarse gradualmente en rescate de cerebros y circulación de cerebros.

Discusión (de la izquierda a la derecha: Hans-Dietrich Lehmann, Rita Süssmuth, Paul Bélanger, Paulyn Jansen, Rüdiger Schmitz)
Fuente: Hans Pollinger


Actualmente, la ley de inmigración alemana permite como máximo 6 meses de estadía en el país de origen, pero sólo si se cuenta con la aprobación de las autoridades de extranjería. En este sentido, el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo apoya una mayor flexibilidad. Pensemos, por ejemplo, en los afganos que consideran la posibilidad de regresar a su patria. No pueden estar seguros de lograr hacer realidad su proyecto de vida en Afganistán. La certeza de mantener un «punto de apoyo» en Alemania, a pesar de regresar al país de origen, brinda la seguridad para considerar seriamente un regreso. No debemos olvidar que esas personas estuvieron dispuestas a tender un puente entre su patria y Alemania. Sería un error derribar ese puente a sus espaldas. Tanto la política de desarrollo como también las empresas alemanas en el extranjero se interesan en estas personas que pueden —y desean— desplazarse entre distintos ámbitos culturales.

Organizaciones de inmigrantes como creadoras de puentes de comunicación

Las organizaciones de inmigrantes, denominadas sociedades de la diáspora, cumplen una importante función como creadoras de puentes de comunicación. Cooperan con grupos locales en el país de origen para materializar allí proyectos sociales, culturales o de política de educación (por ejemplo, la construcción de una escuela).

La diáspora también influye en el desarrollo político de sus países de origen. Los inmigrantes que se integran bien en una sociedad democrática abierta también respaldan en su patria a los partidos democráticos y liberales. De esa forma, fortalecen los cambios políticos en pro de los derechos humanos, la democracia, la tolerancia y la justicia de género. Mediante marchas de protesta, peticiones o campañas informativas centran la atención pública en los problemas que aquejan al país de origen. Inducen la intervención o cooperación de políticos o de organizaciones sociales del país de acogida.

Sin embargo, también hay representantes radicales de la diáspora que contribuyen a la inestabilidad en su país de origen. Desde mi punto de vista, las ofertas de educación para los inmigrantes en el ámbito de la democracia y la tolerancia podrían contribuir de manera importante a que los partidarios de esas ideas radicales encuentren un terreno menos fértil.

Potenciales de desarrollo mediante educación e integración

La experiencia ha demostrado que los inmigrantes con educación e integrados se comprometen más a menudo con el desarrollo de su país de origen, ya sea mediante transferencias de dinero a la familia, inversiones financieras, compromiso social o transmisión de valores democráticos y fundados en el estado de derecho.

Por lo tanto, la integración en Alemania es la base para desarrollar el potencial de los inmigrantes a fin de combatir la pobreza. A su vez, la integración se basa en el acceso a la educación en el país de destino.

V. ¿Cómo fortalece la política alemana de desarrollo el potencial de la migración?

Dentro del marco de la UE, intercedemos en favor de una estructuración constructiva y coherente de la política de migración. Desde el año 2005 existen enfoques acertados y también actividades conjuntas con Estados africanos de origen y de tránsito.

En general, lo que nos interesa, por un lado, es restringir la migración ilegal y peligrosa y la fuga de cerebros y, por otro, maximizar los efectos positivos de la migración para los países de origen.

Un importante campo de acción son las formas beneficiosas de transferencia. Actualmente, se exige hasta un 25% de comisión de transferencia. Debido a ello, el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo inauguró a fin de mes un sitio web en el que los inmigrantes pueden informarse sobre variantes más económicas. Queremos fortalecer la transparencia y la competencia en el negocio de las transferencias. Por ahora, informamos respecto de Marruecos, Ghana, Vietnam, Serbia, Albania y Turquía. Nuestro sitio web se basa en el modelo británico «sendmoneyhome.org». Con ello, gracias a un método eficaz se ha logrado que una mayor cantidad de dinero fluya a través de vías formales que reducen los costos y, por consiguiente, lleguen mayores montos de dinero a los países de origen.

Otro enfoque consiste en la cooperación con las organizaciones de la diáspora. Su compromiso con la creación de una infraestructura social en sus países de origen persigue objetivos similares a los de la cooperación para el desarrollo. Dado que hasta ahora casi no existen puntos de contacto entre ambos actores, intentamos trabajar en conjunto con intermediarios. Se trata de personas a cargo de la integración de los estados federados y municipios. La relación positiva entre inmigración, integración y desarrollo también se incorpora cada vez más a su propio campo visual. Ha quedado de manifiesto que la integración y el compromiso transnacional no representan ningún conflicto, como hasta ahora se suponía.

La colaboración entre la cooperación para el desarrollo y la diáspora puede producir efectos sinérgicos: las organizaciones de desarrollo se benefician con el conocimiento del país que poseen los inmigrantes y éstos, a su vez, con los enfoques profesionales de las organizaciones de desarrollo. Estas pueden apoyar las solicitudes, la financiación o la ejecución de proyectos en los países de origen.

Actualmente, estamos desarrollando un proyecto piloto en Marruecos: el Gobierno ha reconocido la importancia de su diáspora y está muy interesado en colaborar con nosotros y con otros estados. Marruecos desea, entre otras cosas, fomentar el compromiso económico de los marroquíes en el extranjero. Para ello, queremos promover las relaciones entre la diáspora alemana y las pequeñas y medianas empresas de una región de Marruecos afectada especialmente por la emigración. Además, debe obtenerse asesoría bancaria para que las transferencias destinadas al ahorro se inviertan en mayor medida en la economía de la región.

El Programa de fomento para trabajadores especializados que retornan representa una forma especial de cooperación con la diáspora. Financiamos este programa desde hace muchos años. Nuestro objetivo es que los inmigrantes, luego de estudiar en Alemania —por ejemplo— apliquen sus conocimientos en los países de origen de modo de fomentar el desarrollo. El programa ofrece asesoría, búsqueda de empleo, interrelaciones y subvenciones o créditos. Se ofrecen incentivos para emprender actividades relacionadas con el desarrollo en los países de origen. De este modo, la fuga de cerebros puede convertirse en rescate de cerebros. En el año 2006 retornaron más de 780 inmigrantes dentro del marco del programa. 218 de los retornados provenían de África. Los países africanos con mayor número de retornados fueron Ghana, Camerún y Marruecos.

Ejemplo: Dentro del marco del programa apoyamos a especialistas ghaneses en abastecimiento de agua. Regresaron a Ghana con sus conocimientos y con medios de ayuda para instalarse, y realizaron una labor comprometida con la formación y el perfeccionamiento de los trabajadores del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda de Ghana. Gracias a sus conocimientos, otros retornados lograron llevar adelante empresas de ingeniería privadas.

Sin duda existen otras posibilidades de utilizar el potencial de los inmigrantes. Seguiré trabajando en este tema.

VI. Palabras finales

Se cierra el círculo de temas sobre educación, integración y migración en relación con la política de desarrollo. Mi tesis, en resumen, es la siguiente:

  1. Debemos comprender la migración principalmente como una oportunidad, también para los países de origen. En lo que respecta al trabajo de integración, ello significa que debemos dejar de considerar el hecho de que los inmigrantes mantengan contactos con su país natal como un impedimento para la integración. La integración también se produce cuando se mantiene el interés en el país de origen.
  2. En el caso de los inmigrantes, el hecho de que se concrete su derecho humano a la educación reviste gran importancia desde la perspectiva de la política de desarrollo y, asimismo, desde el punto de vista de la política interna y de la integración. La integración mediante la educación, la actividad laboral, el conocimiento del idioma y de la cultura, brinda a los inmigrantes el espacio para actuar y para participar activamente en el país de origen. Por ello, en mi opinión rige lo siguiente: quien crea mejores oportunidades de educación para los inmigrantes, mejora a la vez las perspectivas de vida de estas personas en Alemania y, asimismo, su potencial para contribuir al desarrollo de su país de origen.

1 La palabra expresada vale.

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