Chiharu Kawakami

En 1989, la Federación Nacional de Asociaciones de la UNESCO en Japón (NFUAJ) inició el Movimiento Mundial TERAKOYA. TERAKOYA es una institución de educación popular que incluía cursos de alfabetización, y que se aplicó activamente entre los siglos XVII y XIX en Japón. Todos podían asistir a las actividades de aprendizaje de TERAKOYA, sin importar el sexo ni el nivel social, y la expansión de TERAKOYA a nivel nacional contribuyó a elevar la tasa de alfabetismo en Japón, incluso antes de la introducción del moderno sistema educativo. Este movimiento, que ha contado con el apoyo de donantes japoneses, es actualmente implementado en países de Asia tales como Afganistán, Camboya, Nepal, Laos e India. Como ejemplo se describe el centro Angkor Community Learning Centre de Camboya, en la provincia de Siem Reap. Chiharu Kawakami es Director del Departamento de Educación y Cultura de la Federación Nacional de Asociaciones de la UNESCO en Japón.

El potencial del centro de aprendizaje comunitario en Camboya: enfoque basado en el Movimiento Mundial TERAKOYA

Surgimiento y desarrollo del Movimiento Mundial TERAKOYA

Actividades no gubernamentales de la UNESCO en Japón

Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz. En 1947, un grupo de personas inspiradas por este principio de la Constitución de la UNESCO creó las Asociaciones de la UNESCO en diversas regiones de Japón. A nivel mundial, este fue el primer movimiento espontáneo de carácter no gubernamental que, imbuido de los principios de la UNESCO, realizó esfuerzos en favor de la paz basados en iniciativas para promover el entendimiento mutuo. Los pioneros que iniciaron este movimiento de la UNESCO pretendían que Japón pasara a ser un Estado miembro de la UNESCO y renaciera como un país amante de la paz. El movimiento contribuyó enormemente a la incorporación de Japón a la UNESCO en mayo de 1951, 5 años antes de ser admitido en las Naciones Unidas e incluso antes de la firma del Tratado de Paz de San Francisco.

Durante los años posteriores, el movimiento se fue ampliando aun más, y en la actualidad 273 asociaciones y clubes de la UNESCO de todo el mundo llevan a cabo actividades voluntarias en las regiones donde se han asentado.

Desde 1969, paralelamente a su labor voluntaria, la NFUAJ también ha consagrado esfuerzos al programa de acción conjunta de la UNESCO para actividades de intercambio y cooperación con ciudadanos de otros países.

El origen del Movimiento Mundial TERAKOYA

En 1989, doce meses antes de celebrarse el Año Internacional de la Alfabetización, la NFUAJ puso en marcha el Movimiento Mundial TERAKOYA (World TERAKOYA Movement – WTM). El principal objetivo de WTM es interrumpir el ciclo de pobreza y falta de alfabetización, entregar a la población conocimientos sobre salud e higiene, instruirla sobre sus derechos y mejorar la calidad de vida de las personas. Al mismo tiempo, a través de esta cooperación internacional se aspira a promover asociaciones y programas educativos que fomenten el entendimiento entre las naciones, para así llegar a forjar una sociedad mundial donde todos sus miembros puedan aprender mutuamente acerca de sus respectivas sociedades y culturas, como asimismo compartir el placer del aprendizaje y la vida en común.

El monto de la ayuda anual, fruto de donaciones aportadas por ciudadanos, organizaciones, el sector privado, escuelas, etc. de Japón, asciende a aproximadamente 100 millones de yenes (alrededor de US$ 1,000 millones). Actualmente contamos con sucursales en Afganistán y Camboya, desde donde se desarrollan programas de WTM en Afganistán, Camboya, Nepal, Laos e India. En todas las iniciativas emprendidas en esos países se adopta el modelo del centro de aprendizaje comunitario. En este artículo quisiera hacer hincapié en los programas denominados Proyectos de CAC en Angkor que se han puesto en ejecución en la provincia de Siem Reap, en el Reino de Camboya.

Primera Fase (1992-2003): Programa para el Centro de Aprendizaje en el Templo de la Comunidad.

Colaboración inicial con organizaciones de la ONU

La ONU comenzó sus operaciones de mantenimiento de la paz en Camboya en 1992, tras el prolongado conflicto interno vivido por ese país. El Programa de Voluntarios de la ONU (PVNU), junto con la oficina de la UNESCO en Camboya y el NFUAJ, decidieron implementar el Programa para el Centro de Aprendizaje en el Templo de la Comunidad (Community Temple Learning Center – CTLC), como parte del plan de reconstrucción de la sociedad camboyana. Se acordó que el envío de los especialistas requeridos por el programa estaría a cargo de PNUD PVNU, que los gastos totales de operación del programa serían sufragados por el WTM de NFUAJ, y que las operaciones prácticas serían efectuadas por una unidad de TERAKOYA que se establecería en la oficina de la UNESCO en Camboya (y más adelante también se enviaría al personal).

 

 

 

 

Profesores voluntarios de la aldea
Fuente: NFUAJ

 

 

 

 

El objetivo de este programa de CTLC era cooperar con los esfuerzos por restituir la funcionalidad de la educación impartida fuera de las escuelas en las comunidades locales. Al servir de apoyo para la labor de alfabetización, esta funcionalidad educativa fuera de la escuela permitiría que las sociedades regionales recobraran su capacidad para actuar de manera autónoma y desempeñaran las actividades pedagógicas requeridas por esas comunidades. Se decidió que los programas fueran implementados en las provincias de Battambang y Siem Reap, donde se concentraba una población de refugiados que habían vuelto a su país.

El proyecto le fue confiado el año 2000 al Departamento de Educación No Formal de la Oficina Provincial de Educación, Juventud y Deportes de Siem Reap, y al Departamento de Educación No Formal de la Oficina Provincial de Educación, Juventud y Deportes de Battambang. El WTM continuó entregando su apoyo hasta 2003.

Se implementaron programas de alfabetización, cestería, capacitación para avicultura, y desarrollo de aptitudes, incluidas las manualidades (costura a máquina, reparaciones eléctricas, sericicultura, tejido de bufandas, tejido de esteras, tallado en madera), etc., adaptados a las necesidades locales de las provincias.

Durante la década de 1994 a 2003, unos 15.100 habitantes de Siem Reap y 17.600 de Battambang aprendieron a leer y escribir, y alrededor de 3.300 residentes de ambas provincias recibieron capacitación profesional en manualidades. Si se incluye la alfabetización en Oudong y la educación básica en Battambang, cerca de 36.900 personas tuvieron la oportunidad de aprender.

Segunda Fase (2006): Proyecto de TERAKOYA para Angkor

Una nueva visión del Movimiento Mundial TERAKOYA

Desde 2003, cuando NFUAJ dejó de prestar su ayuda, el ministerio de Educación, Juventud y Deportes y la Oficina Provincial de Educación, Juventud y Deportes de Siem Reap no han sido capaces de conseguir fondos suficientes (base fiscal) para continuar con las actividades de TERAKOYA. En vista de lo anterior, NFUAJ decidió entregar una ayuda permanente.

NFUAJ aprendió una lección gracias a la experiencia adquirida en el programa de la Primera Fase. Fue así como en 2006 abrió una oficina en Camboya, en la Provincia de Siem Reap. Junto con el Ministerio de Educación, Juventud y Deportes, esta oficina puso en marcha el Proyecto de TERAKOYA para Angkor.

 

 

 

 

 

 

Esbozo del proyecto

El principal objetivo del proyecto era establecer TERAKOYAS en 9 regiones de la Provincia camboyana de Seam Reap; llevar a cabo actividades centradas en los TERAKOYAS en el área de la alfabetización; mejorar el nivel de ingresos y fortalecer las comunidades; y por último, al capacitar en la gestión de los TERAKOYAS a los funcionarios del gobierno provincial y a los encargados de la educación, proporcionar acceso a la educación a habitantes de la provincia que hasta entonces no habían tenido la oportunidad de aprender. El proyecto también tenía por finalidad respaldar la propagación y el desarrollo del modelo de CAC en otras regiones de la provincia, y garantizar su sostenibilidad.

Hasta que el TERAKOYA se haga realidad

WTM de ninguna manera pretende dedicarse a construir edificios para albergar a los TERAKOYAS. Dependiendo del país, existen numerosos lugares donde los TERAKOYAS pueden solicitar en préstamo viviendas particulares para poder llevar a cabo su labor. En cuanto a las sedes donde se imparte la educación no formal, resulta de vital importancia que los locales de los TERAKOYAS cuenten con la comprensión y la participación de los aldeanos, y puedan transformarse en lugares donde los habitantes se desenvuelvan en forma autónoma, en el entendido de que el TERAKOYA constituye una de sus más valiosas pertenencias. Incluso cuando el programa erige un edificio, la mayor parte del tiempo y de los esfuerzos se dedican al proceso preparatorio de la construcción.

Primer paso: Determinar el emplazamiento del proyecto

Con la colaboración de la Oficina Provincial de Educación, Juventud y Deportes de Siem Reap, se escogieron una serie de regiones con bajas tasas de alfabetismo. Se efectuaron estudios sobre el terreno para determinar si las actividades de los CAC podrían satisfacer las necesidades de los habitantes de la comunidad y ocuparse de otros asuntos relacionados.

Segundo paso: Convocar a reuniones para explicar la misión de los CAC

Se celebraron reuniones explicativas para ofrecer a los aldeanos una introducción a los CAC en términos concretos. Se les aclaró que estos centros funcionarían como instalaciones polivalentes gestionadas por los miembros de la comunidad bajo su propia responsabilidad individual. Los CAC no pueden ser manejados eficientemente si los habitantes no comprenden el significado implícito en estas instituciones, de modo que es menester dedicar especial cuidado y atención a este paso. Se entregaron explicaciones adicionales hasta que los aldeanos quedaron absolutamente satisfechos.

Tercer paso: Crear un Comité de Gestión del Centro de Aprendizaje Comunitario (CGCAC) e impartir capacitación sobre el manejo del centro

Como el nombre lo indica, un CGCAC es un grupo de habitantes de la comunidad que se encarga de administrar un CAC. Sus miembros son elegidos por los residentes locales, y lo habitual es que se procure incluir a personas influyentes que provengan de distintos ámbitos, como el jefe de la aldea, funcionarios públicos de oficinas de la aldea, maestros, miembros del Comité Budista, etc. Estos miembros del CGCAC son capacitados por alrededor de un año y medio para poder manejar el CAC de manera autónoma.

Cuarto paso: Aplicar un programa de intercambio con el CAC precedente

El Programa de Visita de los CAC es un componente extremadamente eficaz de la capacitación.

Tras visitar las clases, las personas que están siendo capacitadas se reúnen con los miembros del CGCAC precedente para compartir sus experiencias y abordar los problemas específicos que están afrontando. Por ejemplo, a la persona que se preocupe por la manera de captar fondos de operación se le podría aconsejar que considere la posibilidad de prestar el recinto del CAC a otros grupos y cobrar un alquiler por su uso, de ofrecer microcréditos a través del CAC y aprovechar los ingresos por concepto de intereses, o bien de aplicar algún otro enfoque específico para encontrar una solución basada en la experiencia práctica. En determinadas circunstancias, un funcionario experimentado del CAC acudirá en calidad de asesor a una aldea donde se esté formando un nuevo centro. Los miembros del CGCAC provenientes de distintas aldeas se dedican a alentarse mutuamente, agregando solo un leve toque de rivalidad a manera de motivación, que a la vez actúa como fuerza impulsora en la incansable lucha por discurrir nuevas soluciones. Gracias a la favorable acogida popular que ha tenido esta iniciativa, en la actualidad los representantes de los CGCAC de cada aldea celebran reuniones habituales.

Quinto paso: Impartir cursos que se adecúen a las necesidades de los aldeanos

Otro de los importantes deberes del CGCAC consiste en explorar las necesidades de los aldeanos y reflexionar sobre los tipos de programas que pueden implementarse en su CAC. Hoy en día, la Oficina en Camboya del NFUAJ y el Ministerio de Educación, Juventud y Deportes, junto con los consejos de administración, comparten entre sí sus puntos de vista y sus opiniones al tiempo que adoptan las decisiones finales respecto de los programas en ejecución. Estas conversaciones constituyen un proceso de enorme importancia, mediante el cual las tres partes desarrollan una motivación común. Este intercambio de información permite establecer y ad-ministrar CAC capaces de satisfacer las necesidades de los aldeanos.

Sexto paso: El punto de partida consiste en completar la creación de un CAC propio

En esencia, el Movimiento Mundial TERAKOYA les pide a los miembros de la comunidad que sufraguen con sus propios medios el costo (la adquisición) del terreno. El objetivo de esa medida es intensificar el sentido de pertenencia al CAC. En la aldea de Kok Srok, en el distrito de Prasat Bakong, donde concluyó la instalación de un CAC en 2007, el jefe de la aldea y muchos de sus habitantes contribuyeron personalmente a allegar los recursos necesarios, organizando campañas para recaudar fondos e iniciativas similares. Al cabo de apenas 8 meses lograron reunir US$ 600 para comprar una vivienda particular con una superficie de 50 m2. Al realizar un enorme esfuerzo mancomunado, los habitantes de la comunidad logran crear su propio CAC, el cual, por pequeño que sea, se transforma en el depositario de sus pensamientos y recuerdos individuales.

Aprender a leer, escribir y calcular: clases de alfabetización

Para contribuir a su exiguo sustento familiar, los adultos de las aldeas que cuentan con un CAC suelen trabajar en la construcción de caminos o en otras labores que requieren un considerable esfuerzo físico. Recorren un trayecto de una a dos horas en bicicleta hasta su lugar de trabajo y luego cubren la misma distancia para regresar a su aldea. A continuación, habiendo apenas ingerido una merienda, asisten a sus clases vespertinas de alfabetización bajo la tenue iluminación de lámparas alimentadas por un generador. Así pues, además de ocuparse de sus labores, asisten diariamente a clases durante ocho meses, lo cual no es tarea fácil.

Otro aspecto en el que se observa una considerable desigualdad entre las aldeas es el porcentaje de personas que aprueban el examen final: la cifra fluctúa entre un 50 % y un 90 %. Se trata de un problema grave que también se extiende a la necesidad de mejorar las cualifiaciones de los maestros.

[Ejemplo] Clase de alfabetización en el CAC flotante de Chong Kneas (a marzo de 2009)


 

 

 

Adquirir habilidades para el empleo: programas para el desarrollo de aptitudes y la generación de ingresos

Chong Kneas es una aldea que flota sobre el lago Tonle Sap. Desde que recibió el apoyo para la Primera Fase en 1994, el CAC de esa localidad se fue transformado gradualmente en un espacio completamente desaprovechado, pero ahora último ha sido reconstruido. La ceremonia inaugural, que tuvo lugar el 8 de septiembre de 2006, coincidió con otra importante celebración (el día internacional de la alfabetización), e incluso H. E. Kol Pheng, el entonces ministro de Educación, Juventud y Deportes, acudió desde Phnom Penh para asistir al evento.

En esta aldea flotante se están implementando diversos programas para ayudar a resolver problemas de pobreza. Entre los que les han sido ofrecidos pueden mencionarse dos programas para el mejoramiento de ingresos que incluso han repercutido en otras aldeas.

Clase de artesanía con camalotes

Cuando los voluntarios de Chong Kneas se reunieron y visitaron otras aldeas flotantes en el lago Tonle Sap, descubrieron que se fabricaban productos artesanales pular que difícilmente pueden dar abasto para atender la demanda. Todos están contentos de haber encontrado una fuente de ingresos en efectivo en esta planta que crece libremente en su entorno; el 80 % del dinero generado por la venta de los bolsos lo reciben las mujeres que los manufacturaron, mientras que el 20 % restante va a parar al fondo de gestión del CAC.

Clases de música jemer con profundas raíces locales

Este curso (que dura 8 meses) fue creado a solicitud de los aldeanos. Los graduados no tardaron en formar una orquesta que se ha vuelto muy solicitada en las bodas de los residentes locales, en ceremonias tradicionales y en otros eventos de ese tipo. El 80 % del dinero recaudado en los conciertos es percibido por los integrantes de la agrupación, mientras que el 20 % se destina al fondo de gestión del CAC. Este caso exitoso ha tenido una enorme repercusión en los habitantes de localidades donde más tarde se construyeron CAC, como la aldea de Prey Krouch en la comuna de Krabey Riel (distrito de Puok), y la aldea de Kok Srok en la comuna de Roluos (distrito de Prasat Bakong), que han desarrollado sus propios cursos de música jemer.

 

 

 

Curso de artesanía con jacintos de agua
Fuente: NFUAJ

 

 

 

CAC goza de un enorme aprecio

En febrero de 2009 tuvo lugar la ceremonia inaugural de un CAC en la comuna de Saen Sok, en el distrito de Kralanh. Durante la temporada baja de las labores agrícolas, que se extiende entre febrero y abril, muchos de los habitantes de esta región suelen viajar a la zona fronteriza con Tailandia en busca de trabajo. Según se supo, justo antes de que se completaran las obras del CAC, los miembros de su comité de gestión estaban considerando la posibilidad de permanecer en la institución en turnos rotativos para vigilar los escritorios, las sillas, los pizarrones y otros equipos y materiales de enseñanza que se guardaban dentro de su recinto. Estaban dispuestos a hacerlo incluso si nadie se los había solicitado. A todas las personas comprometidas en el programa que se enteraron de esta iniciativa les impresionó enormemente comprobar a qué extremo se había logrado fomentar el sentido de pertenencia de los aldeanos. Fue entonces cuando se cumplió el objetivo del CAC de los aldeanos, por los aldeanos y para los aldeanos.

Si no lo hacemos nosotros, ¿entonces quién?

Durante una reunión con miembros del CGCAC, uno de ellos comentó que le resultaba extremadamente difícil compaginar sus funciones en el centro con sus obligaciones cotidianas. Ante esta observación, uno de los patrocinadores japoneses le preguntó por qué, entonces, estaba dispuesto a servir como miembro del CGCAC si se le hacía tan trabajoso, y esta fue su respuesta:

Es cierto que a menudo la situación se torna complicada, pero nuestra labor nos parece muy gratificante. Y por otro lado, los colaboradores japoneses trabajan tan arduamente por el bien de nuestra aldea que nos remordería si no hiciéramos todo lo posible por el desarrollo de nuestra propia comunidad.

Otro miembro del consejo recalcó que al gestionar el CAC perfecciono mis propias aptitudes. (Los miembros del CGCAC pueden participar en programas implementados en otras aldeas, lo mismo que en cursos impartidos en su propio CAC local. Los gastos de desplazamiento y otros desembolsos efectivos que requieran estas actividades son sufragados con cargo a los fondos de ayuda del Movimiento TERAKOYA). Asimismo, he comenzado a experimentar el reconocimiento de muchos habitantes de mi aldea, por lo que estoy siendo invitado a participar en importantes reuniones comunitarias.

Al administrar el CAC, esta persona está mejorando sus propias habilidades y adquiriendo confianza en sí misma. Esta es otra prueba de que el dinero no representa el único medio para aumentar la motivación de los aldeanos.

CAC sostenibles en el futuro

Conectarse mutuamente con el círculo de cooperación

Si se pretende contar con CAC que sean sostenibles por los aldeanos, es nece sario establecer conexiones con organismos públicos, con otras aldeas, con ONG, con ONG de pueblos aborígenes, con grupos y personas dedicados a la coopera ción y con especialistas en la materia. En consecuencia, tanto para los funcionarios responsables de la Oficina Provincial de Educación, Juventud y Deportes, como para los miembros de los CGCAC, el desarrollo de recursos humanos también incluye métodos para conseguir fondos y organizar la cooperación. Ello se debe a que la enseñanza impartida en los CAC no finaliza con la alfabetización, sino que se extiende hacia una variedad de ámbitos como la salud, el saneamiento, la agricultura, la acuicultura, la ganadería, la artesanía, las artes escénicas, etc.

También se ha solicitado el concurso de alumnos camboyanos que han recibido algún grado de instrucción superior y conocen de primera mano los problemas que afronta su país, para que comiencen a colaborar en aquellas áreas susceptibles de mejora. Es así como se organizó un taller sobre trabajo voluntario dirigido a los alumnos, con la cooperación de la Universidad de Build Bright, una institución local de enseñanza privada. Tal vez en parte como consecuencia de la iniciativa anterior, se ha observado un creciente interés por el movimiento TERAKOYA entre los estudiantes universitarios, quienes también están enfrascados en su propia lucha por financiar su enseñanza. Algunos de ellos están trabajando como maestros en los CAC, lo que ha permitido ampliar el círculo de cooperación. Lo anterior nos permite volver a apreciar de manera vívida cómo el Movimiento Mundial TERAKOYA está siendo respaldado por una gran cantidad de personas y grupos.

El desafío para el futuro consiste en determinar de qué manera los conocimientos y las redes que han surgido gracias a estas iniciativas de cooperación pueden emplearse de manera provechosa en este ámbito, y ser orientados hacia la gestión sostenible de los CAC.

 

 

 

Clases de música khmer en Kok Srok
Fuente: NFUAJ

 

 

 

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