Stanley Mpofu/Christina Müller

La educación en línea es el paso que sigue a la educación a distancia. Va también más allá de la educación basada en computadoras, en la cual el educando recibe el material en forma digital y lo elabora mediante la computadora. La educación en línea requiere una comunicación basada en Internet, así como interactividad y colaboración. Al Centro de Educación Permanente de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología (NUST) de Zimbabue se le ha encomendado la misión de ofrecer posibilidades educativas de este tipo. En el artículo que sigue a continuación se abordan las perspectivas y los desafíos correspondientes.

Del «refrito» a «la exquisitez»: Educación virtual en Zimbabue

Acerca de la Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología

La Universidad Nacional de Ciencia y Tecnología (National University of Science and Technology – NUST), la segunda universidad de Zimbabue (la más importante es la Universidad de Zimbabue), abrió sus puertas 1991 en Bulawayo, la segunda ciudad más grande de Zimbabue. Con una admisión inicial de 256 alumnos, la NUST surgió no solo como una institución de élite, sino además como un centro de excelencia para la enseñanza y el aprendizaje, al igual que para la investigación y el servicio comunitario en los ámbitos de la ciencia y la tecnología. Ni la proliferación de universidades en el país (en la actualidad existen 13, y hay planes para crear otras dos) ni la masificación de la NUST (actualmente cuenta con 4.500 alumnos) han mellado su imagen de centro de excelencia, ni tampoco han mermado el resuelto avance de esta institución en pos de una enseñanza de calidad superior.

En sus dos décadas de existencia, la NUST se ha establecido, tanto a nivel nacional como internacional, como un proveedor clave de programas de alta calidad orientados a la educación y formación terciarias de carácter académico y profesional. Asimismo, la Universidad se ha ganado un prestigio como importante promotora de la investigación básica, aplicada y de desarrollo, y como difusora de la misma a través de programas de extensión de amplio alcance.

La universidad mantiene estrechos lazos con los sectores industrial y comercial, los cuales se han manifestado enormemente satisfechos con los programas ofrecidos por la institución. La NUST goza además de una excelente relación con otras universidades de África y de otros continentes.

Qué es la educación en línea y de dónde proviene

Las instituciones progresistas de enseñanza superior de todo el mundo están adoptando activamente la educación en línea para impartir cursos y programas en las modalidades presencial y a distancia. Estas iniciativas entrañan obviamente desafíos y perspectivas para las universidades zimbabuenses. Variables tales como la aplicabilidad, la factibilidad y la sostenibilidad determinan el camino hacia la adopción de una nueva tecnología, para lo cual se requiere adoptar decisiones y enfoques de manera cuidadosa e informada.

A fin de adaptarse a tendencias observadas en instituciones similares a nivel local y en otros ámbitos, la NUST está considerando seriamente la posibilidad de utilizar el aprendizaje en línea en muchos programas y cursos que se adaptarían a esa modalidad pedagógica.

La «educación en línea es mediada por computadoras y su principal plataforma de comunicación es Internet» (Ko y Rosen, 2001). Se trata, por consiguiente, de una forma de educación que ofrece y lleva a cabo, parcial o enteramente a través de Internet, cursos o actividades de enseñanza. A este respecto, la educación en línea depende de tres herramientas fundamentales disponibles a través de Internet. En primer lugar está el correo electrónico (email), que vincula al alumno con el instructor y otros participantes en el curso. En segundo lugar tenemos el «tablón de anuncios electrónico o foro» de discusión, que permite organizar debates de grupo en forma acumulativa. En tercer lugar, gracias a Internet se puede celebrar conferencia en tiempo real, que consiste básicamente en una interacción sincrónica que requiere la intervención simultánea de todos los participantes, incluidos los instructores.

 

 

 

Simposio virtual
Fuente: Stanley Mpofu

 

 

 

Los orígenes de la educación en línea se encuentran en la educación a distancia (Ko y Rosen, 2001),

«un sistema de enseñanza en que el alumno es autónomo y se encuentra espacial y temporalmente separado del maestro, de modo que la comunicación se efectúa por medios impresos, electrónicos o de otra naturaleza no humana». (Moore, 1995) Abarca

«diversas formas de estudio en todos los niveles que, si bien no se encuentran bajo la continua e inmediata supervisión de tutores que están presentes ante sus alumnos en un auditórium o en el mismo establecimiento, cuentan, sin embargo, con la planificación, la orientación y el amparo de una organización tutelar». (Holmberg, 1995:1)

En esencia, la educación a distancia representa la antítesis de la instrucción en el aula (presencial), donde el maestro y los alumnos se reúnen habitualmente para organizar conferencias, exposiciones y debates en clase.

Tradicionalmente, la educación a distancia adopta la forma de una teleconferencia unidireccional o bidireccional de audio/video, o de autoinstrucción mediante material impreso. No suele incluir la interacción múltiple a través de foros de debate, que es una importante característica de la educación en línea. Sin lugar a dudas, la educación en línea aporta una nueva dimensión a todo el ámbito de la educación a distancia. Como observa acertadamente Harasim (1991), «las tecnologías asociadas a Internet ofrecen oportunidades para mejorar el modelo de la educación a distancia gracias a una intensificación de la comunicación, la interactividad y las actividades cooperativas». Dicho autor resume las características de la educación en línea como «independencia espacial y temporal, comunicación de varios a varios, aprendizaje cooperativo y dependencia de la comunicación basada en textos para promover un aprendizaje razonador y reflexivo».

Descriptor negativo

Al igual que todos los demás elementos asociados al aprendizaje abierto, la educación en línea es un «descriptor negativo», en el sentido de que resulta más fácil explicar lo que no es que lo que es. A este respecto, no es posible explicarla exhaustivamente sin considerar los términos relacionados. De manera que es importante hacer una distinción entre educación en línea y otras modalidades tradicionales de formación basada en computadoras.

En la mayoría de las modalidades de formación basada en computadoras, los alumnos no interactúan con otras personas, sino con el contenido del programa a través de la computadora. La interacción adopta muchas formas e incluye tutoriales, ejercicios, tests, simulaciones o juegos. Huelga decir que la formación basada en computadoras constituye (como la educación en línea) una modalidad de educación a distancia. Sin embargo, resulta idónea para la autoinstrucción y, como tal, se ajusta más (que la educación en línea) a la perspectiva tradicional de la educación a distancia. Sea como fuere, es importante señalar que un programa de educación en línea puede incorporar algunos elementos de la formación basada en computadoras.

Desde aproximadamente mediados de los años noventa, Internet se ha transformado rápidamente en la plataforma más habitual para impartir programas de educación a distancia en los países desarrollados (Simon, 1999). Como el mundo en desarrollo recién acaba de alcanzar esta etapa de comunicación mediada por computadoras, muchas universidades africanas han empezado a utilizar Internet para hacer llegar el material de cursos de educación a distancia a grupos escogidos de alumnos. Asimismo, de conformidad con esta tendencia, actualmente existen en la NUST focos de formación basada en computadoras, cuyo objetivo concreto es el de complementar los programas de posgrado para funcionarios acogidos a licencia de estudios, como el master ejecutivo en administración de empresas.

En la bibliografía sobre la materia abundan los términos que han sido empleados como sinónimos de comunicación mediada por computadoras (CMC), a saber la antes mencionada formación basada en computadoras (FBC); la formación basada en Internet (FBI); y la formación basada en la Web (FBW). Estos términos también han sido usados como sinónimos de e-learning (aprendizaje virtual), junto con sus variantes elearning, Elearning y eLearning, todas las cuales (al igual que educación en línea) corresponden a formas de educación a distancia y de comunicación mediada por computadoras. Con todo, ninguna de ellas cumple los requisitos para ser considerada educación en línea. ¿Por qué? Como ya se ha indicado anteriormente, a diferencia de la educación en línea, estas modalidades tradicionales de CMC carecen de la interacción múltiple a través de foros de debate.

Aún no alcanzan a ser educación en línea

La mayoría de estas formas tradicionales de CMC se han transformado en una práctica normal en el grueso de nuestras instituciones de educación superior. Casi sin excepción, ellas se caracterizan por lo que Fraser (1999) denomina «shovelware», término que alude a la práctica de trasladar contenidos de un medio de comunicación a otro prestando poca atención a la apariencia, la facilidad de uso o las capacidades del medio receptor. La mayoría de nuestras instituciones están empleando la Web únicamente como shovelware, por cuanto han tomado los materiales que estaban destinados a la modalidad presencial y los han colocado palabra por palabra en la Red, sin tener debidamente en cuenta las capacidades de la Web en comparación con las de la interacción directa. La intención no es otra que ampliar las fuentes de información para los alumnos recurriendo a una amplia variedad de modalidades para entregar la misma información. Por cierto que la amplia difusión de material didáctico es un esfuerzo provechoso. Lo mismo puede decirse de las estructuras administrativas virtuales asociadas que han sido creadas para facilitar el intercambio de tareas académicas y de los consiguientes comentarios y opiniones. Ahora bien, como se pregunta atinadamente Fraser, «¿qué valor pedagógico añadimos a la situación de aprendizaje si nos limitamos a distribuir virtualmente los mismos contenidos de los cursos a través de una computadora en lugar de por escrito o verbalmente?» Esa suerte de «informatización poco imaginativa» es lo que (según Fraser) los franceses llaman rechauffé (refrito), término que significa simplemente reelaborar para un medio alternativo cierto material que inicialmente fue producido para otro medio. Esta actitud refleja una incapacidad para aprovechar la ampliación de los horizontes de la comunicación que ha sido posible gracias a los nuevos medios. Equivale a recalentar las sobras de la cena de la noche anterior para servirlas como desayuno-almuerzo una tarde de domingo. Como bien observa Fraser, se trata de una práctica «insípida y carente de sentido pedagógico».

En la NUST hemos procurado ir más allá del réchauffé para alcanzar lo que los franceses llaman recherché (la exquisitez).

Del réchauffé al recherché

Al Centro de Educación Permanente (Centre for Continuing Education – CCE) se le ha encomendado la misión de supervisar los programas de educación en línea impartidos en la NUST. La necesidad de un mayor acceso a oportunidades de educación, en particular para personas anteriormente desfavorecidas, fue el principal motivo para crear el CCE en 2001. Esta entidad organiza programas de educación permanente orientados a actualizar los conocimientos o las aptitudes de los participantes en un área en particular.

Tanto si cuentan o no con reconocimiento de créditos, los programas de educación permanente que ofrece la NUST poseen un objetivo en común: permitir que trabajadores de todos los niveles se mantengan al día con respecto a ámbitos laborales que evolucionan aceleradamente y tecnologías que progresan en forma constante.

La educación permanente impartida en la NUST adopta dos formas principales, a saber los programas de desarrollo profesional y los programas para funcionarios acogidos a licencia de estudios.

Los programas de desarrollo profesional constan de cursos, talleres y seminarios de corta duración sin reconocimiento de créditos, diseñados para fines específicos y destinados a determinados funcionarios que prestan servicios en los sectores público y privado. La premisa en la que se basan tiene que ver con el objetivo principal de la educación permanente, es decir, permitir que las personas pongan en práctica el lunes lo que aprendieron en clases el viernes. Los programas de formación se imparten en dos modalidades. En primer lugar están los programas regulares de corto plazo cuyo fin es responder a las necesidades generales de los ámbitos empresarial e industrial. Estos programas, que periódicamente son sometidos a revisión, ofrecen a las organizaciones formación sobre gestión con un criterio de largo plazo. Como ejemplos podrían mencionarse la evaluación de riesgos, como asimismo la planificación y el control de la producción. En segundo lugar están los programas adaptados a un contexto específico, elaborados a requerimiento de determinadas organizaciones y, por tanto, diseñados en forma personalizada para ajustarse a necesidades institucionales particulares. Entre esos programas se incluyen los dedicados a la gestión de la cadena de suministro y al desarrollo de aptitudes tecnológicas sobre información basadas en computadoras (TIC).

Por otra parte, los programas para funcionarios acogidos a licencia de estudios corresponden a series de cursos de larga duración, de nivel intermedio y con reconocimiento de créditos, diseñados para adaptarse a las necesidades de trabajadores que desean mejorar sus calificaciones profesionales sin tener que solicitar permisos para ausentarse de su puesto durante períodos prolongados. Normalmente, estos programas están organizados en módulos. Los alumnos asisten a bloques de sesiones de una a cuatro semanas dos a tres veces durante cada año académico. Lo ideal es que cada bloque de sesiones constituya una entidad completa. Al final del período de bloques los alumnos deben someterse a exámenes para determinar si pueden avanzar al próximo módulo/bloque. En algunas variantes se incluye el aprendizaje individualizado en módulos, en el cual el hecho de que un alumno suspenda no acarrea necesariamente su expulsión del programa.

El tipo de programas para funcionarios acogidos a licencia de estudios que se ofrece en la NUST no está organizado en módulos, pues ese procedimiento requiere tiempo. En vista de la urgente necesidad de poner en práctica programas de esta naturaleza, la NUST se vio obligada a improvisar una iniciativa, la que dio como resultado un programa en que los alumnos toman parte en una serie de cursos acelerados de enseñanza y aprendizaje durante un bloque de sesiones predeterminado. El objetivo es concentrar en uno o dos bloques de sesiones toda la materia que de lo contrario se impartiría en un trimestre o semestre. Por cierto que el proceso pedagógico se extiende al período posterior a cada sesión, y a los alumnos se les exige que continúen cumpliendo con sus obligaciones de estudio después de las clases. Esta distribución del tiempo permite que los alumnos sigan trabajando en sus deberes académicos mucho después de finalizada cada sesión.

 

 

 

Simposio virtual
Fuente: Stanley Mpofu

 

  

  

Por su parte, el instructor sigue facilitando el aprendizaje ya sea mediante consultas telefónicas, ya sea haciendo llegar materiales de referencia adicionales a través de cualquier conducto expedito. El advenimiento de la comunicación mediada por computadoras ha añadido una nueva dimensión a la implementación en la NUST de programas para funcionarios acogidos a licencia de estudios.

Los programas para funcionarios acogidos a licencia de estudios ofrecidos en la NUST han sido diseñados fundamentalmente para el estudio a tiempo parcial y, como tales, se imparten a través de la educación a distancia. A este respecto, ofrecen una oportunidad para desarrollar proyectos piloto de educación en línea, permitiendo así que la institución realice la necesaria transición desde el réchauffé al recherché.

El trayecto del réchauffé al recherché está sembrado de desafíos. En primer lugar, el mercado educativo mira con suspicacia una enseñanza que tiene lugar fuera de las aulas, y la educación superior se está rigiendo cada vez más por el mercado. Es así como los encargados de administrarla tienden a adoptar aquellos programas que tengan el potencial de reportarle mayores dividendos a la institución. A la inversa, tienden a rehuir aquellos programas que difícilmente atraerían a una gran cantidad de alumnos. En segundo lugar, el limitado acceso a la tecnología informática (un elemento fundamental del aprendizaje en línea) dificulta la oferta al por mayor y la aplicación en gran escala de programas de educación en línea. En tercer lugar, y acaso el aspecto más importante, la escasez de conocimientos y competencia en el área de la educación en línea plantea la mayor amenaza para su adopción y su adecuada implementación. En este trabajo se presenta esencialmente un esbozo de los esfuerzos que está realizando la NUST para superar esos tres desafíos y así sentar las bases para impartir una educación en línea de calidad.

Implementación del proyecto piloto

El proceso destinado a facilitar la tarea de impartir educación en línea en la NUST constó de tres niveles, a saber, información, exhibición y proyecto piloto.

Nivel de información

Se organizó una serie de seminarios para el personal docente y técnicos informáticos en la NUST y en varias otras instituciones de educación terciaria de Bulawayo. Sin embargo, a última hora se celebró en la NUST un seminario de bajo perfil al cual asistieron algunos miembros del profesorado —más que nada picados por la curiosidad— al igual que unos pocos funcionarios administrativos y del área de informática que probablemente no tenían nada mejor que hacer en ese momento. Esto ocurrió durante el año académico 2007- 2008, cuando la debacle económica que afectaba al país estaba en su momento más álgido. Por tanto, no causó extrañeza el que muchas personas consideraran el seminario como un lujo que no podían permitirse. Sea como fuere, este evento sirvió para dar a conocer los escasos focos de enseñanza mediada por computadoras que existían en ese entonces en la NUST. En particular, sirvió de barómetro para medir el grado de aprecio con que contaba el aprendizaje en línea en la Universidad. Otro aspecto, que resulta acaso aun más importante, es que el seminario ofreció una plataforma necesaria para desarrollar un trabajo en red que abrió la puerta a la cooperación en la etapa de implementación.

Nivel de exhibición

Para junio y julio de 2008 se programó la celebración de un foro de debate en línea «no moderado», con el título de «Educación en línea en la NUST: del concepto a la práctica». La idea inicial era que en él tomaran parte académicos de todo el país. Finalmente, debido a problemas de logística de TIC, sólo se enviaron invitaciones a docentes de la NUST. Se esperaba que el foro se transformara en una plataforma de discusión abierta, donde los participantes postearían comentarios, responderían a las observaciones de otras personas, formularían preguntas y/o responderían a inquietudes planteadas sobre temas relativos a la educación en línea. Asimismo, se confiaba en que la comunidad académica de la Universidad demostraría el interés suficiente para transformar el foro en un animado debate en línea que constituyera la génesis de la educación en línea en la NUST. Al final el foro fue víctima del colapso económico y atrajo a unos pocos entusiastas que deseaban comprobar si el CCE era capaz de organizar un evento de esta naturaleza. El debate sufrió, además, constantes interrupciones atribuibles a la errática conectividad de Internet que en ese entonces afectaba a la institución (y a todo el país).

Aun así, no todo estaba perdido. Al igual que el seminario que lo precedió, el foro de debate permitió determinar los candidatos potenciales para el programa pionero de educación en línea. Por sobre todo, el foro sirvió como una demostración de la capacidad de la Universidad para implementar un programa de esa envergadura. Sin duda alguna, en esa época la red de la NUST no estaba en condiciones de hospedar un programa de tan alta exigencia como ese. Ello se debía en gran medida a cortes de energía eléctrica que anulaban completamente la confiabilidad de la red. Para ejecutar el programa piloto de educación en línea en la NUST era necesario contar con una red independiente. Fue así como se estableció una red autónoma para el Centro de Educación Permanente, cuya sede actual se encuen-tra en la Clínica Oftalmológica de Bulawayo, en el centro de la ciudad. Como esta zona es el punto neurálgico de cualquier actividad económica emprendida en Bulawayo, no está expuesta a apagones como los demás sectores de la urbe.

Nivel de proyecto piloto

a) Sistema para la gestión del aprendizaje

El nivel de proyecto piloto fue más un proceso que un suceso. Contemplaba la concepción y la creación de un curso para enseñarles a miembros del cuerpo docente de la NUST a desarrollar, diseñar e impartir cursos en línea. A estos efectos, el equipo del CEE consideró diversos sistemas para la gestión del aprendizaje (SGA) que facilitarían no sólo el desarrollo y el diseño de un curso de este tipo, sino además la gestión y la enseñanza del mismo. En definitiva se decidió privilegiar la asequibilidad por sobre la capacidad, de manera que se descartaron los SGA comerciales como WebCT y Blackboard. De entre los SGA disponibles gratuitamente que se consideraron (a saber, Moodle, Claroline y ATutor), el CEE se decidió por ATutor, más que nada porque el especialista residente (que prestaría el necesario apoyo técnico), estaba más familiarizado con ese que con los demás.

De más está decir que la calidad tanto al gestionar como al impartir la enseñanza se ve afectada cuando se opta por un SGA sin costo. El instructor tiene que complementar manualmente las capacidades automatizadas faltantes que sí estarían disponibles en un SGA comercial. Comoquiera que sea, los SGA gratuitos menos «sofisticados» ofrecen un espacio de aprendizaje más amplio que los SGA comerciales que tienden a malacostumbrar a los instructores realizando automáticamente tareas que estos deberían efectuar manualmente.

El ATutor posee las capacidades básicas indispensables para diseñar e impartir un curso en línea conforme al siguiente procedimiento. En primer lugar, controla el acceso al material didáctico (que, en este caso, es propiedad intelectual de la NUST). En segundo lugar, ofrece un medio para revisar el material de aprendizaje. En tercer lugar, permite que un alumno tome parte en debates en línea con otros estudiantes y tutores. En cuarto lugar, permite administrar pruebas, tareas, tests y exámenes en línea. En quinto lugar, facilita un sistema de correo electrónico grupal para uso confidencial de la unidad. Y por último, proporciona un calendario de actividades para el curso. Asimismo, el ATutor (al igual que cualquier otro SGA) está accesible y disponible las 24 horas del día los 7 días de la semana en la NUST, en el hogar (si se dispone de una computadora, un módem y un proveedor de servicios de Internet), desde cibercafés, y desde cualquier lugar del mundo.

Y sobre todo el sistema ATutor es bastante flexible. A este respecto, permite al (a los) tutor(es) escoger los aspectos del SGA que van a emplearse para un determinado módulo y determinar qué proporción del módulo o de la unidad debería estar disponible en el sitio del curso, y qué porcentaje en otros sitios Web asociados al mismo.

Da manera que el programa pionero de educación en línea impartido en la NUST fue desarrollado, diseñado e impartido según los dictados del sistema ATutor.

b) Módulos para el curso

Se desarrollaron doce (12) módulos para el curso.
Para emprender cualquier forma de aprendizaje en línea, resulta fundamental poseer conocimientos prácticos de Internet y la Web. Por consiguiente, el Módulo 1 consistía esencialmente en una introducción a Internet y la Web. En el Módulo 2 se pretendía mejorar la preparación de los participantes para la enseñanza y el aprendizaje en línea. Con este fin en mente, su diseño permitía que los participantes hicieran un inventario de los conocimientos y aptitudes que poseían para la enseñanza y el aprendizaje en línea, y desarrollaran cualquiera de ambos, según fueran sus necesidades. El Módulo 3 ofrecía un análisis crítico del alumno en línea, que es esencialmente un alumno a distancia. Como los alumnos a distancia tienden a ser más diversos que los estudiantes presenciales convencionales, en este módulo se procuró ayudar a los participantes a comprender su papel de estudiantes alejados del aula.

 

 

 

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Fuente: Stanley Mpofu

 

 

 

 

Los módulos 4 a 6 abordaban las pedagogías de la educación en línea. Así, en el Módulo 4 se analizó la naturaleza de la enseñanza en línea y se la distinguió de la instrucción tradicional impartida en la sala de clases. Con este propósito, en el módulo se abordaron diversos aspectos. En primer lugar, se estableció una diferencia entre los modelos de educación centrados en el alumno y los centrados en el maestro. En segundo lugar, se explicó el papel del tutor en línea en un ambiente de aprendizaje y enseñanza centrado en el alumno. En tercer lugar, en el módulo se discutieron estrategias apropiadas para crear y mantener la interacción alumno-instructor y alumno-alumno. En cuarto lugar, se explicaron estrategias para afrontar el problema de los alumnos rezagados y los que no participaban. En quinto lugar, se describió el papel de los comentarios y opiniones en la educación a distancia. Y por último, se analizaban estrategias para lidiar con la carga de trabajo en línea. En el módulo 5 se examinaron aspectos relativos a la evaluación de los cursos en línea, el aprendizaje en línea y el instructor en línea. Para estos efectos, en el módulo se describieron algunos de los desafíos que plantea la evaluación en un ambiente en línea. En este sentido, se hizo una distinción entre medición, valoración y evaluación, y se indicó cuándo es más apropiado usar cada cual. También se estableció una diferencia entre evaluar el aprendizaje de los alumnos, por una parte, y evaluar la eficacia del curso y del instructor en línea, por otra. Además, en el módulo se explicaron los diversos métodos usados para evaluar el aprendizaje de los alumnos, al igual que la eficacia del curso y del instructor en línea. El Módulo 6 se concentró en el diseño pedagógico. Por ende, en él se analizaron aspectos clave que deben tenerse en cuenta al desarrollar un curso en línea, y se explicaron los principios fundamentales de diseño para la instrucción en línea y el propósito de cada uno.

En los módulos 7 y 8 se examinaron cuestiones relativas a herramientas para la creación de contenidos y para la gestión, por una parte, y a la gestión y el apoyo del aprendizaje en línea, por otra. En el Módulo 7, que abordó el primer tema, se examinaron las diversas herramientas de que dispone el tutor en línea. Por tanto, en el módulo se hizo una distinción entre las diversas herramientas usadas en la gestión y en la creación de contenidos para los cursos. También se explicaron las ventajas y desventajas de las distintas herramientas y se señaló cuándo resulta más apropiado utilizarlas, ya sea en combinación o por separado. El módulo 8 se concentró en el segundo tema y, por ende, en él se explicó la importancia de realizar una gestión adecuada y de contar con apoyo suficiente para un aprendizaje en línea eficaz. A estos efectos se analizaron los puntos fuertes y débiles de los actuales servicios de apoyo al aprendizaje en línea, así como las estrategias que podrían aplicarse para atenuar los efectos de las debilidades y optimizar las fortalezas.

Los módulos 9 y 10 se ocuparon de aspectos fundamentales que influyen en el desarrollo y el diseño de un curso en línea. En este sentido, en el Módulo 9 se exploraron problemas clave de índole ética y jurídica asociados a la educación, y sus implicaciones para el aprendizaje en línea. Y en el Módulo 10 se mencionaron una serie de factores adicionales que intervienen en la creación de contenidos para un curso en línea y en la implementación del mismo.

La combinación entre enseñanza presencial y en línea fue el tema tratado en el Módulo 11. Es muy raro encontrar un curso universitario impartido integralmente en línea. Más comunes son los cursos en los que se combinan de alguna manera actividades en línea y presenciales. Así pues, en este módulo se analizó la manera en que la instrucción en línea puede utilizarse conjuntamente con la enseñanza tradicional en el aula y otros medios pedagógicos para mejorar el aprendizaje.

Por último, en el Módulo 12 se procuró más que nada vislumbrar las tendencias futuras, analizando las formas que podría adoptar la educación en los años venideros. Con este propósito, se exploraron cambios potenciales en la TIC que podrían influir en la orientación del aprendizaje en línea en la educación superior.

c) Modalidades de los cursos

Cada módulo era una entidad autónoma programada para funcionar durante una semana completa, de domingo a sábado. En cada uno de ellos no sólo se impartía una clase expositiva elemental sobre una determinada materia, sino que además se proporcionaban vínculos con otros sitios pertinentes para obtener información adicional sobre el tema en cuestión. También se incluían un test y varias tareas. Y lo más importante, en cada módulo se organizaba un foro para facilitar los debates y la interacción alumnos-alumnos y alumnos-tutores.

El curso fue programado para durar 12 semanas, entre el 2 de agosto y el 24 de octubre de 2009. Se designó a tres educadores en línea (uno de la NUST, otro de la Universidad de Sudáfrica, y el tercero de la Universidad de Duisburgo, Essen, Alemania) para que lo impartieran. Fue así como un total de 33 académicos y funcionarios administrativos de la NUST comenzaron a estudiar en el curso. Al final, el período de clases duró mucho menos que el plazo fijado de 12 semanas, por lo que debió extenderse hasta el primer trimestre de 2010. Asimismo, solo dos de los tres tutores cumplieron cabalmente con sus obligaciones. De los 33 alumnos con que se inició el curso, solo 10 lo completaron. Estos sucesos bastante aciagos pueden atribuirse a diversos factores que entorpecieron la implementación del curso desde el primer día. En primer lugar, debido a los frecuentes cortes de energía, que han llegado a transformarse en una costumbre en Zimbabue, resultó absolutamente imposible cumplir regularmente con el plazo de una semana por módulo. Los retrasos estuvieron a la orden del día, y de vez en cuando fue preciso realizar ajustes para mantener en un nivel constante la cantidad de alumnos que completaban cada módulo. La situación se vio agravada por la errática conectividad a Internet de que dispusieron los participantes (quienes dependían en gran medida de la red de la NUST, que experimentó periódicas caídas a raíz de los apagones). En segundo lugar, los constantes aplazamientos del inicio y de la posterior conclusión de cada módulo perpetuaron el problema de los ajustes. Como consecuencia inmediata de lo anterior, los tres tutores no pudieron cumplir con todas sus obligaciones definidas en el calendario original, el que sufrió importantes modificaciones e inevitablemente entró en conflicto con otros compromisos que no pudieron posponerse para adaptarse a las constantes alteraciones en el cronograma del curso. La imprevista ausencia de uno de los tutores obligó a traspasar la mayoría de sus responsabilidades al tutor residente, quien, al verse recargado de tareas de supervisión, no pudo dar abasto ni para atender a los posteos de los alumnos ni para corregir tests y tareas. Esta situación requirió nuevos aplazamientos, lo que automáticamente se tradujo en una perpetuación del problema. En tercer lugar, la rigurosidad del curso (que se basaba en la competencia) contribuyó enormemente al aumento en la tasa de deserción, que acabó siendo de un 70 %.

Las adversidades que hubo que superar transformaron los logros de los 10 alumnos que consiguieron completar el curso en un hito histórico para la NUST. Al haber tenido que afrontar estrictas exigencias en condiciones muy arduas, se ganaron en toda justicia su acreditación como tutores en línea. Es de esperar que se transformen en focos de formación en línea no solo para sus respectivas unidades sino además para la toda Universidad.

El camino a seguir

El camino a seguir para la NUST en el ámbito de la educación en línea no estará exento de asperezas. Prácticamente todos los desafíos esbozados anteriormente continúan en gran medida vigentes y seguirán entorpeciendo el progreso hacia la íntegra labor de impartir educación en línea en la NUST. Si bien la institución no es capaz de superar completamente estos desafíos, puede mitigar sus efectos negativos que obstaculizan los actuales esfuerzos encaminados a promover la educación en línea.

A fin de contrarrestar el desafío planteado por la escasez de tecnología informática, la institución es capaz de iniciar, y de hecho ha puesto en marcha, un programa de apoyo tecnológico orientado a dos objetivos. En primer lugar, hacer llegar un computador portátil a cada miembro del cuerpo docente y del personal de administración superior. En segundo lugar, facilitar el acceso a servicios de Internet móvil a todos los académicos y funcionarios administrativos que los requieran. Además de todo lo anterior, la NUST ha puesto en práctica medidas destinadas a mejorar la conectividad de Internet en el campus y en sus tres satélites, a saber, la biblioteca, el CEE y la Escuela de Medicina en el Hospital Central de Mpilo. Estas medidas contemplan la instalación de una red de fibra óptica y de un servicio de Internet inalámbrica en el campus.

Para hacer frente a las suspicacias observadas en el mercado educativo, es preciso que la institución aparezca adoptando de manera resuelta la educación en línea. Ello puede lograrse en los niveles de información y de práctica. En el nivel de información se requeriría hospedar en red simposios regulares sobre aprendizaje en línea, además de enviar periódicamente a funcionarios pertinentes para asistir a simposios celebrados en otros países. Como ejemplo puede citarse el reciente simposio en línea (que tuvo lugar entre el 3 y el 5 de noviembre de 2010), cuyo fin era presentar a los en ese entonces 10 primeros educadores en línea. Asimismo, las declaraciones y los pronunciamientos públicos emitidos oportunamente por el personal directivo de la Universidad en distintos foros pueden contribuir enormemente a aplacar las inquietudes del mercado respecto de la educación en línea. Un ejemplo de ello es la declaración del vicecanciller durante la ceremonia de graduación celebrada el 29 de octubre de 2010, en la que instaba a los asistentes a apreciar las virtudes de la educación en línea.

En el nivel de la práctica, la institución habrá de trascender la aislada y descoordinada labor de educación en línea emprendida por unos cuantos entusiastas, para adoptar un método concertado que abarque todos los programas y esté coordinado por la Secretaría General de la NUST. Utilizando algunos programas seleccionados destinados a funcionarios acogidos a licencia de estudios, la institución podría ir adaptando paulatinamente la educación en línea para incorporarla a la enseñanza superior en la NUST.

La primera etapa de este proceso requerirá necesariamente organizar en módulos los programas seleccionados para funcionarios acogidos a licencia de estudios. A estos efectos, es preciso contratar a escritores de módulos para dichos programas. Esta etapa es necesaria a fin de evitar situaciones en que los programas de educación en línea impartidos en la NUST se transforman en conductos para transferir a los alumnos las creaciones de otras personas. Un programa de educación en línea endógeno se basa en un bagaje de conocimientos internos y se orienta a necesidades de aprendizaje locales. Ello no quiere decir que los programas de educación en línea no deban apelar a otros numerosos materiales de referencia que están disponibles sobre la materia en cuestión. Los escritores de módulos y otros funcionarios pertinentes deberían identificar materiales adicionales que tengan utilidad práctica y que, junto con los módulos, serán cargados al sistema administrativo de los programas de educación en línea. Por supuesto que será preciso conseguir el correspondiente permiso antes de que el material en cuestión sea publicado en el sitio del curso.

El proceso de escritura de módulos toma alrededor de 12 meses. Sin embargo, en la primera etapa no debería esperarse a que los módulos estén operativos. La identificación y la carga del material complementario (para los programas escogidos) deberían comenzar poco después de que la educación en línea cuente con la necesaria aprobación del Senado. El material complementario que estará disponible en línea deberá comenzar de inmediato a servir de auxiliar previo y posterior a las sesiones de cursos para funcionarios acogidos a licencia de estudios. La creación de sistemas de tablones de anuncios electrónicos (BBS) debería comenzar durante esta etapa inicial del proyecto piloto. Al finalizar el primer año, será necesario celebrar debates grupales en línea de carácter limitado.

La segunda etapa contempla la carga de los módulos y de material de lectura adicional y, como aspecto más importante, la habilitación de sistemas de tablones de anuncios electrónicos (BBS) con todas las propiedades necesarias, los que, a su debido momento, permitirán impartir cursos completos en línea.

Por último, para contrarrestar la falta de conocimientos y competencia en materia de educación de adultos en la NUST y fuera de ella, la institución debería aprovechar el éxito del proyecto pionero y hacer lo posible por formar a un promedio anual de 30 nuevos tutores en línea. Los 10 graduados originales deberían transformarse en tutores auxiliares del programa ampliado de educación en línea, el que en un comienzo podría adoptar un carácter nacional para posteriormente adquirir una orientación regional.

Para fines de acreditación, se espera que esta formación esté a cargo de la NUST, en colaboración con otra universidad que cuente con prestigio en la materia.

 

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