AEEA

Comentarios sobre la futura politíca de desarrollo
de la Unión Europea

Introducción

La AEEA es una ONG con 128 miembros en 42 países, que representa a la educación y el aprendizaje no formal de adultos a nivel europeo. La propia AEEA, y muchos de sus miembros, han tomado parte en iniciativas de desarrollo.

La AEEA acoge con entusiasmo la iniciativa de la Comisión Europea de iniciar un diálogo en torno a los conceptos y el marco de la futura política de desarrollo. En un período durante el cual la estrategia UE 2020 proporciona una nueva perspectiva para la próxima década, los esfuerzos de desarrollo deberían estar estrechamente vinculados a este enfoque global. Desde el punto de vista del sector de la educación de adultos no gubernamental habría que hacer hincapié en los siguientes aspectos: 

  1. El principal tema de interés del LIBRO VERDE es el crecimiento económico. Sobr e la base de nuestra experiencia en Europa y en otras regiones, consideramos que se impone la urgente necesidad de contar con un enfoque más equilibrado, que refleje la exigencia de un «crecimiento integrador y sostenible», no como uno de varios tópicos aislados, sino como el objetivo integral para todos los esfuerzos de desarrollo. El peligro de dividir a las sociedades entre las que poseen recursos y las excluidas es virulento en todas partes del mundo. El mero crecimiento económico no erradica la pobreza.
  2. Resulta decepcionante que en el LIBRO VERDE se le asigne un papel secundario a la educación. «No hay desarrollo sin educación» debería ser uno de los principios fundamentales de la política de desarrollo de la UE. Puesto que forman parte de una realidad europea vigente desde la estrategia de Lisboa, estos esfuerzos deberían ser incorporados en un enfoque de aprendizaje a lo largo de toda la vida, teniendo en cuenta el derecho de todo ser humano a recibir educación. A la AEEA le agradaría mucho comprobar que se reconoce el potencial del aprendizaje a lo largo de toda la vida y de la educación de adultos para impulsar el desarrollo. Nos parece inconcebible que un concepto identificado como factor clave para el futuro de Europa sea ignorado por completo en la interacción de este continente con los países del hemisferio sur. El aprendizaje a lo largo de toda la vida para el Norte, y la educación básica para el Sur, no constituyen una visión sostenible. La AEEA adhiere al llamamiento de CONCORD en favor de una cifra de referencia de 20 % para la salud y la educación básicas, y a la exhortación del «Marco de Acción de Belém» de la CONFINTEA VI de la UNESCO a «considerar nuevos programas transnacionales de financiación de alfabetización y educación de adultos y extender los existentes, según las orientaciones de las medidas adoptadas en virtud del programa de aprendizaje a lo largo de toda la vida de la Unión Europea».
  3. Valoramos la intención de la comisión de coordinar las actividades europeas de desarrollo. Esto no sólo permitiría aumentar la notoriedad de Europa como el mayor donante a nivel mundial, sino que además evitaría en gran medida la duplicación de estructuras y definiría los compromisos. Sin duda que esta nueva actitud ayudará a los países receptores a desenvolverse frente a la diversidad de actores y de proyectos de desarrollo. Sin embargo, la coordinación no implica que los proyectos tengan que ser gestionados o los fondos deban ser suministrados a través de la Comisión. Como plataforma de la sociedad civil, apreciamos enormemente la existencia de un enfoque descentralizado que se base en los principios de subsidiariedad. Muchos proyectos pueden ser administrados más eficazmente entablando un diálogo con ministerios nacionales —o incluso regionales— antes que con una estructura centralizada establecida en Bruselas.
  4. La AEEA sugiere que se revisen las herramientas de gestión empleadas hoy en día por la Comisión. Observamos con gran escepticismo los actuales procedimientos burocráticos, que consumen una cantidad excesiva de energía y recursos al ad-ministrar proyectos. Un problema especialmente delicado se plantea en lo relativo a los numerosos proyectos en gran escala, implementados dentro del marco de un procedimiento de licitación, lo que favorece a empresas consultoras comerciales. Nuestros socios de África, Asia y Latinoamérica nos han informado de que muchos de estos proyectos se ponen en práctica atendiendo preferentemente a los márgenes y las utilidades para las empresas ejecutoras, en desmedro de la asociación, el entendimiento mutuo, la creación de capacidades y la sostenibilidad con respecto a las contrapartes de desarrollo. Desgraciadamente, en esta modalidad para diseñar los proyectos se suele excluir a los actores de la sociedad civil.
  5. La noción de «educación para el desarrollo y creación de conciencia» debería ser reemplazada por una concepción más amplia de «aprendizaje global». Es nuestro deber entablar un diálogo con los ciudadanos europeos acerca de los desafíos que afrontan nuestros mundos interdependientes, el impacto de la globalización y el calentamiento de la Tierra. Fomentar un clima de entendimiento entre todos quienes habitan la Tierra: ese es nuestro reto, y no «conseguir el respaldo de los ciudadanos europeos a la cooperación para el desarrollo», como lo plantea el LIBRO VERDE con estrechez de miras.
  6. Como se señala en el Programa de Acción de Accra, las organizaciones de la sociedad civil del Norte y del Sur deberían cumplir el importante papel de órganos fiscalizadores, sensibilizando a la opinión pública de ambas partes del mundo frente a la malversación de los fondos de desarrollo. A los actores de la educación de adultos les corresponde, de hecho, desempeñar una función específica en este contexto, por cuanto abren vías de diálogo con la población.