Sevdie Bunjaku / Beate Schmidt-Behlau

En ninguna parte de Europa el analfabetismo funcional entre las mujeres alcanza niveles tan altos como en la zona rural de Kosovo. Una de cada cuatro mujeres es incapaz de leer una receta médica o una papeleta de votación. Esta falta de aptitudes básicas las descalifica absolutamente para optar a un empleo en el precario mercado laboral. Si pretende cumplir con los estándares europeos, el país debe comprometerse a realizar ingentes esfuerzos para mejorar el nivel de alfabetización y educación básica. Aun así, Kalabria, una ONG que trabaja en la zona rural de Kosovo, y que cuenta con más de 80 organizaciones entre sus miembros, sostiene que la alfabetización sostenible solo puede lograrse si va acompañada de medidas destinadas a ayudar a las mujeres a alcanzar la independencia económica. La combinación de alfabetización, formación profesional y actividad económica ha demostrado ser una estrategia eficaz para superar la pobreza y la exclusión social. Sevdie Bunjaku, directora ejecutiva de Kalabria, y Beate Schmidt-Behlau, directora de la oficina regional de DVV International para Europa Sudoriental, nos dan a conocer una experiencia exitosa.

Integración de la mujer en Kosovo mediante la alfabetización

Analfabetismo en Kosovo

Kosovo tiene una población de aproximadamente 2 millones de habitantes, que es la más joven de Europa. Un tercio de los kosovares tiene menos de 15 años de edad, y más de la mitad no sobrepasa los 25 años. Asimismo, solo el 6 % de la población supera los 65 años. En cuanto a la composición étnica, un 92 % son albaneses, un 5,3 % serbios y un 2,7 % pertenecen a otros grupos.

El nivel de pobreza en este país es muy alto. Según estimaciones del Banco Mundial, el ingreso de más de la mitad de la población kosovar es inferior al sueldo mínimo, y el 16 % vive en situación de pobreza. La tasa de empleo se sitúa entre un 39 % y un 41 %, aunque el desempleo femenino fluctúa entre un 53 % y un 59 %.

Con respecto a la situación en el sector educativo, el 61 % de las mujeres no cuenta con ningún tipo de educación formal. El 6 % de toda la población es completamente analfabeta, cifra que se eleva a un 17 % en el caso de los romaníes. En el contexto del desarrollo experimentado hasta ahora por Kosovo, el analfabetismo es un problema que ha existido y sigue presente en proporciones verdaderamente alarmantes. Se trata de un problema complejo, en el que pueden distinguirse dos variantes: los analfabetos «clásicos», que no saben leer ni escribir; y los analfabetos funcionales, que si bien poseen en algún grado aptitudes de lectura y escritura, son incapaces de utilizarlas adecuadamente en situaciones de la vida real. Se supone que la tasa global de analfabetismo en Kosovo supera el 10 %, mientras que el analfabetismo funcional bordea el 40 %.

Los motivos que explican esas altas cifras son muy complejos. Uno de ellos es atribuible al bajo nivel de calidad de la educación kosovar, que no inculca en los alumnos aptitudes adecuadas de lectura y escritura. La segunda razón tiene que ver con una despreocupación general del Gobierno por la enseñanza, lo que conduce al fracaso del sector educativo y explica el bajo nivel de desarrollo de la economía de Kosovo. La educación tampoco es percibida como un tema prioritario por la población, cuya necesidad primordial es trabajar para sobrevivir.

Las mujeres resultan gravemente afectadas

Si bien se carece de datos precisos y desglosados por género sobre el particular, diversas organizaciones no gubernamentales estiman que la tasa de analfabetismo en Kosovo excede el 10 %, cifra que, según una publicación reciente de la Oficina de Estadísticas de Kosovo, es tres veces superior en el caso de las mujeres. El fenómeno prevalece sobre todo en zonas rurales.

Lo anterior significa que una de cada cuatro mujeres no es capaz de leer las recetas médicas, de leer una papeleta de votación o de rellenar el formulario para solicitar un certificado de nacimiento. Al ser tan alto el número de mujeres kosovares analfabetas, ni siquiera son consideradas para ocupar las pocas vacantes de empleo disponibles.

Con el fin de mitigar este problema, el Ministerio de Educación está poniendo en marcha diversos proyectos de aprendizaje no formal. Desde 2002 hasta la fecha, más de 2.000 mujeres y niñas han completado cursos sobre enseñanza, escritura y lectura, mientras que otras 700 se encuentran continuando esos estudios. Han debido pasar por un proceso de 4 ciclos recibiendo este tipo de educación, que es considerado equivalente a 5 años de enseñanza primaria. El Ministerio de Educación se encuentra evaluando la conveniencia de otorgar una especie de certificado para acreditar que estas mujeres y niñas han completado un curso de educación básica. Gracias a la educación permanente, ellas tendrán incluso la oportunidad de finalizar la educación primaria, lo que en el futuro les permitiría acceder a una amplia gama de oportunidades de empleo.

Estándares europeos como factor impulsor

La erradicación del analfabetismo es uno de los estándares que Kosovo debe cumplir en el ámbito de la educación para tener derecho a incorporarse a la Unión Europea. Diversos asesores del Ministerio de Educación sostienen que esta cartera ya ha iniciado los preparativos correspondientes para alcanzar esta meta.

En la estrategia de la Educación Preuniversitaria 2007-2017, el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología (MECT) ha presentado la erradicación del analfabetismo como un problema central que debe resolverse. Aun cuando se estima que la aplicación de dicha estrategia no bastará para eliminar del todo este inconveniente, contribuirá a reducirlo significativamente. Será necesario que las instituciones y la sociedad en general de Kosovo asuman un férreo compromiso para evitar que persistan las altas tasas de analfabetismo.

Miembros de la ONG Kalabria

Miembros de la ONG Kalabria Fuente: Sevdie Bunjaku

Según los estándares europeos, estaba previsto que hacia fines de 2015 los altos niveles de analfabetismo de Kosovo habrían disminuido, y su Gobierno ofrecería mejores condiciones generales de educación. Funcionarios del Ministerio de Educación vaticinan que el problema del analfabetismo en ese país se habrá reducido considerablemente para el 2015, mientras que los especialistas se muestran bastante escépticos frente al logro de ese objetivo. Existe una tendencia a negar la verdadera situación debido a la falta de estadísticas precisas. Por otra parte, dicho ministerio no ha especificado aún quiénes son considerados «analfabetos» en la sociedad. ¿Son las personas que no saben leer ni escribir, o son los miembros de ese sector de la población que, si bien ha tenido la oportunidad de asistir a la escuela, no ha finalizado sus estudios primarios?

En un nivel operativo, aun cuando existen muchos impedimentos que dificultan los esfuerzos por modificar la actual situación, el objetivo prioritario es mejorar la calidad de la enseñanza:

«Aunque es preciso organizar la participación de los niños en la educación formal, las posibilidades de lograr este objetivo son bastante remotas. Existe, además, el problema de la falta de espacio. La generalizada tendencia de los ciudadanos a renegar de sus ideales entorpecerá el cumplimiento de este estándar».

La labor de Kalabria

Tras el fin de la guerra surgieron muchas ONG dedicadas a los asuntos femeninos, creadas gracias a la iniciativa de mujeres dispuestas a forjar una nueva sociedad en Kosovo. Una de ellas es Kalabria, que funciona principalmente en zonas rurales de Kosovo y cuenta con 82 organizaciones miembros que cada dos meses se reúnen en distintos lugares para debatir el programa y prestarse apoyo mutuo. La señora Sevdie Bunjaku, quien creó la ONG junto con su actual coordinadora, la señora Vjollca Kajtazi Zeqiri, señala que las mujeres de las zonas rurales de Kosovo necesitan ayuda con urgencia. La tasa de analfabetismo femenino en Kosovo es muy alta, y a veces parece que las mujeres jóvenes aún no se han percatado de la situación, por lo que es preciso aclararles que no basta tener una buena apariencia para lograr llevar una vida autónoma y significativa. Con todo, pueden citarse muchos ejemplos de mujeres a quienes les avergonzaba admitir que no cumplían con los requisitos para empleos que exigían saber leer y escribir, y que por tanto tenían el entusiasmo y la disposición para generar un cambio positivo.

El 80 % de las mujeres que viven en zonas rurales de Kosovo están desempleadas. Teniendo en cuenta que esos territorios solo han comenzado a poblarse en épocas recientes, en ellos prácticamente no existen infraestructuras ni tampoco servicios de educación o salud. Por esa razón, entre las actividades de esta ONG también se incluye la educación preescolar para niños y niñas de zonas rurales de Kosovo.

Proyectos exitosos

Comenzar con flores

Una de las actividades iniciales de la organización fue el cultivo de flores. Desde la implementación del proyecto hasta la fecha, las beneficiarias han logrado mantener su funcionamiento y cumplir sus objetivos, cultivando distintas variedades de flores y encontrando vías para comercializarlas.

La idea de generar ingresos sobre la base de la venta de flores fue inspirada por una búsqueda en Internet que realizó una de las integrantes de Kalabria. Se trataba de una propuesta empresarial basada en servicios de arreglos florales que se había implementado exitosamente en Gran Bretaña, y que se avenía a las prácticas de las zonas rurales de Kosovo, donde la mayoría de los hogares cuentan con un pequeño jardín al cuidado de las mujeres.

Proyecto de flores

Proyecto de flores
Fuente: Sevdie Bunjaku


Debido a que muchas embajadas se encuentran instalando su sede en Kosovo, las mujeres de Kalabria tuvieron la idea de ofrecer servicios de decoración para las representaciones diplomáticas y también para conferencias de todas las organizaciones internacionales establecidas en ese país. También decidieron ampliar su oferta a hoteles y restorantes. En una serie de cursos de capacitación profesional donde se les ayudó a poner en marcha el proyecto, aprendieron a elaborar un plan de negocios, a identificar las variedades de flores, a fijar su precio, y a comercializarlas. En otro curso adquirieron nociones de horticultura, aprendieron a cultivar las flores y a multiplicar las semillas. Comenzaron cultivando crisantemos y rosas en 50 jardines durante el primer año, y durante el segundo lograron ampliar la producción a 100 jardines. Las flores pueden ser aprovechadas en primavera y en verano. En algunos lugares las mujeres han abierto locales donde se pueden hacer los pedidos, y en estos momentos se encuentran creando un sitio web. El negocio de las flores ha resultado ser muy exitoso.

Sostenibilidad económica gracias a la alfabetización y a la capacitación profesional

Los centros de educación de Kalabria no solo se han concentrado en lograr la independencia económica de las mujeres. La organización también ha estimado necesario dedicar su atención a distintos tipos de capacitación, para así permitir que las mujeres adquieran diversas aptitudes. La idea era que ellas se beneficiaran de estas habilidades, las que a su vez tendrían un efecto multiplicador en toda la comunidad. En su enfoque de alfabetización, Kalabria subraya la importancia de combinar las aptitudes de lectura, escritura y cálculo con la capacitación profesional, para así ayudar efectivamente a las mujeres a lograr una mayor sostenibilidad económica.

Por ejemplo, el proyecto «Leer y escribir», que actualmente está siendo aplicado, ha permitido que 180 mujeres aprendan a leer y escribir, aptitudes necesarias para conseguir algún grado de independencia en la vida cotidiana. La mejor manera de describir los efectos de este proyecto es citando las palabras de la señora Vjollca Kajtazi Zeqiri: «Siento una enorme alegría cuando las mujeres que acuden a nuestro centro me dicen que ya no necesitan que sus hijos les digan cuál es el bus Nº 3 ó Nº 4, pues ya son capaces de distinguirlos por sí solas».

Advertidos de que las mujeres eran demasiado tímidas para reconocer que no sabían leer ni escribir, antes de iniciarse los cursos de alfabetización, y para hacerse una idea de sus necesidades, las funcionarias de Kalabria que trabajaban en las comunidades rurales decidieron entregar información personalmente a las familias que allí habitaban. Así pues, elaboraron un cuestionario específico y comenzaron por llamar a las puertas para sentarse a escuchar opiniones sobre las actuales necesidades y para informar a todo el grupo familiar acerca de los programas de alfabetización planificados. Con frecuencia se daba el caso de mujeres que preferían esperar a que los demás familiares abandonaran la sala de estar para admitir que no sabían leer ni escribir. Los esposos solían mostrarse muy dispuestos a apoyarlas.

Luego de haber adquirido aptitudes en los cursos, todas las mujeres pudieron afirmar que habían obtenido beneficios personales:

  • Un grupo de mujeres envió una serie de cartas al Ministerio de Agricultura para averiguar sobre ciertos subsidios.
  • Un grupo de 15 participantes de otro curso de alfabetización pudo generar ingresos al lograr que una serie de donantes les prestaran apoyo financiero para comprar vacas y vender su leche.
  • Una abuela ahora les puede leer poemas a sus nietos.
  • Un grupo de agricultores organizó una exposición para dar a conocer sus productos.
  • Una cooperativa formada por 7 familias logró establecer en Pristina, la capital de Kosovo, una pequeña oficina donde ofrecen servicios de limpieza de ventanas, cuidado de niños y peluquería en la ciudad y en sus alrededores.
  • Tras finalizar los cursos, muchas mujeres fueron capaces de firmar documentos y de presentar solicitudes básicas sobre distintos temas en instituciones públicas.

Incorporar los asuntos relativos a la mujer en la agenda política

Kalabria también tiene una misión de carácter político, cual es la de informar acerca del papel y la responsabilidad de la política en el apoyo a las cuestiones relativas a la mujer. Es así como al acercarse la época de elecciones organizó una campaña destinada a permitir que las mujeres de las comunidades debatieran sobre los programas electorales y adquieran conciencia de la coyuntura política. Las destinatarias de la iniciativa fueron capaces de plantearles sus problemas a los políticos antes de las elecciones, pero desgraciadamente una vez finalizados los comicios las promesas quedaron en el tintero.

Otro proyecto, en el que participaron 350 mujeres, tenía por finalidad permitir el voto femenino independiente. Se las capacitó para adoptar decisiones por su cuenta, sin ser influenciadas por los hombres. Al mismo tiempo, se les enseñó a firmar. El éxito de este proyecto pudo apreciarse cuando una gran cantidad de las mujeres que tomaron parte en él pudieron votar el día de las elecciones generales.

La oficina de DVV International en Kosovo ha contribuido financieramente a los proyectos de Kalabria. Si tenemos en cuenta que la mayoría de estas mujeres son cabezas de familia, es importante que aquellas que viven en pequeñas aldeas también tengan la oportunidad de recibir apoyo para mejorar su situación económica.

La financiación ha permitido al personal de Kalabria adquirir las aptitudes necesarias, que más adelante traspasará a las mujeres que capacita. Cabe mencionar que las funcionarias de Kalabria también han emprendido iniciativas de capacitación en diversos otros campos del conocimiento, como cursos sobre violencia doméstica o sobre cómo trabajar con los medios de comunicación.

 

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