J. C. Onyishi

Carta al editor

La revista «Educación de Adultos y Desarrollo» ha sido de enorme utilidad para los países en desarrollo. Su publicación en gran escala y su amplia difusión a nivel internacional son motivo de gratitud. En buena medida, la revista ha permitido hacer ver que la educación de adultos es una herramienta fundamental y efectiva en el ámbito de la enseñanza, pues tiende a mejorar el desarrollo a nivel nacional, estadual y de comunidades rurales. La revista ha contribuido al progreso de diversos países, especialmente los subdesarrollados, en diversas áreas.

Reducción de la pobrez
a

Al acoger las colaboraciones de una variedad de personas, sean académicos, administradores, especialistas en educación y profesionales, «Educación de Adultos y Desarrollo» ha planteado diversas maneras de combatir la pobreza en países en desarrollo, especialmente en el continente africano. Entre ellas se incluyen la erradicación de la pobreza mediante programas de educación no formal y de adultos.

En el contexto de la enseñanza, la educación no formal y de adultos ha estado abordando el problema del analfabetismo: no saber leer ni escribir. No existen barreras religiosas ni de edad que impidan que tanto hombres como mujeres aprendan a leer, escribir y calcular. Es lo que podemos denominar aprendizaje a lo largo de toda la vida. Esta iniciativa ha llegado aún más lejos, al enseñar aptitudes que han permitido trabajar por cuenta propia tanto a jóvenes como a hombres y mujeres de cualquier edad, reduciendo así la pobreza y el desempleo en los países en desarrollo.

En este punto, me permito definir los términos «Educación de Adultos» y «Desarrollo» a fin de entregar una idea más clara sobre la contribución de la revista a los países en desarrollo.

Educación de adulto
s

El concepto de educación de adultos, que goza de amplia aceptación según el Congreso Internacional de Estudios Comparativos (1962), es un proceso en virtud del cual las personas que han dejado de asistir a la escuela regularmente y a jornada completa, se incorporan a un programa de tiempo completo (diseñado especialmente para adultos) que les permite emprender actividades secuenciales y organizadas con el claro propósito de mejorar su información, sus conocimientos, sus aptitudes, su apreciación y sus actitudes, o con el fin de identificar y resolver problemas personales o comunitarios. El objetivo de la educación de adultos es mejorar la condición del individuo y, consecuentemente, de la sociedad en que éste vive (Umezulike, 2006:27). En este contexto, mejorar la condición del individuo supone adquirir aptitudes, valores y conocimientos que le servirán de apoyo en el futuro, propiciando así un desarrollo sostenible.
La educación de adultos se concentra en programas y estrategias que ayudarán a reducir la pobreza y facilitarán el desarrollo. Jorge (1996) señala que los procesos formativos como la educación de adultos están orientados hacia el fortalecimiento de las organizaciones populares, los movimientos ciudadanos, el sector económico popular y el desarrollo comunitario a nivel local.

Desarroll
o

Nyerere (2006) definió el desarrollo como la ampliación de la propia conciencia de una persona y, por ende, del poder sobre sí misma, sobre su ambiente y su sociedad. Ofuebe (1992) también definió el desarrollo como un fenómeno en que el individuo y la sociedad interactúan con su ambiente físico, biológico e interhumano, transformándolo para su propio bien, y durante este proceso las lecciones aprendidas son transmitidas a futuras generaciones para permitirles mejorar su capacidad de provocar otros cambios valiosos. En la revista «Educación de Adultos y Desarrollo» se han estado publicando estudios sobre alfabetización, adquisición de aptitudes, medio ambiente, ecología y cambio climático, salud, y empoderamiento de hombres y mujeres, con el objetivo de producir cambios y fomentar el desarrollo rural.

En la revista han aparecido estudios comparativos y estudios de casos entre países, los cuales motivan a sus gobiernos a introducir cambios en materia de desarrollo. A su vez, dichos cambios se trasladan a las comunidades rurales, donde la gran mayoría de las personas subsisten en la miseria más absoluta, en viviendas precarias, en condiciones sanitarias deficientes, afectadas por la desnutrición, con caminos en mal estado, bebiendo agua potable de mala calidad, y sin electricidad. De hecho, estas comunidades se caracterizan por la pobreza, la miseria, la morbilidad y el subdesarrollo. Al tratarse de una publicación de amplia circulación, «Educación de Adultos y Desarrollo» tiene el propósito y la intención de ver que todos es- tos problemas que aquejan a los países en desarrollo finalmente se resuelvan y pasen a ser cosa del pasado.

Investigació
n

La revista «Educación de Adultos y Desarrollo» ha sido una herramienta de enorme valor para los investigadores en el ámbito de la educación no formal y de adultos y del desarrollo comunitario. Los investigadores y los alumnos de educación de adultos están aprovechando los contenidos de la revista para redactar sus proyectos, pues en aquellos se abordan todos los aspectos relativos a los programas de educación de adultos. La revista también me ha sido de gran utilidad en mis estudios de posgrado (programa de magíster en educación) en el Departamento de Educación de Adultos de la Universidad de Nigeria en Nsukka.

¿De qué manera
«Educación de Adultos y Desarrollo» podría mejorar sus publicaciones?

Como individuo y como entusiasta lector de la revista «Educación de Adultos y Desarrollo» no tengo nada que sugerir para su mejoramiento, ya que su contenido siempre está cuidadosamente diseñado para cumplir con su objetivo de fomentar el desarrollo. Antes bien, yo aconsejaría que «Educación de Adultos y Desarrollo» continuara tal como está y mantuviera la calidad de su labor. Me parece que la revista es excelente tanto en su calidad como en su contenido. Valoro enormemente su constante esfuerzo por enviar ejemplares a todas las regiones del mundo, con lo cual se ha ganado la popularidad de que goza actualmente; se trata, sin duda, de un gesto digno de encomio y agradecimiento. Lo que más me complace es que la revista se publique en varios idiomas: inglés, español y francés, lo que le confiere un carácter internacional. Hago fervientes votos para que «Educación de Adultos y Desarrollo» continúe por la buena senda y no ceje en sus esfuerzos por mantener su calidad. Finalizo reiterando que la revista es una publicación altamente digna de elogio.

J.C. Onyishi, Nigeria