¿Renuncia a un mundo alfabetizado?1

Rosa María Torres del Castillo
Experta en educación, Ecuador

 

 

 


Resumen
– Tal parece que el mundo está renunciando a la aspiración de un mundo alfabetizado. Antes del año 2000, lo que se buscaba era eliminar o erradicar el analfabetismo. El año 2000, esa aspiración se moderó notoriamente, transformándose en “reducirlo a la mitad” para el año 2015. Incluso este objetivo mucho menos ambicioso no ha sido, y no será, alcanzado. Tanto la Educación para Todos (1990-2015) como los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000-2015) se han concentrado en los niños y niñas y en su acceso a la enseñanza primaria. Temas como el desarrollo durante la primera infancia y la educación de jóvenes y adultos han sido sistemáticamente dejados a un lado. En la sociedad de la información, los “analfabetos digitales” han adquirido mayor importancia que los meros “analfabetos”. ¿Puede preciarse la humanidad de vivir en una era de progreso cuando, al mismo tiempo que Internet y las tecnologías de la información y las comunicaciones se expanden aceleradamente, 775 millones de jóvenes y adultos no saben leer ni escribir?
 



Cada año, por años, por décadas, leemos lo mismo: las personas analfabetas en el mundo se cuentan por millones (dos terceras partes son mujeres) y es poco lo que se avanza, pese a las recomendaciones, las declaraciones, los eventos e incluso el reciente Decenio de Naciones Unidas para la Alfabetización (2003-2012) del cual pocos se enteraron y el cual concluyó sin pena ni gloria.

“En casi 25 años de Educación para Todos y ya encaramados en el siglo XXI seguimos lejos de un mundo alfabetizado.”

Infografías del Informe Mundial de Seguimiento de la Educación para Todos 2012 muestran gráficamente los avances de las seis metas de la Educación para Todos, desde el 2000 (Foro Mundial de Educación, Dakar) hasta la fecha. En todas las metas, el avance está por debajo de lo esperado y de lo comprometido para el año 2015. La alfabetización de personas adultas es la más lejana: los analfabetos eran 775 millones en 2010, solo un 12% menos que en 1999, al concluir el siglo; el compromiso de reducir el analfabetismo a la mitad hasta 2015 es claramente inalcanzable a estas alturas. Por otra parte, el Informe destaca que 160 millones de adultos en los ‘países desarrollados’ tienen “pobres ha bilidades” de lectura y escritura. (Ver la infografía al pie).

“Las tasas de alfabetismo suben, pero no lo suficientemente rápido” concluía en 2010 el Instituto de Estadísticas de la UNESCO (UIS). En verdad, el avance es irrisorio y lo es aún más si nos vamos una década atrás, a los inicios de la Educación para Todos (EPT), a su lanzamiento en 1990 en la Conferencia Mundial de Educación para Todos (Jomtien, Tailandia). El dato de analfabetismo divulgado por la UNESCO como línea de base de la EPT fue 895 millones en 1989. La meta planteada entonces también fue reducir el analfabetismo a la mitad ... para el año 2000.

Así pues, en casi 25 años de Educación para Todos y ya encaramados en el siglo XXI seguimos lejos de un mundo alfabetizado. En América Latina y el Caribe, el compromiso de “erradicar el analfabetismo” se remonta a 1980. A nivel mundial, la meta que acaparó la atención en todos estos años de Educación para Todos y de Objetivos de Desarrollo del Milenio fue la educación primaria infantil, centrada en acceso y matrícula ... La educación de la primera infancia y la educación de jóvenes y adultos, situadas a los extremos de la “edad escolar”, han sido siempre relegadas, asumiéndose, equivocadamente, y con plena complicidad social, la opción educación de niños versus educación de adultos.

La historia vuelve a repetirse en momentos en que se corre contra el tiempo tratando de llegar al 2015 con lo que se pueda y en que se debate cómo continuar más allá del 2015. La educación de jóvenes y adultos, y la alfabetización específicamente, vuelven a plantearse. Algunas voces reclaman agregar la o las metas respectivas, olvidando que las metas han estado siempre ahí y que lo que ha faltado es la voluntad política para cumplirlas, tanto por parte de los gobiernos como de las agencias internacionales. Seguramente terminará agregándose otra vez una meta elusiva y otra vez asumiéndose como un saludo a la bandera.

“La cifra millonaria de analfabetos parece haberse incorporado como perfectamente tolerable y compatible con el progreso de la humanidad.”

En un mundo que se precia de haber ingresado en la Sociedad de la Información teniendo como mira la Sociedad del Conocimiento, que hace gala de sus avances tecnológicos y brega por reducir la brecha digital, que se esmera por subir puntos en los ránkings mundiales de reducción de la pobreza ... importan más los ”analfabetos digitales” que los analfabetos a secas. No molesta que sigan contándose por millones las personas que se autodeclaran analfabetas, que engrosan las filas de los más pobres y los más desposeídos, los que nunca leerán un libro ni se beneficiarán de Internet y la banda ancha.

La cifra millonaria de analfabetos parece haberse in corporado como perfectamente tolerable y compatible con el progreso de la humanidad. ¿Quién quiere hacerse cargo de ellos? ¿Quién quiere aceptar que el número real de personas analfabetas debe ser muchísimo más alto pues, como bien sabemos, muchas personas no se declaran tales en censos y encuestas? ¿Quién quiere prestar atención al fracaso alfabetizador de la escuela, a la preocupante realidad de millones de millones de personas que no leen ni escriben, aun habiendo aprendido, formalmente, a leer y escribir?

La utopía de un mundo alfabetizado parece estarse archivando. Atrás quedaron los tiempos en que se aspiraba a eliminar el analfabetismo (y a eliminar la pobreza); hoy se aspira a lo sumo a “reducir” uno y otra a porcentajes definidos y prorrateados a conveniencia. Y hasta hay quienes, desde el cálculo económico, la ideología o la simple ignorancia, están dispuestos a afirmar que las personas analfabetas que hoy conviven con nosotros en el mundo seguramente son discapacitadas e inalfabetizables ...

Renunciar al objetivo de la alfabetización universal es no solo negar una necesidad básica de aprendizaje y un derecho humano fundamental que asiste a las personas de toda edad y condición, sino renunciar a un pedazo más de dignidad y esperanza en un mundo crecientemente deshumanizado.

 


Nota

1 / Este articulo fue publicado en el blog de Rosa María Torres del Castillo: otra-educacion.blogspot.com

Referencias

Blog de Rosa María Torres del Castillo: otra-educacion.blogspot.com

Tuckett, A. (29 April 2013): After Dakar: How does adult learning fit into post-2015 education aims? In: World Education Blog. Disponible en bit.ly/1eLIpjY

UIS-UNESCO (2012): Literacy and Education Data for School Year Ending in 2010. Disponible en bit.ly/1aiknwm

 


Sobre la autora

Dra. Rosa María Torres del Castillo: pedagoga, lingüista, periodista educativa y activista social de nacionalidad ecuatoriana. Investigadora y asesora internacional en temas de educación básica, lectura y escritura, innovación y aprendizaje a lo largo de la vida. Trabajó para UNICEF y UNESCO, donde cumplió diversas funciones. Encargada de elaborar el Documento Base de la Década de las Naciones Unidas

para la Educación, como también el Informe Regional sobre Educación y Aprendizaje de Adultos en Latinoamérica y el Caribe, presentado durante la CONFINTEA VI en Belém (2010). Ministra de Educación y Culturas de Ecuador (2003). Autora de más de 15 libros y de numerosos artículos sobre educación y comunicación.

Contacto
otra-educacion.blogspot.com
rm.torres@yahoo.com

 

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