Editorial

Pon atención. ¿Dónde estabas en 1973?

Estaba a punto de comenzar a asistir a la escuela, pero ya conocía las letras y los números y estaba ansioso por aprender y transformarme en adulto.

Ese mismo año salía a la luz el primer número de Educación de Adultos y Desarrollo (EAD). La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) estrangulaba económicamente a Occidente por apoyar a Israel en la Guerra de Yom Kipur; estallaba así la primera crisis del petróleo. Estados Unidos se retiraba de Vietnam. El World Trade Center de Nueva York se transformaba en el edificio más alto del mundo. Indira Gandhi seguía siendo primera ministra de India; Nixon era el presidente de Estados Unidos. Se decretaba la ley marcial en Grecia tras una serie de revueltas estudiantiles. Pinochet se apoderaba del poder en Chile.

Podría seguir, pero me parece que ya captaron la idea. Hemos recorrido un largo camino desde entonces, aunque en este momento nos encontramos estancados en el mismo sitio.

El primer artículo del primer número de EAD se tituló Resumen de los acuerdos más importantes de la Tercera Conferencia Mundial sobre la Formación de Adultos – Tokyo 1972. Al volver la vista hacia 1973 me siento perplejo: mientras más cambian las cosas, más invariables

permanecen.

Lo que ahora tienen en sus manos es la versión más reciente de la revista Educación de Adultos y Desarrollo. Hemos procedido a reformular, rediseñar y reiniciar, movidos por el afán de ponernos a tono con nuestros tiempos. Nuestro comité de redacción, cuyos miembros proceden de todos los rincones del mundo, ha decidido adoptar un enfoque temático. Desde ahora en adelante, Educación de Adultos y Desarrollo será publicada una vez al año y se concentrará en un tema por número.

Se fijaron en la portada, ¿no es así? Nos sentimos muy orgullosos de ella. Cada portada será una obra de arte única, creada para la revista por un artista distinto. Ah, y hay un montón de otros cambios e innovaciones: por ejemplo, un seminario virtual complementario, organizado por ICAE, nuestro socio en la cooperación. Así pues, los invitamos a explorar la revista para que sean ustedes mismos quienes aprecien los cambios.

Sin embargo, antes de que comiencen, quisiera explicarles por qué escogimos los temas de este número.

Decidimos que esta publicación tratara sobre lo que vendrá Después de 2015. Se abordan los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y el debate mundial en torno a lo que debería ocurrir después de 2015, año en que expira la fecha límite para los ODM. Para proceder de manera adecuada, necesitamos comprender el tema que nos convoca.

Lo que verán en estas páginas es un reflejo de nuestros esfuerzos por captar el significado de un problema muy complejo. Hay una idea que se reiterará artículo tras artículo: la educación es un derecho humano. Y esa afirmación es tan válida hoy como lo era en 1972, cuando en la Conferencia Mundial de Tokio se declaró que:

La educación es permanente; la educación de adultos y la de niños y jóvenes son inseparables. Sin embargo, para ser, un agente eficaz de cambio, la educación debe tender a conseguir que los adultos intervengan, y participen activamente en ella. Debe tratar de mejorar las condiciones de vida y la calidad general de la vida. La apatía, la pobreza, la enfermedad y el hambre son los principales males humanos con que se enfrenta el mundo de hoy. Su eliminación sólo es posible haciendo que las poblaciones adquieran conciencia de cuáles son sus causas y de la manera de vencerlas. El mejoramiento social y la educación de adultos son, pues, complementarios. [...] La experiencia demuestra que el aumento de los servicios educativos de una comunidad tiende a favorecer sobre todo a los que ya disfrutan de los beneficios de la educación; los desfavorecidos en materia de enseñanza tienen todavía que hacer valer sus derechos. La educación de adultos no es una excepción a la regla, pues aquellos adultos que más necesitan la educación han quedado en gran medida marginados: son gentes olvidadas. Por consiguiente, la principal tarea de la educación de adultos durante el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo es buscar a esas gentes olvidadas y ponerse a su servicio.1

Aún estamos luchando contra los mismos problemas. Espero que con la publicación de nuestra revista podamos contribuir al objetivo de ponernos al servicio de esas personas olvidadas.

Johanni Larjanko

Redactor jefe



Nota

 

1 / UNESCO (1972): Informe final. Tercera Conferencia Internacional sobre Educación de Adultos. Disponible en bit.ly/1h0Fiel