Liberar el potencial de los adultos mayores: una perspectiva beneficiosa para todos

Thomas Kuan
U 3rd Age
Singapur 

 





Resumen – Si bien la agenda mundial Educación 2030 incluye ahora a los niños y niñas en la primera infancia, a los jóvenes y a los adultos, carece de indicadores claros respecto de los adultos mayores. Ese grupo constituye un importante y cada vez más numeroso sector de la población. Los adultos mayores aprenden de manera distinta debido a su trayectoria laboral y su experiencia de vida, y prefieren los ambientes de aprendizaje donde puedan compartir con otros compañeros y donde el trabajo en red forme parte del desarrollo de su aprendizaje. En la actualidad, los adultos mayores son por lo general más sanos, disponen de más tiempo libre, y suelen organizarse en comunidades para el aprendizaje informal en la tercera edad. Los adultos mayores deben ser incluidos en la educación, para así evitar que se produzca una brecha digital y al mismo tiempo garantizar la sostenibilidad. Las comunidades se beneficiarán al contar con una población adulta que comprenda la diversidad cultural regional.


En esta era de internet, la educación es una importante herramienta de aprendizaje, desaprendizaje y reaprendizaje. La agenda Educación 2030 de la UNESCO recomienda que cada persona tenga acceso a oportunidades de educación, a fin de que adopte un estilo de vida sostenible y aprecie los valores culturales y sociales.

UNESCO Educación 2030: ODS objectivo 4.7: 

Para 2030, garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, entre otros medios.

Este objetivo resulta tranquilizador, porque los adultos mayores suelen ser marginados de la educación como resultado de las políticas públicas y de globalización. Con el objeto de garantizar la equidad, se espera que en la implementación de la agenda Educación 2030 se reconozca que la edad adulta está compuesta en realidad de tres grandes grupos: los adultos jóvenes (entre 18 y 35 años), los adultos de mediana edad (entre 36 y 55 años), y los adultos mayores (de 55 años en adelante). Los adultos mayores constituyen un importante sector de la población, con cerca de 901 millones de personas de 60 años y más en 2015. Por añadidura, se trata de un grupo en vías de crecimiento, pues se espera que de aquí a 2030 llegue a los 1.400 millones (World Ageing Report [Informe mundial sobre el envejecimiento de la población], ONU 2015). En las economías desarrolladas ha aumentado la proporción de adultos mayores alfabetizados que se han acogido a una jubilación (formal o forzosa), y un número creciente de ellos dispone de más tiempo para ponerse al día en su aprendizaje. La urbanización y el ascenso de la clase media han permitido que la educación adquiera una dimensión personal, de modo que los adultos mayores, al poseer una “comprensión cultural” y un “aprendizaje humanista” (Elias y Merriam 2005), desean ser incluidos para disfrutar de una vida significativa.

La familia de los adultos mayores

Ahora pasaré a concentrarme en los adultos mayores de la “tercera edad” (entre los 55 y los 75 años). Este grupo es como una gran familia, vinculada de manera personal y virtual por aspiraciones comunes en cuanto a un envejecimiento activo gracias al aprendizaje a lo largo de la vida. Ellos constituyen plataformas de aprendizaje al estudiar en universidades para la tercera edad (U3E o UTE, www.worldu3a.org, www.myu3a.org), y al inscribirse como “alumnos” de los centros de aprendizaje comunitario (CAC). 

Universidades de la tercera edad (U3E):

La ‘Universidad de la tercera edad’ es un movimiento internacional cuyo objetivo es educar e incentivar a miembros de la comunidad —particularmente jubilados— que se encuentran en la ‘tercera edad’ de la vida. Se las conoce comúnmente como U3E. (Wikipedia)

Las U3E son grupos con características propias compuestos por alumnos de la comunidad pertenecientes a la tercera edad. Forman parte de un movimiento internacional que incentiva a los adultos mayores para que participen en actividades holísticas asociadas a un envejecimiento activo. Las U3E ofrecen un aprendizaje informal que es a la vez interdependiente e independiente. Cuando a los alumnos de las U3E se les inculcan capacidades y se les ofrecen oportunidades para aprender, no se les está diciendo “ustedes tienen que aprender”, sino “aprendan lo que les gustaría aprender”. Se trata de alumnos autónomos que procuran dotar de significado a sus modos de vida holísticos (Kuan 2013). 

Allí donde no existan las U3E o los CAC, es preciso crear espacios de aprendizaje a fin de ofrecerles a los adultos mayores una educación que permita su desarrollo sostenible. Al crearse más espacios de este tipo será posible descentralizar el aprendizaje y justificar la destinación de fondos a estas actividades, porque redundan en beneficio de las personas y las comunidades. Hoy en día, el aprendizaje informal tiene lugar en redes sociales como WhatsApp, Twitter, Facebook, Google+, y en aplicaciones basadas en la ubicación (Myer 2012), al igual que en muchas aplicaciones de aprendizaje a nivel local en China, India y otros países. La creación de redes sociales dedicadas a la educación de los adultos mayores podría ser respaldada por la UNESCO en una labor conjunta con países asociados. Esta podría ser una manera de incorporar a los adultos mayores a la educación, y la cantidad de alumnos podrá luego ser calculada sobre la base del número de usuarios.

Centros de aprendizaje comunitario (CAC):

Los espacios, centros y redes de aprendizaje comunitario (en adelante, centros de aprendizaje comunitarios o CAC) operan en diversas culturas y sociedades, y desempeñan un papel fundamental en los esfuerzos por ampliar el acceso de los adultos, los jóvenes y los niños y niñas al aprendizaje a lo largo de la vida. Personas de todas las edades, de diferentes orígenes culturales, económicos, sociales y étnicos, se benefician al tomar parte en actividades de aprendizaje organizadas por o en los CAC. Si bien se observan diferencias de una cultura a otra, las características comunes de los CAC son: (1) un marcado sentido de pertenencia a la comunidad; (2) diversidad en las modalidades de aprendizaje; (3) bajo costo de participación en las actividades de aprendizaje (UIL 2014).

Adultos mayores en línea 

El hecho de poseer habilidades informáticas sirve para conseguir de manera rápida y eficiente la información necesaria. Gracias a internet, la educación del futuro se impartirá mediante los teléfonos inteligentes, las tabletas, los ordenadores portátiles, la ropa tecnológica y otros dispositivos similares, lo cual ha transformado la alfabetización digital en una importante habilidad para la vida. Para algunos adultos mayores, se trata de una “nueva” educación, por lo que se están instruyendo rápidamente para incorporarse a las comunidades “inteligentes”. Estadísticas correspondientes al período entre 2000 y 2016 revelan que los adultos mayores ya constituyen el grupo etario de usuarios de internet que está creciendo más rápidamente en Estados Unidos (véase la figura 1). 
 


En Australia, el 79 % de los ciudadanos de la tercera edad han navegado por internet en algún momento de su vida, y 7 de cada 10 (el 71 %) han estado en algún momento conectados a internet durante los tres meses previos a junio de 2015 (Australian Communications and Media Authority 2016). En Singapur, las personas ocupan la mayor parte de su tiempo de vigilia (un promedio de 12 horas y 42 minutos) empleando dispositivos tecnológicos; de ellos, los teléfonos inteligentes fueron utilizados durante 3 horas y 12 minutos cada día. Casi el 89 % de los habitantes de Singapur emplean aparatos electrónicos para operaciones bancarias y ­financieras (“The Straits Times” 3 de abril de 2017). Muchos países también están adoptando sistemas de pago digitales.

Singapur cuenta con una de las más numerosas poblaciones de adultos mayores de la región de Asia y el Pacífico. Las políticas sobre aprendizaje continuo para alfabetización computacional les permitirán tener acceso a información actualizada sobre educación, salud y temas relacionados, a fin de acometer tareas propias de la vida cotidiana e identificar fuentes fidedignas para enterarse de las noticias. En el estilo de vida denominado “internet de las cosas” (en inglés, Internet of things, abreviado IoT), los jóvenes y los adultos mayores pueden participar en programas de aprendizaje intergeneracional, lo que implica que las personas de la tercera edad deben asimilar el fenómeno del microaprendizaje y la ludificación tal como lo han hecho los miembros de la Generación del Milenio (los millenials).

Los adultos mayores como alumnos

Cuando se diseñan políticas para los adultos mayores, es necesario comprender que tienen sus propias características de aprendizaje.

a. Son alumnos autónomos y autodirigidos, que pasan por estados de aprendizaje disfuncionales que van de la dependencia a la independencia (Confessore 2009).

b. Prefieren las plataformas en que pueden compartir con otros compañeros dentro de un ambiente igualitario, donde los adultos mayores puedan participar en el aprendizaje independientemente de su condición social y su nivel educativo.

c. Disfrutan del aprendizaje comunitario porque fomenta una adquisición de conocimientos que contribuye a su desarrollo como personas (Thornton, Collins, Birren y Svensson 2011).

d. Consideran el empleo de la reflexión crítica para llenar los vacíos en el intercambio de información.

e. Se valen de la conversación para facilitar el entendimiento mutuo de distintos idiomas y valores culturales. La ventaja de emplear el idioma materno al compartir conocimientos y aptitudes culturales es que pueden contribuir a crear productos (y servicios) valiosos, ya que el aprendizaje de los adultos mayores no necesariamente se centra en la escritura y la lectura.

f. Se sienten inspirados para generar nuevos conocimientos a partir de la sabiduría vernácula.

g. Consideran que el respecto y la disposición a escuchar forman parte del proceso de envejecer con dignidad.

h. Animan a los adultos mayores solitarios a integrarse a un ambiente de aprendizaje acogedor en el que se relacionan con las comunidades locales y amigos del vecindario.

i. Conservan los valores culturales: idiomas, música y bailes tradicionales.

j. Utilizan plataformas informales en las que se comparten valores intergeneracionales, multiculturales y sociales.

De las políticas a la práctica

A fin de comprender la manera en que los adultos mayores acceden al aprendizaje, consideremos el caso de un centro de aprendizaje en Singapur. Allí se organizó un curso de “pintura batik para principiantes”, y la información sobre las clases fue publicitada en internet por el Consejo para la Tercera Edad.1 Una vez que contaron con una cantidad suficiente de participantes inscritas en línea, se iniciaron las clases. La señora Amita, una instructora voluntaria de 54 años (véase la foto a continuación), compartió con las alumnas sus conocimientos sobre la técnica de pintura batik. Para satisfacción de la señora Amita, cuando las participantes se enteraron de que las técnicas de batik podían emplearse para escribir la caligrafía china, o para realizar diseños kolam o rangoli (estampados en colores creados a base de harina de arroz) propios de la India, se sintieron motivadas. Se trata de una forma de crear conocimientos, fusionando técnicas de pintura pertenecientes a dos culturas para generar nuevos diseños que permiten exhibir la armonía racial y la apreciación cultural.

En otra ocasión, un participante en un curso sobre “autobiografía guiada o AG” (Birren y Cochran 2001), se interesó tanto en el tema que se inscribió en un curso virtual para instructores de AG. Con la ayuda del autor de este artículo, los materiales fueron traducidos al malayo (existe ya una versión en chino), por lo que se transformó en el primer curso de este tipo en ser impartido en la región de Asia Oriental. ¿Es esta una forma de crear conocimientos? ¡Sin duda que lo es!

Los cinco factores

Las actividades anteriormente descritas demuestran que la educación para adultos mayores puede organizarse sobre la base de cinco factores (adaptados del antiguo concepto asiático de BaZi2), a saber: alumno, recursos, resultados, conocimiento y autoridad, todos ellos vinculados en un ciclo interactivo holístico, como se ilustra en la figura 2.

El alumno es el adulto mayor con sus propias capacidades y aptitudes. Al ser un alumno autónomo y autodirigido, es consciente de las ventajas y las limitaciones de las iniciativas de aprendizaje personal. El alumno controla el conocimiento como un bagaje propio, y es guiado por la autoridad para producir resultados. La mentalidad está orientada a maximizar recursos limitados para producir los resultados deseados que finalmente se transformarán en su propio conocimiento.

Los resultados son los objetivos deseados, las consecuencias, las metas alcanzadas, los objetivos de aprendizaje, las expectativas. Los resultados acumulados, al igual que las aptitudes y competencias, originarán el conocimiento.

El conocimiento es fructífero si la información y el aprendizaje se organizan y se aprovechan. El conocimiento puede ser un activo tangible, o reflejar aptitudes intelectuales y experiencias intangibles.

Cuando el conocimiento se comparte con otras personas, se transforma en autoridad.

La autoridad corresponde a las normas y los reglamentos necesarios para conseguir un verdadero aprendizaje. También se ejerce a través de mentores, instructores, profesores, capacitadores, reglas básicas para el intercambio con otros compañeros, incluido el comportamiento social aceptado. Garantiza un clima de no violencia mientras se trata de alcanzar los objetivos, y establece las normas fundamentales de la camaradería. La autoridad es, asimismo, una “semilla” donde se gesta el deseo de aprender, generando así la necesidad de conseguir recursos.

Los recursos son la financiación, las sedes, la infraestructura para el aprendizaje, el apoyo de familiares y amigos. Si se carece de recursos, por lo general resulta difícil obtener los resultados (u objetivos) de aprendizaje deseados. Los recursos aportados por diseñadores de políticas servirán para alentar a los adultos mayores a aprender.

Al emplear el modelo de “factores del aprendizaje holístico”, los cursos de educación pueden ser organizados equilibrando la disponibilidad de recursos con los resultados deseados. La transformación de un factor en otro va formando el ciclo de aprendizaje continuo, que permite que las colaboraciones produzcan resultados medibles. Como ocurrió en el programa antes mencionado, cuando se adoptó la decisión de aprender pintura batik (el factor de autoridad), se trató de conseguir recursos. A fin de poner en marcha el programa, se designó a un instructor y a un administrador, y se escogió una sede. Los esfuerzos de aprendizaje realizados por los adultos mayores dieron como resultado hermosas pinturas batik. Una vez que han adquirido un mayor dominio de la técnica, algunas alumnas pueden emplear la técnica batik para producir pinturas más creativas.

¿Cuál es el camino futuro?

Los adultos mayores constituyen un importante sector de la sociedadal que se debe ofrecer acceso a la educación para así promover sus derechos humanos y poner a su alcance un modo de vida sostenible. La inclusión de la educación para adultos mayores como tema de debate en las futuras reuniones asociadas a Educación 2030 constituirá un espaldarazo para sus esfuerzos de aprendizaje. Los objetivos y metas mundiales a nivel macro para los adultos pueden incluir indicadores independientes a nivel micro para la educación de adultos mayores.

De aquí a 2030 (solo quedan 13 años), los computadores serán más avanzados y se reducirá el precio de los teléfonos inteligentes, que serán empleados por el 70 % de las personas para acceder a una educación de calidad (Gollub 2016). Al disminuir el costo de la enseñanza en línea y de los dispositivos digitales, el aprendizaje virtual estará al alcance de una gran cantidad de adultos mayores para su desarrollo educativo. La inversión en educación para la tercera edad será más rentable porque “mientras mayor sea el nivel de cocimientos generales de una persona y de una colectividad, más fácil les resultará adquirir las aptitudes y competencias necesarias para adaptarse a los complejos cambios que están experimentando las sociedades” (Hinzen y Robak, 2016). La educación combinada con la experiencia genera creatividad, una habilidad para la vida que resulta fundamental en el siglo XXI.

Los diseñadores de políticas afrontan el desafío de motivar a los adultos mayores para que se decidan por la educación de segunda oportunidad. El hecho de permitirles a los alumnos que tomen la iniciativa de diseñar su propio currículum de aprendizaje basándose en el modelo de los “factores del aprendizaje holístico” puede ser una manera de responder a sus intenciones conductuales de aprender. Los adultos mayores suelen ser percibidos como “alumnos dependientes” que tienen que recurrir a otras personas para moldear su proceso de aprendizaje. Lo que en realidad se necesita es emprender una mayor cantidad de iniciativas de aprendizaje colaborativo y crear oportunidades para trabajar en red y establecer vínculos.

Con respecto a las condiciones médicas y sanitarias, el aprendizaje continuo a través del compromiso social permitirá retrasar el proceso de demencia al mantener la salud psicológica, espiritual y mental. La neurociencia postula que los músculos poseen relojes biológicos (Current Biology 2017) que nos ayudan a comprender por qué los adultos mayores continúan aprendiendo para retardar inconscientemente el inicio de la demencia. El apoyo y la dedicación prioritaria brindados por el sector público a la educación de los adultos mayores permitirán mejorar su salud mental y física; tampoco hay que descartar el empleo de la videoatención de salud (o telemedicina).

Para construir ciudades del aprendizaje se requiere un liderazgo político enérgico y un compromiso constante (UNESCO 2015). Este autor espera que ese mismo compromiso se traduzca en más inversiones en espacios de aprendizaje para adultos mayores, a fin de que estos logren su realización personal mediante la educación. Los beneficios para los adultos mayores son: aprovechar una segunda oportunidad para recibir educación, envejecer de manera activa, desarrollar su aprendizaje y contribuir a los estilos de vida digitales.

Las comunidades se beneficiarán, ya que, a medida que envejezcan, los adultos mayores se transformarán en personas más creativas al sentirse a gusto y acogidos en la sociedad: “para ser un genio, piensa como una persona de 94 años” (Kennedy, abril de 2017). Los adultos mayores comprometidos son por lo general más saludables y manifiestan un pensamiento positivo; asimismo, sus historias de vida pueden enriquecer el bagaje de conocimientos autóctonos. Al reducirse el costo de la educación virtual, resulta factible respaldar la educación para adultos mayores a fin de brindarles una longevidad sostenible. 


Notas

1 / El Consejo para la Tercera Edad (Council for Third Age – C3A), es un organismo gubernamental que fomenta el envejecimiento activo en Singapur mediante la educación pública, los programas de extensión y el trabajo con instituciones asociadas. www.c3a.org.sg.

2 / El BaZi es una antigua teoría de origen chino (que se remonta a unos 2000 años atrás), la cual puede revelar las características y los talentos innatos de las personas en sus esfuerzos de aprendizaje. Para conocer más detalles, busque en Gooogle “BaZi” o contáctese con este autor.


Referencias

Australian Communications and Media Authority (2016): Older Australians and digital engagement. http://bit.ly/2pXtkeN

Birren, J., & Cochran, K. (2001): Telling the Stories of Life through Guided Autobiography Groups. John Hopkins University Press.

Confessore, J.G. (2009): The Role of Learner Autonomy in the Reconciliation of Cognitive Dissonance. Ponencia presentada durante un taller de CLAP (Certified Learner Autonomy Profile), Singapur.

Current Biology (2017): Astrocytes Regulate Daily Rhythms in the Suprachiasmatic Nucleus and Behavior. Artículo escrito por Chak Foon Tso, Tatiana Simon, Allison C. Greenlaw, Tanvi Puri, Michihiro Mieda y Erik D. Herzog, en Current Biology. Publicado en línea en marzo de 2017.

Elias, J.L. & Merriam, S.B. (2005): Philosophical Foundations of Adult Education, 128-130. Malabar, Florida: Krieger Publishing Company.

Gollub, U. (May 2016): Online feature about Udo Gollub’s views on the changes in time, technology and society. https://thecoverage.my/lifestyle/will-amazed-guy-speaks-changing-times-technology-society/

Hinzen, H. y Robak, S. (2016): Conocomientos, competencias y habilidades para la vida y el trabajo. En: Educación de Adultos y Desarrollo. Bonn: DVV International. http://bit.ly/2qycnES

Kennedy, P. (ST April 2017): To be a genius, think like a 94-year-old. Artículo de Pagan Kennedy publicado en “The Straits Times” el 10 de abril de 2017.

Kuan, T. (2013): Universities of the third age (U3As) – communities of non-formal learners. Presentación en PowerPoint ofrecida en la Universidad de Chulalongkorn, Tailandia.

Myer, T. (2012): Social Networking for the Over 50s. Pearson Education Ltd.

ONU (2015): World Ageing Report, 2. http://bit.ly/1Y2LeF4

“The Straits Times” (3 de abril de 2017): Digital habits in Singapore, A8.

Thornton, J.E.; Collins, J.B.; Birren, J.; Svensson, C. (2011): Guided Autobiography’s Developmental Exchange: What’s in it for Me? En: The International Journal of Ageing and Human Development. Sage Publications.

UIL (2014): Notas sobre política del UIL, nº 8. El aprendizaje basado en la comunidad para el desarrollo sostenible. http://bit.ly/2o3XYzX

UNESCO (2015): Directrices para la Creación de Ciudades del Aprendizaje. Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO. http://bit.ly/2qu9l56


Lecturas complementarias

Crumpton, B. y Montoya, S. (March 2017): Why we need a flagship indicator for education: all children in school and learning. Entrada de blog publicada en marzo de 2017 en http://bit.ly/2qsL9AD

Kuan, T. (2014): Understanding Seniors’ Motivation in E-Learning Through the Classical Bazi Theory. Conferencia E-Learning Korea, celebrada en 2014.

Swindell, R. & Thompson, J. (1995): An International Perspective of the University of the Third Age. www.worldu3a.org/resources/u3a-worldwide.htm


Sobre el autor

Thomas Kuan es el fundador de U 3rd Age, una organización sin ánimo de lucro que opera en Singapur. Es el Secretario General (y presidente entrante) de la Federación de Educación de Adultos para Asia Oriental (EAFAE) y miembro de la plataforma virtual Universities of Third Age-Asia Pacific Alliance (U3A-APA).

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