Takaaki Iwasa

¿Ha oído usted alguna vez la palabra kominkan? Kominkan, los centros comunitarios de aprendizaje del Japón, son instalaciones y servicios que ofrecen una gran variedad de actividades relacionadas con la educación, la cultura y las destrezas, y que se encuentran vinculadas directamente con la comunidad. Muchos de esos centros se crearon inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, dentro del marco de la Ley de Educación Social. En este artículo Takaaki Iwasa referiré a estos centros japoneses de educación comunitaria como kominkan. Takaaki Iwasa es Director de la Oficina de Educación Social y Educación a lo Largo de Toda la Vida del Ministerio de Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología en Japón.

Es hora de que el kominkan japonés vuelva a florecer

Historia

Luego después de la guerra, ya en 1946, el Ministerio de Educación del Japón promovió la creación de estos kominkan a lo largo y ancho del país. Cuando en 1949 se ratificó la Ley de Educación Social, los kominkan quedaron dentro de las prescripciones legales. Como resultado de ello, la fundación de estos kominkan en diversos lugares del país avanzó a paso rápido. En su calidad de establecimientos públicos llegaron a jugar un papel importante como espacios al servicio de la comunidad.

La Ley de Educación Social, en su Artículo 2, define la educación social como un conjunto de actividades educativas sistemáticas (que incluyen la educación física y la recreación), que apuntan en primer lugar a personas jóvenes y adultas no escolarizadas, y que se enmarcan dentro del currículo establecido en la Ley de Educación Social.

En el presente artículo utilizaré esta definición de educación social, que es prácticamente idéntica a la de educación no formal.

Las actividades de los kominkan se basan en los conceptos de enseñanza y aprendizaje mutuos y en el apoyo al aprendizaje voluntario de los vecinos del lugar. El comienzo de estas actividades se remonta al año 1940 y en aquel tiempo fueron realmente únicas en el mundo. Con el fin de promover el trabajo de los kominkan, el gobierno del Japón emprendió una serie de políticas de apoyo. Así por ejemplo, apoyó la creación de los kominkan para responder a la necesidad de la población de desarrollar nuevos valores y de mejorar su calidad de vida. A pesar de que la gente vivía en condiciones de extrema pobreza como consecuencia de la larga y devastadora guerra, los kominkan se difundieron rápidamente a lo largo y ancho del país y se convirtieron en servicios de educación social que echaron raíces en las comunidades.

Esta rápida expansión se debió, entre otras razones, a que:

  • el gobierno japonés, a través de la Ley de Educación Básica y de la Ley de Educación Social, precisó la función y las tareas de los kominkan, por lo cual éstos se convirtieron en un elemento constitutivo del sistema educativo nipón;
  • el gobierno japonés definió estándares para la creación y gestión de los kominkan, y financió su creación y trabajo;
  • el gobierno japonés estableció un sistema oficial de certificación de expertos en educación social, que respondía a las finalidades y necesidades de los kominkan;
  • el gobierno japonés estimuló el desarrollo de or ganizaciones que basaron sus actividades en los kominkan.

En aquel tiempo, el trabajo de los kominkan priorizó el empoderamiento de la población femenina rural, haciéndole más llevadero su diario vivir gracias a niveles de salud e higiene más altos y a mejores ingresos, todo ello como consecuencia de una capacitación adecauda.

Diferentes actividades de los Kominkan en sus primeros tiempos
Fuente: Takaaki Iwasa

Para citar solo un ejemplo, en los kominkan de zonas rurales que carecían de panaderías, se recomendó la producción y venta de pan. De esta manera se mejoró el estado nutricional de la población y —si bien en pequeña escala— se pudo aprovechar ese proceso para apoyar otras actividades de los kominkan. Otro ejemplo: en comunidades donde no había dentistas ni peluqueros, el tratamiento de los dientes y la curación de heridas tenía lugar en los kominkan. Se puede ver que en aquel tiempo las funciones de los kominkan eran muy amplias y estaban estrechamente vinculadas con las necesidades de los habitantes.

Actividades

La mayor parte de los kominkan disponen de salas de clases y espacios de reunión, salas de lectura, cocinas, habitaciones japonesas tradicionales con colchones de tipo tatami, salas para la ceremonia tradicional del té, servicios de guardería in fantil, salas audiovisuales y campos deportivos. Todo ello lo ponen a disposición de la población.

Los kominkan realizan sus actividades paralelamente a las de las escuelas y otros servicios educativos sociales, como ser bibliotecas y museos, organizaciones de educación social, organizaciones sin fines de lucro y ONG.

Gráfico 1 Red de Kominkan

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Situación actual

Número de kominkan

Según las estadísticas más recientes, en octubre de 2008 había en Japón 15.943 kominkan. Si comparamos esta cifra con la de las escuelas secundarias (10.915) y la de las escuelas primarias (22.476), podemos concluir que los kominkan son un elemento importante del sistema de educación japonés.

Gráfico 2

 

 

 

 

 

 

Número de personas que trabajan en los kominkan

El personal total de los kominkan asciende a 50.771, entre los que se cuentan los directores, los encargados de coordinación y demás funcionarios. Como prome dio hay tres personas trabajando en cada kominkan. (?directores de kominkan, encargados de coordinación de kominkan)

Gráfico 3

 

 

 

Número de cursos que se ofrece anualmente en los kominkan: 472.697

Las actividades de aprendizaje en los kominkan se pueden clasificar en aquellas que los propios kominkan han puesto en marcha y aquellas que han nacido de la iniciativa de grupos o individuos que aprovechan la infraestructura de los kominkan. Las cifras que aquí se entregan se refieren a los cursos que los kominkan planifican y llevan a cabo bajo su propia responsabilidad. Un curso puede asumir distintas formas: puede tratarse de una sesión única, puede comprender varias sesiones, o bien puede consistir en un programa educativo con una duración de un año.

Número anual de usuarios/usuarias

De acuerdo con la misma encuesta, el número de participantes anuales en las actividades de los kominkan es de 256,578,356. Con una población de 120 millones, esto significa que en Japón, como promedio, cada persona participa dos veces al año en una actividad ofrecida por los kominkan.

Gráfico 4

 

 

 

Los kominkan y la Ley

Objetivos de la educación

En la Ley Básica de Educación se define los objetivos de la educación en los siguientes términos:

La educación debe apuntar al pleno desarrollo de la personalidad y luchar por fortalecer a los ciudadanos/ciudadanas, a que sus cuerpos y almas sean sanos y a que estén imbuidos de las cualidades necesarias para la conformación de una sociedad y un Estado pacíficos y democráticos.

En la misma ley se hace referencia a la educación social de la siguiente manera: (1)

El gobierno nacional y los gobiernos locales deben estimular la educación como un proceso interno de la sociedad que responda a las demandas de los individuos y de la comunidad en su conjunto. (2) El gobierno nacional y los gobiernos locales deben esforzarse por promover la educación social creando bibliotecas, museos, centros comunitarios de aprendizaje (kominkan) y otros

servicios educativos sociales, creando establecimientos escolares y proporcionando oportunidades de aprendizaje, información relevante y otros medios adecuados. (Ley Básica de Educación, Artículos 1 y 2)

Objetivos de los kominkan

Los objetivos de los kominkan han sido definidos de la siguiente manera: Dotar a la población que vive en determinadas áreas, a saber, ciudades, pueblos y aldeas, de una educación que la capacite para responder a las demandas de la vida actual, y para llevar a cabo actividades académicas y culturales. Los kominkan deben contribuir al desarrollo cultural de la población, al mejoramiento de su salud, al desarrollo de su personalidad, a la promoción de su cultura y al aumento de su bienestar social.

(Ley de Educación Social, Artículo 20)

Gestión

Según la Ley de Educación Social, la gestión de los kominkan es responsabilida d
de las administraciones de las ciudades, de los pueblos y las aldeas .
Principios administrativos :

  • Campo de acción: La comunidad. Los kominkan aprovechan una variedad de relaciones existentes dentro de la comunidad.
  • Experticia: Se debe buscar el asesoramiento de expertos con el fin de incorporar en todas las actividades las perspectivas de la educación social.
  • Carácter público: Los kominkan están abiertos a todas las personas, cualquie ra que sea su edad, género, profesión u otras características. Están además prohibidas las actividades lucrativas, religiosas o políticas.

Sistema administrativo:

  • Comité directivo del kominkan: Bajo la conducción de un director trabaja un comité directivo integrado por vecinos, el que analiza y toma decisiones acer ca de las diversas actividades que el kominkan planifica y lleva a cabo.
  • Evaluación de la administración: Cada kominkan tiene que evaluar su administración y, sobre la base de dicha evaluación, tomar las medidas necesarias.
  • Provisión de información administrativa: Los kominkan no sólo tienen que pro fundizar la comprensión de su papel y de las actividades que les conciernen,

sino también proporcionar información acerca de la administración con el fin de promover la colaboración y cooperación.

Presupuesto

En principio las actividades de los kominkan son financiadas por la administración municipal (de la ciudad, el pueblo o la aldea). Sin embargo, en algunos casos se requieren subsidios adicionales para fomentar la participación.

Instalaciones

El mantenimiento y la administración de los edificios de los kominkan son de responsabilidad de las administraciones municipales.

Normativas para la creación y administración de los kominkan

Con el fin de promover el desarrollo de los kominkan, el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón ha decretado normas que rigen su creación y administración. Las actuales normativas (basadas en un decreto ministerial de 2003) cubren los siguientes ámbitos:

  • Área,
  • colaboración con otras organizaciones e instituciones y uso de tecnologías de información y comunicación,
  • su función como una base para las familias y la comunidad,
  • administración adaptada a la situación local,
  • instalaciones y equipamiento,
  • evaluación interna de actividades y publicación de las evaluaciones.

Diferentes tipos de edificios de los Kominkan
Fuente: Takaaki Iwasa

Personal

Con el fin de que los kominkan puedan cumplir con sus variadas funciones, la Ley de Educación Social establece un sistema para la certificación de personas expertas en educación social. Este sistema juega un papel importante en el apoyo y desarrollo de las actividades de los kominkan.

Tipo de funcionarios

Todo kominkan cuenta con un equipo de personas entre las que se cuenta un director, un encargado de coordinación, y otros. La ley estipula que el director es el responsable de planificar e implementar los diferentes proyectos y de dirigir a los demás miembros del equipo. El encargado de coordinación del kominkan, que está bajo la supervisión del director, es responsable de la ejecución de las actividades. Se cuenta con personal adicional que trabaja a tiempo parcial.

Contratación

Las personas que trabajan en los kominkan son contratadas como funcionarios civiles de los correspondientes municipios. Y si bien no es obligatorio, se da preferencia a postulantes que han estudiado educación social para el nivel de educación superior.

Capacitación

Los funcionarios disponen de oportunidades de capacitación a nivel de nación, de prefectura y de municipio, en diferentes temáticas y de acuerdo con los años de servicio.

Obligaciones del personal de los kominkan

Las principales obligaciones del personal de los kominkan son las siguientes:

  • Planificar y ejecutar las actividades de educación social que son responsabilidad de los kominkan.
  • Proporcionar información y discutir oportunidades de aprendizaje con las personas interesadas y con grupos de personas interesadas.
  • Proporcionar espacios de aprendizaje para organizaciones que realizan actividades de educación social.
  • Promover la colaboración entre vecinos y organizaciones dentro de la comunidad.

Coordinador de educación social

La Ley de Educación Social establece un sistema de certificación para el cargo de coordinador de educación social. Toda persona que desee obtener esta certificación deberá aprobar los cursos prescritos en una universidad u otra institución, o bien el curso de capacitación que ofrece el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología de Japón. Según la Ley, todas los municipios deben contratar un coordinador de educación social (están exceptuados de este requerimiento los pueblos o aldeas con menos de 10 mil habitantes). La labor del coordinador consiste en proporcionar experticia y asesoramiento técnico en todo lo que tenga que ver con actividades de educación social en los respectivos municipios. El número de coordinadores de educación llegó a 3.004 en el año 2008. De hecho, el coordinador de educación social suele tener su base de operaciones en el kominkan, normalmente en el kominkan central de las ciudades, pueblos y aldeas, desde donde planifica los proyectos más importantes del kominkan.

La función del kominkan en una sociedad en proceso de transformación

Vivimos una época que se caracteriza por muchos y serios problemas sociales, entre los que se cuentan el envejecimiento de la sociedad, la informalización y la cuestión ambiental. Con el fin de encarar esta problemática social dentro de cada comunidad, los kominkan trabajan conjuntamente con las respectivas instituciones y organizaciones para buscar soluciones.

El apoyo a la educación escolar

A fin de crear un entorno limpio y confortable para los niños y niñas que participan en los kominkan después del horario escolar o en fines de semana, el gobierno nacional utiliza los edificios de los kominkan y de las escuelas. A la vez está poniendo en práctica un Programa nacional de promoción de clases después de la jornada escolar para niños y niñas. Los directores y el personal de los kominkan son responsables de la coordinación con las escuelas y las juntas locales de educación. Tanto familias como voluntarios de la comunidad han participado en la planificación y gestión de estas clases posteriores a la jornada escolar.

 

El Kominkan de Tsuchido en la ciudad de
Onomichi, Prefectura de Hiroshima
Fuente: Takaaki Iwasa

 

En Japón se viven muchas catástrofes naturales como terremotos, inundaciones y erupciones volcánicas. Muchos kominkan han sido acondicionados como refugios para situaciones de emergencia. Algunos de es-tos kominkan realizan entrenamientos que suponen la permanencia durante toda una noche a fin de que la gente adquiera una experiencia real de lo que es permanecer en un refugio. Punto de partida de este entrenamiento es la hipótesis de que no se cuenta con autoridades especializadas y que los participantes deben manejar la situación en forma absolutamente autónoma.

 

El Kominkan de Tsurumaki en la ciudad de
Hataro, Prefectura de Kanagawa
Fuente: Takaaki Iwasa

 

Conclusión

Con el fin de mantener los estándares nacionales de educación social, inmediatamente después de la última Guerra Mundial —como ya se ha mencionado— se estableció el sistema de kominkan, que comprende todo el país. Deseo destacar que la construcción de los edificios de los kominkan es sólo un elemento del sistema total. La creación y regulación por ley de los cargos de coordinador de educación social y de encargado de coordinación de los kominkan son también causas de los efectos positivos relacionados con los kominkan del Japón. Las actividades de los kominkan, que han estado en el centro mismo de la educación social del Japón, se han desarrollado muy efectivamente gracias a un sistema de apoyo a la planificación de los cursos y a la administración de los kominkan por parte de los encargados de coordinación, y gracias a los conocimientos especializados de los coordinadores de educación social en las administraciones locales. Además, las necesidades de los vecinos van cambiando sustancialmente según el tiempo y lugar, y una de las características especiales de la educación social del Japón es que el gobierno, incluyendo los kominkan, coopera con los vecinos para integrar sus puntos de vista en las actividades.

Para concluir este artículo quisiera hablar sobre el nuevo papel que juegan los kominkan. Uno de sus principales méritos es que son los gobiernos locales los que los construyen y administran. Y es esta forma de gestión directa la que los hace sostenibles. Pero han pasado mucho años desde el inicio del sistema de kominkan, y sus ventajas pueden haberse tranformado en desventajas. En estos momentos hay cada vez más gente que piensa que el papel que juegan los gobiernos, lo mismo el nacional que los locales, debería ser menor. Y es que son muchos los gobiernos locales que, a causa de graves dificultades financieras, han decidido recortar los presupuestos de los kominkan. Más aún, hoy hay una gran variedad de oportunidades de aprendizaje, de modo que para aprender algo la población no necesita acudir al kominkan.

Por estas razones está disminuyendo la proporción de actividades de los kominkan en relación con el total de oportunidades de aprendizaje. Es hora de que todos los que tienen que ver con los kominkan reflexionen sobre los papeles que les toca asumir. Si la gente piensa que las actividades de los kominkan no ofrecen capacitaciones atractivas, se deberán cambiar los contenidos del aprendizaje. Si la gente piensa que las actividades de los kominkan no aportan a mejorar la calidad de vida de las personas, se deberán identificar las verdaderas demandas y necesidades de la población. Si las personas dudan acerca de si sumarse o no a las actividades de los kominkan, se deberán remover las barreras que están obstaculizando un acceso realmente universal. Los kominkan, por supuesto, no son instalaciones al servicio de un sector determinado de la población. Hay muchos individuos o grupos altamente motivados que trabajan en forma independiente de los kominkan, como p.ej. en organizaciones sin fines de lucro y ONG, que a veces tienen poco conocimiento de lo que son los kominkan o bien piensan que no tienen nada que ver con ellos. Yo espero que los kominkan jueguen en el futuro un papel importante y que ofrezcan servicios de educación social que sean tan determinantes como accesibles.

 

 

 

Participantes en programas de educación básica no formal
Fuente: Srisawang Leowarin

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